domingo, enero 11, 2015

Charles Darwin y el origen de la vida


El principio de continuidad hace probable que el principio de la vida se demuestre algún día que es una parte o consecuencia de alguna ley general; pero esto es solo conjetura y no ciencia.
-Charles Darwin


Cuando Darwin publicó el Origen de las especies evitó conscientemente tratar el problema del origen de la vida. Sin embargo, como era un hombre muy metódico y ordenado y escribía todas sus ideas y, además contamos con sus cartas a amigos y colegas, sabemos que sí habló del asunto con estas personas. Darwin daba por hecha la emergencia de las primeras formas de vida de una manera natural, es decir, que la vida podía aparecer por procesos naturales a partir de compuestos inorgánicos. Su rechazo a hablar de ello viene dado por su reconocimiento de que, en su época, no se podía estudiar ese tema de forma experimental y, por lo tanto, la ciencia no estaba todavía en condiciones de abordarlo.

En la tercera edición del Origen, de 1861, Darwin dice: “ no es una objeción válida que la ciencia no arroja luz todavía sobre el más complicado problema de la esencia del origen de la vida” y en una carta a Joseph Dalton de marzo de 1863: “es mera basura pensar, en el presente, en el origen de la vida; uno podría pensar también en el origen de la materia”. Para Darwin era claramente prematuro abordar ese problema. A pesar de ello, en un carta a Hooker en 1871 Darwin escribe un párrafo muy famoso, el del pequeño pozo: “Se dice a menudo que las condiciones para la producción por primera vez de seres vivos están presentes actualmente, y que  siempre han estado presentes. Pero si (y oh! qué gran si) pudiéramos concebir un pequeño y cálido pozo con todo tipo de amoniaco y sales fosfóricas -luz, calor y electricidad presentes- de manera que se pudiera formar químicamente un compuesto proteico, listo para sufrir todavía más cambios complejos, en el presente esa materia sería instantáneamente devorada, o absorbida, lo que no habría sido el caso antes de que se formaran los seres vivos”.

Aquí Darwin (con un planteamiento que recuerda los posteriores experimentos de Miller-Urey de 1953) se está refiriendo a la hipótesis de una posible génesis múltiple de la vida, es decir que la vida hubiera aparecido varias veces de forma independiente en la Tierra. Actualmente sabemos que toda la vida en la Tierra procede de un ancestro común universal (UCA), con un código genético común, pero esta teoría no excluye que pudieran haber existido múltiples orígenes de la vida y que en determinado momento apareciera un cuello de botella y sólo sobreviviera una. Incluso el último ancestro universal común podría ser resultado de una fusión de formas de vida anteriores. En cualquier caso, Darwin señala, con muy buen tino, que esa nueva génesis sería imposible actualmente porque la vida ya existente devoraría a la que intentara nacer (a no ser que el proceso ocurra en algún lugar extremo aislado de otras formas de vida).
Stanley Miller

Hubo autores, como Haeckel, o el geólogo alemán Heinrich George Bronn, que publicó un ensayo diciendo que la teoría de Darwin estaría incompleta hasta que no pudiera explicar el origen de la vida. A Darwin no le afectaba esta crítica y en una carta a Lyell le dice: “ parece decir que hasta que no se demuestre cómo surge la vida no sirve de nada mostrar cómo surgen las diferentes formas de vida (especies). Esto me parece a mí tan lógico como decir ( comparando cosas muy grandes con pequeñas) que no sirve de nada que Newton nos muestre las leyes de la atracción de la gravedad y los movimientos de los planetas porque no nos puede demostrar en qué consiste la fuerza de la gravedad” (dicho sea de paso, vemos el respeto de Darwin por Newton y que no se sentía cómodo comparándose con él).

Los contemporáneos de Darwin discutían dos posibles orígenes de la vida con dos términos ya olvidados: Arqueobiosis y Heterogénesis. Arqueobiosis se refería al origen de la vida a partir de materia no viva, mientras que Heterogénesis era la posibilidad de que los seres vivos surgieran a partir de materia de seres vivos preexistentes. Aunque no estaba convencido del todo, Darwin creía que los seres vivos podían surgir de materia no-viva, como le dice a Wallace en una carta: “Mi querido Wallace, he acabado por fin el gigantesco libro del Dr. Bastian (The Beginnings of life) que me ha interesado mucho. Tú querías saber mi opinión pero no merece la pena enviarla. Me parece un hombre muy capaz, como pensé cuando leí su primer ensayo. Su argumentación a favor de la Arqueobiosis es maravillosamente fuerte, aunque no puedo pensar lo mismo de algunos de sus argumentos. El resultado es que estoy hechizado y asombrado de sus afirmaciones pero no convencido, aunque, en conjunto, me parece probable que la Arqueobiosis sea verdadera”.

En una carta a Haeckel de 1872, Darwin habla de este mismo asunto: “nuestro inglés Dr. Bastian acaba de publicar un libro sobre la llamada Generación Espontánea que me ha dejado perplejo. Ha coleccionado observaciones realizadas por muchos naturalistas, algunos de ellos buenos observadores, acerca del protoplasma dentro de las células que mueren y de animales convertidos organismos vivos. También ha realizado experimentos hirviendo infusiones y en frascos cerrados; pero creo que no es un observador cuidadoso. No obstante, el argumento general a favor de que las formas vivas se pueden producir en condiciones favorables me parece fuerte; pero no puedo llegar a conclusiones definitivas”.
Harold Urey

Existe otra larga carta de Darwin de 1863, en respuesta a unas crítica que le había hecho Richard Owen, donde se ve que Darwin mantiene en el fondo de su mente la posibilidad de que  la vida surja de materia inorgánica aunque con dudas: “Debe haber existido un tiempo en que solo existían elementos inorgánicos en nuestro planeta. Supongamos algunas cosas, como la existencia de una apestosa atmósfera, cargada de ácido carbónico, compuestos de nitrógeno y fósforo. ¿Existe algún dato, o una sombra de dato, que apoye que estos elementos, sin la presencia de ningún compuesto orgánico, y por la acción de fuerzas conocidas, pudiera producir una criatura viva? Actualmente nos parece un resultado absolutamente inconcebible”.

Esta carta de Darwin y la del pequeño pozo resumen los conocimientos de la época. Aunque Friedrich Miescher había descubierto los ácidos nucleicos en 1869, su papel en procesos genéticos quedó sepultado durante otro siglo. Por contra, el papel de las proteínas en los procesos biológicos estaba ya bien establecido. En 1828 Friedrich Wöhler había demostrado que se podía sintetizar urea calentando cianato amónico “sin necesidad de un riñón animal”. Darwin estaba muy interesado en la química y estos extractos nos señalan su reconocimiento de que el salto que separaba  a los organismo vivos de los no-vivos no era insuperable.

En el Origen de las especies Darwin dice: “Todos los seres orgánicos que han existido en la Tierra pueden ser descendientes de una forma primordial” aunque ea consciente de que no había explicación para el origen de esta forma primordial. Pero lo que estos textos que hemos repasado nos indican es que Darwin consideraba que el origen de la vida era un tópico que podía ser analizado científicamente aunque los tiempos no estaban todavía maduros para ello.

@pitiklinov

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