viernes, septiembre 02, 2005

SOCIALISMO IV



"Un atasco de tráfico es una colisión entre la libre empresa y el socialismo. La libre empresa produce automóviles más rápido que el socialismo puede producir carreteras y capacidad circulatoria."
Andrew Galambos. Astrofísico. Fundador del Free Enterprise Institute.

Puede que esta frase pueda parecerle una exageración, porque los atascos son parte de nuestra vida en Occidente. Pero hay que darse cuenta de algunas cosas: El capitalismo hace aparecer las cosas que necesitamos como si se crearan delante de nosotros por arte de magia. Es el efecto del deseo de otros de complacernos, usualmente a cambio de nuestro dinero. Pero en realidad el diseño y la fabricación de un coche exige la coordinación de cientos de miles de personas de cientos de empresas. El capitalismo lo hace sin esfuerzo aparente.

Sin embargo una prueba de la dificultad de diseñar y fabricar coches es el intentar hacerlo como se hacen las carreteras: de una forma planificada desde arriba por los políticos y funcionarios; Esto se ha hecho así, durante mucho tiempo en los países del socialismo real y el efecto ha sido que no habia atascos en las carreteras de esos paises porque la ineficiencia socialista en hacer coches superaba a la ineficiencia socialista en hacer carreteras: había tanta cola para conseguir tener un automóvil que las colas de automóviles en la carretera no existían.

En cambio en Occidente, aunque los coches se hacen de una forma capitalista, las carreteras se siguen haciendo de una forma socialista, como en el caso anterior; La consecuencia de la diferente eficiencia de ambos modelos son Las colas y los atascos en las carreteras de Occidente. La construcción de carreteras sufre los efectos de los conflictos de competencias entre administraciones, la visión electoralista a corto plazo y la corrupción en las concesiones, los amiguismos etc. Muchas veces las ampliaciones de vías, por cuestiones de populismo, no se realizan hasta que los usuarios lo imploran. Por otro lado, el estado expropia con compensaciones irrisorias a los dueños de los terrenos que tienen la desgracia de que la vía de comunicación pasa por su propiedad. Todo ello sin resolver con previsión y capacidad los problemas de tráfico y con unos costes sociales y económicos enormes, dada la ineficiencia de la Administración Pública. Los agravios comparativos entre zonas geográficas dotadas de distintos servicios públicos de trasporte es otra consecuencia que genera conflictos.

Pero, realmente, una vía de comunicación es mucho mas sencilla de construir que los coches que circulan por ella como bien saben los que sufrieron el socialismo real.

Además las vías públicas, al no ser objeto de propiedad privada, de oferta y de demanda, sufren el abuso de utilización por parte de automóbiles que no estarían alli si pagaran un precio de acuerdo con la escasez del bien que utilizan: La vía de comunicación. Como resultado muchos servicios básicos, transportes colectivos, ambulancias y las personas que lo necesitan realmente, sufren grandes perjuicios por esta causa. En en interior de las ciudades esta situación es más grave.

Si existiera una propiedad privada de las vías como lo existe de los parkings, las tarifas se establecerían en función de la demanda, de manera que siempre podrían circular los que realmente lo necesitaran. Para crear capacidad circulatoria donde sea necesario, los propietarios y las empresas podrían hacer vías de comunicación pagando los terrenos a su precio real. Al pagarse los precios reales por el uso de las vías de comunicación, también en el interior de las ciudades, los servicios esenciales no sufrirían y el transporte publico si serían una alternativa rentable y cómoda, sobretodo si fuera un servicio privado asimismo.