lunes, agosto 13, 2007

¿Podemos no tener religión? ¿Cual es la mejor?

Hasta ahora en este blog he defendido la la necesidad de unos ciertos valores e instituciones derivadas de la tradición judeocristiana. Lo he hecho apelando a la razón, recurriendo a la teoría de juegos, el neodarwinismo, la memética etc. Pero la convicción racional en la necesidad de unos valores no basta. Alguien puede ser un ladrón pese a saber que lo que hace está mal. La razón no mueve a nada, aunque la razón puede encauzar sentimientos, ocurre que todos los valores e instituciones son racionalmente negativos para cada individuo, pero son muy positivas para toda la sociedad solo en el caso de que todos o muchos de los individuos lo cumplan. Es la famosa y eterna paradoja del prisionero, aplicable a todas las normas sociales. Por lo primero, la razón mueve al abandono de esos valores. Por lo segundo, es necesaria una especie de coacción social difusa que los haga cumplir, mejor que una coacción física que desvirtua y acaba destruyendo los beneficios de esos valores.



Todas las sociedades tienen religión, la religión es un fenómeno natural, universal. Y todos los aspectos universales del ser humano están ahí por una razón. Quizá hay un elemento común a todos los tipos de religiones, desde el animismo o culto a los antepasados de los pueblos primitivos, al politeismo de los dioses que manejan la naturaleza de griegos, romanos, escandinavos, Aztecas, Mayas etc, al Monoteismo de las religiones del Libro, pasando por la reencarnación de Induismo, la filosofía budista o incluso el culto a los ovnis, al zodiaco o el culto a la Razón de la Ilustración o el culto a la personalidad de los paises socialistas.

En todos ellos hay entidades superiores a los que se adora y se teme. la comunidad se siente concernida y condiconada por esas entidades. Otra característica es que, para esas entidades superiores, nuestras acciones no le son indiferentes. Nos castigan o nos premian de forma inmediata o mas adelante, ya sea nuestros antepasados que aparecen en forma de fantasmas, ya sea con las fuerzas de la naturaleza, ya sea en otra vida, ya sea reencarnandonos en un ser inferior, ya sea castigándonos por no obedecer al líder o ya sea siendo excluidos socialmente por no atenernos a los dictados de esa parte de la realidad conocida o confundida con los deseos que llamamos razón. Incluso el budismo acepta la cosmología induista de la reencarnación. Toda religión por la misma noción de castigo y premio lleva en si unos preceptos morales

Probablemente, definido así, no hay posibilidad de no tener religión, ya que por necesidad tenemos que obrar, y el obrar necesita elaborar un curso de acción y esa acción necesita una escala de preferencias y a su vez eso lleva a una escala de valores, que en si no tienen un sustento en una serie infinita de explicaciones, por lo que en un momento dado acabaremos en una selección de postulados evidentes "por si mismos" y no otros alternativos quizá también evidentes por si mismos. Esa elección de postulados constituye la religión de cada uno. Otro de los efectos de una religión es la de unir a los que están focalizados en esos mismos postulados, ya que sus mentes están concernidas por las mismas entidades, y las cuestiones comunes generan unión.

Los postulados a su vez no son arbitrarios sino que por un lado dan lugar a unas consecuencias morales y por otro los deseos básicos de supervivencia, ansia de estatus, de protección, de pertenencia a un grupo, de agradar a otros etc que forman el nucleo de nuestras necesidades también presionan para elegir los postulados adecuados para satisfacerlos. Luego las creencias y la moral son un camino de ida y vuelta constante en el que acaba de asentar una forma de pensar que satisface todas esas necesidades básicas en función del contexto en el que uno esté.

De todas las necesidades básicas, la mayoría o todas ellas estan relacionadas con la inclusión en un grupo. El ser humano es inherentemente social y necesita a los demás para satisfacer sus necesidades. Ese deseo y necesidad de "formar parte de" implica unas obligaciones que en esencia consisten en favorecer al grupo, y eso empieza por cumplir sus reglas y normas de conducta, que empiezan por abrazar su religión. No hay grupo cuyas normas y por tanto cuya religión tolere el daño de unos a otros (Solo pueden hacerlo las instancias superiores). Es lo que en teoría de juegos se llama "juegos de suma 0". La razón es evidente: el grupo por definición es para la ayuda mutua, si eso se rompe, desaparece el grupo, por eso no existen grupos que permitan eso.

La mejor religión sería aquella que produce mas juegos de suma positiva, es decir aquella religión cuya coacción moral lleva a los individuos producen mas bien a otros. (Y en sociedad no puede no haber coacción moral cuando no física).

En posts pasados he intentado hacer ver como el capitalismo y el imperio de la ley del Estado de Derecho junto con la coacción moral de la tradición judeo-cristiana es la mejor combinación. Y he intentado hacer ver como lo uno sin lo otro es dudoso que pueda funcionar.

Esto quizá responde a varias preguntas, por ejemplo:
  • ¿Cual es el mejor conjunto de postulados desde el punto de vista utilitario?
  • ¿Que religión se va a imponer en el futuro?
  • ¿Por qué hasta ahora ha dominado una cierta cultura?
  • ¿Por qué la cultura que ha dominado hasta ahora está en retroceso?

4 comentarios:

Iván Moreno dijo...

Creo que en este post hay varios puntos interesantes que conviene tratar, antes de entrar a valorar el núcleo. Los voy a dividir en 3:

1.- La religión no aporta una moralidad mayor que la falta de la misma. La actuación moral (libre, orientada a fines, responsable y racional) es independiente de la creencia o no en la trascendencia. Cuestión aparte es que sólo tenga sentido hablar de moral (como actuación responsable y libre) o de valores morales universales si se acepta la existencia de algún tipo de trascendencia.

2.- Puede que sea simplemente un problema léxico, pero derivado de lo anterior hay que decir que los valores morales no necesitan ser postulados. Sólo tiene sentido hablar de postulados si aceptamos previamente la existencia de una trascendencia que haya ordenado los valores a seguir, siéndonos a nosotros imposible conocerlos mediante la pura razón, necesitando por lo tanto "postular" dichos valores. En caso contrario, los valores simplemente serán "mis valores", fruto en última instancia de mi voluntad, y postularlos no tendría más sentido que postular yo mismo que me gusta el jamón ibérico.

Un detalle importante: desde un punto de vista racional, no es sostenible postular como provenientes de una entidad superior (es decir, postular como universales) valores ajenos a los que mi voluntad me dicta. Lo contrario sería, tal como Nietzsche definiría, una "moral de esclavos", es decir, una renuncia voluntaria de la propia razón, para acoger, lo cual es más sorprendente, otra razón no menos humana. La religión así, sólo puede ayudarme a encontrar mi verdadera voluntad, lo que realmente deseo (aunque esto sea el no desear budista)... pero desde un punto de vista racional y autónomo, nunca pueden sobreponerse a mi voluntad.

3.- Hay un gran problema con la siguiente pregunta:

¿Cual es el mejor conjunto de postulados desde el punto de vista utilitario?

Dejando a un lado la disquisición anterior sobre postulados, fíjate que lo útil quedará definido en función de tus valores morales (pues sin ellos no hay un fin a conseguir, y sin fin... ¿cómo definimos lo útil?), por lo que toda religión será la mejor desde su propio punto de vista utilitario. Cuestión aparte son las cuestiones derivadas racionalmente a partir de los valores morales, que siempre pueden ser erróneas... los valores morales subjetivos, aquello que nosotros adoptamos como bien, no pueden serlo.

Por poner algún ejemplo, si para mí el bien es que todo el mundo tenga comida, y para ello monto una estructura comunista, al final conseguiré justo lo contrario de lo que deseo. La estructura es errónea... el postulado no... y lo óptimo desde el punto de vista utilitarista (desde estos valores) será dar pan a todos.

Por poner otro ejemplo más agrio: Si dentro de la lucha nazi sus postulados de bondad consistían en dar poder a la raza aria (fuera eso lo que fuera), puede ser que el óptimo utilitarista fuera eliminar a los judíos. Si por el contrario, el fin es respetar el derecho a la vida de todo ser humano independientemente de su condición, no hay nada menos útil para conseguir ese fin que eliminar a los judíos por el hecho de serlo.

La pregunta así, no puede ir nunca orientada a los postulados morales (o los valores individuales), sino en todo caso, a observar cuáles son los valores comunes en la sociedad (o en su defecto, los mayoritarios o más fácilmente aceptables por la generalidad) y racionalizar la mejor manera de conseguirlos. Es la ciencia, y no la religión, la que puede darte una respuesta desde el punto de vista utilitarista. La ciencia te podrá proporcionar, dado un fin, todas las herramientas a utilizar para conseguirlo. Eso sí... no le preguntes por el fin. Para la ciencia no existe la bondad o la maldad. Sólo existe, en todo caso, la adecuación o no al fin buscado. La ciencia cumple su misión tanto si inventa la dinamita para ayudar en las minas, como si lo hace para destruir vidas.

Un saludo

Memetic Warrior dijo...

1.- La religión no aporta una moralidad mayor que la falta de la misma. La actuación moral (libre, orientada a fines, responsable y racional) es independiente de la creencia o no en la trascendencia. Cuestión aparte es que sólo tenga sentido hablar de moral (como actuación responsable y libre) o de valores morales universales si se acepta la existencia de algún tipo de trascendencia.

Yo pretendía precisamente redefinir los términos. Si religión se define en un sentido mas ámplio como creencias-últimas o postulados básicos o conocimientos aceptados como evidentes-por-si-mismos, entonces todos tenemos religión. Religión en este sentido no tiene nada em principio que ver con moral, pero si indirectamente, porque nuestro conocimiento afecta a nuestra visión del mundo y el como afrontarlo para conseguir nuestras metas. Eso es así independientemente de que nuestros postulados sean "científicos" o no. Se crea en la segunda venida de Dios a la tierra o se crea igual de firmemente en el Big Bang o en Universos Paralelos.

2.- Puede que sea simplemente un problema léxico, pero derivado de lo anterior hay que decir que los valores morales no necesitan ser postulados. Sólo tiene sentido hablar de postulados si aceptamos previamente la existencia de una trascendencia que haya ordenado los valores a seguir, siéndonos a nosotros imposible conocerlos mediante la pura razón, necesitando por lo tanto "postular" dichos valores. En caso contrario, los valores simplemente serán "mis valores", fruto en última instancia de mi voluntad, y postularlos no tendría más sentido que postular yo mismo que me gusta el jamón ibérico.

Yo no digo que los valores haya que postularlos. Por un lado los derivamos "automáticamente" de nuestras creencias científicas o no. Por otro, hay una rama que si puede estudiarlas matemáticamente, que es la teoría de juegos y la evolución aplicada al ser humano. pero arguyo que ese estudio científico, en los aspectos prácticos no sirve para nada. Para cumplir unos valores hace falta "sentirlos", no conocer su racionalidad. Ese es el papel de la religión, entendida en el sentido clásico. En ese sentido si se postulan o se imponen por adoración y respeto a la instancia superiod los valores, -indirectamente-.

Digo en el sentido clásico porque las religiónes clásicas tienen muchos valores comunes (Y otros contrapuestos).

En cambio las creencias clásicamente consideradas como no-religiones, desde el culto a la personalidad al culto a los ovnis o el culto a (una parte elegida de y/o inventada de) la Razón. Tienen unos valores sensiblemente distintos, muchas veces en oposición furibunda y destructiva para con los valores clásicos.



Un detalle importante: desde un punto de vista racional, no es sostenible postular como provenientes de una entidad superior (es decir, postular como universales) valores ajenos a los que mi voluntad me dicta. Lo contrario sería, tal como Nietzsche definiría, una "moral de esclavos", es decir, una renuncia voluntaria de la propia razón, para acoger, lo cual es más sorprendente, otra razón no menos humana. La religión así, sólo puede ayudarme a encontrar mi verdadera voluntad, lo que realmente deseo (aunque esto sea el no desear budista)... pero desde un punto de vista racional y autónomo, nunca pueden sobreponerse a mi voluntad.


Si, pero da igual el sistema de creencias que se elija, la pertenencia a un grupo exige renuncias y sacrificios para tu ayudar al grupo y que el grupo te ayude. Si las renuncias y sacrificios que necesita el grupo los dicta un ser superior (real o imaginario, no importa) en el que todos creen y resulta que por su veneración y temor todos cumplen en mayor medida esas renuncias y sacrificios, entonces el grupo entero se beneficia y tu a la postre también. Puede que mucho mas que si no existiera ese incentivo "transcendente". Esto es consecuencia de la llamada paradoja del Prisionero: hago una renuncia que si la hacen los demás, a la postre es mucho mas beneficioso para mi que no hacerla. Individualmente, cada uno tiene incentivos para no cumplirlo, porque los resultados solo vienen después de un tiempo y si todos lo cumplen. La razón dice que eso es esclavitud, pero no es cierto y Nietzche estaba equivocado (aunque intuitivamente equivocado). Se puede demostrar por teoría de juegos. El este blog describo muchos sacrificios y renuncias que a la postre producen mucho mas bien que el mal de la renuncia inicial. Algunos son fácilmente entendibles. Estudiar o ahorrar es un sacrificio, pero nadie se atreverá a llamarlo esclavitud, porque produce un beneficio posterior. Los valores son precisamente eso; un intercambio temporal. Un sacrificio con uno mismo o con los demas que en el futuro se devuelve en forma de un bien mayor.


3.- Hay un gran problema con la siguiente pregunta:

¿Cual es el mejor conjunto de postulados desde el punto de vista utilitario?

Dejando a un lado la disquisición anterior sobre postulados, fíjate que lo útil quedará definido en función de tus valores morales (pues sin ellos no hay un fin a conseguir, y sin fin... ¿cómo definimos lo útil?), por lo que toda religión será la mejor desde su propio punto de vista utilitario. Cuestión aparte son las cuestiones derivadas racionalmente a partir de los valores morales, que siempre pueden ser erróneas... los valores morales subjetivos, aquello que nosotros adoptamos como bien, no pueden serlo.

Por poner algún ejemplo, si para mí el bien es que todo el mundo tenga comida, y para ello monto una estructura comunista, al final conseguiré justo lo contrario de lo que deseo. La estructura es errónea... el postulado no... y lo óptimo desde el punto de vista utilitarista (desde estos valores) será dar pan a todos.

Por poner otro ejemplo más agrio: Si dentro de la lucha nazi sus postulados de bondad consistían en dar poder a la raza aria (fuera eso lo que fuera), puede ser que el óptimo utilitarista fuera eliminar a los judíos. Si por el contrario, el fin es respetar el derecho a la vida de todo ser humano independientemente de su condición, no hay nada menos útil para conseguir ese fin que eliminar a los judíos por el hecho de serlo.

La pregunta así, no puede ir nunca orientada a los postulados morales (o los valores individuales), sino en todo caso, a observar cuáles son los valores comunes en la sociedad (o en su defecto, los mayoritarios o más fácilmente aceptables por la generalidad) y racionalizar la mejor manera de conseguirlos. Es la ciencia, y no la religión, la que puede darte una respuesta desde el punto de vista utilitarista. La ciencia te podrá proporcionar, dado un fin, todas las herramientas a utilizar para conseguirlo. Eso sí... no le preguntes por el fin. Para la ciencia no existe la bondad o la maldad. Sólo existe, en todo caso, la adecuación o no al fin buscado. La ciencia cumple su misión tanto si inventa la dinamita para ayudar en las minas, como si lo hace para destruir vidas.


La cuestión de los fines es un asunto muy complejo y yo no voy a resoverlo, por supuesto, pero se pueden establecer algunos criterios amplios para conseguir unos fines mas o menos difusos en los que la mayoría podemos estar de acuerdo:

Se pueden elegir varios criterios uno podría ser el considerar seriamente para el estudio aquellos valores que han generado las sociedades mas libres y prosperas. otro criterio es estudiar la naturaleza humana real, no la ideal.

También habría que considerar un criterio de no localidad, es decir que esos valores e instituciones NO generen bien en un lugar y tiempo concreto y causen mal en otro lugar y tiempo posterior. El bien tiene que ser a corto, medio y largo plazo y espacio. Si hay un mal, ese tiene que ser corto y muy localizado. (los ladrónes y asesinos deberán ser castigados, un mal para ellos, pero es necesario)

Combinando el conocimiento histórico acumulado en la evolución social y sus resultados con el conocimiento sobre la naturaleza humana que da la Psicología Evolucionista y el conocimiento sobre los efectos de las interacciones humanas a corto medio y largo plazo que da le teoría de juegos, se puede poner a prueba esos valores e instituciones historicas y contejarlos con otros alternativos acerca de su bondad para crear riqueza material y de conocimiento. No es cosa fácil, pero se puede avanzar.

Aún así la demostración racional de la bondad de esos valores servirá para poco si uno no se siente compelido a ello por una religión. Esto último y solo esto es la tesis de este post. El resto es objeto del resto del blog.

Memetic Warrior dijo...

Se me olvidó agradecerte el comentario, que da mucho para pensar.

Anónimo dijo...

Acabo de publicar un comentario en otra entrada del blog, y alguna parte de mi intuición me dice que parte de el enlaza con este, asi que, Eugenia, os saluda de nuevo, sin pretension alguna de "ir a morir" :-)
Permitidme que me presente brevemente: me llamo Eugenia (tengo blog pero no es muy bueno, debido, sólo en una pequeña parte, a la falta de tiempo). Aunque me gusta la filosofía, no soy una gran racionalista, ya que mi capacidad cerebral (stamina en inglés, resistencia en español) no me permite seguir un pensamiento racional de más de 4 parrafos, un par de minutos si lo medimos en tiempo. Por ello, cuando mi cerebro intenta aproximarse a alguna verdad, suele hacerlo espontáneamente a través de la intuicion, previa observación de las cosas.
A las preguntas que formula el autor, observo que:
1. Se cae en la trampa del reductismo, es decir, intentar reducir un TODO a UNO, algo, en mi opinión, imposible de considerar dada la complejidad del mundo de hoy, y de siempre.
2. Esta es precisamente la trampa en la que creo han caido todos los pensadores de todos los tiempos en su legítimo y loable afán de entender y/o explicar el mundo.
Esto incluiría a los individuos sin tan magno propósito, sólo que estos, trabajan a pequeña escala pues normalmente reducen su preocupación a su entorno inmediato en lugar de ocuparse de toda la civilizacion a lo largo de la Historia. Y este pequeño "error de partida" por el que nunca se llega a un consenso definitivo es que el hombre, por algún motivo aún desconocido, problamente programacion genetica, siempre ha intentado "abarcar" el mundo, sin darse cuenta de que ES EL MUNDO QUIEN LE CONTIENE A EL.
Sin embargo, me alegro mucho de este error de programación del ser humano, ya que gracias a él, hemos podido disfrutar de miles de escritos, ensayos y reflexiones de gran calado y virtuosismo en un intento de abarcar y explicar racionalmente una... ¿cosa? mil millones de veces más grande que él.
De hecho, sigo disfrutando, ahora con vosotros y la lectura de estos artículos y sus comentarios. Enhorabuena de nuevo por el blog, por el artículo y por los comentarios, muy buenos. Iván Moreno, quien eres? En definitiva y para todos, bravo, que no decaiga.
Ah, y disculpas por mi escasa contribución a las preguntas concretas que formula el artículo. A mí lo unico que se me ocurre decir al respecto es que, basándome en el hecho que precisamente mencionas en otro artículo con el que estoy de acuerdo, sobre que nuestros antepasados no eran ni más listos ni más tontos que nosotros, pienso que si se pudiese tener una religión únicamente, ya la tendríamos. Por tanto, desde este pequeño rincón, acepto y celebro la existencia de varias religiones, de naturaleza propiamente deísta o no (caso fútbol, tele, tecnología, libros y otros dioses, mitos e ídolos a los que adoramos y en los que creemos, a veces ciegamente, como por ejemplo las ideologías) ya que nos permite convivir en un nivel de paz bastante aceptable, pues de otro modo, estaríamos continuamente en guerra (homo hominis lupus est), debido al instinto natural del hombre de abarcar o conquistar (otro fallo de programación, pero éste gordo) el mundo. Luego mi teoría es que las religiones son necesarias y de hecho, existen, para que los hombres tengamos algo que compartir, algo en común que nos permita acercarnos, pues de otro modo nos estaríamos merendando sin piedad. De acuerdo a todo lo expuesto, el fin último y único de las religiones sería evitar la catástrofe humana, que es y siempre ha sido el sufrimiento, y en última instancia, la muerte.
Casi ná.
Muchos saludos. Intentaré seguiros a menudo, aunque sabemos que los días de 24 horas hace tiempo que se quedaron cortos.
Eugenia.