miércoles, enero 14, 2009

¿Por qué las mujeres no están nunca contentas con su pareja?

El psicólogo evolucionista David Buss ha investigado durante años las diferencias existentes entre hombres y mujeres en sus estrategias respectivas de reproducción. Aunque la causa inmediata de nuestros comportamientos de cortejo y apareamiento pueda ser algo tan prosaico y tan natural como la búsqueda de placer, al final obedecemos al dictado de la selección natural, inmejorablemente expresado en la Biblia: “¡creced y multiplicaos, dominad toda la tierra!”

Para que esta causa y fin último de nuestra acción en el mundo pueda cumplirse, cada sexo tendrá que adoptar la estrategia más conveniente para su condición. Ya lo dijo Robert Trivers al postular su teoría de la inversión parental: no es lo mismo pagar por la descendencia llevando un nene en la tripa 9 meses y soportando su peso en los brazos, dándole el pecho durante unos años que no pagar nada. La inversión originaria de un hombre en su descendencia se reduce a un espermatozoide, la de la mujer es elevada, ya de partida, en tiempo y esfuerzo, e incluye partidas “visibles” y otras invisibles, como el coste de oportunidad de las crías que se sacrifican (se dejan de tener) por las que se tienen. Dicho en sencillo, sin los debidos matices: en la reproducción el hombre busca la cantidad, la mujer la calidad. A partir de esas condiciones iniciales tan desiguales se desarrollan las estrategias de los sexos. La lucha de ambos sexos por obtener las mayor descendencia al menor precio supone que las mujeres eligen cuidadosamente con quien yacer, y los hombres apenas discriminan por otro criterio que no sea la fertilidad de la hembra, que esta expresa inadvertidamente con marcadores externos como su juventud y su belleza.

Es importante para la mujer encontrar un hombre que le de buenos genes a sus hijos, esto es, genes de éxito social, así como que la acompañe en la crianza de esta descendencia genéticamente mejor, con trabajo y con otros medios. En este mundo de escasez en el que tenemos la desgracia de vivir los medios se obtienen, sea fraudulenta o noblemente, con grandes esfuerzos físicos y psicológicos. Un hombre con recursos ha demostrado disponer de la energía precisa para adquirir medios de subsistencia, de las competencias sociales, de la fuerza, de la intrepidez, del talento, de la inteligencia, de la astucia....ha demostrado capacidad de proteger a su mujer y a su descendencia en un mundo hostil. Es deseable un hombre fiel y poderoso.

Por otro lado el hombre se conforma sexualmente casi con cualquier mujer siempre y cuando sea fértil y tenga los indicadores externos de ello. En algunos casos puede disfrutar de una compañía femenina que no se adapte a los cánones de belleza y juventud, porque el coste de estas relaciones extra sigue siendo muy bajo. En la medida en que las mujeres se defienden atacando y seleccionan los hombres más adecuados desde su particular punto de vista, estos deben competir por los recursos y por ser, o al menos aparentar ser, impecablemente fieles y nobles, en resumen, dignos de confianza.

Los psicólogos evolutivos constatan a diario cómo los niños son más competitivos que las niñas, tanto en sus juegos como en su comportamiento general. Aún no lo saben, pero se están preparando para obtener pareja en un futuro, para resultar atractivos a las niñas por encima de las cuales pasan ahora sin fijarse siquiera.

Pero la pregunta: ¿por qué las mujeres no están nunca contentas con su pareja? Creo que se trata de un mecanismo psicológico seleccionado para mantener alerta, en un estado de vigilia social, a sus hombres. Es como un despertador que suena en mitad de la noche, en el sueño de los laureles: ¡¡¡No te acomodes, que estoy yo aquí!!! Sal al mundo a buscar el sustento, a luchar por la vida, a triunfar, a ser el mejor. ¿No ves que de continuo me defraudas, que nunca estás a la altura? Por muchos recursos que me proporciones nunca serán bastantes. De palabra te diré que te acepto como eres, pero.....¡no puedo con los mediocres!

Así que, hombretones, ya sabéis: no hay que cejar en el empeño, no hay que descansar ni un segundo. La vida es una subida continua a las cimas inalcanzables del imposible. Debemos proyectarnos hasta el infinito y más allá y, aún así.....pues eso, nuestra parienta no estará nunca contenta del todo.

41 comentarios:

Alberto dijo...

Muy bueno. Ten en cuenta que puede haber segundas, terceras y cuartas derivadas.

Segunda derivada: si el marido trabaja mucho, ella debe asegurarse de que su esfuerzo es por su familia y no para ganar estatus para si mismo y atraer a otras (que es lo que impulsa a muchos hombres a trabajar y no por su familia): Por tanto, la mujer también puede estar enfadada, y de hecho a menudo lo está cuando el hombre trabaja mucho. La dedicación a ella es fundamental, a veces mas que el trabajo.

Tercera derivada: el simula que se dedica mucho a ella y que trabaja mas o menos de lo real para contrarestar ese enfado. Pero a ella le hace gestos que en realidad no implican dedicacion real: envia de vez en cuando un ramo de flores por una floristeria. Ella sigue enfadada. porque calcula con razón que lo del hombre es un gesto manipulador. hay que tener que el sexo que elige (la mujer) debe ser mas calculador.

Cuarta derivada: Ella quiere dar la impresión de que está mas enfadada de lo que realmente está para culpabilizar al hombre y asi tenerlo dominado..

Podríamos ir asi hasta el infinito, porque toda estrategia tiene su contraestrategia ;)

El caso es que de muchas de esas cosa ni ella ni el se dan cuenta porque es inconsciente. Es su naturaleza!.

derivada enesima el aparenta indiferencia para contrarestar su pasada de frenada. enesima mas una: ella aparenta desinteres....

colapso de estrategias hasta volver al primer nivel: discusión acalorada con reconciliación y re-establecimiento de los puntos de partida, ni pa ti ni pa mi, pero ya sabes lo que hay pa la próxima.

Etc etc etc


MW

Gatsby dijo...

Pues por mí que les den a todas si piensan así. Me sale más barato y menos estresante buscarme una profesional.

De todas formas, empiezan eligiendo al mejor entre 1000, luego al mejor entre 100, luego entre 10 y al final se plantan con treinta y tantos añazos, solas, amargadas y camino de la menopausia, y les toca aceptar al primer pringado que esté dispuesto a cargar con ellas. Y por lo general, este tío estará tan quemado y resentido por haber sido despreciado desde que era adolescente, que la tratará como a una mierda.

Alberto dijo...

Hay quien dice que las mujeres no son monógamas, sino que son hipergamas, es decir, quieren a un solo hombre, pero ese hombre a cada momento es el hombre mejor que les haga caso y que tenga visos de durar, es decir, el mejor hombre que puedan monopolizar. Osea que si se presenta la ocasión adecuada de fieles nada.

Ademas las mujeres tienen tambien dos estrategias como los hombres: una cortoplacista para conseguir buenos genes, y otra para conseguir una pareja estable para criar a los hijos. Son dos tipos de hombres diferentes. En estado de naturaleza por eso son normales los maltratos, las peleas a muerte entre hombres, los asesinatos de mujers por sus maridos etc.

Por eso las restricciones morales aplican y mucho a las mujeres, que no son ni mucho menos santas.

JoséCarlos Maguiña dijo...

haberlo dicho antes. Mucho antes.

Aunque no es tarde.

Para este enésimo capítulo de mi vida, servirá la lectura y la lección.

Ahora entiendo por qué son necesarias en caso de holgazanería.

Qué buenos posts Germánico.

Anónimo dijo...

Me parece una memez.

Steam Monkey dijo...

"Artículo Machista" (De macho, de hombre)

Anónimo dijo...

Articulo científico, de ciencia, investigación...

Y más bien pareciera "hembrista" :P

Maestro dijo...

Muy bueno, Germánico, Mary White lo ha enlazado en un comentario en mi blog pero aún no lo había leído.

Describe perfectamente la conducta animal. A ver si evolucionamos un día de estos.

NazguL2 dijo...

Aja, entiendo, el hombre se conforma con cualquier cosa y la mujer hay q complacerla constantemente.
Y una mierda, si la mujer quiere un hombre tan guay como el que se describe aqui, que se lo curre ella también, no te jode !!!

Anónimo dijo...

El hombre solo esta con una mujer por sexo, al principio puede estar en un estado de atontamiento que con el paso del tiempo se disipará (1 año). Es a partir de ese momento cuando empezarán las disputas de mayor o menor intensidad segun las circustancia.

En la convivencia SIEMPRE hay disputas, son 2 mentes diferentes.

Seamos realistas EL HOMBRE SOLO QUIERE SEXO, La mujer ..... no se lo que quiere.

Si quieres vivir en armonia, no tengas pareja.

Alberto dijo...

No simplifiquemos tanto. Las cosas son mas complejas. Por favor. El tampoco se conforma con cualquier cosa para una relación a largo plazo. a corto plazo es distinto. Tampoco el hombre o algunos hombres estan contentos con sus mujeres precisamente. Lo que ocurre es que los hombres tienen otras formas de desahogarse.

Anónimo dijo...

Chapeau.

Añádase el factor personalidad de cada una en sus múltiples variantes y ya casi tenemos un modelo matemático de la mujer.

Fernando dijo...

Me parece increible que todavía se siga encasillando a la población en el clásico estereotipo:

- Mujer exigente, ama de casa (esclava diría yo), criada de sus hijos, la que le da el "cariño" (¿la única?), que sólo mira sus caprichos , gastosa, consumista, etc.
- Hombre que sólo tiene en su cabeza sexo, trabaja y mantiene a la familia por sexo y tiene que ser "muy macho" en la cama y en su imagen al público (no acercarse a menos de 1 metro de la plancha porque salen ampollas).

Si seguimos pensando así y encajando a todo el mundo en estos estereotipos familiares no avanzamos nunca...este modelo de familia debe acabar por su ineficacia en tiempos difíciles. Los roles están levemente cambiando.

Anónimo dijo...

Pues sí, pero tal y como están ahora las cosas legalmente; al hombre no le interesa acumular bines ni riquezas porque, de esa manera, ofrecerá a su pareja una irresistible tentación para "darle una patada", quedarse con casi todos sus bienes y dedicarse a la buena vida compartiendo con otros.
Desde luego lo mejor es un equilibrio aceptable donde ambos aporten a la familia, puedan realizarse como personas y profesionalmente, sin que se produzca abuso excesivo de uno a otro. Si el enamoramiento, pasión, deseo sexual, admiración, etc. es muy grande del uno al otro, habrá menos exigencias de otro tipo de cosas.
Si te dedicas solo a entregar dinero, la otra parte casi seguro que buscará, o encontrará, otras satisfacciones, en otro entorno.

Anónimo dijo...

que chorrada

Anónimo dijo...

Amigo Germánico, permíteme que te diga, que hasta cuando tus artículos son provocadores, son amablemente provocadores.

También permíteme que manifieste mi desacuerdo con a priori las conclusiones que precipitadaemte se pueden sascar de los autores que en este caso mentas. En el caso de Robert Trivers, si bien es verdad que a partir de sus dos famosos conceptos de “Sociobiología y biodiversidad”, se plantea preguntas novedosas sobre la génesis del comportamiento humano en su interacción con las culturas en el que dicho perfil genético ha de interaccionar a lo largo de toda la vida del individuo; el mismo es consciente que sus teorías plantean más preguntas que respuestas da.

Sin embargo en el caso de David Buss, si tengo muchas más dudas al respecto de sus teorías. Así por ejemplo en lo que refiere a sus desarrollos teóricos al respecto de las diferencias entre hombres y mujeres, y sus consecuentes y diferentes respuestas en el caso, por ejemplo, de los asesinatos, los celos, los distintos tipos de acoso (en concreto el sexual), no me parecen nada concluyentes. Más bien podríamos aseverar, que sus conclusiones parecen sacadas más de la clásica psicología evolutiva que de lo que podríamos entender las nuevas aportaciones de la psicología evolucionista... y con la cual apostaría que en no pocas ocasiones entran en clara contradicción.

El mismo Robert Trivers, afirma que si bien la genética es la esencia de nuestro comportamiento, si analizamos ésta desde la psicología evolucionista (y en un intento de avanzar sobre la clásica disyuntiva genética-cultura), afirma, que le es difícil asegurar (en el caso humano) que una genética que tarda nueve meses en hacerse, si ésta es “cultivada” desde el punto de vista de la biodiversidad con la que tendrá obligatoriamente que interactuar, la inevitable “sociobiología” que se genera a lo largo de la existencia de cada individuo, ésta tenga menos fuerza para condicionar los comportamientos humanos que su genética de origen. En otras palabras, este autor afirma, que nueve meses de gestación, no pueden primar inexorablemente los restantes ochenta años de media de una persona “cultivada”. Es por ello, que en el caso de Robert Trivers, sus teorías al respecto del acontecer de la conducta humana, más que servir para darnos respuestas, sirven para hacernos preguntas que permiten que invalidemos las clásicas respuestas mecanicistas de la psicología evolutiva.

En cualquier caso Germánico, al leer el post que nos traes, emerge por mi parte una repetida sospecha cuando de esta clase de temas se trata, y que como siempre suele suceder cuando por ejemplo hablamos de las diferencias hombre-mujer, no es tanto el acuerdo-desacuerdo que pueda tener con los autores de dicha teorías, como la intencionalizada ideologización de las conclusiones de las mismas, por parte de las ideologías que en ese momento histórico se imponen en los ámbitos universitarios.

En otras palabras Germánico, el post que nos traes, leído literalmente tiene un alto tufillo de discurso, además de clásicamente “mecanicista”... sexista. Depende de que lado estemos a la hora de leerlo, lo podremos interpretar como machista o como hembrista. Lo que si afirmo, es que la ideología que hoy impera en los ámbitos universitarios, y por lo tanto la que mejor puede “ideologizar” las respectivas ciencias, es la llamada “ideología de género”. Que cada uno saque sus conclusiones al respecto... pero que no las confunda con las teorías de estos investigadores.

Germánico, gracias por traernos un buen post con el cual hacernos dudar de nuestras propias automáticas conclusiones, es decir, aquellas que han sido pasadas por el tamiz de las ideologías con las que previamente nos educaron. No estaría nada mal que cada uno pusiese en dudas su propia idelogía a la hora de interpretar las concluisones de la ciencia. ¿La genética pesa más? A buen seguro que no más que el pensamiento interpretativo a partir del cual legitimamos nuestras posteriores conductas. ¿O es que la interpretación previa a la conducta que realizamos posteriormente... no es una conducta?

Recibe un cordial saludo Germánico

Pablo el herrero

Anónimo dijo...

Fernando:

Los roles NO estan cambiando ni cambiarán NUNCA. Esos roles no se elijen, no son papeles que uno escoje al comenzar la obra de teatro, bobo. Es parte de la naturaleza de cada uno. Tienes una indigestión politicocorrectitis.

J. Alberto dijo...

Gatsby, mira que eres bruto, pero tienes más razón que un santo.

Germánico dijo...

Alberto, había pensado en cómo se complican las cosas por la interacción de las mentes humanas, de ahí que hablase, por ejemplo de la “inversión originaria”. Partimos de eso y ahí comienza la carrera armamentística y de estrategias y contraestrategias tan propia de nuestra especie –y de todas, en realidad (aunque en las otras especies gran parte de su estrategia esté en el genoma, sea innata). Tu análisis profundiza y matiza bastante lo que digo. La fidelidad femenina es, en efecto, condicionada. Ninguna da duros por pesetas (nada mejor se puede decir de nosotros).

Gatsby, a veces los beneficios que proporciona alguna mujer sobrepasan con creces sus costes. No es cosa de ponerse a hacer cálculos económicos y hedónicos conscientes, pero grosso modo esas cosas se perciben estando uno bien o mal con la relación (sintiéndose más bien que mal o más mal que bien).

José Carlos, no sé cómo será en otras parejas, pero a mi la mía me ha elevado muy por encima de mi condición. De hecho le estoy enormemente agradecido.

Anónimo the first, the sixth, Fernando y Monkey: os entiendo. Ahora sólo falta que vosotros me entendáis a mi. Pero creo que será difícil.

Anónimo 2: hablo de asuntos que la ciencia empieza a abordar ahora. Yo no hago ciencia, pero la contemplo como un esteta. Desde luego no pretendo ser machista ni hembrista. Simplemente constato lo que me parecen hechos universales y comprobables.

Maestro, más evolucionados no podríamos estar. Y seguimos haciéndolo. Pero la cosa va despacio y quizás no por el camino que nos dictan nuestros ideales morales.

Nazgul, la mujer es un recurso escaso, aunque haya tantas como hombres. Es como el petróleo, si tocas los webs al jeque de turno te cierra el grifo.

Anónimo 3: Idem de lo que te dice Alberto.

Anónimo 4: Creo que las matemáticas nunca podrán aprehender lo que es una mujer.

Anónimo 5 (creo, quizás ya perdí la cuenta): recursos es un concepto amplio que no consiste sólo en dinero (en ocasiones no consiste apenas en dinero).

Pablo, la cultura puede matizar nuestras tendencias innatas. Y en este caso, además, en la medida en que el hombre cumpla las expectativas de la mujer esta estará más contenta. Pero su contento, su plenitud, o bien sólo existen en el cortísimo plazo, o bien están en el infinito, de forma tal que la curva de los esfuerzos masculinos asciende penosamente y aproximándose a él sin nunca llegar, corriendo casi paralela a la asíntota.

Anónimo 6: algunos no han abandonado el pensamiento mítico: puede que no tengan creencias en fenómenos sobrenaturales, pero cuando se enfrentan a lo natural creen que están por encima de ello.

J.Alberto, no me parece muy Santo, Gatsby, más bien parece un diablillo a punto de ser cazado por alguna florecilla silvestre.

Anónimo dijo...

Pues como mujer, he de decir que me identifico con lo de ser exigente con mi pareja hasta la saciedad (que nunca llega (la saciedad), por cierto).
Y he de reconocer que esta exigencia sólo la practico en el ámbito de mis relaciones personales. A nadie más exijo tanto y de nadie espero tanto como de mi pareja.
Y quizás porque sé algo mas de genética que las leyes de Mendel, últimamente también me estoy dando cuenta de que según mi reloj biológico hace tic-tac, en lo que más pienso es en el material genético (literalmente, no en un sentido abstracto) del que quiero que mi descendencia provenga.

Ahora, que a la hora de elegir pareja yo tenga en cuenta todo esto... Pues no, la verdad. Multitud de motivos intervienen en mi eleccion de pareja, la mayoría mucho menos racionales que los expuestos anteriormente (por ejemplo, podría intentar elegir alguien más cercano a mis "ideales" en lugar de empujar y empujar al "de turno" a autorealizarse).

Y aunque suene muy poético, sigo creyendo eso de que no elegimos de quién nos enamoramos. Es una vez que despiertas de este enamoramiento que se desenturbian las aguas y puedes ver claramente a "qué" (quién) te has atado y empezar a evaluar si de verdad es lo que quieres.

La verdad es que me encanta la idea de "ser exigente" por naturaleza, y no porque soy tan perfeccionista (en cuanto a pareja) que nunca encontraré a nadie a quién no tenga que "empujar".

Visto de otro modo, estoy convencida de que si todo esto fuese verdad, sería más que justo atribuir a las mujeres el progreso de la humanidad, pues si bien históricamente no hemos desempeñado demasiados papeles "críticos", podríamos argüir que esos hombres que sí lo han hecho han actuado así "porque sus mujeres les daban la murga". Somos el motor de la humanidad! :P

JoséCarlos Maguiña dijo...

Que vivan las mujeres! Todas! :(

Anónimo dijo...

Porqué los hombres mueren antes que las mujeres? ... porque quieren. :P

Tinchow

Peggy dijo...

No se si los roles generales están cambiando , pero situaciones al margen de la del post y bastante habituales las hay .Familias monoparentales de mujeres independientes economicamente , que no necesitan para su reproducción mas que los avances científicos , y quizás solo al macho para el sexo , que mantiene a sus hijos porque son lo suficientemente competitivas en la sociedad ....No se si los roles cambian , pero al menos están las circunstancias para elegir los que quieres ....cuando surgen estan alternativas a la tradicion "Natural" , bastante faciles por cierto para cualquier mujer de clase media , es que hay una evolucion de la demanda con otro sentido biológico ...

Germánico dijo...

Anónima opinante, me gusta lo que dices y cómo lo dices.

Peggy, ahora disponemos de medios que antes no teníamos, y las circunstancias son muy distintas. La naturaleza se expresa de distinta manera, aunque sea la misma. Generalmente todo lo que hacemos es porque nos lo podemos permitir....

José Carlos: ¡qué vivan!

Tinchow, porque pelean por ellas y eso les deteriora más. Y porque no disponen de las protecciones hormonales que tienen las mujeres hasta la menopausia. Y habrá más, supongo.

Anónimo dijo...

A la anònima y a todas las que escriben sobre su estrategia de elegir quien sea mejor para su descendencia: me dais pena, o mejor, me inducis "desaprecio". Sólo sois "hembras", pues es el atributo con el que os identificáis. El ser humano es algo más que biología. La verdad, antes era muy intolerante con los hombres que engañaban a sus parejas, pero visto lo visto, ya que muchas sólo van de hembras: tíos, a maximizar vuestros "beneficios" = beneficiaos a todas las que podais y que se queden con los genes que han conseguido y los aguanten ellas.
¡Qué asco!

Anónimo dijo...

Y no se vayan todavía, aún hay más:

Aunque esté muy de moda la sociobiología mucha gente debería leer algo de antrpopología cultural (Marvin Harris, por ejemplo) para darse cuenta de que vamos más allá: la cultura moldea mucho al ser humano a pesar de lo que digan Steven Pinker y Edwuard O. Wilson.
Los que creen que no y siguen lo que consideran impulsos o tendencias básicas en la naturaleza humana y siguen su dictado no són más que apèndices de su biología/sexo: su humanidad queda relegada a un mero uso del cerebro al servicio de ellos. Y aquí creo que viene lo jodido, porque no está en nuestros genes la bondad/responsabilidad para con el resto de los animales/plantas en incluso personas y así nos va:
el planeta con todos nosotros yéndonos a la mierda (hablando en plata)

Germánico dijo...

O sí está en nuestros genes....

A mi me gusta mucho Marvin Harris. Pero no es de los antropólogos más convencidos del poder de la cultura.

Anónimo dijo...

No, claro que no es de los antropólogos más convencidos en el poder de la cultura, porque ésta está supeditada al entorno más que a los genes.

Anónimo dijo...

Eso es como decir que un ordenador depende mas de los datos que del programa que corra o al revés.

Que chorradas. Todavia estamos con la falsa disyuntiva entre genes y ambiente? A ver si pasamos de siglo de una vez.

Germánico dijo...

Es curioso eso que dices de que "la cultura está supeditada al entorno más que a los genes". Muy probablemente la mayor parte de las instituciones culturales humanas tengan su razón de ser en la satisfacción de profundos instintos moldeados por la selección natural. Podríamos hablar, de hecho de aunténticas Instintuciones.

Harris hablaba de las condiciones tecnoecológicas y tecnoeconómicas, sobre las que la naturaleza humana se expresaba, pero al menos no tuvo la osadía de negar esa naturaleza.

Anónimo dijo...

Nadie habla de disyuntiva genes/ambiente, está claro que hay una interacción. Pero da la sensación que la moda ahora es atribuirlo todo en última instancia a los genes y creo que no es más que eso: una moda. Y al que crea en la pureza absoluta de la ciencia y su método, tiene ejemplo de esta moda o paradigma en el vacío que se le hizo durante décadas a Lynn Margulis y su teoría de la simbiogénesis sólo porque no encajaba en la teoría sintética de la evolución; sin embargo, da una explicación razonable del origen de los eucariotas y del genoma de las mitocondrias.

Germánico dijo...

Sobre cómo interaccionan los genes con el ambiente en la formación del cerebro, la mente y la conducta hay un libro muy interesante de Gary Marcus: El Nacimiento de la Mente, cuya lectura te aconsejo.

Siempre, a toda corriente científica, hay que quitarle la capa de moda, que es gruesa. Pero en la médula hay sustancia.

Anónimo dijo...

bueno, despues de leer esto caigo en la conclusion, de que ambas partes, tanto hombres como mujeres, deben de dejar de victimizarse..

por que asi reducen daños a todo su entorno, y realmente se enfokan en lo que deben..

asi podran ver mas alla, lograr y llegar a ser exitosos, cada uno en su papel individual...

creencias, costumbres y todo eso tal vez afecte pero mientras se sepa ke es uno, komo es, no tendras miedo a buscar y conocer esa persona ke realmente esperas sea tu pareja.. tu komplemento...

Peggy dijo...

Bueno , yo tampoco soy una absoluta convencida del poder de la biologia ...pero no dejo de pensar que la "cultura" no deja de ser una forma extrasomatica de evolucion de toda "la tribu " , y por ende la que prevalece es la que cumple los requisitos naturales ....nuestra mochila biologica pesa y mucho .

Anónimo dijo...

Harris no negaba la naturaleza humana... hasta cierto punto. De hecho restringía la naturaleza humana porque mostraba, al igual que otros antropólogos, que una parte de las conductas que se da por sentado son innatas son modulables, por el hecho de ser conductas y no órganos. Así que, de hecho, negaba determinada "naturaleza humana"

Germánico dijo...

O concretas un poco o como si no hubieras dicho nada....

German Escobar dijo...

Un matrimonio se basa en el amor, pero también en el esfuerzo que ambas partes están dispuestas a poner para sostener la relación.

Anónimo dijo...

alguien me dijo una vez.."no gtrates de entender a una mujer..nunca lo lograras... al las mujeres solo ahi que quererlas...¡"
suena bonito npero creanme que ya lo intenté....tampoco resulta ...launica forma es dejarse mangonear....pero eso si que no..una vez que te toman la mano se van al codo,,,, se entiende verdad... mi consejo es que se mantengan solter ,o ams que puedan...todavia hay7 mujeres por cada hombre...jijijijiji....suerte a todos..

Anónimo dijo...

Gracias, gracias, gracias por este blog, me entero que no soy el único, que pena que llega tarde la info, pero al menos se que no estoy loco ni que soy un mal tipo... y que la ñora tampoco lo es!, y que si jode tanto es por genética , nada mas!, gracias!

Alberto Gómez Corona dijo...

Si has llegado a leer hasta aquí, quizá te interese este:

Las causas últimas de la violencia de género

Anónimo dijo...

De Jorge:
Eso es muy cierto, lamentablemente en la Escuela no nos enseñan a convivir en pareja y menos a ser padres, eso lo aprendemos de nuestro propios padres, entonces es importante tener estabilidad familiar para que nuestros hijos aprendan de nosotros, ahí esta lo difícil, pero que hacer si nos han traicionado (si han sido infieles), como convivir armoniosamente si en nuestra mente existe aquella escena donde nos imaginamos como pudo haber sido la traición y siempre vamos a desconfiar de nuestra pareja, que hacer?, pagarle con la misma modena o separarnos, ya que la tercera opción de perdonar y seguir como si nada hubiera pasado sería humillante para un hombre. Y si nos separamos como convivir con nuestros hijos sin afectarlos, que culpa tienen ellos?
Sería bueno un artículo que hable de ello¡