viernes, diciembre 19, 2008

La lógica del titiritero (entrevista a Pablo R. Palenzuela)

Intentar explicar al ser humano desde una perspectiva biológica tropieza con la incredulidad beligerante de quienes piensan que nuestras facultades nos elevan por encima de la animalidad y nos separan tajantemente del resto de los seres vivos que pueblan la tierra. La ficción, sin embargo, no puede mantenerse por mucho tiempo si se observan con un mínimo sentido crítico la realidad natural y la humana. Nuestra constitución, nuestra morfología, nuestra estructura, nuestro diseño, son enteramente biológicos. A partir de la constatación de que nuestro cuerpo está construído con los mismos ladrillos que el de cualquier otro ser vivo, hay que dar el siguiente paso: admitir que nuestro comportamiento también lo está. Son numerosas las evidencias de que así es, y una disciplina científica reciente, la Psicología Evolucionista, se ha ocupado de recabar la información necesaria y realizar las inferencias pertinentes a partir de esta para esbozar una explicación biológica de nuestra conducta. Si somos como somos no se debe al medio presente, en el cual nos hemos desarrollado, fundamentalmente cultural, sino a los sucesivos medios naturales en los que evolucionó nuestra especie y a sus contingencias, que premiaron unos comportamientos y castigaron otros con la moneda de dos caras de la supervivencia y la extinción. Este proceso tan impersonal no es fácil de asimilar para nuestra mente personalizadora. Desde sus primeros pasos, el hombre ha procurado dotar de sentido cuanto le rodeaba, es decir, de un movimiento interno de intencionalidad, de finalidad. El animismo de los pueblos primitivos es clara prueba de ello: el río no es un flujo de agua que sigue las leyes de la física dentro de un cauce, sino un dios. Igual la tormenta. Si nos acercamos más a lo que somos, tenemos a las plantas, a las que también se le atribuye una especie de alma "vegetiva". Y los animales, los cuales disponen ya de un movimiento similar al nuestro y de una intencionalidad, se convierten en totems, símbolos supremos de una tribu, que se dice descendiente de ellos y sus características comportamentales (la elegante fiereza del León, el majestuoso vuelo del águila).

Somos guiados por impulsos biológicos. Esto no implica que carezcamos de libertad, sino que esta se desarrolla dentro de las finalidades y las capacidades prefijadas por nuestra naturaleza. Nuestra capacidad de aprendizaje superior -esta sí- debida a la neotenia y al largo período infantil, nos permite asimilar cultura, imitar y emular de forma activa y creativa. Somos, además de seres naturales, seres culturales. Pero sólo además, pues también nuestra capacidad cultural se asienta en capacidades naturales.

Así, personificamos en un titiritero, dotado de intención y claro cumplidor de un rol social, la fuerza impersonal que nos lleva, ora suave ora abruptamente, por los senderos de la naturaleza, que reflejan en su forma los de la evolución. "Si somos marionetas, nuestra mejor opción para dejar de serlo es comprender la lógica del titiritero", decía Robert Wright. Y Pablo Rodríguez Palenzuela, Profesor de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Madrid, se ha lanzado a la tarea de intentar comprender y, sobre todo, hacer comprender a los demás, la lógica del titiritero, primero a través de un libro y después con un blog.

Su labor divulgativa está dando sus frutos. No sólamente está llegando a biológos y psicólogos, sino que ha obtenido el reconocimiento de la blogosfera a través de un puesto finalista en los premios de 20 minutos al mejor blog del 2008.

Pablo ha tenido la amabilidad de respondernos unas preguntas. Les dejo con él.

1.-¿Qué llevó a un bioquímico que estudia las plantas y sus patógenos a interesarse por la PE?

Yo diría que me interesa la Biología en sentido amplio. Por otro lado, los patógenos también tienen una “conducta”, intercambian información con sus hospedadores y son el resultado de un proceso evolutivo. En cualquier caso, mi interés por la Psicología Evolutiva empezó con Lorenz en los años 70. Luego leí la “Sociobiología” de Wilson (no entendí por qué fue tan polémica). Gracias a “El gen egoísta” empecé a interesarme por la Biología Evolutiva, lo que me llevó a entender que a Dawkins se le va mucho la mano con la selección natural. Sigo estando muy interesado por la “interface” entre Biología-Ciencias Sociales.


2.-¿Cuál es la lógica del titiritero? ¿estamos en condiciones de comprenderla?

“La lógica del titiritero” significa aceptar que el condicionamiento social, aun siendo poderoso, no es omnipotente y que hay cosas que resultan muy fáciles y otras muy difíciles de incorporar a nuestros hábitos. Tampoco creo que nuestras “tendencias innatas” sean invencibles, pero debemos ser conscientes de que vencerlas tiene un coste y que en algunos casos no funcionará. La naturaleza humana es maleable, pero no infinitamente maleable Estamos en condiciones de empezar a comprenderla.

3.-¿Por qué crees que la psicología evolucionista encuentra tanta resistencia en círculos académicos, sociales y políticos? ¿Puede uno hablar de ella sin implicarse, sin tomar partido, de forma aséptica e impersonal? ¿no crees que muchas de las propuestas y medidas de nuestros políticos se toman pasando por alto (o en contra de) las demandas y pulsiones de nuestra naturaleza?

El rechazo por parte de la izquierda viene a partir del “darwinismo social”, lo cual es un error comprensible aunque desafortunado. Desde entonces cualquier intento de aplicar la Biología Evolutiva a la conducta humana ha sido políticamente incorrecto. Los tiempos están cambiando en este sentido, pero siempre encuentras a alguien que te llame “fascista”. En mi opinión, el fracaso de los regímenes comunistas se debió en gran parte al hecho de ignorar la naturaleza humana. Como dice Peter Singerla izquierda necesita un nuevo paradigma”. Irónicamente, también existe rechazo desde los grupos fundamentalistas religiosos (por razones obvias).


4.- ¿Cómo está siendo tu experiencia como blogger?

Magnífica. Creo que es un medio maravilloso para tratar cuestiones científicas, aunque tiene algunas limitaciones. El tener un feed-back es lo más importante. Si lo que escribes tiene éxito lo sabes enseguida; si metes la pata te lo dicen igual de rápido.

5.- Recientemente estuviste trabajando en EEUU. ¿Qué diferencias existen entre la investigación allí y la que se desarrolla aquí en España? ¿es inevitable la fuga de cerebros?
Bueno, las cosas no tampoco van muy bien en Estados Unidos y están haciendo frente a recortes considerables. En cuanto a mi experiencia personal, estuve en un laboratorio de bioinformática, lo cual es muy diferente a mi experiencia como científico en Biología Molecular. En USA hay más dinero y una organización general del trabajo considerablemente mejor. Si hago una comparación con el panorama actual en la universidad española, la conclusión es bastante triste.

6.- ¿Qué estás investigando en estos momentos? ¿qué misterio te gustaría desvelar?
Estamos investigando el “comportamiento” de las bacterias patógenas de plantas durante el proceso de infección. Cómo se orientan, cómo saben que están en el entorno de una planta, qué programas genéticos ponen en marcha para realizar la infección. Para ello estamos empleando herramientas de la biología molecular y (últimamente) de la informática. Me interesan particularmente las implicaciones evolutivas: hasta qué punto los patógenos han condicionado la evolución de las plantas; cómo surgieron los mecanismos de defensa; cómo los patógenos aprendieron a contrarrestarlos…

7.-¿Qué proyectos tienes? ¿tienes pensado escribir algún nuevo libro?
No lo descarto, pero de momento estoy bastante ocupado con la investigación, las clases y mantener el blog. A esto último le dedico los domingos. Típicamente escribo unos posts, corro 45 minutos y hago un bizcocho de naranja. Soy un animal de costumbres.