jueves, noviembre 26, 2009

De la mano a la boca (entrevista a Michael Corballis)

Existe una relación entre los gestos de la mano y el lenguaje. No es ya solo que ambos tengan su “primer movimiento” en el lóbulo frontal del cerebro, y que sean una parte sofisticada en las operaciones propias del sistema motor. Los gestos manuales comunican, entre los sordos, y acompañan la comunicación verbal en quienes pueden oír, llevando "de la mano" el significado de lo dicho y reforzándolo o matizándolo, cuando no aportando significados adicionales.

El cerebro humano tiene algunas funciones lateralizadas, es decir, con una ubicación anatómica preferente de la función en uno de los dos hemisferios. El lenguaje es el ejemplo más destacado. El hemisferio izquierdo alberga el mayor procesamiento neuronal del léxico, la gramática y la sintaxis. Excepción llamativa a esta norma es la de los zurdos. Un porcentaje no pequeño de ellos tienen la función lingüística lateralizada en el hemisferio derecho. Los diestros son todos cerebralmente zurdos para el lenguaje, pero unos cuantos zurdos son diestros. Aquí se aprecia de nuevo una relación entre movimientos de las manos y habla, de otro tipo bien distinto.
La cuestión, para algunos científicos, no es cómo empezamos a hablar, sino cómo empezamos a comunicarnos. Ya en su día hablamos de la hipótesis de Steven Mithen sobre la musicalidad de las primeras formas de comunicación. Michael Corballis, neurocientífico de la Universidad de Auckland, cree que al principio nos comunicábamos con gestos manuales, y que de ahí evolucionó el lenguaje oral. Su interés actual radica en confirmar su hipótesis, o al menos, apoyarla en evidencias más sólidas, apuntando los posibles pasos que se dieron en la transición de la primera comunicación manual al lenguaje verbal. Y su hipótesis no es solo que la palabra surgió del gesto, sino aún más atrevida: el lenguaje hablado es un sistema gestual.

El Profesor Corballis ha tenido la amabilidad de respondernos unas preguntas. Gracias a José M. Guardia por revisar las preguntas en inglés.

En inglés:

1.- What are, in your opinion, the major milestones in human brain and language evolution?

(1) Threefold increase in brain size in genus Homo.

(2) Emergence of speech in Homo sapiens. (In my view, language in a gestural form evolved before speech).

2.-Could music have represented, with manual gestures, the role of a form of prelinguistic communication, like Steven Mithen suggests?

It's possible, but I think music probably developed from language, rather than as a precursor to it.

3.-What anatomical and physiological differences have been found between the two hemispheres of the brain?

There are some anatomical differences, such as larger temporal planum on the left ,a d some other differences in the sulci. Some fiber tracts, such as the arcuate fasciculus, are more prominent on the left. These asymmetries are not universal, and it's not yet clear how closely they relate to language

4.-What do the split brain experiments tell us about consciousness, the self and symbolic thought?

The do suggest that though can be divided, with independent channels 0f thought in the disconnected hemispheres. It's hard to say whether consciousness itself is divided, because we don't really have a good definition of consciousness.

5.-How does our brain create an integrated and coherent image of the world? Up to what point is the reality we perceive a mental construct molded by evolution?

We don't know in detail how the external world is constructed, but there is no doubt that it IS a construction. Evolution has highlighted some aspects of the perceived world (such as movement) at the expense of others. Visual illusions also show that the constructed world does not always correspond to the actual world.

6.-What kind of memory do we have? What do we remember? What do we forget?

We have different kinds of memory. Our memory for events is very poor and subject to distortions. We probably remember only a tiny fractions of the events we experience.

7.-What are you now working on? What is your highest scientific challenge? What is the mystery you would dream to unveil?

I am working on the relation between memory and language! The biggest challenge is to understand how language evolved, and why!


En castellano:

1 .- ¿Cuáles son, en su opinión, los principales hitos en la evolución del cerebro y el lenguaje humanos?

1) El triplicado del tamaño del cerebro en el género Homo.

2) La aparición del habla en el Homo sapiens (En mi opinión, el lenguaje gestual evolucionó antes del hablado).

2.-¿Podría haber representado la música, junto con los gestos de las manos, el papel de una forma de comunicación pre-lingüística, como sugiere Steven Mithen?

Es posible, pero creo que la música probablemente se desarrolló a partir del lenguaje, más que como un precursor del mismo.

3.-¿Qué diferencias anatómicas y fisiológicas se han encontrado entre los dos hemisferios cerebrales?

Existen algunas diferencias anatómicas, tales como plano temporal más grande en el izquierdo, y algunas otras diferencias en los surcos. Algunos tractos de fibras, como el fascículo arqueado, son más prominentes en el izquierdo. Estas asimetrías no son universales, y no está todavía claro cuán estrecha es su relación con el lenguaje.

4.-¿Qué nos dicen los experimentos con cerebros divididos sobre la consciencia, el yo y el pensamiento simbólico?

Sugieren que el pensamiento puede ser dividido, teniendo canales independientes en los hemisferios desconectados. Es difícil decir si la consciencia se divide en sí, porque no tenemos realmente una buena definición de consciencia.

5.-¿Cómo crea nuestro cerebro una imagen integrada y coherente del mundo? ¿Hasta qué punto es la realidad que percibimos una construcción mental moldeada por la evolución?

No sabemos en detalle cómo se construye el mundo exterior, pero no hay duda de que ES una construcción. La evolución ha puesto de relieve algunos aspectos del mundo percibido (como el movimiento) a expensas de otros. Las ilusiones visuales muestran también que el mundo construido no siempre se corresponde con el real.

6.-¿Qué tipo de memoria tenemos? ¿Qué recordamos? ¿Qué olvidamos?

Tenemos diferentes tipos de memoria. Nuestra memoria de eventos es muy pobre y sujeta a distorsiones. Probablemente recuerdamos sólo una fracción muy pequeña de los sucesos que experimentamos.

7.-¿En que está ahora trabajando? ¿Cuál es su reto científico más alto? ¿Qué misterio sueña con desvelar?

¡Estoy trabajando en la relación entre la memoria y el lenguaje! El mayor desafío es entender cómo el lenguaje ha evolucionado, ¡y por qué!

lunes, noviembre 23, 2009

La religión explicada (Entrevista a Pascal Boyer)

No es cierto que quienes tienen creencias religiosas padecen un defecto cognitivo: una especie de cortocircuito neuronal que, adormeciendo su razón, facilitara la emergencia de ilusiones sobrenaturales. Los ingredientes que configuran eso que de manera sucinta llamamos “religión”, las creencias religiosas “universales”, son sub-productos evolutivos de otras facultades mentales; como lo es la propia conciencia. No podría ser de otra forma … a lo sumo adaptaciones, dentro de ese mismo contexto evolucionista.

La mayoría de los seres humanos alberga algún tipo de creencia religiosa. Ser “ateo” es más difícil de lo que parece. Es como volar. El ateísmo, como la aerodinámica o el sintoísmo, es un producto de la evolución cultural (o técnica). Una diferencia importante es que uno sólo deja de ser ingeniero aeronáutico o piloto cuando le prejubilan o merman sus facultades mentales, mientras que la “religiosidad” es algo contra lo que el ateo se enfrenta constantemente ... Ser “dualistas natos”, en afortunada expresión de Paul Bloom, no ayuda. No es que el dualismo y la religión sean la misma cosa, ni mucho menos. El dualismo es un producto de nuestra mente consciente que intenta, instintivamente, explicarse a sí misma. La religión, en no pocas de sus caracterizaciones, es posible gracias a esa pulsión instintiva exclusivamente humana. Pero la religión no es sólo la búsqueda teleológica del sentido de nuestra existencia, ni por lo tanto se la puede defender o criticar sólo desde el flanco que ofrezca su idoneidad para contestar a la pregunta filosófica de mayor hondura ... La mayoría de las manifestación culturales que llamamos “religión” no abarcan la trascendencia, al menos no como la interpreta el cristianismo: la religión “ontológica”, por así decir, no es ni ha sido mayoritaria. Pero, ¿cuándo hablamos de religión y no de superstición?

En la entrevista que publicamos en abril de 2009, Lluis Oviedo decía que “los que creemos que las consecuencias negativas [de vivir sin religión] pueden llevar a una sociedad sin religión a un punto crítico. Como en el caso del cambio climático, podría alcanzarse un catastrófico ‘punto de no retorno’”. Suponiendo que el profesor Oviedo esté en lo cierto, ¿ha sido siempre así? O, dicho de otra manera ¿por qué somos religiosos? ¿Qué características tiene la religión que la han convertido, a juicio de Oviedo y muchos otros, en el verdadero fundamento de nuestra vida en sociedad, de nuestra vida? Más: ¿existen o han existido grupos humanos “sin religión”? Todas estas preguntas buscan una explicación evolucionista para un fenómeno que reconocemos universal incluso en la diversidad de sus manifestaciones.

Volviendo al comienzo de esta introducción. Si queremos entender y explicar la religión honestamente, hay que dejar de lado los “hombres de paja”, las refutaciones más o menos ingeniosos, aunque fútiles, de los dogmas, ritos o supersticiones de una “religión” u otra. Estoy pensando, por ejemplo, en Irreligion , del casi siempre brillante John Allen Paulos o en los momentos mejorables de obras por lo demás interesantes como El espejismo de Dios, del archifamoso Richard Dawkins. No soy el único que lo piensa, para Pascal Boyer, nuestro invitado de hoy, la religión no es una consecuencia del analfabetismo o de una carencia cognitiva congénita. Para el profesor Boyer, autor de Religion Explained, “el pensamiento y el comportamiento religioso pueden considerarse una parte del repertorio natural de capacidades humanas como lo son la música, los sistemas políticos o las relaciones familiares”. La religión, mejor, las creencias religiosas, en palabras de este antropólogo cognitivo, “parecen ser una propiedad emergente de nuestras capacidades cognitivas estándar”. Así, la actitud intencional con la que nos enfrentamos al mundo que nos rodea, facilita la emergencia de las creencias sobrenaturales y superestimulantes propias de las religiones; de la misma manera que posibilita la emergencia de “creencias” tácitas menos llamativas pero esenciales para nuestra vida en común. Según Boyer, el enfoque evolucionista en el estudio de las religiones reta dos de los principios fundamentales de la religiones “establecidas”: su exclusividad, es decir, la pretensión de que un credo particular difiere esencialmente de cualquier otro; y la existencia real de seres sobrenaturales que forjarían dicho credo.

El profesor Boyer ha contestado amablemente a nuestras preguntas, por cierto, traducidas magníficamente al inglés por José M.

En inglés:

1.-What is the deep meaning of ritualized behaviors?

I do not think there is any need for ritualized behaviors to have meaning, "deep" or not. Indeed, as Maurice Bloch has pointed out, many behaviors that occur in ritualized contexts seem designed precisely to avoid conveying any specific meaning: eg using formulaic language, massive repetition, archaic idioms, etc. What people sometimes call "the meaning of" some ritual is a set of exegetic thoughts that may or may not occur to participants. It is a familiar finding in anthropology, that one can feel compelled to perform a particular ritual, have the intuition that it matters, have the intuition that it should be performed the proper way, etc., without entertaining any such interpretive thoughts.

"Meaning" here is icing on the cake. For a long time, anthropologists used to see rituals as some way of conveying meaning, but that raised the difficult question (formulated by Maurice Bloch, Roy Rappaport and others), Why should people bother to communicate these meanings in that particular, ritualized form? I think that question is better addressed, perhaps solved, if we forget about meanings and focus on the psychological processes involved in making ritualized behavior "interesting", that is, attention-grabbing, compelling and memorable. That is what Pierre Lienard and I tried to do in our articles on ritualized behavior.

2.- How do we make decisions? How do we make inferences? What is the weight of emotions and instinct on them?

I do not think it is possible to answer such a broad question without summarizing the whole of modern cognitive science, for which there is no space here!

3.-What is creativity from an evolutionary standpoint?

From an evolutionary viewpoint, there is 'creativity' in many standard cognitive operations, in those complex inferences that our cognitive systems produce all the time. For instance, understanding other minds, figuring out what others know, want, guess, desire, etc., requires a huge amount of (largely unconscious) hypothesis-testing, use of theoretical principles, on-the-hoof updating of one's models, etc. That all this is complex becomes clear only when those systems are impaired, eg in autistic or schizophrenic patients.

Understanding this kind of everyday, unconscious, implicit creativity is pretty difficult, but I think we are on the right track. The other kind, the Schubert and Shakespeare kind, seems to me largely intractable - not that there is anything mystical about it, but simply that we are not able to formulate the questions with any precision, so there is no hope of solving them any time soon!

4.- How do you think nature and culture relate to each other in originating all human behaviors and institutions?

I do not think there is any opposition between 'nature' and 'culture'. Indeed, if you want to understand human behavior you have to abandon this dichotomy (and others such as "innate" vs "acquired"). It is part of human evolved nature that we acquire massive amounts of information from (and about) conspecifics, what is sometimes called "culture". Many species store information in the external environment. we are exceptional in the amount and diversity of that information - but that does not mean that there is such a thing as "culture" out there that would be a special domain of reality. We do not need that assumption t explain human behavior and its diversity across groups.

5.-What is religion? How do you think the first religion arose? How did religions evolve?

I do not think there is any such thing as "religion". To make sense of all the stuff people talk about when they use that term, one should distinguish between: [a] the sets of supernatural notions (spirits, ancestors, ghosts, gods, ghouls, goblins and whatnot) that people in most groups will create; [b] some religious traditions (roughly similar sets of understandings of [a] transmitted across generations, and usually stable within a group); [c] established religious corporations, guilds and brands (what we usually call "religions" in the modern world), with doctrine of [b], as well as specialists, books, formalized ceremonies etc.

Now [a] is (I have argued at length) a not-too-improbable result of human cognitive architecture; people tend to create such concepts and communicate them. In that minimal sense [a] is a by-produc of evolution that created human cognitive capacities.

[b] is a not-too-improbable result of having stable social groups, in which some forms of [a] tend to become more enduring and widespread than others.

[c] is what happens to [b] once your have large societies and literacy.

If you think of it that way, there is no way in which "religions" were part of human evolution - they are a recent development like large towns, literacy and the wheel. Some authors are talking as if we'd always had "religions", but that is probably true only of a few millenia in a few places on earth, so nothing of great evolutionary importance.

6.- What, in your opinion, are the major milestones in human evolution?

The obvious ones: understanding of other minds - which made possible language or resulted from it -, urbanization and complex societies, literacy, the scientific revolution, the digital revolution...

7.- What are you now working on? What is your highest intellectual challenge? What is the mystery you would dream to unveil?

I would very much like to understand why we have memories, what is the functional point of having the episodic memory system, which seems so important to us - although most complex learning does not require episodic memories.

In a more ambitious way, I would like to find a "conceptual pill' that could shortcut many sources of violence - a set of notions such that, once you have them, religious fanaticism or ethnic hatred for instance can be seen as the monstrous absurdities they are. But I am not holding my breath. The Enlightenment was a great thing, but it seems that not everyone likes that form of secular humanism - and evolutionary psychology can probably explain why.


En español:

1.-¿Cuál es el significado profundo de los comportamientos rituales?
Yo no creo que los comportamientos rituales deban tener o no un significado "profundo”. De hecho, como Maurice Bloch ha señalado, muchos de los comportamientos que se dan en contextos rituales parecen diseñadas precisamente para evitar que se transmita un significado concreto: por ejemplo, utilizando un lenguaje formulista, la repetición masiva, expresiones arcaicas, etc Lo que la gente a veces llama "el significado de" un ritual es un conjunto de razonamientos exegéticos que pueden o no pueden habérseles ocurrido a quienes participan en el ritual. Es un hallazgo habitual en la antropología, que uno puede sentirse obligado a ejecutar un ritual particular, tener la intuición de que importa, tener la intuición de que debería llevarse a cabo de manera adecuada, etc, sin abrigar tales pensamientos interpretativos.
" Significado " es aquí la guinda del pastel. Durante mucho tiempo, los antropólogos solían ver los rituales como una manera de transmitir significado, lo que plantea una difícil cuestión (en la formulación de Maurice Bloch, Roy Rappaport y otros), ¿Por qué las personas se molestan en comunicar estos significados de esa forma particular, ritualizada? Creo que la pregunta está mejor planteada, tal vez resuelta, si nos olvidamos de los significados y nos centramos en los procesos psicológicos que hacen "interesante" el comportamiento ritual, es decir, seductor, convincente y memorable. Eso es lo que Pierre Lienard y yo tratamos de hacer en nuestros artículos sobre el comportamiento ritualizado.

2. ¿Cómo tomamos decisiones? ¿Cómo hacemos inferencias? ¿Qué peso tienen las emociones y los instintos en ellas?
No creo que sea posible contestar a una pregunta tan amplia sin resumir toda la moderna ciencia cognitiva, ¡para lo que no tenemos espacio aquí !

3.- ¿Qué es la creatividad desde un punto de vista evolucionista?
Desde un punto de vista evolucionista, hay “creatividad” en muchas operaciones cognitivas estándar, en esas complejas inferencias que nuestros sistemas cognitivos producen constantemente. Por ejemplo: entender a otras mentes; averiguar lo que otros saben, quieren, desean, etcétera, requiere un enorme esfuerzo (en buena medida inconsciente) de comprobación de hipótesis; el uso de principios teóricos y la actualización sobre la marcha de los propios modelos, etcétera. Que todo esto es complejo sólo se hace evidente cuando esos sistemas están dañados, por ejemplo en autistas o pacientes esquizofrénicos.
Comprender esta tipo de creatividad cotidiana, inconsciente e implícita es bastante difícil, pero creo que estamos sobre el buen camino. El otro tipo de creatividad, la de Schubert y Shakespeare, me parece bastante intratable, no porque haya algo místico en ella, si no simplemente porque no sabemos formular las preguntas con precisión, de manera que no hay esperanza en que podamos contestarlas de momento.

4.- ¿Como cree que la naturaleza y la cultura se relaciona entre sí en el origen de todos los comportamientos e instituciones humanas ?
No creo que haya ninguna oposición entre “naturaleza” y “cultura”. De hecho, si quieres entender el comportamiento humano debes abandonar esta dicotomía (y otras tales como “innato” vs “adquirido”). Es parte de la naturaleza humana evolucionada que adquiramos cantidades masivas de información de (y sobre) congéneres, lo que algunas veces se denomina “cultura”. Muchas especies guardan información en el entorno exterior. Nosotros somos excepcionales por la cantidad y la diversidad de dicha información, pero eso no significa que ahí fuera haya tal cosa como la "cultura” que sea un dominio especial de la realidad.. No necesitamos asumir tal cosa para explicar el comportamiento humano y su diversidad entre grupos.

5.- ¿Qué es la religión? ¿Cómo cree que surgió la primera religión? ¿Cómo cree que evolucionarán las religiones?
No creo que hay tal cosa como la “religión”. Para dar sentido a todo lo que la gente dice cuando usa ese término, uno debería distinguir entre: [a] el conjunto de nociones sobrenaturales (espíritus, antepasados, fantasmas, dioses, demonios, duendes y otras cosas) que creará la gente en la mayoría de los grupos; [b] algunas tradiciones religiosas (conjuntos más o menos similares de interpretaciones de [a] transmitidas entre generaciones y habitualmente estables dentro de un grupo); [c] Corporaciones, cofradías y marcas religiosas establecidas (lo que habitualmente llamamos “religión” hoy día), con doctrinas sobre [b], así como especialistas, libros, ceremonial, etc.
Ahora, [a] es (lo he discutido largamente) un resultado no demasiado improbable de la arquitectura cognitiva del ser humano; la gente tiende a crear y comunicar tales conceptos. En tal sentido mínimo [a] es un subproducto de la evolución creado por las capacidades cognitivas humanas. [b] es un resultado no demasiado improbable de la existencia de grupos sociales estables, en los que algunas formas de [a] tienden a perdurar y a extenderse más que otras. [c] es lo que sucede una vez que encontramos grandes sociedades y alfabetización. Si lo piensas así, no se puede decir que las “religiones” sean parte de la evolución humana; son un desarrollo reciente como las grandes centros urbanos, la alfabetización y la rueda. Algunos autores hablan como si siempre hubiéramos tenido “religión”, pero eso es probablemente cierto sólo desde hace unos pocos milenios y en unos pocos lugares en la tierra, por lo tanto nada de gran importancia evolutiva.

6. - ¿Cuáles son, en su opinión, los hitos más importantes de la evolución humana?
Los obvios: interpretación de otras mentes - lo que posibilitó el lenguaje o de la que fue uno de sus resultados-, urbanización y sociedades complejas, alfabetización, la revolución científica, la revolución digital …

7. -¿En qué trabaja ahora? ¿Cuál es su mayor reto intelectual? ¿Qué misterio le gustaría desvelar?

Me gustaría muchísimo comprender por qué tenemos recuerdos, cuál es el motivo funcional de que tengamos un sistema de memoria episódica, que parece tan importante para nosotros –a pesar de que la mayor parte del aprendizaje complejo no requiera memorias episódicas.
Más ambiciosamente, me gustaría encontrar una “píldora conceptual” que pudiera cortocircuitar muchas fuentes de violencia –un conjunto de nociones tales que, una vez las tuvieras, te permitirán ver el fanatismo religioso y el odio étnico como las absurdas monstruosidades que son. Pero no las tengo conmigo. La Ilustración fue una gran cosa, pero parece que no a todo el mundo le gusta esa forma de humanismo secular –y la psicología evolucionista puede probablemente explicar por qué.

viernes, noviembre 20, 2009

La primera palabra (entrevista a Christine Kenneally)

El Evangelio de San Juan comienza con una enigmática frase: “En el principio fue el verbo”. Muy probablemente es el don de la palabra, y la capacidad para expresar con ella movimientos, cambios y acciones, y la correlativa caída en el tiempo y la causalidad, lo que nos ha hecho humanos. Es el verbo lo específicamente humano. No es empero el verbo el mejor candidato a haber sido la primera palabra. Seguramente fue precedido de sustantivos e interjecciones, y estos a su vez de vocalizaciones protolingüísticas. El lenguaje, como toda otra cualidad o capacidad, ha evolucionado. No se trata de algo que haya aparecido súbitamente, por intervención divina en el curso de los acontecimientos, ni por una reorganización cerebral drástica por la mutación de un gen.

La evolución del lenguaje que estudiaban los lingüísticas hasta fecha muy reciente era la de las lenguas. Se buscaban parecidos y diferencias entre las distintas lenguas, se veían sus ubicaciones geográficas y su desarrollo en el tiempo, se agrupaban por familias, especulando después sobre una lengua o conjunto muy reducido de lenguas originarias.

Noam Chomsky revolucionó la ciencia de la lingüística y la psicología al poner de manifiesto la universalidad de algunos aspectos esenciales del lenguaje. Más tarde Philip Lieberman comenzó el estudio del habla desde una perspectiva anatómica, comparativa y evolucionista.

Pero el gran hito y punto de inflexión en el debate sobre la naturaleza del lenguaje se produjo a principios de los 90, cuando Paul Bloom y Steven Pinker publicaron un artículo conjunto en el que argumentaban que el lenguaje era un instinto.

A partir de ahí han proliferado los estudios de lingüística acordes con el paradigma darvinista, y la evolución del lenguaje se ha situado en el centro del debate siempre apasionado (linguistics wars, lo llama Randy Allen Harris) de los lingüistas.

La también lingüista Chistine Kenneally nos cuenta amena y documentadamente la evolución del debate sobre la evolución del lenguaje en su obra “The First Word”, traducida al castellano por Alianza Editorial (La Primera Palabra). En esta obra repasa las aportaciones teóricas de los grandes lingüistas y psicólogos del lenguaje de nuestros tiempo, así como las investigaciones etológicas y de cognición animal que nos han puesto en el camino de entender un poco mejor cómo comenzó y se desarrolló a lo largo del tiempo esa facultad de la que estamos dotados y que nos ha permitido crear la cultura, la tecnología y los grandes grupos sociales.

La Profesora Kenneally ha tenido la cortesía de responder a las preguntas que le hemos formulado. Mis balbuceos han sido puestos en un correcto inglés por José M. Guardia, así como las ilustradas respuestas de Kenneally en castellano por Marzo. La primera pregunta que formulamos es la que la Profesora Kenneally formuló a su vez a los lingüistas, neurocientíficos, psicólogos y etólogos de los que habla en su obra.

En inglés:

1.If we shipwrecked a boatload of babies on the Galapagos Islands --assuming they had all the food, water, and shelter they needed to thrive-- would they produce language in any form when they grew up? And if they did, how many individuals would you need for it to take off, what form might it take, and how would it change over the generations?

This question has intrigued me for years, so when I interviewed researchers The First Word, I asked a lot of them what they thought. Almost all of them said that the babies would indeed end up producing language, the implication being that humans are wired for language. Note, this doesn't mean we have a language gene or that there's a specific part of our brain that produces language, it means that the way our brains and bodies are configured strongly push us towards language-making behavior. Most researchers felt that we only needed a few generations for language to take off and that if you began with a handful of people, maybe a village's-worth, it would arise pretty fast. Some thought you would only need two humans. One believed language would not arise, and his position is worth considering. The implication is that even though we are exquisitely tuned for learning and using language--for example, in the way we sequence words when we create sentences and the way we break sentences down into separate words when people speak to us--we still need to have a language-environment for these traits to be utilized. In this view, the Galapagos babies may have had an emotion-filled, meaningful life, but a wordless one.

2. What kind of word could have been "the first word"?

The first word, that potent combination of sound and meaning that started the language avalanche, would not have looked much like what words look like today. Some people believe the first word was more like a whole sentence--a group of sounds with very complicated meaning that can't be broken down. It may have been pantomimed, and it's easy to believe that it was a combination of bodily movement and sound. A lot of scientists think that meaningful linguistic behavior sprang up in the communication between mother and child, and having two young children myself, I am easily persuaded that the endless repetition in parent-child communication, combined with the occasional but real sense of urgency, were a solid platform for language. I like to think the first word could have been any of the following: "Stop!" "Don't do that!" "Watch out for the cliff!" "That berry is poisonous!" "Stop poking the saber-tooth!!" "A snake is not a toy!"

3.What do you think is specifically human in language? What parts of it do we share with other species?

It seems pretty clear that our facility with structure--the way we combine words, the way we embed clauses, the incredible architecture of a long speech, is very human. But this is not a difference of kind, rather it is one of degree. Chimpanzees in the wild or in lab settings have shown that they can put word-like items together in meaningful ways. Other animals, like some monkeys, may use structure to shade meaning. The way we create meaning is similarly both human-specific and shared with animals. So far, no one has found evidence that other animals create the entire worlds of meaning we do when we write books, or blog posts, or argue with each other about abstract things like environmentalism or the legal system. But we cannot say that meaning is human-specific, many different animals seem to live by meaningful social rules. No one has convincingly shown that any part of language is something that only humans have.

4. What relationship do you see between language and music? What do you think about Steven Mithen’s hypothesis of music as a prelinguistic form of communication?

I think Mithen is absolutely right to argue that the world of Neanderthal cognition was way more complicated than we've previously imagined. The idea that pre-linguistic communication was holistic--that is, it packed a lot of meaning into one, unbreakable utterance makes sense, too. And it makes sense that language and music arise from the same place, or the same predisposition. Clearly even now they overlap. Mithen attributes the final stages of language development, the way it became very complicated, to social pressures--and this is really important. Language didn't spring forth because one day a child was born with a lucky genetic mutation. Language as we know it today has been shaped by the human environment, and somewhat recursively, the human environment for hundreds of thousands of years has included language. However, I think it's unlikely that music was ever the only way any human-like creature has communicated about any topic.

5. When you talk about the coevolution of language and genome, and Terrence Deacon’s work in this issue, I remembered a chapter of “The Meme Machine”, of Susan Blackmore, in which she speaks about the coevolution of memes an genes in the growth of our brain in evolution. What do you think about memetics?

I plan to write about memetics soon, so I won't say too much here, except to comment that I think the idea of the meme is a wildly compelling way to talk about what happens when cultural information is passed on.

6. What are, in your opinion, the milestones of language evolution?

Well, many of them occurred before we were recognizably human. When we became apes we developed an incredible sensitivity to meaning, the ability to recognize other individuals, and we developed not just the capacity for, but in a way 'the passion' to live a life with social rules. Additionally, millions of years ago we started using tools. This capacity is so closely intertwined with human language and the creation of abstract structures that it seems likely they also help create each other. We became physically modern about 250,000 years ago, and I think that the final stages of sophisticated meaning and linguistic structure have happened since then.

7. What are you now working on? What is your highest challenge? What is the mystery you would dream to unveil?

I am completely fascinated by the segment of human evolution that I explored the least in The First Word--the last 250,000 years. We looked like modern humans this long ago, and we lived in Africa for over one hundred thousand years before we left--what was life like then? In what ways and how much did different groups of humans in that time differ from each other? Slowly but surely, the evidence is building that we were both technologically and socially very sophisticated all that time ago. And then we left Africa around 60,000 years ago, and it took about 50,000 years for us to fully settle across the whole globe (except, of course, for Antarctica). I'd like to know a lot more about the grand journey of the human race.


En castellano:

1.Si hiciéramos naufragar un barco cargado de bebés en las Islas Galápagos, suponiendo que tuvieran todo el alimento, agua y cobijo necesarios para salir adelante ¿producirían alguna forma de lenguaje cuando crecieran? Y de hacerlo ¿cuántos individuos harían falta para despegar, qué forma podría tomar, y cómo cambiaría a lo largo de las generaciones?

Esta pregunta me ha intrigado durante años, así que cuando entrevistaba a científicos para "La primera palabra" pregunté a muchos de ellos qué opinaban. Casi todos dijeron que que los bebés ciertamente acabarían produciendo lenguaje, lo que supone que los humanos estamos "cableados" para el lenguaje. Advierta que esto no significa que tengamos un gen para el lenguaje o que haya una parte específica de nuestro cerebro que produzca lenguaje; significa que el modo en que están configurados nuestros cerebros y nuestros cuerpos nos impulsa con fuerza hacia conductas de producción de lenguaje. La mayor parte de los investigadores creen que sólo necesitamos unas pocas generaciones para despegar, y que empezando con un puñado de gente, tal vez el tamaño de la población de una aldea, surgiría con bastante rapidez. Algunos pensaban que sólo harían falta dos humanos. Uno creía que no surgiría lenguaje, y su posición es digna de tener en cuenta. Significa que aunque estamos exquisitamente sintonizados para aprender y usar el lenguaje, por ejemplo en el modo en que encadenamos palabras al crear frases y el modo en que dividimos las frases en palabras cuando alguien nos habla, aún así necesitamos un entorno lingüístico para utilizar estos rasgos. En su opinión los bebés de las Galápagos podrían tener vidas significativas y llenas de emoción, pero sin palabras.

2.¿De qué clase pudo haber sido "la primera palabra"?

La primera palabra, esa potente combinación de sonido y significado que desencadenó la avalancha del lenguaje, no habría tenido un aspecto muy parecido al de las palabras de hoy. Algunos creen que la primera palabra fue más bien como una frase entera; un grupo de sonidos con un significado muy complicado que no puede descomponerse. Puede haber sido mimada, y es fácil creer que fue una combinación de movimiento corporal y sonido. Muchos científicos piensan que la conducta lingüística surgió en la comunicación entre madre e hijo, y a mí, que tengo dos hijos pequeños, me convence con facilidad que la interminable repetición de la comunicación padres-hijos, combinada con el ocasional, pero real, sentido de urgencia, fueran una sólida plataforma para el lenguaje. Me gusta pensar que la primera palabra pudo haber sido cualquiera de las siguientes: "¡Quieto!" "¡No hagas eso!" "¡Cuidado con el barranco!" "¡Esa baya es venenosa!" "¡Deja de pinchar al dientes de sable!" "¡Una serpiente no es un juguete!"

3. ¿Qué cree usted que tiene el lenguaje de específicamente humano? ¿Qué partes compartimos con otras especies?

Parece bastante claro que nuestra facilidad con la estructura —el modo en que combinamos palabras, el modo en que subordinamos oraciones, la increíble arquitectura de un largo discurso, es muy humana. Pero no es una diferencia de clase, sino de grado. Los chimpancés han mostrado en la naturaleza y en laboratorio que pueden combinar elementos similares a las palabras de maneras significativas. Otros animales, como algunos monos, pueden usar estructura para matizar significados. El modo en que creamos significado es, de manera parecida, tanto específicamente humano como compartido con animales. Hasta ahora nadie ha hallado evidencia de que otros animales creen mundos enteros de significado como hacemos nosotros cuando escribimos libros, o entradas en blogs, o discutimos entre nosotros sobre cosas abstractas como el ecologismo o el sistema legal. Pero no podemos decir que el significado es específico de los humanos, muchos animales parecen seguir en sus vidas normas sociales significativas. Nadie ha mostrado convincentemente que alguna parte del lenguaje sea algo que sólo los humanos tengan.

4. ¿Qué relación ve usted entre lenguaje y música? ¿Qué piensa de la hipótesis de Steven Mithen de la música como una forma de comunicación prelingüística?

Creo que Mithen tiene toda la razón cuando arguye que el mundo de la cognición neandertal era mucho más complicado de lo que habíamos imaginado. La idea de que la comunicación prelingüística era holística, esto es, que empaquetaba mucho significado en una sola emisión no analizable, también tiene sentido. Y también tiene sentido que el lenguaje y la música surgieran del mismo lugar, o de la misma predisposición. Es claro que aun hoy día se solapan. Mithen atribuye los estados finales del desarrollo del lenguaje, el modo en que se hicieron tan complicados, a presiones sociales; y esto es verdaderamente importante. El lenguaje no surgió porque un día naciera un bebé con una afortunada mutación genética. Al lenguaje tal como lo conocemos hoy le ha dado forma el ambiente humano, y, un tanto recursivamente, durante cientos de milenios el ambiente humano ha incluído el lenguaje. Sin embargo, opino que es improbable que la música fuera nunca el único modo en que alguna criatura similar a un humano se haya comunicado acerca de cualquier asunto.

5. Cuando habla usted de la coevolución de lenguaje y genoma y del trabajo de Terrence Deacon sobre el tema, recordé un capítulo de "La máquina de memes", de Susan Blackmore, donde habla de la coevolución de memes y genes en el crecimiento de nuestro cerebro a lo largo de la evolución. ¿Qué piensa used de la memética?

Planeo escribir pronto sobre la memética, así que no diré demasiado aquí, salvo para comentar que opino que la idea de meme es un modo enormemente convincente de hablar sobre lo que ocurre cuando se transmite información.

6. ¿Cuáles son, en su opinión, los hitos en la evolución del lenguaje?

Bueno, muchos de ellos ocurrieron antes de que fuésemos reconocibles como humanos. Cuando devinimos antropoides desarrollamos una increíble sensibilidad a la significación, la capacidad de reconocer a otros individuos, y desarrollamos no sólo la capacidad, sino en cierto modo 'la pasión' de vivir una vida con normas sociales Además, hace millones de años empezamos a usar útiles. Esta capacidad está tan íntimamente entelazada con el lenguaje humano y la creación de estructuras abstractas que parece verosímil que también ayudaran a crearse mutuamente. Devinimos físicamente modernos hace unos 250.000 años, y opino que los estados finales de elaborada significación y estructura lingüística ocurrieron después.

7. ¿En qué trabaja ahora? ¿Cuál es su máximo reto? ¿Cuál el misterio que soñaría con desvelar?

Estoy completamente fascinada por el segmento de la evolución humana que menos exploré en "La primera palabra": los últimos 250.000 años. Ya parecíamos humanos modernos, y vivimos en África durante más de cien mil años antes de salir de ella. ¿Cómo era la vida entonces? ¿Cómo y cuánto diferían entre sí en aquella época distintos grupos de humanos? De manera lenta pero segura se están acumulando evidencias de que, hace todo ese tiempo, éramos tecnológica y socialmente muy sofisticados. Y entonces dejamos África hace unos 60.000 años, y nos costó unos 50.000 años establecernos del todo por todo el globo (salvo, por supuesto, la Antártida). Me gustaría saber mucho más sobre el gran viaje de la raza humana.

miércoles, noviembre 11, 2009

Avian learning experiment (entrevista a Irene Pepperberg)

En los bosques del Africa ecuatorial habita una especie muy sociable que forma grandes grupos dentro de los cuales existen una nítida ordenación jerárquica, una intensa comunicación vocal y sólidos vínculos en las parejas sexuales. Con los datos aportados, y con un humor genuinamente filosófico, podríamos decir que hablamos de los seres humanos. Pero en este caso no nos referimos ni a hombres ni a ningún otro primate, sino a un tipo de ave: los yacos o loros grises.

La búsqueda de signos de inteligencia y capacidad simbólica y comunicativa se ha dado sobre todo entre los animales que más estrechamente emparentados están con nosotros. Se esperaba encontrar alguna homología, esto es, un parecido debido a la expresión de genes heredados de un antepasado común muy reciente, que contribuyese a explicar en parte lo que somos. Pero la vía de la analogía, la del parecido por convergencia evolutiva, es decir, por demandas similares del medio que dieran origen a una misma o muy parecida estructura, función o comportamiento, no había sido suficientemente explorada.

Nicholas Humphrey propuso una hipótesis sobre el desarrollo de la cognición y capacidad de comunicación en los primates: estos habían ampliado y mejorado su inteligencia y sus dotes de expresión de emociones y cogniciones sometidos a la presión ambiental de sus propios congéneres, al convivir, compartir y competir en grupos grandes y complejos. Esta hipótesis, conocida como la de la inteligencia maquiavélica, llamó la atención de una joven investigadora, Irene Pepperberg que, conociendo el tamaño y complejidad de los grupos de loros grises, y sus sofisticadas comunicaciones, se preguntó si podrían estos haber desarrollado ante parecidas presiones un rudimento de capacidad simbólica. Su trabajo desde entonces se centró en comprobarlo, y ha tenido un éxito notable.

Alex, un simpático loro gris, dió a la Profesora Pepperberg la oportunidad de observar, por primera vez, a un loro yendo mucho más allá de la imitación de vocalizaciones humanas. El loro de Pepperberg fue capaz de expresar un pensamiento referencial muy similar al nuestro. Tras probar una aproximación directa al loro para adiestrarle, y viendo que no daba los resultados deseados, optó por la fórmula de simular una conversación entre dos personas frente al animal. Dichas personas hacían los papeles respectivos de maestro y alumno, y se referían a distintos elementos presentes en el laboratorio (figuritas de madera y plástico) y a sus cualidades (p.ej: color, forma) y cantidades. Si el alumno acertaba etiquetando los objetos se le recompensaba, y todo esto lo observaba el loro. Así veía al aprendiz, tal como señala Pepperberg, “como un modelo y como un rival a la hora de obtener la atención del adiestrador”. Con posterioridad, y con diversas técnicas de reforzamiento, la investigadora logró que Alex pronunciara y comprendiera los términos para referirse a cientos de objetos y sus cualidades distintivas, así como conceptos abstractos tales como igual, diferente o ninguno.

Alex murió repentinamente el 6 de Septiembre de 2007, después de haber estado 30 años, prácticamente toda su corta vida, sin saberlo, al servicio de la ciencia. Su mismo nombre reflejaba lo que era: Alex ( Avian Learning EXperiment).

La Profesora Pepperberg, que continúa su trabajo experimental en cognición animal con más loros y algunos miembros de otras especies, ha tenido la deferencia de responder unas preguntas que le hemos preparado Aníbal (2,3,4), autor del blog Sapere Audere, y yo (1,5,6,7). Marzo ha traducido sus respuestas al castellano, José Miguel Guardia revisó su formulación en inglés.

En inglés:

1. What kind of consciousness would you attribute to parrots like Alex and to other animals?

That question is particularly difficult, as researchers are still grappling with questions about human consciousness. And some researchers separate out self-awareness ("I am aware of my surroundings and can describe them") from self-consciousness ("I am not only aware of my surroundings, but I can also reflect on my awareness, comment upon being aware"). Given that we cannot question animals about consciousness in the same way that we question humans--not even those animals that have acquired some level of communication skills with respect to human systems--we cannot easily understand what constitutes animal consciousness. Too, consciousness may or may not be related to levels of cognitive processing, and we still do not fully understand the extent of animals' cognitive abilities. My Grey parrot, Alex, who could use English speech to label colors, shapes, categories, and quantities, who could request and refuse items, query us about various objects, and had concepts of same-different, bigger-smaller, number, and absence, demonstrated some behavior patterns that suggested a degree of consciousness--for example, knowing how to manipulate me into asking him the question he wished to answer in order to demonstrate a zero-like concept--behavior that suggested some kind of 'theory of mind'. In general, however, we can't easy test animal consciousness, and thus I tend not to study the topic.

2. How many groups of animals besides humans are capable of vocal learning or linguistic abilities?

Those are two very different capacities. With respect to vocal learning--the ability to acquire new vocalizations from observing/hearing others, not simply as a maturational process, or learning to follow vocal commands--vocal learners include oscine songbirds, parrots, hummingbirds, humans, elephants, whales, dolphins, sea lions, bats--some data exist for all these creatures. Linguistic abilities are different. So, for example, apes acquire some elements of a human communication code by using hand signals or computer interfaces, but they do not engage in vocal learning. And, of course, no nonhuman has acquired all the intricacies of a human language. Data, however, exist for apes, parrots, dolphins and sea lions--all can establish some degree of two-way communication with humans, some understanding of at least simple rules for this type of communication, some level of both production and comprehension, even if production involves using a computer keyboard. Dogs can understand a few hundred human labels, but no one has yet shown evidence for the same rule-governed understanding in dogs as has been shown in apes (e.g., "Take X to Y" versus "Take Y to X", or productivity). So, again, the answer is somewhat complicated.

3. During the last decades in the behavioural sciences there has been an excessive primate-centric approach to cognition, Is this changing?

Yes, it is. Many researchers--more in Europe at the moment than in North America--are studying the intelligence of corvids (crows, jays, rooks, etc.) and parrots (not just Greys, but also keas and a few other species), and showing that at least these species perform at the same levels as--or occasionally sometimes better than--nonhuman primates. For a long time, no one understood that the brains of birds--and particularly corvids and parrots--had areas that corresponded to mammalian cortex--the area of the brain responsible for cognitive processing; thus few researchers were even motivated to study avian intelligence. All that is changing. We now know that corvids and parrots not only have cortical-like areas, but that these areas are also of roughly the same relative size in these birds' brains as are the cortical areas in nonhuman primates.

4. With regard to human-animal interactions, which animal is more accomplished to understand human psique and behaviour?

We do not know. Every month, many journals publish papers with new claims for various species, sometimes species that have only recently begun to be studied. We are just beginning to understand the intelligence of nonhumans.

5. How do animals learn?

By just as many methods as do humans! Animals learn via association, by observation, by induction, by deduction, by insight... Each problem to be solved is slightly different, and each problem thus requires different strategies for learning or sometimes requires a combination of strategies. Again, humans are just beginning to discover the various abilities of nonhumans, even with respect to learning.

6. Man boasts to be the most intelligent being in the Earth, but in fact it looks like to be intelligent is to be well-adapted. What are the most intelligent animals, from your point of view?

Again, that is a question that is almost impossible to answer, because different animals have different types of intelligence, based on the niche they have exploited. Some animals demonstrate feats of memory many times better than that of humans (a nutcracker remembers something like 10,000 different locations in which seeds are stored over a winter!); other animals have physical capacities (e.g., to detect heat differences or sound differences or color variations far beyond those of humans) that allow them to make distinctions humans cannot. And we have very little knowledge of the capacities of so many of the animals with whom we share our world...we are learning more and more every day.

7. What are you now working on?

Right now, we are studying optical illusions, in an attempt to determine exactly how parrots literally see the world. Their visual system differs from those of humans, yet they seem to have similar cognitive capacities...and, because they have learned to use English speech in limited ways, we can ask them exactly same questions we ask humans about the illusions, so as to have direct comparisons with humans.



En castellano:

1. ¿Qué clase de consciencia atribuiría usted a los loros como Alex y a otros animales?

Esa pregunta es particularmente difícil, pues los investigadores aún están lidiando con la consciencia humana. Y algunos distinguen autoconsciencia ("soy consciente de mi entorno y puedo describirlo") de autoconocimiento ("no sólo soy consciente de mi entorno sino que también puedo reflexionar sobre mi consciencia, comentar sobre mi estar consciente"). Dado que no podemos interrogar a los animales sobre la consciencia de la misma manera que interrogamos a los humanos —ni siquiera a los animales que han adquirido un cierto nivel de capacidad de comunicación con sistemas humanos—, no podemos entender fácilmente qué constituye la consciencia animal. Además, puede ser (o puede que no) que la consciencia esté relacionada con los niveles de procesamiento cognitivo, y aún no entendemos del todo la extensión de las capacidades cognitivas de los animales. Mi loro gris, Alex, que sabía usar palabras inglesas para etiquetar colores, formas, categorías y cantidades, que sabía pedir y rechazar objetos, preguntarnos sobre varios de ellos, y poseía los conceptos de igual-diferente, mayor-menor, número y ausencia, demostró algunos patrones de conducta que sugerían un cierto grado de consciencia; por ejemplo, saber cómo manipularme para que le formulase la pregunta que él quería contestar para demostrar un concepto similar al cero; conducta que sugería alguna clase de "teoría de la mente". En general, sin embargo, no podemos poner a prueba fácilmente la consciencia animal, así que tiendo a no estudiar el tema.

2 ¿Cuántos grupos de animales, aparte de los humanos, son capaces de aprendizaje vocal o habilidades lingüísticas?

Esas son dos capacidades muy diferentes. Respecto al aprendizaje vocal —la capacidad de adquirir nuevas vocalizaciones mediante la observación, escuchando a otros, no simplemente como un proceso de maduración o de aprender a obedecer órdenes vocales— lo muestran aves canoras del suborden Passeri, loros, colibríes, humanos, elefantes, ballenas, delfines, leones marinos, murciélagos... existen datos sobre todas estas criaturas. Las capacidades lingüísticas son diferentes. Así, por ejemplo, los antropoides adquieren algunos elementos de un código humano de comunicación usando signos manuales o interfaces informáticas, pero no muestran aprendizaje vocal. Y, por supuesto, ningún no humano ha adquirido todas las complejidades de una lengua humana. Hay, sin embargo, datos sobre antropoides, loros, delfines y leones marinos que indican que todos ellos pueden establecer un cierto grado de comunicación recíproca con humanos, alguna comprensión cuando menos de reglas simples para este tipo de comunicación, algún nivel tanto de producción como de comprensión, aunque la producción pueda requerir el uso de un teclado de ordenador. Los perros pueden entender algunos centenares de etiquetas humanas, pero nadie ha presentado aún evidencia de que los perros posean la misma comprensión de reglas que muestran los antropoides (por ejemplo, "lleva A a B" contra "lleva B a A", o productividad). Así pues, la respuesta es algo complicada.

3. En las últimas décadas ha habido en las ciencias de la conducta un enfoque de la cognición excesivamente centrado en los primates. ¿Está esto cambiando?

Sí, está cambiando. Muchos investigadores —por ahora más en Europa que en Norteamérica— están estudiando la inteligencia de córvidos (cuervos, arrendajos, grajos, etc.) y loros (no sólo loros grises, sino también keas y algunas otras especies), y están mostrando que al menos estas especies se desempeñan a los mismos niveles —y, ocasionalmente, mejor— que los primates no humanos. Durante mucho tiempo nadie entendió que los cerebros de las aves —y especialmente córvidos y loros— tienen áreas que corresponden al córtex de los mamíferos, el área del cerebro responsable del procesamiento cognitivo; así que pocos investigadores se veían siquiera motivados para estudiar la inteligencia de las aves. Todo eso está cambiando. Sabemos ahora que córvidos y loros no sólo tienen áreas similares al córtex, sino que estas áreas son también aproximadamente del mismo tamaño relativo que las áreas corticales de los primates no humanos.

4. Respecto a las interacciones entre humanos y animales, ¿qué animal es el más hábil en entender la psique y la conducta humanas?

No lo sabemos. Todos los meses muchas revistas publican trabajos con nuevas afirmaciones sobre varias especies, a veces especies que sólo recientemente han empezado a estudiarse. Estamos tan sólo empezando a entender la inteligencia en no humanos.

5. ¿Cómo aprenden los animales?

¡Mediante tantos métodos como los humanos! Los animales aprenden por asociación, por observación, por inducción, por deducción, por intuición... Cada problema a resolver es ligeramente diferente, y así cada problema requiere una estrategia diferente para aprender, o a veces una combinación de estrategias. Repito, los humanos estamos solamente empezando a descubrir las diversas capacidades de los no humanos, también respecto al aprendizaje.

6. El hombre se jacta de ser el ser más inteligente de la Tierra, pero de hecho parece como si ser inteligente fuera estar bien adaptado. ¿Cuáles son los animales más inteligentes, desde su punto de vista?

De nuevo una pregunta casi imposible de contestar, porque diferentes animales tienen diferentes tipos de inteligencia, basada en el nicho que han explotado. Algunos animales realizan hazañas de memoria mucho mejores que las de los humanos (¡un cascanueces recuerda unos 10.000 lugares distintos en los que ha almacenado semillas en un invierno!); otros animales tienen capacidades físicas (por ejemplo, detectar diferencias de calor o de sonido o variaciones de color mucho mejor que los humanos) que les permiten hacer distinciones imposibles para los humanos. Y sabemos muy poco de las capacidades de muchos de los animales con los que compartimos nuestro mundo... Estamos aprendiendo más cada día.

7. ¿En qué trabaja ahora?

Ahora mismo estamos estudiando las ilusiones ópticas, en un intento de determinar exactamente cómo ven el mundo, literalmente, los loros. Su sistema visual difiere del de los humanos, pero parecen tener capacidades cognitivas similares... Y, como han aprendido a usar de manera limitada el habla inglesa, podemos hacerles exactamente las mismas preguntas que hacemos a los humanos sobre las ilusiones, y hacer comparaciones directas.

domingo, noviembre 01, 2009

Elefantes mineros y gorilas en la niebla (entrevista a Ian Redmond)

En la ladera oriental del monte Elgon, un volcán apagado ubicado entre Kenia y Uganda, hay unas cuevas profundas y oscuras a las que por las tardes llega una extraña comitiva de visitantes, que se disponen a pasar en ellas la noche. Se trata de grupos de elefantes africanos que han recorrido unos cuantos kilómetros con toda intención y conocimiento de lo que hacían, en busca no precisamente de refugio para pernoctar, sino de rocas. Los elefantes mineros arrancan trozos de piedra de las paredes de la cueva con sus poderosos colmillos para luego tomarlos con la trompa, llevarlos a la boca, machacarlos con los molares e ingerirlos. Esas piedras están recubiertas de una fina capa de cloruros, carbonatos y sulfatos sódicos. El déficit de sal en sus dietas herbívoras les ha impulsado, desde hace millones de años, a buscarla allá dónde la hubiera en cantidades suficientes. Horadando la roca de la ladera del monte durante todo este tiempo, los elefantes de la zona, han ido haciendo cada vez más profunda la cueva.

Conocer las cuevas, dada lo profundas y oscuras que son, requiere formarse un mapa mental. Esto se logra durante el período de una vida, aprendiéndolo. Pero los elefantes también han de aprender de sus mayores que existen dichas cuevas, y cómo llegar a ellas. Nos encontramos ante un proceso de trasmisión cultural del conocimiento. También ante una actitud intencional, dado que desde las distancias que llegan, los elefantes no huelen en el aire el azufre.

No se puede decir en este caso aquello de “fuera de la vista, fuera de la mente”, puesto que estos animales tienen muy presente qué es lo que hay y dónde.

Como dice el neurofisiólogo comparado australiano Derek Denton en su ensayo El Despertar de la Consciencia sobre este peculiar comportamiento:

Me parece que la existencia de una imagen en una mente consciente y la ejecución de un plan basado en la experiencia pasada de lo que hay que hacer para obtener gratificación cuando el hambre de sal comienza a ocupar la corriente de consciencia es una hipótesis más convincente que el comportamiento apetitivo general al azar. Es decir, el viaje inicial comienza lejos de la localización de la cueva, y los animales siguen sendas aprendidas de la jungla mucho antes de acercarse para detectar algo en el aire, algún supuesto olor sulfuroso u otro.

La persona que observó por primera vez la labor minera de los elefantes africanos en las cuevas del monte Elgon, en los años 80, fue el zoólogo británico Ian Redmond. Su trabajo de campo le trajo esta inesperada recompensa que, por otra parte, ningún otro hubiera podido obtener. Penetró en el templo de la sal junto con los paquidermos, sin tener la menor noción de a qué iban, procurando no despertar la suspicacia de animales tan peligrosos, y linterna de mano, descubrió que, además de dormir, bañarse en pequeñas charcas interiores y jugar entre ellos, comían piedras en cantidades ingentes.

Después inició una campaña en defensa del elefante africano, a través de las organizaciones Africa Ele Fund y Born Free Foundation, ante la proliferación de la caza furtiva para el comercio del marfil y se interesó igualmente, como zoólogo y como conservacionista, por otra especie africana en peligro de extinción: los gorilas. Mientras él defendía a los elefantes de la caza furtiva, Dian Fossey moría por hacer lo mismo con los gorilas.

Ian Redmond es ahora una de las figuras más destacadas de la zoología mundial y de la defensa de los animales, labor esta última que realiza desde el United Nations Environment Programme, de la UNESCO. En esta página pueden encontrar algunas de las fotografías que ha realizado. Es asimismo recomendable visitar las páginas Four Apes y 2009, year of the gorilla.

Ian ha tenido la amabilidad de responder a nuestras preguntas. Marzo, con su habitual precisión, las ha traducido al castellano.

En inglés:

1. Nicholas Humphrey began to think about animal consciousness after observing the complex social life of gorillas. After your own field work with gorillas: What have you learned from them? How are they?
IR: As a conscious animal, I am fascinated by other beings, whether they are human beings, gorilla beings, elephant beings or any other self-aware species. It is 33 years this year since I first met gorillas in their own habitat, and I have had the privilege of spending hundreds of hours in their company. This soon led me to re-appraise what it is to be human, stepping back a little to see ourselves from the perspective of ‘just another species of ape’. We are all social mammals who learn the culture of parents and elders, but when you witness other very different beings going through the same process of growing up and learning, you realise that although humans are unique in many ways, our process of cultural learning and exploration of the world is also shared by non-human beings such as gorillas. It is impossible though for a human to see the world from a gorilla’s perspective (it is hard enough to really understand how another human sees things) but we humans have a more highly developed ‘theory of mind’ than any other species (as far as we know). Whilst guarding against anthropomorphism, it seems to me perfectly valid to recognise behaviours we have in common with other species, and see common motivations and reactions – this is one of the great contributions of the Trimates (Jane Goodall, Dian Fossey and Biruté Galdikas) – they brought a female empathy to the interpretation of behavioural data, and by winning the trust of their study animals, were able to make observations of the intimate details of relaxed family life in their respective studies of chimpanzees, gorillas and orangutans. Like others who have taken part in these decades-long field studies, I have learned that almost every day brings new insights; we have a tendency to generalise when we see something, and announce that this is what gorillas do, whereas in fact it is what the particular gorillas we observed did in the particular circumstances of the day they did it. Individual variation (whether from differences in genes or up-bringing) means that one must be cautious in concluding that any particular behaviour is ‘the norm’. Broadly, though, I find gorillas to be powerful yet gentle, shy and nervous but curious and playful once they have confidence, loyal and defensive to those with whom they have friendships or family relationships but arguments, rows and grudges happen even in long-established groups – they do seem to have many qualities and traits in common with us, and so of course they are fascinating to us. Long term field studies have the same appeal as never-ending TV soap operas – except if we don’t reverse the decline in ape numbers the stories will end in extinction.

2. What can we do to save gorillas? What is being done now?

IR: In most cases, we don’t have to do things to gorillas to save them, we have to stop doing things to them (and their habitat). Thus gorilla conservation is more about persuading humans who see them or their habitat as a path to riches to stop hunting them, butchering them, stealing their babies to sell or destroying their habitat. Having just visited most of the ten gorilla range states, I have seen the wide range of actions being taken to counter these threats, ranging from improved wildlife law enforcement to education to finding alternative livelihoods for people who previously made a living killing gorillas or destroying their habitat. Carefully developed eco-tourism has long been seen as an important tool in gorilla conservation, having helped turn things around for mountain gorillas, but it alone will not be enough to save gorillas across their whole range. The role of tropical forests in stabilising the global climate is, however, now being recognised, and we are urging those taking decisions about the future of forests to recognise that forests are more than trees. Most tropical tree species depend on frugivorous animals – the ‘gardeners of the forest’ to disperse their seeds, and so the trees we see today were ‘planted’ by primates, elephants, birds and other animals hundreds of years ago. Everyone on the planet benefits from the eco-system services these forests provide – carbon storage, rainfall generation, erosion control, etc. In the 10 African countires where they live, gorillas are second only to elephants in the number of seeds dispersed each year; ergo, if we want healthy forests in future, we must protect the gardeners of the forest today.

3. You were the first to observe the elephants in their search for salt in the depths of a cave. Could you talk about it? How did you discover it? How soon did you realize the reason for this strange behavior?

IR: I first visited the caves of Mt Elgon, Kenya, with the Operation Drake expedition in 1980; the fact that elephants on Elgon go underground was well known to local people and Kenyan cavers, but had never been studied or filmed. Op. Drake volunteers and I made a path for visitors to Kitum Cave in the Mt Elgon National Park, so that they didn’t have to enter the cave on the same path as elephants and buffaloes; camping in the cave mouth, I experienced the extraordinary feeling of the air vibrating as elephants rumbled to each other in pitch darkness underground, and felt the grooves in the rock face where they had chiselled the mineral-rich volcanic rock with their tusks – I was hooked! In subsequent years, I spent a total of six months living in the caves observing and photographing the elephants, and have helped several film crews make documentaries about the behaviour (including the famous sequence in Sir David Attenborough’s Life of Mammals where the elephant bumps his head in the dark). In 2001 I set up the MEEM Team – the Mount Elgon Elephant Monitoring Team of Kenya Wildlife Service rangers and local community trackers, initially with BBC funding to prepare for the Life of Mammals filming, then continued by the Born Free Foundation www.bornfree.org.uk. The MEEM Team combines traditional tracking skills and GPS technology to monitor the elephants’ use of the park and surrounding forests, without subjecting them to the stress and dangers of collaring an elephant in a dense forest with steep ravines and cliffs to contend with; instead, the rangers carry the GPS device and make observations most days, thereby maintaining a presence on the ground which has deterred poachers and begun to habituate the elephants. My hope is that one day this will lead to elephant tracking for tourists on foot, similar to gorilla tracking in Rwanda, Uganda and DRC.

4. What other surprising examples of intelligence and culture have you seen in elephants? What are their most striking adaptations?

IR: Once, whilst filming a documentary with Joyce Poole in Amboseli, Kenya, we came across a dead elephant and got out to examine the body. The surrounding grass was covered in a network of elephant trails where they too had come from all directions to check on the body. The carcase was decomposing and the elephants had drawn the tusks from her face. One lay nearby in the grass and I walked around until I found the other. Then Joyce noticed a big tusker approaching and we withdrew to the vehicle. He slowly padded over to the body, trunk hovering over the different parts, giving off low rumbles. This wasn’t just a carcase to him, it was someone he knew, a member of his community. To my amazement he then followed my exact trail to the other tusk, scented it (and presumably smelled that the human had picked it up and left it there). What he made of this, we can only imagine (theory of mind is even more difficult with a different order of mammals, but the fact that apes, elephants and cetaceans have all independently evolved self awareness does give us an insight into its adaptive significance), but his interest and careful assessment of the information he gathered was electrifying to the human observers – which because of the film crew included millions of people around the world.

Having a brain four times the size of ours is quite a striking adaptation, but the fact that their sensory input is so different to ours is particularly intriguing. Imagine your nostrils were in the palm of your hand, and your sense of smell was more acute than a dog’s… this is effectively what the trunk does for an elephant, with the opposing ‘fingers’ at the tip acting like a hand that smells what it holds – just think of what you’d learn when you shook hands with someone! Add to that hearing that can pick up infra-sound and feet that can sense seismic vibrations, and your perception of the world must be totally different to a human’s.

5. What can we say about the proverbial "elephant’s memory"?

IR: Research into elephant cognition in captivity has demonstrated that the old adage about elephants not forgetting is based on fact, and the literature is full of stories about trained elephants remembering commands years after not hearing them, remembering friends after long separations and showing extraordinary reasoning powers. Working elephants in Asia do not just follow commands, they seem to understand what the goal of the exercise is, and will sometimes disobey commands if they feel the goal is better achieved a different way. And now that long-term field studies are able to document examples of elephant memory in their natural habitat, even more remarkable feats have been seen. The story that most impresses me in this regard is told by Cynthia Moss in her book ‘Elephant Memories’. She observed that one female would stop and spend time at a particular spot that to the casual observer looked like any other patch of bush. But Cynthia knew that this was exactly where this female’s mother had died years before; even though there are no longer any bones or other remains, this elephant remembered her Mum and (if our interpretation is correct) spent a few minutes thinking of her when she passed her ‘grave’. You have to respect that level of intelligence, which is why I think they are elephant beings and not just overgrown cows (and why I try not to use cattle terms – bull, cow and calf - to describe them).

6. After observing animal behavior for many years, what would you say we have in common with animals, and what makes us different?

IR: Rather than anthropomorphising animals, I prefer to zoomorphise humans – i.e. to recognise that humans and other animals have many behaviours, emotions and motivations in common. Of course we must avoid imposing our cultural values on other species and their behaviour, but seeking similarities teaches us as much about ourselves as defining differences. The differences between humans and other species are fascinating and worthy of intense study, but thankfully science has moved on from the Victorian preoccupation with lists of differences, almost desperately trying to widen the gulf between humans and other species to justify the view that we are the ‘pinnacle of creation’. The thing that makes us so different is, of course, our use of language and the urge to share information and experiences. When we hear or see something unusual, we tend to gesture or say ‘look at that’ to anyone with us; when I’ve seen gorillas notice something, they look, but don’t tap a friend on the shoulder or point to draw their attention to it – that is one difference I was surprised at (when you are seeing so many little mannerisms we have in common, it is easy to get carried away and feel they are ‘just like us’. They are not – but they do share many of our behaviours).

7. What are you now working on? What is your highest challenge? What is the mystery you would dream to unveil?

IR: I remain fascinated by all life-forms – from parasites to pachyderms - and the way they have adapted to their habitat, but research has taken a back-seat to conservation. I have twice experienced finding the mutilated body of study animals I had begun to know personally. The death of Digit (a young silverback speared by poachers) on the last day of 1977 was followed a decade later by the death of Charles, a young tusker I’d photographed mining rock underground in Kitum Cave, killed for his tusks in 1987. These traumatic events led to creation of partnerships between organisations wanting to counter the threats facing apes and elephants, and I continue to work along these lines. On elephant issues I work mainly with the Born Free Foundation and the Species Survival Network; on ape issues, I chair the Ape Alliance and act as Chief Consultant to GRASP, the UNEP/UNESCP Great Ape Survival Partnership. And this year, I have travelled widely as Ambassador to the UN Year of the Gorilla – details at www.YoG2009.org - with the aim of building support for the Gorilla Agreement, a legally binding treaty under the Convention on Migratory Species, and promoting the concept of gorillas as ‘gardeners of the forest’. This will culminate in the UN Climate Convention meeting in Copenhagen in December, when it is expected that tropical forests will be recognised for their role in sequestering and storing carbon, and we will be stressing that these forests need primates and elephants as seed dispersal agents to sow the forests of tomorrow.

Finally, you ask about a mystery; I spent part of January this year in Nepal, making a documentary for the History Channel on the search for the yeti… - now there’s a mystery it would be interesting to solve!



En castellano:

1. Nicholas Humphrey empezó a pensar sobre la consciencia animal tras observar la compleja vida social de los gorilas. Tras su propio trabajo de campo con gorilas ¿qué ha aprendido usted de ellos? ¿Cómo son?

IR: Como animal consciente me fascinan otros seres, ya sean seres humanos, seres gorilas, seres elefantes o de cualquier otra especie autoconsciente. Este año hace treinta y tres que vi por primera vez gorilas en su propio hábitat, y he tenido el privilegio de pasar cientos de horas en su compañía. Esto me llevó pronto a reconsiderar qué es ser humano, retrocediendo un poco para vernos a nosotros mismos desde el punto de vista de "tan sólo otra especie de antropoide". Todos somos mamíferos sociales que aprenden la cultura de sus padres y mayores, pero cuando se presencia cómo otros seres muy diferentes pasan por el mismo proceso de crecer y aprender se da uno cuenta de que, aunque los humanos somos únicos en muchos aspectos, nuestro proceso de aprendizaje cultural y exploración del mundo lo comparten también seres no humanos como los gorilas. Es imposible, sin embargo, para un humano ver el mundo desde el punto de vista de un gorila (ya es bastante difícil entender de verdad cómo ven las cosas otros seres humanos), pero los humanos tenemos una "teoría de la mente" más altamente desarrollada que ninguna otra especie (hasta donde sabemos). Aun estando en guardia contra el antropomorfismo, me parece perfectamente válido reconocer conductas que tenemos en común con otras especies, y ver motivaciones y reacciones comunes; esta es una de las grandes contribuciones de las Trimates (Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas), que aportaron empatía femenina a la interpretación de los datos conductuales y, al ganarse la confianza de sus animales de estudio, pudieron llevar a cabo observaciones de los detalles íntimos de la vida familiar relajada en sus respectivos estudios de chimpancés, gorilas y orangutanes. Como otros que han participado en estos estudios de campo de décadas de duración, he aprendido que casi cada día trae nuevas revelaciones; tenemos tendencia a generalizar cuando vemos algo, y anunciar que tal cosa es lo que hacen los gorilas, cuando de hecho es lo que hicieron los gorilas en particular que estamos observando, en las particulares circunstancias del día en que lo hicieron. La variación individual (ya sea por diferencias en los genes o en la crianza) significa que debe uno ser cauteloso al concluir que cualquier conducta particular es "la norma". En general, sin embargo, encuentro que los gorilas son fuertes pero gentiles; tímidos y nerviosos pero curiosos y juguetones una vez hay confianza; son leales y protectores hacia aquellos con quienes tienen relaciones de amistad o familiares, pero hay discusiones, riñas y rencores incluso en grupos de larga historia. Sí que parecen tener muchas cualidades y rasgos comunes con nosotros, así que, por supuesto, nos resultan fascinantes. Los estudios de campo largos tienen el mismo atractivo que los culebrones inacabables de la televisión; excepto que si no revertimos el decive en el número de antropoides las historias acabarán en extinción.

2. ¿Qué podemos hacer para salvar a los gorilas? ¿Que se está haciendo ahora?

IR: En la mayoría de los casos, para salvar a los gorilas no tenemos que hacerles cosas, tenemos que dejar de hacerles cosas (a ellos y a su hábitat). La conservación de los gorilas, pues, va más de persuadir a los humanos que los ven a ellos o su hábitat como un camino a la riqueza de que dejen de matarlos, de robar a sus bebés para venderlos o de destruir su hábitat. Acabo de visitar la mayor parte de los diez estados en los que habitan gorilas y he visto el amplio abanico de acciones que se están llevando a cabo para contrarrestar estas amenazas, que van desde mejorar la aplicación de las leyes de protección de la naturaleza hasta la educación para hallar modos alternativos de ganarse la vida para las personas que antes se la ganaban matando gorilas o destruyendo su hábitat. Hace tiempo que se ve el cuidadoso desarrollo del ecoturismo como una importante herramienta para la conservación de los gorilas de montaña, pero por sí solo no bastará para salvar a los gorilas en toda su área de distribución. Se está reconociendo ahora, sin embargo, el papel de los bosques tropicales en la estabilización del clima global, y estamos urgiendo a quienes toman decisiones sobre el futuro de los bosques a que reconozcan que los bosques son más que simplemente árboles. La mayoría de las especies de árboles tropicales dependen de animales frugívoros, los "jardineros del bosque", para que dispersen sus semillas, así que los bosques que vemos hoy fueron "plantados" por primates, elefantes, aves y otros animales hace siglos. Todos en el planeta nos beneficiamos de los servicios al ecosistema que estos bosques proporcionan: almacenamiento de carbono, generación de lluvia, control de la erosión, etc. En los diez países africanos en los que viven gorilas, sólo los elefantes les superan en número de semillas dispersadas cada año; por tanto, si queremos bosques saludables en el futuro debemos proteger hoy a los jardineros del bosque.

3. Usted fue el primero que observó elefantes buscando sal en las profundidades de una cueva. ¿Podría hablarnos de ello? ¿Cómo lo descubrió? ¿Cuánto tardó en averiguar la razón de esta extraña conducta?

IR: Visité por primera vez las cuevas del monte Elgon, en Kenya, con la expedición de la operación Drake en 1980; que los elefantes de Elgon entraban en las cuevas era bien sabido por los habitantes del lugar y los espeleólogos de Kenya, pero nunca se había estudiado ni filmado. Los voluntarios de la Operación Drake y yo hicimos un camino para los visitantes a la cueva de Kitum en el Parque Nacional del Monte Elgon, para que no tuviesen que entrar en la cueva por el mismo camino que los elefantes y los búfalos; acampando en la boca de la cueva, experimenté la extraordinaria sensación del vibrar del aire cuando los elefantes se comunicaban entre sí en la total oscuridad subterránea, y palpé las huellas en la roca donde habían cincelado la roca volcánica, rica en minerales, con sus colmillos; ¡estaba enganchado! En años sucesivos pasé un total de seis meses viviendo en las cuevas, observando y fotografiando a los elefantes, y he ayudado a varios equipos de rodaje a hacer documentales sobre esa conducta (incuyendo la famosa secuencia en la Vida de los Mamíferos, de Sir David Attenborough, en la que el elefante se golpea la cabeza en la oscuridad). En 2001 establecí el Equipo MEEM (equipo de supervisión de elefantes del Monte Elgon) de agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de Kenya y de rastreadores locales, al principio con fondos de la BBC para preparar la filmación de la Vida de los Mamíferos, después de la Fundación Nacida Libre ( www.bornfree.org.uk ). El Equipo MEEM combina habilidades tradicionales de rastreo y tecnología GPS para controlar el uso que los elefantes hacen del parque y los bosques circundantes, sin someterlos al estrés y los peligros de colocar un collar a un elefante en un denso bosque con abruptas quebradas y riscos; en lugar de esto, el equipo GPS lo llevan los rastreadores, que hacen observaciones la mayor parte de los días, manteniendo así una presencia sobre el terreno que ha disuadido a los cazadores furtivos y ha empezado a habituar a los elefantes. Tengo la esperanza de que esto llevará algún día al rastreo de elefantes para turistas a pie, parecido al rastreo de gorilas en Ruanda, Uganda y la República Democrática del Congo.

4. ¿Qué otros sorprendentes ejemplos de inteligencia y cultura ha visto usted en los elefantes? ¿Cuáles son sus adaptaciones más asombrosas?

IR: Una vez, filmando un documental con Joyce Poole en Amboseli, en Kenya, encontramos una elefanta muerta y nos acercamos a examinar el cuerpo. La hierba a su alrededor estaba cubierta de una red de rastros de elefantes donde también ellos habían venido de todas las direcciones a mirarlo. El cadáver se estaba descomponiendo y los elefantes habían sacado los colmillos de su cara. Uno estaba cerca en la hierba y yo anduve en busca del otro. Entonces Joyce vio que se acercaba un gran macho y nos retiramos al vehículo. El elefante se acercó lentamente al cuerpo, pasando la trompa por encima, sin tocarlo, por distintas partes, emitiendo graves sonidos. Esto no era para él sólo carroña, era algo conocido, un miembro de su comunidad. Para asombro mío siguió exactamente mi rastro hasta el otro colmillo, lo olfateó (y presumiblemente olió que el humano lo había cogido y vuelto a dejar allí). Cómo interpretó eso sólo podemos imaginarlo (la teoría de la mente es aún más difícil con un orden diferente de mamíferos, pero el que los antropoides, los elefantes y los cetáceos hayan desarrollado independientemente autoconsciencia sí que nos da una pista de su valor adaptativo), pero su interés y el cuidadoso ponderar la información que recogía era electrificante para los observadores humanos... que a causa del equipo de rodaje incluían a millones de personas por todo el mundo.

Tener un cerebro de tamaño cuatro veces mayor que el nuestro es una adaptación completamente sorprendente, pero el que sus entradas sensoriales sean tan diferentes de las nuestras es particularmente intrigante. Imagine que tuviese las narices en la palma de la mano, y que su sentido del olfato fuera más agudo que el de un perro... Eso es lo que la trompa hace para un elefante, con los "dedos" oponibles de la punta actuando como una mano que huele lo que toca. ¡Piense en lo que aprendería cuando estrechase a alguien la mano! Añada a esto una audición que recibe infrasonidos y pies que pueden sentir las vibraciones sísmicas, y su percepción del mundo debe de ser totalmente diferente de la nuestra.

5. ¿Qué podemos decir de la proverbial "memoria de elefante"?

IR: La investigacón de la cognición de elefantes en cautividad ha demostrado que el antiguo adagio sobre que los elefantes no olvidan se basa en hechos, y la literatura está llena de historias de elefantes entrenados que recuerdan órdenes después de años sin oírlas, recuerdan a amigos tras largas separaciones y muestran extraordinarios poderes de raciocinio. Los elefantes de labor en Asia no sólo cumplen órdenes, parecen entender cuál es el objetivo del ejercicio, y a veces desobedecerán órdenes si les parece que el objetivo se alcanza mejor de otra manera. Y ahora que estudios de larga duración han podido documentar ejemplos de memoria de elefantes en su hábitat natural, se han visto cosas aún más notables. La historia que más me ha impresionado a este respecto la cuenta Cynthia Moss en su libro "Memorias de elefantes". Observó que una hembra se paraba y pasaba tiempo en cierto punto que para un observador casual tenía el mismo aspecto que otro cualquiera en el matorral. Pero Cynthia sabía que era aquí exactamente donde había muerto la madre de esta hembra años antes; aun cuando ya no quedaban huesos ni otros restos, esta elefanta recordaba a su mamá y (si nuestra interpretación es correcta) pasaba unos cuantos minutos pensando en ella cuando pasaba por su "tumba". Hay que respetar ese nivel de inteligencia, que es por lo que yo pienso que son "seres elefantes" y no simplemente vacas enormes (y por lo que intento no usar para describirlos términos vacunos: toro, vaca, ternera... [Términos que se usan corrientemente en inglés (N. del. t.)]).

6. Tras observar la conducta animal durante muchos años ¿qué diría usted que tenemos en común con los animales, y qué nos distingue?

IR: Más que antropomorfizar a los animales, yo prefiero zoomorfizar a los humanos; esto es, reconocer que los humanos y otros animales tenemos en común muchas conductas, emociones y motivaciones. Por supuesto debemos evitar imponer nuestros valores culturales sobre otras especies y su conducta, pero buscar similitudes nos enseña tanto sobre nosotros mismos como delimitar diferencias. Las diferencias entre los humanos y otras especies son fascinantes y dignas de intenso estudio, pero afortunadamente la ciencia ha dejado atrás la preocupación victoriana por las listas de diferencias, intentando casi con desesperación ampliar el golfo entre los humanos y otras especies para justificar el punto de vista de que somos el "pináculo de la Creación". Lo que nos hace tan diferentes es, por supuesto, nuestro uso del lenguaje y el impulso de compartir información y experiencias. Cuando oímos o vemos algo inusual, tendemos a hacer un gesto o decir "mira eso" a cualquiera que esté con nosotros. Cuando he visto a gorilas fijarse en algo, ellos miran, pero no tocan en el hombro a un amigo ni señalan con el dedo para llamar su atención; es una diferencia que me sorprendió (cuando está uno viendo tantos pequeños hábitos que tenemos en común, es fácil dejarse llevar y pensar que son "tal como nosotros". No lo son; pero sí que comparten muchas de nuestras conductas).

7. ¿En qué trabaja ahora? ¿Cuál es su máximo reto? ¿Cuál el misterio que soñaría con desvelar?

IR: Me siguen fascinando todas las formas de vida, desde los parásitos a los paquidermos, y el modo en que se han adaptado a su hábitat, pero la investigación ha cedido la precedencia a la conservación. He experimentado dos veces el hallar los cuerpos mutilados de animales de estudio a los que había empezado a conocer personalmente. A la muerte de Digit (un joven gorila alanceado por cazadores furtivos) el último día de de 1977 le siguió una década después la muerte de Charles, un joven elefante al que había fotografiado extrayendo minerales bajo tierra en la cueva de Kitum, al que mataron por sus colmillos en 1987. Estos traumáticos sucesos llevaron a la creación de asociaciones entre organizaciones que querían contrarrestar las amenazas a las que se enfrentan antropoides y elefantes, y sigo trabajando en esa línea. En asuntos de elefantes trabajo principalmente con la Fundación Nacida Libre y la Red de Supervivencia de Especies; en cuanto a los antropoides, presido la Alianza Antropoide y soy Consultor Principal de GRASP, la Asociación para la Supervivencia de los Grandes Antropoides entre la UNEP y la UNESCO. Y este año he viajado mucho como embajador del Año del Gorila de la ONU (detalles en www.YoG2009.org ) con el objetivo de recabar apoyo para el Acuerdo sobre los Gorilas, un tratado legamente vinculante bajo la Convención sobre Especies Migratorias, y promover el concepto de los gorilas como "jardineros del bosque". Esto culminará en la reunión en Copenhague de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Clima, en diciembre, cuando se espera que se reconozca a los bosques tropicales por su papel en el secuestro y almacenamiento de carbono, y haremos hincapié en que estos bosques necesitan primates y elefantes como agentes de dispersión de semillas para sembrar los bosques del mañana.

Finalmente, me pregunta usted por un misterio; pasé parte del mes de enero de esta año en Nepal, haciendo un documental para el Canal de Historia sobre la búsqueda del yeti... ¡ese sería un misterio interesante de resolver!