domingo, noviembre 30, 2008

Cultura 3.0

Acabo de recibir noticia del acto la tercera cultura, y he posteado el siguiente comentario, que espero respeten su publicación:
He visto la introducción de Eduardo Robredo y no puedo disimular mi decepción. Decepción porque, una vez mas, se está intentado utilizar la ciencia como ariete ideológico de unos contra otros. Ya teniamos bastante con el calentamiento global para que ahora llegue el una versión del Darwinismo pasada por el tamiz de la izquierda para acabar de manchar la ciencia de partinsamismo. Con el tiempo os dareis cuenta de que si el darwinismo tiene implicaciones ideológicas, estas son liberal conservadoras, que Edward O. Wilson mencionado en la conferencia, es políticamente conservador y odiado por la izquierda durante décadas y que la Sociobiología , redefinida por E.O Wilson y David Sloan Wilson explica la religión como un fenómeno natural y consustancial a la naturaleza humana.

martes, noviembre 25, 2008

El papión no pasa la prueba del espejo

Cómo evolucionaron los humanos

Para introducirse en la historia de la especie humana, en nuestra historia, nada mejor que escoger un buen cicerone. Son muchos los libros que relatan con amenidad y profundidad lo que hasta ahora se va sabiendo en paleoantropología y evolución humana, y de entre ellos son de destacar los escritos por nuestros científicos, en particular los de Arsuaga. Sin embargo, para quien quiera una aproximación más extensa y didáctica, existe un libro fundamental, escrito por dos autores americanos y traducido al castellano por la Editorial Ariel: Cómo Evolucionaron los Humanos. En él se aborda primero la evolución biológica en general, se pasa después al comportamiento y la ecología de nuestros parientes primates y se finaliza con la evolución humana propiamente dicha. Recomendado queda. ¿Algún chalado se lo va a pedir a los Reyes Magos?

viernes, noviembre 21, 2008

Hijos del hambre (entrevista a José Enrique Campillo)

Ganar el pan con el sudor de la frente es algo a lo que hemos estado abocados desde tiempos inmemoriales. El movimiento de los organismos es, de hecho, una estrategia para buscar alimento. La evolución, dentro de la maravillosa diversidad que creó, llevó a seres que huían de los depredadores y corrían tras potenciales presas. Gran parte del diseño de los organismos "superiores" tiene la función de hacerlos más hábiles, rápidos y fuertes en la denominada lucha por la existencia. Por debajo de la frenética actividad en pos de la supervivencia se dan procesos bioquímicos complejos en los que la energía se capta, se almacena y se libera. Originariamente la vida estaba constituída únicamente por esos procesos. Con el tiempo y la competencia por los recursos escasos se fue convirtiendo, en una proporción no desdeñable, en lo que ahora vemos en los documentales y en nuestra sociedad (para lo último se requiere una mirada naturalista más atenta).

La energía fluye por el sistema. La ecología estudia cómo la energía se genera y se mueve por entre los seres y su entorno abiótico. Múltiples semillas de luz solar germinan en tierra y mar en forma de plantas y plancton, y desde ahí se eleva una larga cadena trófica por la que fluyen los nutrientes hasta los menos autosuficientes de los seres, los carnívoros. Los autótrofos son devorados por los heterótrofos mansos que a su vez son devorados por los más fieros. El ser humano se halla en la cúspide de la pirámide alimenticia, al menos desde que, en un momento de su evolución, abandonó el cobijo de las selvas tropicales africanas para adentrarse en la árida sabana.

Entonces se vio obligado a cambiar sus hábitos alimenticios para sobrevivir. Dado que el ambiente no proveía apenas de frutos carnosos, el animal arborícora tuvo que poner pie en tierra de forma permanente y buscar su sustento de forma distinta. Obviamente nada de esto sucedió en unos pocos días, ni en unas pocas generaciones. Pequeños cambios genéticos, trasmitidos diferencialmente por homínidos mejor adaptados al nuevo ambiente a su descendencia, dieron origen, con el tiempo, al ser humano, capaz de correr largas distancias, de pensar sobre la muerte, de escribir y protagonizar dramas y de viajar al espacio. Este ser, que no nos es en absoluto ajeno, lleva dentro de sí miles de millones de años de evolución desde la primera molécula de ARN, o lo que fuera que comenzase el proceso de replicación. Nuestra evolución se lee en nuestros genes, pero también se lee en nuestra anatomía y en nuestra fisiología.

En particular en esta última lee desde hace tiempo nuestro entrevistado de hoy, José Enrique Campillo Álvarez, Catedrático de Fisiología en la Universidad de Extremadura. Aborda en sus estudios y trabajos un tema interesante no sólo desde el punto de vista científico, ni sólo para quien desea conocer sus orígenes, más allá de padres, abuelos y antecesores en época romana: la obesidad en la sociedad actual.

Este asunto es del interés de todo aquel que haya sufrido delante de algún manjar, por caer en la amarga contradicción de desear consumirlo y a un tiempo temer hacerlo. Su naturaleza está presente en ambas pulsiones. El deseo y el querer, en su lucha en nuestro interior, obedecen a dictados distintos de nuestro ser.

Se sabe que la obesidad afecta tanto a nuestra imagen como a nuestra salud. Es causa de enfermedad coronaria y de cáncer, y la mente de los demás, por término medio, no encuentra grata nuestra versión oronda. Enfermamos y no gustamos. Para un animal sexual, vanidoso y sediento de trascendencia la obesidad es una condena terrible. Nadie quiere estar gordo.

En El Mono Obeso, el Profesor Campillo expone amena y rigurosamente el por qué profundo de nuestra tendencia a engordar. Ese por qué no lo encontramos más que superficialmente en nuestra tendencia a comer grasas e hidratos de carbono con alegría. Esta sería solo la causa inmediata, conductual. Detrás de eso hay un cerebro y un organismo moldeados por la evolución, por una evolución que se dio en distintos ambientes ecológicos, con distintas presiones ambientales. Resumiendo y simplificando mucho podría decirse que ahora llenamos el buche porque en el pasado lo hacíamos, pero en el pasado tenía un sentido biológico, pues nos urgía acumular reservas en épocas de abundancia relativa para épocas de carestía -hambre, vaya- y hoy no lo tiene, ya que nuestra nevera está llena. Para más detalles, la obra del Profesor Campillo.

1) ¿Somos lo que comemos, comemos según somos o quizás alguna cosa intermedia o distinta?

Cada especie animal porta en sus genes el diseño de cuáles son los alimentos más adecuados para su supervivencia. Las vacas se alimentan de vegetales y para digerirlos han desarrollado un sistema fermentador en el estómago. Un caballo y un gorila se alimentan de vegetales que digieren en un gran colon fermentado. Un león o un gato se alimentan de carne y el escaso tamaño de su colon les impide nutrirse de vegetales, son carnívoros estrictos. Hay animales como el cerdo y el oso que pueden alimentarse de alimentos de origen animal o vegetal. La historia evolutiva de nuestra especie nos ha hecho, lo que podíamos denominar “carnívoros facultativos”. No somos omnívoros porque a diferencia del cerdo y del oso, no sobreviviríamos a base exclusivamente de hierba. Nuestro pequeño colon solo puede digerir unos vegetales muy especiales llamados verduras, hortalizas y frutas. No podemos alimentarnos de césped.

2) Antonio Damasio sugiere que nuestras emociones y nuestros más elevados sentimientos se asientan sobre la información que recibe el cerebro del estado del cuerpo. En lo que se refiere a la importante función de alimentarse ¿en qué medida y de qué manera diría que afecta a nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestro comportamiento?

Las dos funciones fundamentales de cualquier ser vivo son la alimentación ( de interés a nivel de individuo) y la reproducción (de interés a nivel de especie). Los genes, que son los que verdaderamente mandan, se han encargado de que cumplamos ambas y para ello han hecho que nutrirnos y reproducirnos sean actos placenteros. De hecho, uno de los problemas para perder peso es que comer es placer. Por ello en lo que preguntas hay una doble relación que complica las cosas: por una parte nuestras emociones, nuestros pensamientos influyen la forma en que nos nutrimos y, por otra, los alimentos que tomamos influyen en nuestro comportamiento. Muchos alimentos son los precursores de neurotransmisores importantes, por ejemplo el triptófano de la carne es precursor de la serotonina.

3) Hace unos años se descubrió la hormona leptina, que puso de manifiesto que las células adiposas, a las que se consideraba meros receptores pasivos de las grasas, envían mensajes al cerebro sobre la cantidad de grasas que almacenaban. Desde entonces se han encontrado muchas otras hormonas que participan en este circuito de información entre el cerebro, las células adiposas y el aparato digestivo. ¿Podría hacernos inventario y explicarnos brevemente el proceso?

En efecto, hace unos pocos años se pensaba que los adipocitos eran una especie de células tontas que solo sabían almacenar grasa. Hoy sabemos que son uno de los órganos endocrinos más importantes del organismo. El adipocito funciona como un “ponderostato”. Si aumenta de tamaño la grasa acumulada, dispara señales para que se inhiba el hambre y se gaste mas energía, para que bajen los depósitos grasos. Si se adelgaza, se disparan otras señales que nos dan hambre y reducen el gasto energético. Cada persona tiene ajustado su “ponderostato” a un determinado nivel. Si se desajusta, viene la obesidad o el adelgazamiento excesivo. Hay muchas señales que intervienen en este complejo proceso Además de la leptina, están bien estudiadas y reconocidas la adiponectina, la resistina y también, sorprendentemente, producen factores proinflamatorios como la Interleuquina y el llamado Factor de Necrosis Tumoral (TNFα). Hoy se considera a la obesidad como un auténtico estado inflamatorio, además de acúmulo de grasa.

4) La medicina evolucionista ayuda a explicar la génesis y la razón de ser de muchas enfermedades. Mel Greaves, por ejemplo, ha explicado el cáncer desde una perspectiva evolucionista en Cáncer, el legado evolutivo, y usted nos habla de esa pandemia terrible de la opulencia y el sedentarismo que es la obesidad, en El Mono Obeso. ¿En qué áreas de la medicina cree que puede contribuir positivamente la explicación evolucionista? ¿cree que puede servir para obtener terapias eficaces, aparte de un conocimiento más exhaustivo?

Bueno, hay auténticos tratados sobre Medicina Evolucionista. En español esta publicado “¿Por qué enfermamos?”, creo que por Grijalbo. Prácticamente no hay especialidad médica sin tratamiento evolucionista.

5) ¿Cuán inadaptado diría que está nuestro diseño en las modernas sociedades tecnológicas, multiculturales, impersonales, de masas....?
Depende de la carga genética que tenga cada cual. Los genes paleolíticos que todos llevamos muestran muchos polimorfismos y las diferentes personas responden de forma diferente ante las mismas presiones ambientales

6) ¿Padecen los obesos una adicción, en un sentido estricto del término, cómo la padecen los drogadictos?

Si; en USA la obesidad se trata con los mismos esquemas que otras adicciones como el alcoholismo. Sólo hay comercializadas dos medicinas con la indicación oficial de tratamiento de la obesidad, así que el resto es “abstinencia” de comer y gastar más con el ejercicio físico. Para eso se requiere psicoterapia.

7) ¿Qué está investigando ahora? ¿Cuál es su mayor reto científico, cuál el misterio que desearía desvelar?

Bueno, ahora estoy metido de lleno en completar la idea lanzada en El Mono Obeso, en otro libro que se titulará: Hijos del Hambre.

Es difícil clasificar los misterios por su interés, ya que hay que establecer qué tipo de interés consideramos. Posiblemente unos de los temas más apasionante sea los mecanismos del envejecimiento.

lunes, noviembre 17, 2008

Más allá de Dios (entrevista a Kenneth Kardong)

Si bien Kenneth Kardong, Profesor de Zoología de la Washington State University, ha realizado un trabajo sumamente especializado estudiando y describiendo detenidamente la anatomía y fisiología de los vertebrados, y escribiendo un libro de texto sobre ellos que se lee en todo el mundo, sus conocimientos y trabajos le han servido de trampolín para saltar a las cuestiones de carácter más general, tales como la complejidad o el origen y la razón de ser evolutiva de las religiones. Partiendo de la pregunta sobre cómo esas maravillosas estructuras dotadas de movimiento que constituyen los vertebrados, las más complejas de la naturaleza, han podido evolucionar, en sucesivas etapas, y a partir de qué materias primas y organizaciones previas, surge la cuestión de la complejidad, y dentro de esta no hay duda de que el fenómeno religioso en las sociedades humanas en una de las cumbres. ¿Por qué hay religión? ¿a qué demandas vitales obedece? ¿qué sentido tiene, que sentido da a las vidas de quienes la profesan? ¿qué peso respectivo tienen biología y cultura en ella? ¿qué relación hay entre la ciencia y la religión? Ninguna de estas preguntas tiene una respuesta sencilla y, de hecho, ninguna de ellas tiene una respuesta concluyente. La ciencia está en el camino de explicar la religión, si bien este no es ese el camino de explicarlo todo y, mientras existan misterios y dudas existirá alguna forma de creencia. La cuestión de porqué es así está en nuestra naturaleza. Y esta cuestión va más allá de Dios.

Ken Kardong ha tenido la cortesía de respondernos algunas preguntas, y Marzo, una vez más, he hecho posible la evolución de una traducción del inglés defectuosa hacia un texto legible en castellano, más fiel al original inglés.

En inglés:

1.-You suggest that Natural Selection is not enough explanation for design, that design is one element to take into account in evolution. For this reason there are no flying elephants. Do the living beings follow complex but common paths in their evolution?

Natural selection is a causal agent in evolution but it often works within boundary conditions. The two are frequently confused. Causes are the events directly involved in producing changes in the state of a biological system; they act within limits or constraints, the boundary conditions. For example, genetic variability is a boundary condition, not a cause of evolution. Similarly, how an organism is designed, from an engineering standpoint, is a boundary condition (e.g. elephants), but not the cause of evolution. Such confusion extends outside of biology per se where the consequences of non-equilibrium thermodynamics or chaos complexity unfortunately have been championed for their challenge to biological processes. These are the constraints and influences within which natural selection, and other causes, operate as part of the evolutionary process. Selective agents are causes of evolutionary change, but they do not act independently of their surroundings nor independently of the impinging influences, which direct their course.

Boundary conditions describe the surroundings and the influence of these surroundings on the causative agents of evolutionary change. Both “causes” and “boundary conditions” help explain evolutionary change but only causes are the actual engines of evolutionary change. By analogy, the network of railroad tracks from Paris to Amsterdam determines the path of a moving train and thereby sets the boundary conditions of its trajectory, but the tracks do not cause the train to move from Paris to Amsterdam. Conversely, the absence of train tracks from Amsterdam to the North Pole explains the absence of passenger-train service to the North Pole. In finding our explanations, we must carefully distinguishing between constraints/plasticity (boundary conditions) and initiators of change (causes). Selective agents cause evolutionary changes but they act within boundary conditions.

2.-What is your opinion about D. S. Wilson works on Religion and multilevel selection?

D. S. Wilson has proposed and promoted an intriguing addition to evolutionary causes, namely multilevel selection (MLS). However, except for some mathematical equations and flour beetles, it is unfortunately mostly an armchair exercise with little verification in nature. It would be helpful if the selective agent of MLS could be identified. That might allow some experimental tests of MLS against individual selection. So far, my analysis of religion has not required that I resort to MLS for an explanation. Perhaps that will change as I get further into the analysis, but so far that has not been necessary.

3.-Dawkins said that the religion is a virus of the mind, a malign meme. Something cultural. What is your opinion?

Richard Dawkins has been an important voice in challenging the mythological grip religion holds on many humans. But characterizing religion as a “virus of the mind” is a misplaced metaphor. At least early in human history and in primitive human societies up until recently, religion was an indispensible survival (biologically speaking) behavior, adapting local human action to local environmental challenges. If a metaphor is required, then think of religion as a vestigial structure, like the human appendix. Once religion had great adaptive value but has today lost that survival role and now, like the appendix, can often become inflamed and disadvantageous.

4.- Is the whole much more than the sum of its parts? What you can say about emergent properties?

The concept of emergent properties is a badly abused and misused concept. I am not sure it retains much value. Usually what passes for an emergent property is just ignorance. For example, I have heard it claimed that the “color” blue reflected from a crystal giving it its color is an emergent property because it could not be predicted from the crystal structure itself, hence more than the sum of the parts. But analysis of crystalline structure would certainly find the physical basis for this reactivity with white light and explain the result. The “emergent” property disappears as a feature of crystal.

5.- Can religion and science coexist in peace? : Do sometimes the science take the shape of a religion?

I suppose religion could find the tolerance to coexist with science, but it is an anachronism compared to science and an unreliable guide to life. Perhaps someone could practice science “religiously” but that would be a perversion of the discipline, not a statement of its essence. Of more concern to me is the growing prevalence of secular religion, citizens who adopt a political ideology without considered reason or critical thought. I find this very disturbing in large part because such individuals view themselves as enlightened, gifted with special insight. Such hubris is a very dangerous elixir.

6.-What is the meaning of religion, its origin, What is its social and individual function?

Almost universally, serious scholars who have asked these questions or looked for religion’s origin pick up the question in historical times, and thereby fail to understand the initial adaptive advantages religion served in the earliest human experience. These scholars come to religion tens of thousands of years later when it is embellished, encrusted, and overgrown with extraneous ritual and ceremony. If you want to understand religion, you must first go back to the beginning. I explored just that in 2004 in “Origin of God.”

7.-What is the relation between religion and moral? . What is natural and what is cultural in our moral?

Not to put too fine a point on it, but religion is a product or reflection of the environment and so the moral codes it teaches are also derivatives of the local habitat and its survival requirements. Hence, cultural is natural, and natural is cultural (in primitive human societies).

8.-What is your current focus of interest? What mystery would you like to uncover?

My interest is to explore the biological basis for religion in humans and the consequences of that for our survival. My current effort will be out soon, “Beyond God” from Prometheus Press.

En castellano:

1.-Usted sugiere que la selección natural no es suficiente para explicar el diseño, que el propio diseño es uno de los elementos a tener muy en cuenta en la evolución, de ahí que no haya elefantes voladores. ¿Siguen los sistemas vivos complejos caminos trillados en su evolución?

La selección natural es un agente causal en la evolución, pero a menudo trabaja dentro de condiciones de frontera. Las dos son frecuentemente confundidas. Las causas son los eventos que participan directamente en la producción de cambios en el estado de un sistema biológico; actúan dentro de límites o restricciones, las condiciones de frontera. Por ejemplo, la variabilidad genética es una condición de frontera, no una causa de la evolución. De parecido modo, cómo un organismo está diseñado, desde un punto de vista de ingeniería, es una condición de frontera (por ejemplo, los elefantes), pero no la causa de la evolución. Esta confusión se extiende fuera de la biología en sí, donde las consecuencias de la termodinámica del no-equilibrio o la complejidad del caos se han propugnado, desafortunadamente, por su desafío a los procesos biológicos. Estas son las limitaciones e influencias dentro de las cuales operan la selección natural y otras causas, como parte del proceso evolutivo. Los agentes selectivos son causas de cambio evolutivo, pero no actúan con independencia de su entorno ni con independencia de las influencias contrarias, que dirigen su curso.

Las condiciones de frontera describen el entorno y la influencia de ese entorno en los agentes causantes del cambio evolutivo. Tanto "causas" como "condiciones de frontera" ayudan a explicar el cambio evolutivo, pero sólo las causas son el motor real del cambio evolutivo. Por analogía, la red de vías de ferrocarril entre París y Amsterdam determina el camino de un tren en movimiento y, por ende, establece las condiciones de frontera de su trayectoria, pero las vías no causan que el tren se desplace de París a Amsterdam. Por el contrario, la ausencia de vías de tren de Amsterdam al Polo Norte explica la ausencia de servicio de tren de pasajeros al Polo Norte. En nuestra búsqueda de explicaciones, debemos distinguir cuidadosamente entre las limitaciones / plasticidad (condiciones de frontera) y los promotores del cambio (causas). Los agentes selectivos causan el cambio evolutivo, pero actúan dentro de condiciones de frontera.

2.-¿Qué opinión le merece el trabajo de D. S. Wilson sobre la religión y la selección multinivel?

D.S. Wilson ha propuesto y promovido una intrigante adición a las causas evolutivas, a saber, la selección multinivel (MLS). Sin embargo, a excepción de algunas ecuaciones matemáticas y escarabajos de la harina, por desgracia es mayormente un ejercicio de sillón con poca verificación en la naturaleza. Sería útil si el agente selectivo de la MLS pudiera ser identificado. Eso podría permitir alguna prueba experimental de la MLS contra la selección individual. Hasta el momento, mi análisis de la religión no ha requerido que recurra a la MLS para encontrar una explicación. Tal vez esto cambie según avance en el análisis, pero hasta la fecha no ha sido necesario.

3.-Dawkins dice que la religión es un virus de la mente, un meme maligno, algo cultural ¿qué opina?

Richard Dawkins
ha sido una voz importante en el desafío a la presa mitológica con que la religión sujeta a muchos seres humanos. Pero caracterizar la religión como un "virus de la mente" es una metáfora fuera de lugar. Al menos a comienzos de la historia de la humanidad y en las sociedades humanas primitivas hasta hace poco, la religión fue un comportamiento indispensable para la supervivencia (biológicamente hablando), adaptando la acción humana local a los retos ambientales locales. Si se requiere una metáfora, entonces piense en la religión como una estructura vestigial, como el apéndice humano. Una vez, la religión tuvo un gran valor adaptativo, pero hoy ha perdido esa función de supervivencia y ahora, como el apéndice, puede a menudo inflamarse y resultar desventajosa.


4.- ¿Es el todo mucho más que la suma de las partes? ¿qué nos podría contar de las propiedades emergentes?

El concepto de propiedades emergentes es un concepto del que mucho se ha abusado y usado mal. No estoy seguro de que conserve mucho valor. Por lo general, lo que pasa por propiedad emergente es sólo ignorancia. Por ejemplo, he oído argumentar que el "color" azul reflejado por un cristal que le da su color es una propiedad emergente, ya que no se podría predecir a partir de la propia estructura del cristal, por tanto es más que la suma de las partes. Pero el análisis de la estructura permitiría ciertamente encontrar la base física de esta reactividad con la luz blanca y explicar el resultado. La propiedad "emergente" desaparece, es una característica de cristal.

5.- ¿pueden religión y ciencia convivir en paz? ¿toma la ciencia, en ocasiones, la forma de una religión?

Supongo que la religión podría encontrar la tolerancia para convivir con la ciencia, pero es un anacronismo comparada con la ciencia y una guía para la vida poco confiable. Tal vez alguien podría practicar la ciencia "religiosamente", pero esto sería una perversión de la disciplina, no una declaración de su esencia. Me preocupa más la creciente prevalencia de la religión secular, de ciudadanos que adoptan una ideología política sin consideraciones racionales o pensamiento crítico. Me parece muy preocupante, en gran parte, debido a que estas personas se ven a sí mismas como ilustradas, dotadas de una especial penetración. Esa arrogancia es un elixir muy peligroso.

6.-¿Cuál es, en su opinión, la razón de ser de la religión, cuál su origen, que función cumple en la sociedad humana y para los individuos?

Casi universalmente, los estudiosos serios que se han hecho estas preguntas o buscado el origen de la religión comienzan el examen de la cuestión en tiempos históricos, y, por tanto, no entienden las ventajas adaptativas iniciales que tuvo en la primera experiencia humana. Estos académicos llegan a la religión decenas de miles de años más tarde, cuando está embellecida, incrustada y sobrecrecida de rituales y ceremonias extrínsecos. Si se quiere entender la religión, primero hay que volver al principio. Yo exploré precisamente esto en 2004 en "El Origen de Dios".

7.- ¿Qué relación ve entre religión y moral? ¿Qué hay de cultural y qué de natural en nuestra moral?


No quiero ser demasiado delicado, pero la religión es un producto de la reflexión del medio ambiente y así los códigos morales que enseña son también derivados del hábitat local y sus requerimientos para la supervivencia. Por lo tanto, lo cultural es natural, y lo natural es cultural (en las sociedades humanas primitivas).

8.-¿Cúal es su actual foco de interés? ¿Qué misterio desearía desvelar?

Mi interés es explorar las bases biológicas de la religión en los seres humanos y las consecuencias de esto para nuestra supervivencia. Mi esfuerzo actual será pronto, “Más allá de Dios”, de Prometheus Press.

miércoles, noviembre 12, 2008

El secreto de los fósiles (entrevista a Mauricio Antón)

Uno de nuestros más notables científicos realiza gran parte de su trabajo con lápices y pinceles. Reproduce, con la fidelidad que permiten los conocimientos adquiridos a partir del registro fósil y de las especies vivas, el aspecto y la conducta de los antepasados de varios linajes de seres vivos, entre ellos el nuestro. Su trabajo toma forma en imágenes necesariamente realistas, una representación colorida y dinámica cuya belleza evocadora nos hace penetrar en el terreno del arte, despertando de paso, de lo más profundo de nosotros, la biofilia adormecida por la civilización y su artificio. Sin embargo entre los bastidores de la obra estética hay un trabajo científico riguroso. Lo dionisiaco y lo apolíneo del artista y el científico se funden en la descripción pictórica de un paisaje ancestral poblado por animales hoy extintos o evolucionados a formas más o menos distintas.

Mauricio Antón ha colaborado en numerosos proyectos de “resurrección” de fósiles. Denominar resurrección a su trabajo puede parecer exagerado y con tintes de sobrenatural. El hecho es que consigue extraer de los fósiles la información necesaria para reconstruir el aspecto natural del ser vivo del que una vez fueron parte. Una vez hecho el proceso inductivo y deductivo pertinente, elabora la hipótesis que constituye la imagen del animal en movimiento. Se estudia todo, desde su anatomía, hasta su fisiología, su entorno ecológico, sus depredadores, sus presas....nada queda en el tintero cuando se pinta a un dientes de sable o a un homínido ancestral.

Las ilustraciones de los hombres de Atapuerca le deben todo a su ingenio y a su pincel. Las obras divulgativas de nuestros paleoantropólogos más ilustres no serían lo mismo sin ellas (léase, véase, por ejemplo, La Especie Elegida, de Arsuaga y Martínez). Tampoco algunos tratados más especializados, pero igualmente interesantes, como The Big Cats, de Alan Turner. A través de la vista, nosotros, animales eminentemente visuales, percibimos la mayor parte de la información. Así, la ciencia sin imágenes, es como un árido erial, vacío de significación. Pero no basta con mirar, es necesario aprender a hacerlo. Así lo cree Mauricio Antón, que ha hecho todo un ejercicio intelectual, estético y profesional de ello. No sólo tenemos ideas preconcebidas, también “imaginamos” cosas, ponemos la imagen que esperamos ver por delante de la que realmente vemos y debiéramos ver. Quizás en el arte se pueda –y en ocasiones se deba- poner por delante la subjetividad interpretativa y las visiones interiores, pero cuando se junta con la ciencia la mirada se pone al servicio de lo que se ve, no de las apetencias o emociones de quien mira.

En El Secreto de los Fósiles, Mauricio Antón nos revela cómo trabaja. Expone su arte con mucho arte, ya que su prosa elegante se lee con fluidez y se disfruta. Leyendo esta obra se me ocurrió tantearle y tuve la fortuna de obtener sus respuestas a algunas preguntas. Les dejo con él: con sus palabras y con algunas de sus pinturas.


1.- ¿De qué animal del pasado podemos obtener la representación más fiel? ¿Con cuál tenemos que imaginar más?

Probablemente del mamut lanudo. La información disponible sobre su apariencia es abrumadora, incluyendo numerosos esqueletos enteros, ejemplares congelados conservando gran parte del tejido blando, piel y pelo, e incluso las representaciones de los animales vivos realizadas por los artistas del paleolítico. El bisonte de estepa y el rinoceronte lanudo, habitantes también de la región Holártica en el Pleistoceno superior, le siguen a escasa distancia.

Hay muchas especies extintas cuya reconstrucción nos obliga a utilizar mucho (casi demasiado) la imaginación. Por ejemplo, hay unos organismos de cuerpo blando del Cámbrico (hace unos 500 millones de años), conocidos como “medusoides”, que podrían haber parecido cualquier cosa entre una medusa natatoria y una especie de pizza yaciente en el lecho marino. La preservación de estos seres como impresiones de tejido blando en la roca sedimentaria es de por sí casi milagrosa, pero es desgraciadamente insuficiente para obtener una interpretación verdaderamente fiable de su apariencia en vida.

2.-¿Cuál es su especie viva o extinta preferida? ¿cuál la más misteriosa?

Mis animales favoritos de todos los tiempos seguramente son los félidos de dientes de sable, y son a los que más esfuerzo he dedicado como artista y como investigador. Los felinos actuales me fascinan, y tienen la ventaja de estar vivos, con lo cual cualquier oportunidad de observarlos nos muestra nuevas facetas de su anatomía y comportamiento. Pero la condición de extintos de los “dientes de sable” les confiere un misterio que también tiene su atractivo (aunque yo ciertamente pagaría por ver uno con vida).

Toda especie extinguida es misteriosa, pero algunas tienen el potencial para desvelar claves de la evolución en grupos cuyo estudio se considera prioritario, como las primeras aves o los primeros homínidos bípedos. En este último grupo hay algunas especies que parecen estar cercanas al momento (probablemente entre el Mioceno superior y el Plioceno) en que se produjo la transición entre la locomoción cuadrúpeda y la locomoción bípeda. Por desgracia, todos los hallazgos de fósiles de esas especies realizados hasta el momento son fragmentarios, y no permiten sacar conclusiones firmes sobre su modo de locomoción, y tampoco sobre la modalidad de esa transición fundamental. Sólo el hallazgo de fósiles más completos permitirá desvelar estos misterios.

3.- Como artista y como científico, ¿qué es lo que ve, que es lo que siente, cuando contempla las pinturas rupestres, hechas por nuestros antepasados hace decenas de miles de años? ¿qué relación ve entre el arte y la capacidad simbólica de nuestra especie?

Mi percepción del arte rupestre es bastante emocional, y por eso no me cuesta identificarme (de manera algo ingenua, lo admito) con sus autores. Puedo ilustrarlo con una anécdota de mi infancia: cuando yo tenía 4 años me llevaron a la feria, y me monté en un caballo del tiovivo. El caballo me impresionó tanto que al volver a casa lo dibujé en tiza en el linóleo del suelo del comedor, casi a tamaño natural (por suerte la tiza se limpia fácilmente del linóleo…). La imagen de aquel dibujo sigue nítida en mi mente, y su contorno me recuerda al de los barrigudos caballos de las pinturas rupestres de Lascaux (aunque sin duda mi trazo era mucho menos diestro). Tras cuatro décadas dibujando animales, tengo clara la motivación básica para hacerlo, que es la fascinación por la forma de los seres vivos. Esa fascinación desencadena en algunas personas la necesidad de plasmar la imagen interiorizada de esos seres. Es posible que el chamán de la tribu le pidiera a los artistas de Altamira o Chauvet que decorasen las cuevas con determinada intención mágica (o incluso que chamán y artista fueran la misma persona), pero pensar que, por ejemplo, el afán de propiciar mágicamente la caza de tal o cual animal sea la motivación inicial para el arte del paleolítico, me parece como coger el rábano por las hojas.

Mi impresión (y aquí me lanzo a sabiendas a la especulación) es que aquellos artistas reaccionaban ante la resonancia que se produce entre las imágenes del mundo natural y la estructura de la psique humana. El bisonte o el caballo, que el artista ve, despierta en su cerebro la imagen latente de un bisonte o caballo “interior” que es como un molde que necesita llenarse con estímulos del exterior, pero que tiene un significado específicamente humano. Tal vez nuestro “equipamiento” instintivo incluya la predisposición a fijarnos en las especies (predadores y presas) que más van a determinar nuestra supervivencia, y el encuentro con esas especies despierte una reacción emocional cuando su imagen hace “clic” con nuestra predisposición. La necesidad de canalizar ese tipo de experiencias a través de una expresión plástica tiene que ver, en parte, con la condición de “comunicadores compulsivos” de los seres humanos, pero también tiene otros componentes más misteriosos.

4.- Usted, en su libro, habla de la importancia de aprender a mirar. ¿No es, la labor científica, un permanente aprender a mirar?

Aprender a mirar ha sido la base de mi experiencia artística y científica. Esto me hace ser bastante empirista en ciencia y naturalista en el arte, opciones que no todo el mundo comparte. También por esto me resisto contra la separación entre ciencia y arte que es característica casi universal de nuestra época. En el arte, la capacidad de mirar no es sinónima, como algunos creen, de una imitación servil de las formas de la naturaleza, sino que por el contrario la observación nos permite interiorizar las formas del mundo exterior, procesarlas, y finalmente plasmar imágenes que reflejan un proceso mental cargado de significados. En la ciencia, la mirada atenta a las manifestaciones de la naturaleza nos invita a poner continuamente a prueba los modelos con que queremos representarlas, permitiéndonos sustituir modelos rudimentarios y simplistas por otros cada vez más complejos y veraces. Al final, toda interpretación va a estar teñida por nuestros condicionamientos y limitaciones, pero al menos la mirada atenta nos enriquece y nos acerca cada vez un poco más a conocer la realidad.

5.- Gould, en su obra La Vida Maravillosa, incide en la importancia del trabajo de reconstrucción de los seres vivos a partir de sus restos fósiles. Habla del impecable trabajo que realizaron en Burguess Shale con la fauna del Cámbrico. Aunque en su libro nos habla extensamente de ello, ¿podría describirnos brevemente cómo se trabaja para convertir una información fragmentaria y defectuosa en un ser vivo que se mueve de forma natural?

Hay dos fases básicas en el proceso de reconstrucción: una es definir los daños que ha sufrido un fósil durante su formación para poder restaurar las partes preservadas a su condición original. La otra es la inferencia de las partes no preservadas a partir de las que sí lo están. Los animales de Burguess Shale eran o bien criaturas de cuerpo blando, o bien provistas de exoesqueletos como los artrópodos actuales, con lo cual la fase 1 de este proceso es, en este caso, la fundamental. Un paso decisivo en la reinterpretación de esos fósiles fue la realización de dibujos primorosamente detallados con la técnica de la “cámara clara”, un proceso en el cual el paleontólogo tiene que discriminar entre varias estructuras visibles en el fósil, y decidir cuál representar, por ejemplo, como la línea continua del contorno de la pata del animal, y cual desechar como un artefacto de la preservación. Para tomar tales decisiones hace falta una capacidad de observación muy fina (aprender a mirar…), y un conocimiento enciclopédico de la anatomía de los organismos emparentados con los fósiles a reconstruir. Los dibujos resultantes constituyen un canon de la estructura de los animales a describir, y son un ejemplo excelente de la combinación (me atrevería a decir “identidad”) entre cualidades artísticas y científicas en la interpretación de los fósiles.

Esta metodología difiere en aspectos prácticos de la que se utiliza para reconstruir vertebrados fósiles, porque los vertebrados tienen endoesqueleto, y por ello la inferencia de la posición y forma de los músculos y otros tejidos blandos es mucho más importante para su reconstrucción. Mi método de trabajo, partiendo de una interpretación inicial de los fósiles (generalmente restos óseos), consiste en la reconstrucción “de dentro hacia fuera”, empezando con una reconstrucción del esqueleto articulado, y siguiendo con la colocación de los músculos en capas sucesivas, de más profunda a más superficial, y culminando con la piel y el pelo. Los músculos se reconstruyen de manera fiable basándose en las marcas que sus inserciones dejan en la superficie de los huesos, pero aspectos más superficiales como la coloración son altamente hipotéticos, y se basan en consideraciones filogenéticas y funcionales.

6.-¿Se puede decir que el arte de la reconstrucción paleontológica ha alcanzado su madurez?

La reconstrucción paleontológica es una disciplina madura desde principios del siglo XX, cuando la colaboración entre artistas como Charles Knight y paleontólogos como Henry F. Osborn sentó las bases de una metodología coherente. Esa metodología se ha refinado a lo largo de más de un siglo, pero es la solidez y simplicidad de su estructura lo que permite que podamos añadirle más y más refinamientos, como una estantería bien construida en la cual se pueden colocar todos los libros que se quiera. Incorporando nuevas tecnologías y puntos de vista teóricos, aumentamos la capacidad de esta metodología para obtener una imagen cada vez más veraz de los organismos y ecosistemas del pasado.


7.- ¿Qué diferencias encuentra entre la biomecánica y la mecánica creada por el hombre, lo que Steven Vogel denomina Cats' Paws and Catapults (traducido al castellano como Ancas y Palancas)?

Las “máquinas” de la naturaleza son un poco como “chapuzas” donde la evolución ha trabajado a partir de las materias primas disponibles y luego ha ido refinando los mecanismos. No tiene sentido ver los productos de la biomecánica como obras “perfectas”; basta con reparar en la dificultad del parto humano o la frecuencia de dolores de espalda en nuestra especie, consecuencias de nuestra adaptación imperfecta a la locomoción bípeda. El organismo animal no ha sido diseñado en una mesa de dibujo, sino que es, en gran parte, el producto de “reciclajes” de estructuras que en tiempos sirvieron a una función y luego tomaron otra. Estos conceptos estaban elegantemente explicados en El pulgar del Panda de S. J. Gould, y los hallazgos que nosotros hemos publicado sobre la evolución del “falso pulgar” en los pandas y sus parientes fósiles, añaden nuevos elementos en el mismo sentido.

Lo maravilloso de la biomecánica no es, para mí, su supuesta perfección, sino el funcionamiento preciso que consigue a partir de estructuras orgánicas. Por eso a veces se quedan cortos los intentos de explicar el funcionamiento biomecánico en especies fósiles usando modelos matemáticos. El aparato locomotor o las mandíbulas de un dinosaurio, por ejemplo, operaban sin duda como sistemas de palancas, pero sus mecanismos son tan complejos que es imposible cuantificarlos con un par de ecuaciones. A menudo, nuestros modelos representan sólo algunos de los factores que influyen en el funcionamiento de esos sistemas biológicos, y en el caso de los fósiles, al no poder cotejar los modelos con el organismo vivo, una hipótesis simplista puede pasar por válida hasta que un análisis más refinado resalta sus carencias. Un ejemplo socorrido es la anécdota (tal vez apócrifa) sobre aquel científico que supuestamente demostró con sus ecuaciones la imposibilidad física del vuelo de un abejorro. Si todos los abejorros se hubieran extinguido hace millones de años y nadie los hubiera visto volar, y alguien descubriera un abejorro fósil, no faltarían especialistas que nos asegurasen que tal criatura nunca pudo volar y que seguramente sus alas cumplían una función ornamental… La sutileza y complejidad de los sistemas biomecánicos todavía desafía nuestra capacidad de representarlos con modelos matemáticos.

7.- ¿Podría darnos "una pincelada" sobre su parecer respecto a memética, selección multinivel, equilibrio puntuado, nature versus nurture o inteligencia maquiavélica frente a inteligencia ecológica?

Algunos de estos temas tienen menos incidencia que otros en mi trabajo. Cuando represento en una escena aspectos del comportamiento social de algunos animales extintos, estoy asumiendo que estos desarrollaron unas pautas de comportamiento que algunos podrían interpretan hoy como el resultado de una selección multinivel, pero desde mi punto de vista lo decisivo es si me convencen los argumentos de que ese comportamiento social era una respuesta predecible o probable de esas especies ante las presiones del entorno.

A un nivel más psicológico, mi punto de vista sobre la naturaleza biológica de la motivación es subjetivista, algo conveniente para mantener saludable el lado artístico de mi actividad. Por eso algunas teorías sobre el origen evolutivo del comportamiento o incluso de la cultura, a veces me resultan un poco lejanas. Un ejemplo es la teoría del “Gen Egoísta” de Dawkins: si yo experimento un sentimiento de afecto hacia otro ser vivo, según esa teoría ello es sólo una jugada de mis genes, que en su “egoísmo” estarían utilizando mi altruismo para perpetuarse. Pero en realidad no me importa demasiado si eso es cierto, porque para mí ese afecto sigue siendo lo inmediato, y casi un fin en sí mismo, así que asumo sin más mi punto de vista subjetivo respecto a la motivación de mi comportamiento, sin por ello perder la curiosidad intelectual hacia las causas evolutivas de los comportamientos.

La hipótesis del equilibrio puntuado está apoyada por evidencias convincentes en el registro fósil. Pero hay muchos ejemplos que se explican mejor como resultado de una evolución gradual, así que lo más razonable parece pensar que una cosa no excluye a la otra.

“Nature vs Nurture”. Como lector entusiasta de la obra de C. G. Jung, creo que la psique del recién nacido es cualquier cosa menos una “tabula rasa”, y la adaptabilidad de nuestro comportamiento no implica que se nos pueda convertir en cualquier cosa mediante condicionamientos de conducta (y desde luego es algo que no debería intentarse). La adaptación de la persona a situaciones antinaturales puede parecer exitosa, pero al final el organismo se rebela de un modo u otro. Esto vale respecto a la estructura general de la personalidad, pero cuando bajamos al nivel de detalle, la flexibilidad es enorme, y es dónde la influencia de la crianza (“nurture”) cobra más importancia. En cualquier caso, la experiencia de la paternidad nos da continuamente ejemplos de lo sorprendentemente definidos que están algunos patrones de la personalidad incluso en edades muy tempranas. Supongo que esta manera de ver las cosas (es decir, el convencimiento de que gran parte de nuestra estructura psíquica es universal para la especie humana y está preformada genéticamente) hace que no vacile demasiado en proyectar motivaciones de tipo moderno a los artistas del Paleolítico como he hecho más arriba, cosa que algunos considerarían imprudente.

Inteligencia Maquiavélica vs Ecológica. Se ha dicho que la “inteligencia ecológica” en cierto modo corresponde a fases tempranas de la evolución de los homínidos, cuando la adaptación al medio era más importante, y que la “inteligencia maquiavélica” corresponde a etapas posteriores, en las cuales manejar la complejidad de las relaciones sociales en el grupo tenía un valor adaptativo cada vez mayor. Haciendo una mezcla un poco informal de conceptos, esto me trae a la mente la frase de que “la ontogenia repite la filogenia”, porque hoy en día el interés por la naturaleza, y sobre todo por los animales (incluidos los “prehistóricos”), se considera a menudo como una cosa propia de los niños, mientras que se espera del adulto que reduzca ese interés, y que enfoque su atención hacia el comportamiento de sus semejantes, que es lo que finalmente va a condicionar su éxito y supervivencia. Es cierto que en todos los mamíferos inteligentes, y en particular en los carnívoros, la curiosidad hacia el entorno es un rasgo más marcado en las crías, porque es una parte del aprendizaje para la supervivencia. Pero creo que no haría daño potenciar más la pervivencia en la fase adulta de esa curiosidad infantil hacia las demás especies con las que compartimos el planeta, un rasgo que vuelve a tener un valor crucial para nuestra supervivencia colectiva.


8.- ¿En qué está trabajando en estos momentos?

Tengo en marcha varios proyectos de divulgación y de investigación. Estoy realizando ilustraciones para exposiciones y contenidos interactivos para museos en España, Francia y Panamá. También trabajo en un libro sobre la evolución de los carnívoros de dientes de sable. En el aspecto puramente científico, sigo colaborando con especialistas del MNCN de Madrid y de otras instituciones, principalmente en el estudio de la biomecánica de los carnívoros, tanto fósiles como actuales.

9.- ¿Qué proyecta?

Tengo un proyecto de documental sobre los carnívoros de dientes de sable, para el cual estoy colaborando con el estudio de animación en 3D The Fly Factory. Esta colaboración nos está permitiendo explorar a fondo la aplicación del 3D a la reconstrucción de la anatomía y la locomoción de los animales extintos.

10.- ¿Qué misterio sueña con desvelar?

Me intriga todo lo relacionado con los grandes depredadores del pasado: ¿Cuál era su apariencia? ¿Cómo se movían? ¿Cómo cazaban? La depredación es un hecho biológico fascinante, por el modo como influye en la evolución de los carnívoros y sus presas (y además, todo predador es también una presa potencial), determinando su anatomía y su comportamiento. Los homínidos mismos no habríamos desarrollado nuestras características únicas de no estar sometidos a la presión primero y a la competencia después con los grandes carnívoros del entorno.

martes, noviembre 11, 2008

La dimensión hedónica (entrevista a Michel Cabanac)

La dimensión hedónica gobierna nuestras vidas. Desde una perspectiva racionalista y, debiéramos decir, superficial, se percibe con dificultad el papel fundamental y esencial que tienen las emociones en nuestros pensamientos y en nuestra conducta. Unas emociones pueden llegar a nublar la vista sobre todas las demás y, finalmente, sobre sí mismas, haciendo creer a quien está dominado por ellas que obra en nombre de (y guiado por) la fuerza de las ideas, de la razón, de unas ideas y una razón desligadas de lo mundano y lo terreno, de unas ideas y una razón que se bastan a sí mismas. Pero el lenguaje, la consciencia y la moral tienen todos ellos su origen en la necesidad, y resultan ser no más que herramientas imperfectas al servicio de esta. La enorme fuerza de la vida, en organismos complejos, se manifiesta a través de los impulsos que estos tienen para su supervivencia y su perpetuación. Estos impulsos nacen de lo profundo de nuestra naturaleza, tras la experiencia íntima de los placeres y los displaceres. A pesar de nuestras complejidades mentales, al final somos organismos que reaccionan a su entorno adaptándose de forma tal que maximicen el bienestar y minimicen el dolor (sea este físico o espiritual). Epicuro estaba más cerca de la verdad que Platón.

Michel Cabanac es un neurocientífico, actualmente Profesor e Investigador en la Universidad Laval, en Quebec, Canadá, que ha dedicado varios años al estudio del placer y la felicidad, llegando a conclusiones de gran calado, que expone en su obra La cinquième influence, ou La dialectique du plaisir, que desgraciadamente no está traducida aún al castellano (¡¡¡Atención Editores!!!).

El placer sería, según él, la quinta fuerza de la naturaleza, tras la fuerza nuclear débil, la fuerza nuclear fuerte, el electromagnetismo y la gravedad. Lo que nos mueve por tanto no es la razón -esta no es más que un instrumento al servicio de nuestra necesidad, que opera muy en la superficie de nuestra mente y de nuestras interacciones sociales- la fuerza que mueve el mundo, nuestro mundo, ese que existe por sobre lo físico, es el placer.

Michel Cabanac ha tenido la inmensa amabilidad no sólo de responder nuestras preguntas (primero en francés y luego añadiendo algunas cosas en inglés; disculpen el popurrí) sino que además ha enviado una de sus obras por correo a Marzo, al que por cierto hemos de agradecer que haya traducido todo esto con su habitual circunspección.


Francés (e inglés):

1) Comment expliquez-vous le plaisir en termes évolutifs?

MC: Lorsque la dimension mentale, la conscience est apparue dans la phylogenèse elle comportait une dimension hédonique. Le plaisir indexait les stimulus utiles et le déplaisir les stimulus nocifs ou dangereux. Cette nouvelle propriété a immediatement été perennisée chez ces premiers Amniotes par un simple processus darwinien de sélection naturelle, car elle simplifiait la prise de décision en environnement complexe. Plutôt que d'accumuler des circuits réflexes stimulus-réponse innombrables, en raison de la complexité de l'environnement, il leur suffisait de maximiser le plaisir et de minimiser le déplaisir pour produire des comportements utiles et efficaces pour leur survie.

2) Où rencontre-t-on le plaisir? Est ce quelque chose qui, comme la douleur, est reservée aux organismes complexes dotés d'un minimum de conscience?

La conscience est une propriété "emergente" des systemes nerveux complexes. Aussitôt qu'elle apparait elle possede 4 dimensions:

—qualitative: qui décrit la nature de l'objet mental (le stimulus dans le cas simple d'une sensation)
—quantitative: qui indique l'intensité de l'objet mental (la force du stimulus dans le cas de la sensation)
—hédonique: qui indique l'utilité de l'objet mental (ou du stimulus dans le cas de la sensation).
—temporelle: la durée de l'objet mental.

NB: La dimension hédonique est speciale et différente des 3 autres car elle peut être positive (plaisir), négative (déplaisir) ou nulle (indifférence). En revanche aucune des trois autres ne peut être négative ni nulle.

3) Pourquoi les drogues nous font-elles monter dans une montagne russe de sensations qui fait alterner plaisir. douleur, bonheur et grand desarroi?

Je ne suis pas sûr de comprendre la question... Peut-être tout simplement parce que la drogue donne un "coup de pied dans la fourmilière" des neurones de notre cerveau et qu'alors tout fonctionne de travers?

I’m not sure to understand the question (may be because I don’t use drugs...). A possible answer could be that the drugs the carry messages do not respond to physiological situations and thus are not adapted to the person’s needs, contrary to what occurs in physiology ?

4) Il est difficile de concevoir le bonheur comme l'accumulation de plaisirs et la dépression comme celle de douleurs. Quelle serait votre définition?

Le bonheur est l'analogue pour la conscience en general, du confort pour la sensation. Le confort étant l'indifférence hédonique sensorielle, le bonheur est aussi l'indifference hédonique dans la conscience.

There is a fundamental misunderstanding of the word “happiness.” Common language (and quasi-everybody) mistakes Happiness for Joy. Joy is positively hedonic and takes place when something useful occurs in our mind (the same as sensory pleasure that takes place when a useful stimulus excites a sensory organ). But but joy is transient (the same as sensory pleasure that fades away when a stimulus ceases to be useful).

On the other hand happiness is hedonically indifferent because no corrective behavior is needed, and can last. Happiness is similar to physiological comfort that is neither pleasant nor unpleasant.

5) Pourquoi plaisir et douleur sont-ils inextricablement unis? À quoi est-ce du?

Because they are the same dimension in consciousness. When positive indicates usefulness and should be sought. When negative indicates harm or danger and should be avoided.

6) Damasio, dans sa recherche de Spinoza, décrit brillamment l'organisme à partir de ses fondements chimiques et homéostatiques. Le plaisir el la douleur, sont ils, comme cet auteur le signale, des réflets de l'état de l'organisme?

Damasio and many philosophers have well understood and described the process. Yet, they write from their introspective experience. If you want to find scientific evidence of that process, read La cinquième influence, ou La dialectique du plaisir. Presses de l'université Laval, Québec, 2003. (The book was just translated into English and I am looking for a Publisher. Do you know any ?)

7) La douleur et le plaisir physiques ne sont pas douleur et plaisir spirituels? En quoi sont-ils différents?

Dans le même livre vous trouverez la réponse. La dimension hédonique de la conscience est la "monnaie commune" (common currency) postulée par D. McFarland afin de permettre la comparaison entre elles des diverses motivations qui se présentent simultanement. La maximisation du plaisir (et la minimisation du déplaisir, ce qui est le meme processus) permet de privilegier la réponse comportementale la plus urgente, la plus utile à un moment donné.


En español:

1) ¿Cómo explica el placer en términos evolutivos?

Cuando la dimensión mental, la consciencia, apareció en la filogénesis, incluía una dimensión hedónica. El placer indexaba los estímulos útiles y el displacer los estímulos nocivos o peligrosos. Esta nueva propiedad se perpetuó en estos primeros amniotas por un simple proceso darwiniano de selección natural, pues simplificaba la toma de decisiones en un entorno complejo. Más bien que acumular circuitos reflejos estímulo-respuesta innumerables, en razón de la complejidad del entorno, les bastaba maximizar el placer y minimizar el displacer para producir comportamientos útiles y eficaces para su supervivencia.

2) ¿Dónde se encuentra el placer? ¿Es algo, como el dolor, reservado a los organismos complejos dotados de un mínimo de consciencia?

La consciencia es una propiedad "emergente" de los sistemas nerviosos complejos. Tan pronto como aparece tiene cuatro dimensiones:

—Cualitativa: que indica la naturaleza del objeto mental (el estímulo en el caso simple de la sensación)
—Cuantitativa: que indica la intensidad del objeto mental (la fuerza del estímulo en el caso de la sensación)
—Hedónica: que indica la utilidad del objeto mental (o del estímulo en el caso de la sensación)
—Temporal: la duración del objeto mental.

Nota: la dimensión hedónica es especial y diferente de las otras tres, pues puede ser positiva (placer), negativa (displacer) o nula (indiferencia). En cambio ninguna de las otras tres puede ser negativa ni nula.

3) ¿Por qué las drogas nos suben en una montaña rusa de sensaciones que alterna placer, dolor, felicidad y gran desconcierto?

No estoy seguro de entender la pregunta (tal vez porque no uso drogas)...... ¿Quizá simplemente porque la droga da una "patada al hormiguero" de las neuronas de nuestro cerebro y que entonces todo funciona de través? ¿Podría ser una posible respuesta que las drogas los mensajes transportados no responden a situaciones fisiológicas y por tanto no están adaptados a las necesidades de la persona, contrariamente a lo que ocurre en situaciones fisiológicas?

4) Es difícil concebir la felicidad como la acumulación de placeres y la depresión como la acumulación de dolores. ¿Cuál sería su definición?

La felicidad es el análogo para la consciencia en general del confort para la sensación. Siendo el confort la indiferencia hedónica sensorial, la felicidad es también la indiferencia hedónica en la consciencia.

Hay un malentendido fundamental con la palabra "felicidad". El lenguaje corriente (y casi todo el mundo) confunde la felicidad con el gozo. El gozo es positivamente hedónico y tiene lugar cuando algo útil ocurre en nuestra mente (igual que el placer sensorial que tiene lugar cuando un estímulo útil excita un órgano sensorial). Pero el gozo es transitorio (igual que un placer sensorial que se desvanece cuando un estímulo deja de ser útil).

Por otro lado la felicidad es hedónicamente indiferente porque no se necesita conducta correctiva, y puede durar. La felicidad es similar al confort fisiológico, que no es ni placentero ni desagradable.

5) ¿Por qué están placer y dolor inextricablemente unidos? ¿A qué se debe?

Porque en la consciencia son la misma dimensión. Cuando es positiva indica utilidad y debería ser buscada. Cuando es negativa indica daño o peligro y debería ser evitada.

6) Damasio, en su investigación de Spinoza, describe brillantemente el organismo a partir de sus fundamentos químicos y homeostáticos. ¿Son placer y dolor, como este autor señala, reflejos del estado del organismo?

Damasio y muchos filósofos han entendido y descrito bien el proceso. Sin embargo, escriben desde su experiencia introspectiva. Si quiere encontrar evidencia científica de ese proceso, lea La cinquième influence, ou La dialectique du plaisir. Presses de l'université Laval, Québec, 2003 (El libro acaba de traducirse al inglés y estoy buscando un editor. ¿Conoce usted a alguno?)

7) ¿Dolor y placer físicos no son dolor y placer espirituales? ¿En qué se diferencian?

Encontrará usted la respuesta en el mismo libro. La dimensión hedónica de la consciencia es la "moneda común" postulada por David McFarland para permitir la comparación de las diversas motivaciones que se presentan simultáneamente. La maximización del placer (y la minimización del displacer, que es el mismo proceso) permite privilegiar la respuesta comportamental más urgente, la más útil en un momento dado.

miércoles, noviembre 05, 2008

El origen de la mente (entrevista a David C.Geary)

Los seres humanos tenemos habilidades cognitivas primarias y secundarias. Entre las primarias estaría el lenguaje, el cual, tal como defiende Pinker, aflora en nosotros como un instinto. Entre las secundarias tenemos por ejemplo la lectura y la escritura, asociadas al lenguaje pero que hemos de aprender con esfuerzo. Todo el complejo y diverso entramado cultural y tecnológico de las sociedades modernas se asienta sobre esas habilidades secundarias y sobre la clase de inteligencia flexible y fluida que hace posible su desarrollo. David C. Geary, Psicólogo del Desarrollo, especializado en el desarrollo cognitivo y particularmente interesado en cómo aprendemos las matemáticas, proponía hace años esta división entre capacidades cognitivas evolucionadas y adquiridas. Las primeras se adquieren con facilidad y de forma amena, mientras que las segundas requieren trabajo. En lo referente a las matemáticas disponemos de una capacidad innata para contar pequeñas cantidades y estimar tamaños relativos de diferentes conjuntos. Tanto eso como el propio lenguaje tienen hondas raíces evolutivas. Pero la matemática, la lógica y la literatura requieren una formación prolongada e intensa.

El cerebro humano ha evolucionado de tal forma que ha dado origen a nuestra mente, tal como la experimentamos de forma subjetiva. En ella se entremezclan lenguaje, emociones, cálculo racional, intuiciones, esperanzas, recuerdos....dando como resultado algo que no parece existir, al menos de manera tan depurada, en ninguna otra especie de las que pueblan este planeta. Explicar esa mente de conexiones tan intrincadas, en la que se dan cita millones de años de evolución y retos cognitivos impuestos por un entorno transformado por la cultura, es una tarea titánica.
David C. Geary se ha propuesto trasladarnos sus conocimientos e hipótesis en un libro fundamental titulado El Origen de la Mente, que ha sido afortunadamente traducido al castellano por la Editorial Mejicana El Manual Moderno.

En él empieza tratando la selección natural y la sexual, enfatizando la evolución de los homínidos y las competencias cognitivas y sociales que estos desarrollaron para adaptarse a las presiones ecológicas que tuvieron. Después aborda la cuestión de qué cambios se dieron y se dan en el cerebro humano a lo largo de la filogenia y la ontogenia, para derivar en su hipótesis sobre la modularidad de la mente humana, que no casa particularmente con ninguna perspectiva nativista ni ambientalista, pero que no se pretende de un epigenetismo ambiguo. Disponemos, según el autor, de unos sistemas modulares útiles en situaciones ecológicas y sociales invariables, así como de otros más flexibles para hacer frente a retos nuevos.
Gracias a Elena Gaviria por ayudarme con las traducciones e intercambiar conmigo alguna información sobre este gran científico.

En inglés:

1 .- What do we have in common with other primates, in what aspects are we unique?

Well, that depends on which primate species you mean. Overall, though, our sociality makes us similar to most other primates. The more interesting issues are our uniqueness and why. Among other traits, our brains are at least 3 times the size of our closest relatives; our developmental period is about twice as long; men often invest heavily in children; we have families and can have long-term bonds between spouses (this varies across cultures though); women have concealed (more or less) ovulation and menopause; we create sophisticated cultures and pass information across generations.


2 .-In your book on the evolution of mind, you reject both the idea of a strictly modular brain and that of a brain with only general skills. How are genes expressed in the developing brain to mold the human mind? What is innate and what is environmentally determined in our capabilities and qualities (personality, intelligence, emotions, sociability, ... etc)?

I think the human brain is a mix of what I call soft modules - there are inherent constraints on the types of information they process but they are modifiable within these constraints - and evolved systems that can act on and modify these modules or link them together in unique ways. This is general fluid intelligence. So, we have innate attentional and cognitive biases and underlying brain systems that allow us to process faces, gestures, natural biological motion, among many other competencies. We also have the ability to learn to discriminate one person from another, collect knowledge about their personalities, likes, dislikes, how they think and so forth. The constraints implicitly direct our attention to what is important in our world - or at least was important in the world in which the systems evolved - and result in core categories of knowledge organized around people, other species used as food and medicine, and the physical world (e.g., for constructing shelter, defining a hunting range).

But, social dynamics and the ecologies in which humans live are not entirely predictable. This variation across generations and within lifetimes sets a premium on flexibility, the potential for our soft modules to be modified. We all process faces - an inherent system - but we all recognize different faces because we have been exposed to different people. This plasticity is evolved too. This plasticity, again with constraints, is also found in our personalities and emotional sensitivity. I lay out a theory of how all of this works and how it is related to intelligence and the modern world in my book. It is all well and fine to say these are a mix of biology and experience, but progress depends on our understanding of how this mix occurs and why it may occur to differing degrees in different people.

3 .- How are mathematics processed in the brain? What role does language play in it? Do not we measure, in general, more approximately than accurately?

Mathematics is a large scientific field and much of it must be taught in schools. The more biologically-based abilities appear to include a sense (approximate) of magnitude and quantity, use of a few number words for counting small sets, and an intuitive sense of addition and subtraction. Number words are one of the early language influences, but extent of these words varies across cultures, and probably would not extend beyond three without some formal or informal education (e.g., parents teaching their children number words).

4 .- What social and ecological pressures do you think are on the basis of an increased brain along the hominization? Are our consciousness and our intelligence the result of a social Machiavellianism, of a physical environment requiring new skills, of both things, or otherwise? Might sexual selection, apart from natural selection, have played a significant role in enhancing our cognitive abilities?

I like Richard Alexander's model of ecological dominance followed by a ramping up of social competition. In other words, ecological pressures - finding food, shelter, avoiding predation - were relatively more important early in our evolution. As our ancestors became better at using tools, fire for cooking, and creating shelters, these pressures became less important. One consequence is reduced child mortality and population increases. The latter results in more rapid depletion of ecological resources per capita and thus more intense social competition for control of these resources. I believe our consciousness - awareness of one's self as a social being - evolved as a result of this social competition. I spell out a fairly detailed model of this in Origin of Mind.

Intense social competition, including sexual selection (e.g., men's warfare and coalitional aggression), will create pressures for the evolution of a larger, more flexible, and sophisticated brain, as we see in humans but in different ways for women and men. I spell out some of these ways in my book Male, female, and will provide much greater detail and elaboration in the next edition (which is almost done). One of the more interesting things about people is that men and women are pretty similar in terms of fluid intelligence, but differ in some of the soft modules (e.g., face processing, processing of distance for navigation).

5. .- What role do you attribute to language in consciousness and self-consciousness?

Language is helpful in that it allows us to label ourselves (e.g., I am shy, confident...) and describe our experiences, but self awareness and consciousness appear to engage different areas of the brain than does language.

6 .- Is intelligence something reducible to a coefficient (g)? Do you think there are, as Gardner postulated, multiple intelligences as different ways of biological adaptation generating diversity within the species?

General fluid intelligence - the ability to focus attention, inhibit distractions, and deal with multiple pieces of information in logical ways - is important for coping with and learning about evolutionarily novel things, as in much of modern-day mathematics. As I noted, we also have a system of soft modules that make us intelligent in other ways; e.g., in our intuitions about and ability to get along with other people. As societies become more complex and the knowledge base more remote from the world of our ancestors, however, fluid intelligence becomes more important.

7 .- Is the human mind ready for the challenges imposed by a society as complex as the one we have created? Do our minds not keep behaviour and understanding patterns that were adaptive in the evolutionary past but today can be detrimental for coexistence and survival?

Some minds are more ready than others. Those fortunate enough to have comparatively high levels of fluid intelligence can adapt more easily than others can. These brighter minds can also create innovations, such as the internet, that make life easier for the rest of us. Technologies become more user friendly - that is, smart people design them better - as their interfaces become more similar to how humans naturally process and think about information.

Sure, the over abundance of food in modern societies makes staying at a healthy weight and staying fit more difficult. If we had to spend five hours/day hunting or gathering, we'd all be healthier, though less productive at work. Sitting in classrooms and learning about things that our ancestors never dreamed of is difficult too, but necessary for living in the modern world.

8 .- What significance do you think culture has in our thinking?

Culture is a shared system of beliefs and ideas that is passed from one generation to the next. These ideologies promote widespread cooperation and allows us to create a division of labor, specialize and thus get better at what we do, among other things. Without the cultural innovation of schools, we would not be able to communicate through reading and writing. Gaining a better understanding of the interface between evolved biases and cultural innovation is one of the next great challenges for the next generation of evolutionary psychologists.

En español:

1.-¿Qué tenemos en común con los otros primates, en qué somos únicos?

Bueno, eso depende de a qué especies de primates te refieras. En general, sin embargo, nuestra sociabilidad nos hace similares a la mayoría de los otros primates. Las cuestiones más interesantes son las de nuestra singularidad y su por qué. Entre otros rasgos, nuestros cerebros tienen, al menos, 3 veces el tamaño del cerebro de nuestros parientes más cercanos; nuestro período de desarrollo es aproximadamente el doble de largo; los hombres a menudo invierten fuertemente en los niños; tenemos familias y puede haber relaciones a largo plazo entre los cónyuges (aunque esto varía según las culturas); las mujeres han ocultado (más o menos) la ovulación y la menopausia; hemos creado sofisticadas culturas y transmitimos información a través de las generaciones.

2.- Usted rechaza, en su libro sobre la evolución de la mente, la idea de un cerebro estrictamente modular, pero tampoco se deja seducir por la idea de un cerebro con capacidades generales. ¿Cómo se expresan los genes en el desarrollo del cerebro para moldear la mente humana? ¿qué es más innato y qué más ambiental en nuestras capacidades y cualidades (personalidad, inteligencia, emotividad, sociabilidad, ...etc)?


Creo que el cerebro humano es una mezcla de lo que yo llamo módulos laxos-con limitaciones inherentes a los tipos de información que procesan, pero modificables dentro de estos límites- y sistemas evolucionados que pueden actuar sobre estos módulos y modificarlos o unirlos en formas únicas. Esta es la inteligencia fluida general. Por lo tanto, tenemos predisposiciones atencionales y cognitivas innatas y sistemas cerebrales subyacentes que nos permiten procesar los rostros, los gestos, el movimiento biológico natural, entre muchas otras cosas. También tenemos la capacidad de aprender a discriminar a una persona de otra, reunir conocimiento acerca de sus personalidades, gustos, aversiones, cómo piensan y así sucesivamente. Las limitaciones implícitamente dirigen nuestra atención a lo que es importante en nuestro mundo - o al menos a aquello que lo era en el mundo en el que los sistemas evolucionaron – y resultan en categorías básicas de conocimientos organizados sobre las personas, otras especies utilizadas como alimento y medicina, y el mundo físico (por ejemplo, para construir un refugio, definir un territorio de caza).

Sin embargo, las dinámicas sociales y ecológicas en la que los seres humanos viven sus vidas no son enteramente predecibles. Esta variación a través de las generaciones y durante la vida de cada individuo, premia la flexibilidad, el potencial de nuestros módulos laxos de ser modificados. Todos procesamos rostros -un sistema inherente-, pero reconocemos diferentes caras porque hemos estado expuestos a diferentes personas. Esta plasticidad es también evolucionada. Esta plasticidad, de nuevo con limitaciones, se encuentra también en nuestra personalidad y sensibilidad emocional. En mi libro propongo una teoría de cómo funciona todo esto y cómo se relaciona con la inteligencia y el mundo moderno. Está muy bien y es correcto decir que se trata de una combinación de biología y experiencia, pero el progreso depende de nuestra comprensión de cómo se produce esta mezcla y la razón por la que se puede producir en diferentes personas en diferentes grados.

3.- ¿Cómo se procesan las matemáticas en el cerebro? ¿Qué papel juega el lenguaje en ellas? ¿No medimos, en general, más por aproximación que de forma exacta?

Las matemáticas son un gran campo científico y gran parte de ellas debe enseñarse en el colegio. Las habilidades más sustentadas en la biología parecen incluir un sentido (aproximado) de la magnitud y la cantidad, el uso de algunas pocas palabras para contar conjuntos pequeños, y un sentido intuitivo de suma y resta. Las palabras para los números son una de las más tempranas influencias del lenguaje, pero la extensión de estas varía de unas culturas a otras, y probablemente no se extienden más allá del tres sin alguna educación formal o informal (por ejemplo, cuando los padres enseñan a sus hijos a decir los números).

4.- ¿Qué presiones ecológicas y sociales diría que están en la base del aumento de cerebro a lo largo de la hominización? ¿Son nuestra consciencia y nuestra inteligencia un resultado del maquiavelismo social, de un contexto natural que exigía nuevas habilidades, de ambas cosas o de alguna otra? ¿Pudo la selección sexual, aparte de la natural, jugar algún papel relevante en el aumento de nuestras capacidades cognitivas?

Me gusta el modelo de Richard Alexander de un dominio ecológico seguido de un ascenso progresivo de la competición social. En otras palabras, las presiones ecológicas -búsqueda de comida, refugio, evitar la depredación- fueron relativamente más importantes a principios de nuestra evolución. Según nuestros antepasados fueron siendo mejores en el uso de herramientas, del fuego para cocinar, y la creación de refugios, estas presiones se volvieron menos importantes. Una de las consecuencias es la reducción de la mortalidad infantil y el crecimiento de la población. Esto último se traduce en un más rápido agotamiento de los recursos ecológicos per cápita y una más intensa competencia social por su control. Creo que nuestra consciencia -consciencia de uno mismo como ser social- evolucionó como resultado de esta competencia social. He expuesto un modelo bastante detallado de esto en “El Origen de la Mente”.

La intensa competencia social, incluida la selección sexual (por ejemplo, la guerra de los hombres y las agresiones en coalición), creará presiones en favor de la evolución de un más grande, flexible y sofisticado cerebro, como vemos en los seres humanos, pero de diferentes formas para mujeres que para hombres. Expongo algunas de estas formas en el libro “Hombres, Mujeres” y proporcionaré mucho mayor detalle y elaboración en la próxima edición (que está casi terminada). Una de las cosas más interesantes de las personas es que los hombres y las mujeres son bastante similares en términos de inteligencia fluida, pero difieren en algunos de sus módulos laxos (por ejemplo, el procesamiento de rostros o la evaluación de distancias en la navegación).

5.- ¿Qué papel atribuye al lenguaje en la consciencia y en la autoconciencia?

El lenguaje resulta útil en la medida en que nos permite etiquetarnos a nosotros mismos (por ejemplo, soy tímido, seguro de mí mismo...) y describir nuestras experiencias, pero en la consciencia y la autoconsciencia parecen participar áreas del cerebro diferentes a la que produce el lenguaje.

6.- ¿Es la inteligencia algo reducible a un coeficiente (g)? ¿cree que existen, como postuló Gardner, inteligencias múltiples como formas distintas de adaptación biológica generadoras de diversidad dentro de la especie?

La inteligencia general fluida- la capacidad de centrar la atención, inhibirse de las distracciones, y tratar con múltiples piezas de información de forma lógica - es importante para hacer frente a (y aprender de) las cosas evolutivamente nuevas, como son en gran parte las matemáticas modernas. Como ya he señalado, también tenemos un sistema de módulos laxos que nos hacen inteligentes de otras maneras, por ejemplo, en nuestras intuiciones sobre los demás y la habilidad para tratar con ellos. A medida que las sociedades se hacen más complejas y la base del conocimiento está más lejos de la del mundo de nuestros antepasados, no obstante, la inteligencia fluida se hace más importante.

7.- ¿Está la mente humana preparada para los retos que impone una sociedad tan compleja como la que hemos creado? ¿no conserva nuestra mente patrones de comportamiento y entendimiento que fueron adaptativos en el pasado evolutivo y que hoy pueden ser negativos para la convivencia y la supervivencia?

Algunas mentes están más preparadas que otras. Aquellos que sean lo suficientemente afortunados para tener niveles comparativamente altos de inteligencia fluida pueden adaptarse más fácilmente que los demás. Estas mentes más brillantes pueden asimismo crear innovaciones, como internet, que hacen la vida más fácil para el resto de nosotros. Las tecnologías son cada vez más fáciles de utilizar -esto es, la gente inteligente las diseña mejor- porque sus interfaces son cada vez más similares a cómo los seres humanos procesan y piensan la información.

Claro, la sobreabundancia de alimentos en las sociedades modernas hace más difícil mantenerse en forma y con un peso saludable. Si tuviéramos que pasar cinco horas al día de caza o recolectando, estaríamos todos más sanos, aunque seríamos menos productivos en el trabajo. Sentarse en las aulas y aprender cosas que nuestros antepasados ni siquiera soñaron es también difícil, pero necesario para vivir en el mundo moderno.

8.- ¿Qué importancia atribuye a la cultura en nuestro pensamiento?

La cultura es un sistema compartido de creencias e ideas que se transmite de una generación a la siguiente. Estas ideologías promueven una amplia cooperación y nos permiten crear una división del trabajo, especializarnos y, por tanto, mejorar en lo que hacemos, entre otras cosas. Sin la innovación cultural de las escuelas, no nos sería posible comunicarnos a través de la lectura y la escritura. Lograr una mejor comprensión de la interrelación entre las predisposiciones evolucionadas y la innovación cultural es uno de los próximos grandes retos para la siguiente generación de psicólogos evolucionistas.