jueves, diciembre 05, 2013

ADN denisovano en los heildebergensis de la Sima de los Huesos de.....¡Atapuerca, acertaron!

Denisovana
¿Y quiénes son esos denisovanos? ¿Alienígenas procedentes de un lejano planeta en un lejano sistema solar de una lejana galaxia? No tanto, pero sí son seres humanoides diferentes a nosotros de un (relativamente) lejano pasado en una (relativamente) lejana tierra (Siberia) a los que ni las conjeturas más atrevidas hubieran ubicado en Atapuerca, España. Pero es que acaso no tengamos aún los datos para disponer del atrevimiento necesario porque ¿quién los conocía, a estos denisovanos anteayer, en el 2010, cuando se analizó su ADN y se confirmó su singularidad como especie homínina o humana hermana? Parecían estar al margen de la gran historia humana, ser una especie de ramita surgida en una septentrional estepa siberiana ¿Y cuántos los conocen hoy? Poco importa  porque ahora se han dado a conocer de forma definitiva como personajes principales de la trama humana al aparecer fragmentos de ADN mitocondrial de alguien emparentado con ellos dentro de uno de los huesos de la llamada con toda propiedad Sima de los Huesos. Dicha Sima fue lugar de acumulacion de gran cantidad de osamentas, dentro de lo profundo de una cueva en Atapuerca. Los osos cavernarios caían de cuando en cuando, en sus hibernaciones, para encontrar la muerte inmediata o una larga agonía atrapados sin posibilidad de salida, y en un estrato diferente a los estratos dónde se encontraron los huesos de oso, se amontonaron también huesos de homínidos. Dichos huesos tienen una antigúedad de en torno a 400.000 años. Y las evidencias paleontológicas nos dicen que los hominidos cuyos huesos se encontraron y se siguen encontrando, no tuvieron probablemente la muerte en dicho lugar tétrico, sino que fueron arrojados allí....por otros hominidos, cabe imaginar.  Una hipótesis que se ha barajado para tan extraña conducta en el pleistoceno medio es la del enterramiento ritual, lo que conduciría a uno de los comportamientos rituales simbólicos más antigüos, y podría dar lugar a especulaciones muy interesantes sobre la consciencia, la autoconsciencia, las relaciones dentro de los grupos humanos y demás.

Ignacio Martínez, uno de los investigadores más veteranos de Atapuerca, ha extraído la muestra de ADN de un hueso de la sima y la ha enviado a analizar al laboratorio de Svante Pääbo. Y el resto es historia....de nuestra especie. 

Ahora no es momento de coger la gran Biblia de la Evolución Humana y arrancar hojas y emborronar otras con hipótesis nuevas. Hay huesos sufientes en la Sima (es la acumulación más asombrosa de huesos hominidos de la tierra, por el momento) y podrá extraerse más ADN. Por otro lado el ADN mitocondrial se transmite por vía materna, a través de los óvulos fecundados, y sólo cuenta una parte de la historia. Y por otro lado no extraen moléculas de ADN intactas y completas, no se dejen llevar por ensoñaciones. Igual que el registro fósil es fragmentario, el de ADN dentro de fósiles es también bastante fragmentario. Los detectives forenses del pasado tienen otro rompecabezas, puzzle o mosaico sobre la mesa y ahora tendrán que ponerlo en orden.

 
Ignacio Martínez en la Sima de los Huesos
Resulta que Chris Stringer tenía razones poderosas para asegurarnos que pronto iba a haber evidencias del pasado humano que nos harían reconsiderar nuestra diversidad. Yo ayer por la mañana creía que se refería a una mandíbula de Atapuerca lo suficientemente antigüa y lo suficientemente diferente para ser candidata a eslabón perdido entre el Homo georgicus y el Homo antecessor. Pero ayer por la noche empecé a creer que se refería al ADMmt de un Homo heildelbergensis. Ahora, después de un sueño reparador, no sé qué creer. Los denisovanos son posteriores a los heildelbergensis. Estos no serían, entonces, como en su momento propusieron Juan Luis Arsuaga y el propio Ignacio Martínez, descubridor de este ADNmt, antepasados de neandertales y humanos, sino posiblemente de neandertales y denisovanos. Otra piedra clave en el mosaico de la evolución humana. Aunque no está claro dónde colocarla.

Pero bueno, dejemos este asunto, que dará para acaloradas discusiones entre expertos, para hablar de otros asuntos relacionados, pues no sólo de Atapuerca vive el Homo....hispánico (Emiliano Aguirre dixit). En Valencia han encontrado evidencias de poblamiento y de un fuego humanos muy antigüos, de hecho, el fuego es el más antigüo conocido. Hará del plasma de esa llama un millón doscientos mil años....y en torno a él, unos homíninos se reunían silenciosamente...¿o no? ¿mantendrían acaso acaloradas discusiones acerca de sus orígenes? Por los huesos hioides hallados en Atapuerca -volvemos a Burgos- no parece probable, pero....cualquiera sabe.

Aquí tienen un  artículo de Arsuaga en El Mundo que aborda brevemente el desconcierto de este nuevo hallazgo.