viernes, febrero 02, 2007

El Diablo noS une

He puesto un comentario a un post de Emprendeus acerca de algo aparentemente oscurantista y sin sentido: El Diablo como idea fundamental para la extensión del cristianismo. Yo lo reenfoco hablando de las dos concepciones del Bien y del Mal que existen:

Creo que cualquier religión tiene que contemplar el bien y el mal, porque son dos universales, es decir, La noción del Bien y el Mal existe en todas las culturas.

Hay dos formas de ver el bien y el mal, uno es el tribal, es decir, la visión primitiva e innata, que consiste en que el bien es lo que es bueno para el grupo, el mal es lo malo para el grupo, no importan las consecuencias para los de fuera del grupo. Si el grupo es una nación se llama fascismo o nacionalismo. Si el grupo es una clase se llama comunismo, aristocracia, oligocracia etc. Si el grupo es un partido, facción o congregación, se llama sectarismo. Una religión que tiene esa visión es el Islamismo.

Otra forma de ver el bien y el mal es la visión Judeo-Cristiana: es la que contempla que el bien y el mal está en todos y cada uno y como bien dice Empredeus, una religión que quiere ser universal sin el uso de la violencia solo puede tener esa última visión del bien y el mal.

y al dar al mal una forma antropomórifica consigue lo que dice, es decir, desviar la idea de mal hacia una entidad que tienta a las personas, con lo que el odio o la venganza hacia las personas se desvia hacia esa entidad. El deshacerse de la figura del Diablo equivale a restaurar la visión primitiva del bien y del mal y reenfocar otra vez el odio hacia "los otros", otras personas, lo cual es muy peligroso, ya que esa visión es fragmentadora y fomenta el odio.

Por otro lado, la idea de que el bien y el mal habita en cada uno es mas acorde con la naturaleza humana y con la razón que la otra idea de que en nosotros y los nuestros solo habita el bien y en los otros solo el mal. Esta última es la forma primitiva que va resurgiendo. Es la mas cómoda y la mas autoindulgente, ya que echa la culpa de todos los males del mundo a "los otros". Además esa idea impide la autocritica e impide mejorar.

No hay mas que echar un vistazo a como la gente ve la vida para darse cuenta de que la primitiva visión del bien y el mal es la que se va imponiendo; Por todas partes se ven los nuevos sacerdotes de la nueva pero vieja religión del enfrentamiento y la frangmentación.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

A ver, yo tenía entendido que el diablo es un préstamo de los Gathas que aparece en los textos canónicos del crsitianismo, pero que no es dogmáticamente cristiano. El mal no se puede explicar completamente ni siquiera en un catecismo.

Memetic Warrior dijo...

Y?

en otras palabras:

So what?

Anónimo dijo...

El Mal, así con mayúsculas, no es responsabilidad de todos ni de algunos, está ahí y eso es todo. Las quejas al maestro armero.

Emprendeus dijo...

Memetic, Gracias por el comentario, y discúlpame tanta demora para darte las gracias... Me da pena. Fueron como 4 Meses XD

Es estado ocupado y no he tenido la inspiración que me exijo tener para hablar de estos temas.

Tienes razón respecto a que el bien y el mal son dos universales. Todas las sociedades necesitan disuadir los comportamientos que son negativos para al grupo, como los intercambios de suma cero.

Lo que me gusta mucho del bien y el mal es que cuando se mira la raiz de estos, uno llega a la conclusión, que detrás de el bien y el mal, definitivamente esta la teoria de juegos.

Algo tan humano, y que todo mundo considera tan unico en el universo, como el bien y el mal, son realmente el resultado, de interacciones que se pueden medir por medio de numeros y estadísticas. Osea matemáticas.

Otra cosa que me gusta, y que tu me has hecho ver, es el valorar la idea Judeo Cristiana del bien y el mal. Gracias a ti he podido ver de la profundidad he importancia de este concepto, y el gran salto que da, al crear mas riqueza para una sociedad, mas que cualquier otra religión.

Memetic, haberme hecho el favor de criticar mi post. Te prometo que la próxima no me demoro tanto en responder.