jueves, enero 13, 2005

Goodbye Marx. Welcome back, Lenin

Esta es una vieja historia que acabo de conocer gracias a un amigo del foro de La caverna Neoliberal del genial Pablo:

¿O ya no te acuerdas de cómo querían exprimir el choque del TALGO y el mercancías hasta que se descubrió que uno de los protegidos de UGT se había dejado el semáforo abierto en un descuido de nada?

A lo mejor no te acuerdas porque ni a Don Vitto Polankone & Cía. ni al resto de los hampones mediáticos les interesaba airear más aquellos muertos. El PSOE siempre ha sido muy forofo de la necrofilia selectiva.

Fue saberse que el fulano era culpable a priori del desastre y súbitamente dejaron de culpar al gobierno del PP y exigirle vías dobles, mejoras infraestructurales y demás pamplinas.


Al leer esto,que desconocía, junto con los post acerca de las técnicas leninistas de toma del poder que han publicado algunos amigos de Red Liberal, he tenido hoy mi mayor dosis de Indignamina, la hormona que le sube a uno cuando lo que ve rebosa la capacidad de autocontrol y al mismo tiempo uno percibe que el autocontrol en ese punto sería una actitud irresponsable y demasiado cómoda. Iba a decir cobarde.

Santo cielo, nos libramos de un Nunca Mais Ferroviario.

Imagino a zapatero con gorro de jefe de estacion tocando el pito en las manifas mientras un coro de titiriteros hacen una pelicula sobre los trenes a auswitch pilotados por Peperos vestidos de Nazis.

Y los asaltos a sedes del PP tirando railes de tren contra los cristales en lugar de cocteles molotov y chapapote.

Si Lenin despertara, que contento se pondria, viendo que mientras se ha abandonado el marxismo, las tecnicas lenininstas de toma del poder florecen en todo el mundo.

Aunque ahora que lo pienso, si hubieran podido airear lo del tren Talgo, quizá en vez de lo de los trenes de Atocha del 11M igual hubiera ocurrido un hundimiento de un barco.. Lo digo por decir.


Miedo y asco en Expaña

1 comentario:

apfner dijo...

No desesperes. Y en última instancia piensa que nos queda el consuelo de pensar que contra ellos vivimos mejor.