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viernes, agosto 28, 2015

Hormigas perezosas

La pereza es una característica humana muy extendida. Iniciar y mantener una actividad requiere un esfuerzo que una gran mayoría evitamos con frecuencia hacer. La procrastinación es un problema muy extendido y reconocido por mucha gente. Las religiones condenan la pereza y algunas la consideran un pecado y se alaba en todas partes al individuo diligente y trabajador. Pero la pereza está muy extendida en el reino animal así que probablemente cumpla alguna función evolutiva y la primera que viene a la mente es el ahorro de energía. También tenemos unos estereotipos y consideramos a unos animales más perezosos que otros, por ejemplo el león tiene una fama tal vez bien ganada de ser muy perezoso. Pero si existe una especie que tiene fama de trabajadora son las hormigas (solo hay que recordar la fábula de la hormiga y la cigarra), por lo que el hallazgo que voy a comentar es realmente sorprendente.

La cuestión es que los investigadores Charbonneau y Dornhaus han estudiado la “casta” de las hormigas obreras y han descubierto que un gran número de ellas están especializadas en no hacer nada. Y no sólo ellos, en la literatura hay informes de que incluso más del 50% de las obreras de todas las especies de insectos sociales (abejas, avispas, termitas y hormigas) no hace aparentemente nada. El nivel de inactividad es específico de cada individuo, es decir, que no es que tomen turnos y a ratos trabajan unos y luego otros sino que siempre son los mismos los que no dan un palo al agua, mientras las demás hormigas buscan comida o construyen el nido. Es más, hay evidencia de que si aumenta la carga de trabajo tampoco arriman el hombro, no aumenta su nivel de actividad ni ayudan a las otras.

Evidentemente, este nivel de no hacer nada es demasiado elevado para que evolutivamente haya que buscarle alguna explicación, pero de momento no la hay. Estos autores han descubierto varias castas entre las obreras: trabajadores de exteriores, enfermeras, patrulleras y luego las hormigas inactivas que estamos comentando. Las explicaciones que se han propuesto son las siguientes:

  • que actúan como equipo de reserva para entrar en acción si fuera necesario si las otras hormigas mueren o aparece algún desafío externo
  • que son una especie de “naves nodriza” que alimentan a las otras (las hormigas perezosas son más grandes) y en otras especies se ha visto que algunos individuos hacen de control de avituallamiento alimentando a sus congéneres con “bebidas” que almacenan en su abdomen
  • podrían ser reservistas para luchar contra enemigos externos o para captar esclavos
  • puede que hagan algo pero todavía no hemos descubierto qué
  • pueden ser hormigas muy jóvenes o muy viejas y no son aptas para el trabajo
  • puede que transmitan algún tipo de información
  • tal vez son sólo parásitos sociales
  • por último tal vez son sólo hormigas perezosas y es un problema de personalidad…

Todas estas hipótesis no son excluyentes y podrían ser, por ejemplo, hormigas viejas no aptas para el trabajo pero que almacenan comida y la pasan a sus compañeras. Lo que sí sabemos es que, como decía, son más grandes y también que tienen menos contacto social con el resto de las hormigas que sus compañeras de nido. Esto podría apoyar la hipótesis de que son una especie de guardas o policías. En cualquier caso esa ausencia de contacto social yo creo que descarta que sean políticos :)

@pitiklinov

Referencia:





lunes, agosto 03, 2015

La Teoría de la Interface de la Percepción


Todos los animales están sometidos a la exigente presión selectiva de ser todo lo estúpidos que puedan permitirse.- Peter Richerson & Robert Boyd

Los filósofos llevan siglos debatiendo si existe una realidad ahí fuera y cómo podemos llegar a conocerla, si es que podemos. En esta entrada voy a comentar una teoría de la percepción del psicólogo cognitivo Donald D. Hoffman  sobre cómo construimos la realidad visual. Tirando del hilo, Hoffman ha llegado también a una teoría sobre la conciencia, el llamado “realismo consciente” en la que no voy a entrar. De todos modos, aunque están relacionadas, uno puede creerse la teoría de la interface y no la del realismo consciente.

Partimos de la base de que el sistema de percepción visual es un sistema biológico modelado por la selección natural. Todos los órganos del cuerpo (incluido el cerebro) han sido moldeados por la selección natural para contribuir de diferentes maneras al éxito reproductivo del individuo. Y resulta que, a grandes rasgos, casi la mitad del cortex cerebral está dedicado a la visión: cada vez que abrimos los ojos entran a trabajar millones de neuronas y billones de sinapsis. Esto no tiene lógica si consideramos que ver es simplemente algo similar a hacer una foto. La idea convencional sobre la visión es que hay un mundo ahí afuera y la visión es básicamente una cámara que hace una foto de ese mundo. La mayoría de nosotros pensamos que la teoría de la cámara de la visión es cierta. Pero la teoría de la cámara no explica que necesitemos millones de neuronas para hacer eso; a fin de cuentas las cámaras existían antes que los ordenadores y no se necesita tanta capacidad de computación. Es verdad que el ojo es como una cámara pero el ojo es sólo el punto de inicio del sistema visual. ¿Pará qué se necesita tanto poder de procesamiento?

La respuesta de Hoffman es: 1) que la visión es un proceso constructivo y 2) que la evolución ha diseñado ese proceso constructivo no para encontrar la verdad sino para que guíe una conducta adaptativa. La visión es un proceso constructivo y cada vez que abrimos los ojos nuestro sistema visual construye en una fracción de segundo todas las formas, profundidades, texturas y objetos que vemos. Y el sistema visual tiene que construir nuestros mundos visuales porque no tiene otra alternativa. El punto de partida son los 120 millones de fotorreceptores que tiene cada ojo y la activación de cada receptor es proporcional al número de fotones que capta cada receptor. Así que a nivel de la retina todo lo que tenemos es algo así como : “este fotorreceptor ha captado 5 fotones, ese otro ha captado 12, aquel ha captado…”. A partir de aquí hay que construir los colores, formas y profundidades que vemos.

De acuerdo con la teoría estándar de la visión, cuanto más fiel sea la construcción del sistema visual en el sentido de reproducir las propiedades del entorno, mejor para el organismo. Sistemas que no fueran fiables serían eliminados por la selección natural. Pero un problema de esta concepción estándar es que verdad y utilidad están relacionadas pero no son lo mismo. El hecho es que se han realizado simulaciones por varios autores, incluido Hoffman, y la realidad es que sistemas que son más fieles a la realidad son derrotados por sistemas que se basan en una percepción más útil.

La clave para entender esto es que la información perceptiva no es gratis, es decir, que tiene un coste. Existen costes en tiempo y en energía por cada bit de información que la percepción recoge del mundo. Por cada caloría que un organismo gasta en percepción tiene que cazar algo y comérselo para obtener esas calorías. Por ello, la selección natural presiona a la percepción para que sea rápida y barata, es decir, para que busque atajos y represente la realidad de la manera más económica posible. Realizar una descripción detallada del mundo sería demasiado caro, y tampoco suele ser necesario. Parafraseando la cita de inicio de Richerson y Boy podríamos decir que todo organismo está sometido a la presión selectiva de ser lo más ciego que pueda permitirse…

Con la idea clave de que la percepción sirve para guiar una conducta adaptativa veamos ya la teoría de Hoffman. Hoffman plantea que el escritorio de Windows no representa de forma verídica los diodos, transistores, resistencias, campos magnéticos, voltajes y el software de un PC. De hecho sirve para que los usuarios podamos ignorar todo ello e interactuar de una manera sencilla con el ordenador. Que un determinado icono de un archivo sea rectangular, naranja y esté en un determinado lugar del escritorio no quiere decir que el archivo real sea naranja, rectangular y esté realmente en ese lugar. Es más, si el escritorio del ordenador fuera real, sería enormemente complicado y no nos permitiría trabajar. Es decir, la verdad no nos sería útil y pagamos por algo sencillo…

La teoría de la interface, por tanto, es la siguiente: el espacio y el tiempo percibido son simplemente el escritorio de la interface perceptiva del Homo sapiens. Los objetos, con sus colores, formas, texturas y demás, son simplemente iconos de nuestro escritorio espacio-temporal y no pretenden ser una aproximación a la realidad. Son simplemente una interface especie-específica (cada especie tiene su interface) que ha sido moldeada por la selección natural para servir de guía a una conducta adaptativa. 

La primera objeción que te habrá venido a la mente es que si ese autobús que viene por la carretera es simplemente un icono del escritorio visuo-espacial, ¿por qué no te pones delante de él…? Hoffman responde que hay que tomarse las percepciones seriamente pero eso no quiere decir que sean reales. A fin de cuentas tampoco tiramos el icono del archivo a la papelera porque es solo un icono ya que sabemos que nos cargamos el archivo en realidad…Los ancestros que no se tomaron en serio esos iconos no dejaron descendencia. Otra objeción que se te puede ocurrir es la del consenso, todos vemos un autobús que viene por la carretera…¿si todos vemos lo mismo no es eso prueba de que hay una verdad? La respuesta es que todos tenemos una interface similar que sigue las mismas reglas así que no es un misterio que veamos lo mismo. Todos los escritorios , de un mismo sistema operativo por lo menos, representan los archivos con los mismos iconos.

Y como todo se entiende mejor con ejemplos te voy a poner un ejemplo biológico de lo que Hoffman plantea. Muchas libélulas ponen sus huevos en el agua. Durante millones de años, sus sistemas visuales las han guiado hacia lugares con agua para poner los huevos. Dado su éxito podríamos pensar que sus sistemas visuales les dicen la verdad sobre el agua. Pues no, diversos experimentos demuestran que las libélulas usan un truco barato para encontrar agua. El agua polariza ligeramente la luz que se refleja de ella y el sistema visual de las libélulas ha evolucionado para detectar esa polarización. El problema para las libélulas es que el ser humano ha descubierto recientemente ciertos usos para el petróleo y el asfalto y que estas sustancias polarizan la luz más que el agua (estímulo supernormal).  El caso es que las libélulas encuentran más atractivos los pozos de petróleo que los de agua y eso las conduce a la muerte. El atajo era: “busca algo que polarice la luz y cuanto más la polarice mejor”. En el ambiente en que evolucionaron era un buen truco que les permitía no tener que construir complejos sistema más reales. El problema es que ahora esos pozos de petróleo son una trampa mortal para ellas.

En el video que tienes en las referencias Hoffman pone otro ejemplo muy divertido de un escarabajo. Y en ese mismo video, en el turno de preguntas, al final, dice una  cosa muy interesante: que lo que es cierto para el sistema visual no tiene por qué ser cierto para otros sistemas. En concreto, menciona que él cree que no pasa lo mismo con nuestras matemáticas y nuestra lógica, aunque no ha hecho simulaciones. Es decir, que todos nuestros “canales de comunicación" con el mundo no tienen por qué estar igual de “distorsionados”. Pero en cuanto al sistema visual ya sabes cuál es su idea: las percepciones de un organismo son una interface entre el organismo y el mundo objetivo. Y diferentes especies tienen diferentes interfaces.

@pitiklinov

Referencias:















viernes, diciembre 13, 2013

Criterios de selección de asentamientos del Homo heidelbergensis: pragmatismo.

Una nota de prensa nos revela la existencia de un nuevo trabajo de investigación que ha sido publicado en PLOS One (Site Distribution at the Edge of the Palaeolithic World: A Nutritional Niche Approach) realizado por investigadores de la Universidad de Southampton y la Universidad de Queen.

La investigación se ha centrado en analizar los patrones de asentamiento llevados a cabo por los seres humanos que vivieron entre hace 500.000 y 200.000 años, de acuerdo a la observación de 25 yacimientos arqueológicos localizados entre las Islas Británicas y el noroeste de Francia, en los cuales habían sido recuperados una gran cantidad de bifaces. La gran concentración de estos artefactos líticos sugiere una utilización regular y significativa de los emplazamientos analizados.


English Heritage Photo Library/Peter Dunn

Según los investigadores, las poblaciones del pleistoceno medio, tradicionalmente englobadas bajo la denominación Homo Heidelbergensis, que habitaron esta franja geográfica, siguieron criterios nutricionales y de seguridad a la hora de seleccionar un asentamiento.

Los seres humanos dieron prioridad a las llanuras aluviales de los principales ríos, evitando el tramo medio, superior, y los estuarios de los cursos fluviales, así como los bosques y las colinas. Como las llanuras aluviales también atraerían a los depredadores, los seres humanos se establecieron por motivos de seguridad en los islotes que se forman por los canales de intersección de los ríos, de esta forma se aseguraban que los depredadores no serían un peligro inminente para ellos.

A pesar de que estos resultados no se deben extrapolar a todo el área geográfica que ocuparon los Heidelbergensis, es interesante el hecho de que se repita el criterio para la elección de la misma localización en los distintos yacimientos investigados.

Distribuición de los yacimientos analizados- PLoSONE: doi:10.1371/journal.pone.0081476.g001

Parece ser que los investigadores han elaborado una base de datos con las plantas y animales que existieron en el pleistoceno, con la finalidad de establecer una lista potencial de los recursos disponibles en el medio  y hacer una estimación de la dieta susceptible de haber sido seguida por los seres humanos. Tras analizar los recursos disponibles, los investigadores concluyen que los alimentos más nutritivos estarían localizados en las zonas en las que se establecieron estas poblaciones.

Esta diversidad de recursos habría permitido a estas poblaciones llevar una dieta equilibrada, en la que el consumo de proteínas se compensa con los hidratos de carbono, grasas y ácido fólico.

Las llanuras aluviales generan gran cantidad de hierbas que atraen a las manadas de herbívoros (en especial de caballos), aves acuáticas y además generan plantas de agua con raíces comestibles.

Las grasas y proteínas se obtenían dando caza a los herbívoros que se acercaban a la llanura aluvial, así como de los huevos de las aves acuáticas, mientras que los hidratos de carbono se consiguen de los juncos y las cañas. El ácido fólico, necesario para controlar la salud de las mujeres embarazadas, se obtenía mediante la recolección de vegetales y el berro de agua.

Los autores del trabajo también proponen que se podrían utilizar las cabezas de los caballos cazados como cebo para la captura de anguilas, que se establecen en los cerebros de los herbívoros muertos en la llanura aluvial; dejando la cabeza como cebo en un lugar poco profundo y recuperándola un par de días más tarde, los seres humanos habrían obtenido gran cantidad de anguilas.

Desde el punto de vista de la búsqueda de materias primas para la elaboración de instrumentos, en estas zonas también se localizan los nódulos de sílex necesarios, e incluso podrían utilizar los tallos de los juncos y las cañas, aunque no hay evidencias directas debido a que son materiales perecederos.

La madera sería otra materia prima que seguramente utilizarían regularmente, y en estas llanuras aluviales encontrarían en los castores los aliados perfectos para su localización; el propio castor se encarga de cortar con sus incisivos los troncos de los árboles para la elaboración de sus castoreras. Los seres humanos encontrarían parte del trabajo ya hecho por los castores; además la piel de castor es más cálida que la de otros animales, y su utilización les ayudaría a protegerse adecuadamente de las bajas temperaturas en invierno.

Estas hipótesis se basan en el registro arqueológico y paleontológico recuperado en los yacimientos objeto de estudio.

Desde luego, este trabajo parece que atisba un gran pragmatismo a la hora de seleccionar un asentamiento por parte de las poblaciones del pleistoceno medio, y además las hipótesis planteadas hacen pensar que en general todos los seres humanos extintos han practicado una dieta equilibrada y variada, en contra de los argumentos que han imperado a lo largo de los años. 

El post también se ha publicado en Noticias de Prehistoria - Prehistoria al Día -

Fuentes:

- Revealed: how prehistoric 'des res' gave Stone Age Brits a perfect diet
- Nutrients in food vital to location of early human settlements: the original ‘Palaeo-diet’
Site Distribution at the Edge of the Palaeolithic World: A Nutritional Niche Approach

viernes, noviembre 29, 2013

Funciones ejecutivas, evolución y arqueología

El estudio de la conducta humana siempre ha tenido grandes dificultades para su realización. Pero ante la necesidad de analizar la mente humana, la Psicología ha tenido que realizar una serie de conceptualizaciones (organización lógica y cognitiva basada en el conocimiento personal del problema a estudiar y, por tanto, subjetivo en algún grado) sobre las características cognitivas que observa en los seres humanos, a las que se denominan constructos o conceptos no observacionales para diferenciarlos de los observacionales (Bunge, 1973). Los conceptos utilizados habitualmente en esta disciplina (estrés, depresión, inteligencia, frustración, inconsciente, emociones, actitudes, fobias, ansiedad, motivación, aprendizaje, etc.) no tienen una existencia concreta similar a las entidades físicas que se prestan a la observación sensible. Son conceptos que sobrepasan la observación empírica y muchas veces expresan supuestos teóricos de difícil comprobación practica. Los constructos no tienen referentes empíricos inmediatos. Nadie ha visto ni ha tocado la inteligencia de alguien, pero sí la puede inferir de la manera en que una persona es capaz de resolver ciertos problemas en relación con la manera en que otros los resuelven. Constituyen una herramienta fundamental en el estudio de la psicología humana.

Sobre su origen hay divergencia teórica, pues mientras que para algunos autores tienen un origen claramente innato y para su manifestación conductual precisan de escasa interrelación con el medio ambiente (Psicología evolutiva), para otros su desarrollo e influencia en la conducta precisa de una importante interrelación con las características ambientales (Psicología cognitiva: procesamiento de la información). Aunque no exista un consenso sobre su origen, son ampliamente utilizadas por todos, pues no habría otra manera de poder estudiar las capacidades cognitivas que nos caracterizan.


Dentro de las diversas capacidades cognitivas que conocemos en los seres humanos destaca, por su relativa actualidad e importancia en la conducta humana, las funciones ejecutivas. Casi nadie duda de su existencia, pero hay que entenderlas como constructos. Actúan en todo tipo de cambios tecnológicos, sociales y simbólicos, pues son imprescindibles para su realización. Sin un plan organizativo y ejecutivo es imposible construir herramientas, crear nuevos útiles, organizar las redes sociales y estructurar el complejo simbolismo de una sociedad. Por métodos indirectos (lesiones, cirugía, estimulación directa, etc.) se ha podido asociar a los constructos que componen las funciones ejecutivas con ciertas áreas de asociación terciaria del Lóbulo prefrontal (LPF), por lo que su origen y evolución parece que estaría ligada a la propia evolución neurológica del LPF.

¿Qué son las funciones ejecutivas?

Aunque existe cierta discrepancia en sus componentes y articulación entre ellas, la idea más aceptada es la siguiente:

Las funciones ejecutivas (FE) serían el conjunto de habilidades cognitivas de superior organización e integración que, partiendo de ciertas capacidades cognitivas elementales, permite la maximización de la eficacia conductual en un momento determinado, es decir, de transformar el pensamiento en acción y de efectuar su control (Allegri y Harris, 2001; Barkley, 2001; Estévez-González, et al. 2000; Fuster, 2002; Jódar Vicente, 2004; Kane y Engle, 2002; León-Carrión y Barroso, 1997: Rabbit, 1997; Roberts et al. 1998; Stuss y Knight, 2002). En general podemos establecer dos formas de articulación cognitiva de estas funciones.

A. - Relativa independencia teórica de cada una de ellas, aunque funcionalmente operen en conjunto. Cada una de ellas es una función ejecutiva con características propias que la distinguen de las demás. Tenemos: 
- Planificación. Organización de la acción para lograr una meta elegida. Establece un plan estratégicamente organizado de secuencias de acción (motoras o cognitivas).
- Flexibilidad. Capacidad de elección entre distintas formas de actuación, cuando es necesario cambiar la acción ante cambios de situación o de tarea.
- Memoria de trabajo u operativa. Permite mantener activada una cantidad limitada de información, la cual es necesaria para el buen desarrollo de la acción en ese momento.
- Monitorización. Realiza la supervisión necesaria para la ejecución adecuada y eficaz de los procedimientos en curso.
- Inhibición. Produce la interrupción de una determinada respuesta que generalmente ha sido automatizada.
La acción conjunta de todas ellas, más del resto de las capacidades cognitivas humanas, van a hacer posible la conducta humana moderna, caracterizada por una importante rapidez o flexibilidad en la adquisición y mejora de nuevas conductas, basándose en el dinamismo de la exploración y creatividad (iniciativa motora, curiosidad e imaginación). Igualmente, posibilita la capacidad de abstracción y simbolismo, elementos básicos para el desarrollo de un lenguaje simbólico, facilitando el control de la función motora del lenguaje voluntario (área de Broca). También desarrolla y mantiene el comportamiento social y sexual, gracias al equilibrio emocional (relación LPF y sistema Límbico o cerebro emocional), autocrítica y control de la personalidad.

En el LPF es donde se asienta la base neurológica del sistema ejecutivo o centro de integración de la actividad mental superior que controla y desarrolla conductas propias del ser humano, por medio de las funciones ejecutivas y de las demás capacidades cognitivas y emocionales que alberga. Así, su disminución funcional (lesión, cirugía, etc.) tendría un efecto directo y, hasta cierto límite, proporcional a la alteración de la conducta observada.

B. – Integración jerárquica y funcional de todas ellas, constituyendo un modelo de acción que se ha denominado como modelo de Baddeley e Hitch de la memoria de trabajo (1974, 2000). En el año 1974 Alan David Baddeley y Graham Hitch, profesores de psicología de la Universidad de York, desarrollaron este modelo que establecía los componentes y funcionamiento de la memoria de trabajo. Con posterioridad, uno de ellos (Baddeley, 2000) añadió un cuarto componente que mejoraba el modelo.

I.- Componentes. 
El modelo incluye componentes de almacenamiento (tampones o búferes) y de procesamiento de la información.
- Almacenamientos sensoriales o memorias de trabajo.
* El lazo fonológico.
- Consta de un almacenamiento (buffer) y un proceso de retención de sus contenidos. 
- Capacidad de lazo fonológico. La memoria de trabajo es mejor para palabras cortas y con sonidos muy diferentes que para las palabras largas con sonidos similares. La capacidad está limitada por el buffer y por límites impuestos por el proceso de retención.
* El buffer visual-espacial.
- Hay evidencias (PET, neuropsicología) de la existencia del buffer visual-espacial y de su localización en el córtex occipital y zonas del hemisferio derecho.
- No toda la información visual es espacial (color, forma, etc).
- El buffer se usa no sólo en la percepción visual sino también las imágenes mentales.
* Tampón episódico.
En el 2000, Baddeley añadió un cuarto componente al modelo. Lo denomina tampón episódico, y es un sistema dedicado a vincular la información a través de dominios, para formar unidades integradas de información visual, espacial y verbal con una  secuenciación temporal. Así, sería el recuerdo de una historia o una escena de una película. Este tampón o buffer episódico se supone que también tienen vínculos con la memoria a largo plazo y los significados semánticos.

Procesamiento de la información.
* El ejecutivo central es responsable de operar la información y planificar la atención. Contiene todos los procesos cognitivos aceptados e implicados en las definiciones clásicas de funciones ejecutivas: planificación, organización, estrategias, inhibición, cambio de tarea, etc.
- Mantener los objetivos en memoria.
- Planificar los procesos requeridos para conseguir cada objetivo.
- Atención selectiva para centrarse en alguna operación.

II.- Funciones de la memoria de trabajo en general. 
El papel de la memoria de trabajo en el pensamiento y comprensión del lenguaje.

- Se necesita la memoria de trabajo para mantener los objetivos y subobjetivos en la resolución de problemas.
- Las diferencias individuales en la resolución de problemas pueden deberse a diferentes capacidades en la memoria de trabajo.
- Un aspecto de la capacidad de la memoria de trabajo puede ser la velocidad de procesamiento.
- Una predicción razonable de este modelo es que una interferencia en la memoria de trabajo se traduce en peores prestaciones en las tareas de razonamiento.
- La memoria de trabajo también es necesaria en la compresión del lenguaje.
+ Para almacenar información parcial sobre un texto pronunciado o leído mientras se codifica el resto.
+ Los procesos de comprensión pueden trabajar sobre la información almacenada temporalmente para producir un significado coherente para el texto completo.
- Evidencias neuropsicológicas de que la memoria de trabajo es necesaria para la comprensión de frases, pero sólo cuando la frase es lo suficientemente compleja para que algunas palabras tengan que mantenerse en memoria mientras se percibe el resto de la frase.

III.- Validez del modelo. 
La fortaleza del modelo de Baddeley es su capacidad de integrar un gran número de resultados de trabajos sobre la memoria a corto plazo y de trabajo. Además, los mecanismos de los sistemas de esclavitud, especialmente el bucle fonológico, ha inspirado una gran cantidad de investigaciones en psicología experimental, neuropsicología y neurociencia cognitiva.  

Sin embargo, las críticas se han planteado, por ejemplo, del componente fonológico de circuito, debido a que algunos detalles de los resultados no se explican fácilmente por el modelo original de Baddeley y Hitch. El tampón episódico es visto como una adición útil para este modelo, pero no se ha investigado extensivamente y sus funciones siguen sin estar claras. 

Evolución neurológica humana

Siempre que pensamos en la evolución neurológica humana lo hacemos a partir de la meta alcanzada, es decir, de las capacidades cognitivas que poseemos y usamos en la actualidad. Lo curioso es que en la conducta de los demás primates actuales cada vez vemos con mayor frecuencia claros antecedentes de muchas de estas capacidades, que tan ostensiblemente las achacamos a nuestra especie. La evolución es un complejo proceso biológico producido al azar (todos los cambios que la biología permite y que pueden producirse en diferente grado y tiempo, se han producido o pueden producirse), donde la selección natural elimina a aquellos cambios que no superen ciertos criterios de supervivencia. Este concepto es un hecho ampliamente asumido por la mayoría de la comunidad científica.   

Pero también manejamos los criterios evolutivos anteriormente señalados con cierta subjetividad. La evolución es la causa primaria de la creación de las características morfológicas y cognitivas, lo que en general es cierto, pero puede que con diferentes formas de realización. Las últimas aportaciones de la Genética, Paleoantropología, Embriología, Arqueología y otras ciencias relacionadas con el estudio de la conducta humana en el pasado, no parecen estar de acuerdo con la idea de que siempre tengamos que encontrar ventajas selectivas que superen los criterios de adaptabilidad de la selección natural, para cada uno de los rasgos anatómicos o conductas humanas que vemos en la evolución del género Homo. La razón es tan obvia que muchas veces se pasa por alto. La realidad es que no pueden existir tantas mutaciones que justifiquen los miles de cambios anatómicos que se han producido desde los Australopitecos al Homo sapiens.

Si con los cambios morfológicos actuamos así, con los cognitivos (mucho menos conocidos) hacemos lo mismo o simplemente los ignoramos. Parece que la evolución neurológica, y por tanto psicológica, siguió los mismos pasos que la evolución morfológica. Cada una de las capacidades cognitivas que se pueden distinguir en la conducta humana (no olvidar que son constructos) debieron de originarse individualmente con sus correspondientes mutaciones, y que la selección natural promovió por suponer una mejora en la adaptabilidad. La capacidad de abstracción, simbolismo, organización temporal y espacial, lenguaje, autoconciencia, empatía, flexibilidad conductual, racionabilidad emocional y racional, etc., parecen ser entidades cognitivas independientes, evolucionadas por sus correspondientes mutaciones que las crearon, y de una selección natural que las dirigió hasta la potenciabilidad que presentan en la actualidad.

Estas ideas sugieren una hipótesis interdisciplinar, que puede explicar muchas cosas y posibilitar el estudio de la conducta humana en el pasado y presente. La expondré brevemente.

Cuando estudiamos las capacidades cognitivas humanas siempre vemos el “árbol” que representa a cada una de ellas, y nunca “el bosque” de la realidad biológica que representa el conjunto de todas ellas. La propia existencia de antecedentes de las mismas en los demás primates actuales, y la imposibilidad de que hayan existido tantas mutaciones para que se generen todas y cada una de las capacidades cognitivas que conocemos por separado, nos obliga a realizar una pregunta: ¿Qué es y para qué sirve el cerebro?

Obviando las múltiple sonrisas que a estas alturas puede producir tal cuestión, la respuesta, dentro del concepto de “bosque” y no de múltiples “árboles”, es mucho más sencilla y, seguro, que ya ha sido expuesta y puede que olvidada o ignorada por numerosos estudiosos de la realidad humana. El cerebro es el órgano que controla en todos sus aspectos la fisiología corporal, y recoge toda la información que le ofrece el medio ambiente por medio de sus receptores sensitivos, para almacenarla y procesarla con el fin de mejorar la conducta que caracteriza a los seres humanos.

Control fisiológico y procesamiento de la información externa. La evolución ha ido mejorando estos dos procesos, el fisiológico como en todas las entidades biológicas se realiza en función de las condiciones ambientales del lugar en donde se vive, se produce una adaptación biológica al medio. Pero en la capacidad de captar, almacenar y procesar la información del medio ambiente para usarla en la supervivencia, los cambios han sido más importantes en nuestro linaje. El cerebro, en esta función, ha ido cambiando (y puede que por simple azar) para mejorar esta capacidad. Pero ¿cómo se ha producido?

Las mutaciones que han favorecido la evolución neurológica no pueden haber sido tantas como las capacidades cognitivas conocidas. Si las mutaciones son limitadas, éstas actuarían sobre ciertas propiedades neurológicas generales pero limitadas. Es decir, tendría que favorecer una propiedad común de la mayoría de las capacidades cognitivas y, que al actuar en conjunto, aparecieran las manifestaciones conductuales tan aparentemente diferentes. Esta propiedad en común podría ser un procesamiento de la información adquirida multivariante, pero con unas condiciones generales comunes.

La abstracción no deja de ser una reunificación de las propiedades más generales de las cosas o conductas para que adquieran un aspecto de unidad cognitiva. En definitiva es un manejo de la información adquirida.

El simbolismo es la representación de algo complejo por otra cosa más sencilla, representativa o de mejor transmisión social, como es el lenguaje, los símbolos, etc. Siempre se actúa manejando la información adquirida.

La autoconciencia o la expresión de la teoría de la mente (yo sé, que tú sabes, que yo sé...) que existe en múltiples estadios a lo largo de todo nuestro linaje, adquiere una especial relevancia conductual cuando la autoconciencia autobiográfica adquiere unos niveles adecuaos para añadir flexibilidad y racionabilidad a nuestra conducta (Damasio, 2010). Lo que no deja de ser una sofisticada forma de procesar la información externa que almacenamos en las áreas de la memoria.

La flexibilidad y racionabilidad conductual son consecuencias de un amplio procesamiento de la información a niveles muy complejos y actuando conjuntamente con otros procesamientos de información (experiencia social, individual, tecnológica, etc.).

La evolución neurológica en el género Homo ha actuado de diversas formas. Lo primero que destaca ha sido el importante y paulatino aumento de las áreas corticales, en especiar las asociativas de carácter terciario. Se conoce un aumento cuantitativo y cualitativo de estas áreas, debido no solo al aumento de cada lóbulo, sino a su mayor circunvolución y girificación (Cela Conde, 2002; Rilling e Insel, 1999).

Después se aprecia una mejora en la conectividad neuronal, pues su estructura neurológica es menos densa, permitiendo que existan entre ellas una interconectividad mucho mayor, como se deduce de la mayor y tardía mielinización observada (Bufill y Carbonell, 2004; Semendeferi et al. 2002).

Por tanto, no parece difícil establecer una relación entre el aumento (de superficie e interconectividad) de estas áreas con la conducta moderna. La diferenciación funcional o el aumento respecto de los demás homínidos conlleva a que nuestra especie tendría una mayor capacidad funcional de dos tipos (fundamentales en la conducta humana) como son los metacognitivos y emocionales, los cuales actuando siempre interconectados (Ardilla y Ostrosky-Solis, 2008).

De los cambios conocidos que más interactúan en el procesamiento de la información, las funciones ejecutivas o la memoria de trabajo de Baddeley e Hitch parecen ser que son la expansión neuroevolutiva (aumento de superficie y mejoramiento de la capacidad de conexión) que más parece actuar sobre el procesamiento de la información, por lo que podría ser el requisito fundamental para el inicio de la conducta moderna. Solo falta tener que ir creando información, almacenarla, procesarla, simbolizarla y trasmitirla (lenguaje), para que la conducta humana cambie sustancialmente en un periodo temporal de unos pocos miles de años (transición del Paleolítico medio al superior), corto en el computo temporal que hasta entonces suponía cualquier cambio de conducta. Al evolucionar las funciones ejecutivas se lograron las herramientas cognitivas necesarias para poder in desarrollando las otras capacidades cognitivas emergentes, y el despegue cultural-simbólico se abría a la conducta humana.

Las ideas están expuestas, la hipótesis formulada, solo queda trabajar para ir desarrollando y fundamentando sus contenidos. 
Funciones ejecutivas y Arqueología
 Aunque no son muchos los que intentan estudiar la evolución cognitiva del linaje humano desde las perspectivas interdisciplinarias de la psicobiología, si está ampliamente extendido entre todos los arqueólogos la utilización de términos que hacen referencia a las capacidades cognitivas de las diferentes especies del género Homo. Siempre hablan de capacidades cognitivas más o menos evolucionadas, pero dentro de la generalidad que impone el uso de términos científicos de disciplinas ajenas a las que se conocen. Solo los que se interesan por la Arqueología cognitiva se han introducido en los campos de la Psicología y Neurología para profundizar en el conocimiento de la realidad cognitiva humana en todas las épocas.

El conocimiento de una diferente evolución y estructuración neuroanatómica existente entre los dos grupos (Bruner, Manzi y Arsuaga, 2003), puede significar en los humanos modernos un mayor desarrollo de las superficies asociativas del LPF y otras áreas parietales. Pero los volúmenes son medidas muy imprecisas, aunque tengan alguna relación con la conducta observada. Con el desarrollo actual de la Neurología se ha dado más importancia al estudio sobre la configuración y funcionamiento de la corteza cerebral que al simple valor numérico del volumen cerebral. Parece más interesante establecer una relación entre las áreas asociativas, capacidades cognitivas y conducta humana.

Sin embargo, el problema es de muy difícil resolución, pues a la pregunta de ¿cómo podemos estudiar la cognición humana en el paleolítico? Hay muy pocas respuestas, o mejor dicho, hay muy pocos intentos de contestarla. Se admite que el objetivo principal de toda población es su supervivencia, por medio de su adaptabilidad al medio ambiente en el cual viven. La adaptabilidad es el resultante de la acción conjunta de diversas capacidades cognitivas para la solución de diversos problemas, pudiendo ofrecer los cambios conductuales necesarios (tecnológicos, sociales y simbólicos) para la supervivencia.
Pero ¿qué capacidades cognitivas se pueden estudiar? Se puede intentar con aquellas capacidades que tengan una correspondencia directa con ciertas conductas rastreables en el paleolítico.

- Algunos autores (Wynn y Coolidge, 2011) opinan que un factor fundamental, para explicar la conducta moderna humana, sería la potencialización de la memoria de trabajo. Esta capacidad cognitiva, junto con la atención que activa selectivamente la información necesaria para facilitar la acción del momento (Kane y Engle, 2002), sería la que facilitaría un pensamiento innovador y experimental a nuestro linaje. Hay que tener muy presente que estos autores siguen el modelo de Baddeley e Hitch, por lo que esta memoria de trabajo expandida engloba a todas las demás funciones ejecutivas dentro de su ejecutivo central.

No cabe duda que la memoria de trabajo constituye un elemento cognitivo esencial en nuestro comportamiento. Pero, para comprender nuestra conducta, además de tener un incremento de la memoria de trabajo hay que admitir un adecuado desarrollo de las demás capacidades cognitivas (creatividad, abstracción, simbolismo, etc.), las cuales, sin duda necesitan de las funciones ejecutivas (con independencia de la relación que pueda existir entre todas ellas) para su correcto funcionamiento. Como vimos en la hipótesis planteada en el apartado anterior (Evolución neurológica humana) estas capacidades comenzarían a desarrollarse con características dentro de una línea considerada como moderna (capacidades cognitivas emergentes) con posterioridad a la creación de estructuras potentes se procesamiento de la información, es decir, después de la expansión de la memoria de trabajo de Baddeley e Hitch, o de las funciones ejecutivas en general.

- Otro intento de análisis de las capacidades cognitivas en el paleolítico contempla el rastreo por la conducta del paleolítico de más capacidades cognitivas (Rivera, 2008).
En el análisis sobre el origen y desarrollo de la conducta se han tenido en cuenta cuatro genéricos procesos cognitivos que, aunque no son los únicos utilizados para la realización de la conducta, son susceptibles de poder ser rastreados en el registro arqueológico, adquiriendo un valor primordial en el estudio de la conducta prehistórica. Se analizan las funciones ejecutivas en general (o el modelo be memoria ejecutiva de Baddeley e Hitch) junto con la creatividad, motivación y capacidades cognitivas emergentes, desarrolladas gracias a la sociabilidad humana y al lenguaje creado. El conjunto de la actividad de todas ellas sería en gran parte el responsable del desarrollo conductual y cultural del género Homo, visible desde su andadura en el Paleolítico.

Modelo de desarrollo cognitivo en el Paleolítico
Funciones ejecutivas: Conjunto de acciones muy relacionadas con el inicio, la planificación y el desarrollo de la conducta, facilitando una adecuada secuencia de la acción en el tiempo y en el espacio. Actúan en todo tipo de cambios tecnológicos, sociales y simbólicos, siendo imprescindibles para su realización. Su grado de desarrollo puede apreciarse por el tiempo que tardan en producirse y evolucionar la cultura de los humanos que las posean.

Creatividad: Supone la capacidad de mejorar conductas, crear nuevos problemas y generar nuevas soluciones a conflictos determinados, por medio de cambios tecnológicos, sociales y simbólicos. Su desarrollo puede comprobarse por medio de la aparición en el registro arqueológico de nuevos aspectos tecnológicos (talla, útiles, materias primas), sociales (conductas que regulan y marcan los aspectos de la convivencia, caza, política y religión) y simbólicos (manifestaciones cargadas de simbolismo como el lenguaje, arte, religión, etc.), que con anterioridad no se tenían conocimiento de su existencia. Su presencia implica el uso conjunto de varias capacidades cognitivas (iniciativa ejecutiva, imaginación y curiosidad).

Motivación: Indica la existencia de hechos que estimulen la necesidad (interés, componente afectivo) de elaborar mejores y más complejas conductas (plan de acción) de todo tipo (tecnológicas, sociales y simbólicas) para alcanzar una solución (meta). Su única manifestación arqueológica radica en la apreciación de tal necesidad y la propia comprobación del cambio de la conducta, pues para su realización es necesaria una motivación suficiente.

Capacidades cognitivas emergentes: Son la consecuencia de la acción conjunta de las capacidades cognitivas primarias (funciones ejecutivas, creatividad y motivación), dando lugar al desarrollo de los conceptos de individualidad social y personal (observable su desarrollo por medio de los adornos corporales, pinturas y conductas en las que es imprescindible su creación como serían la religión, sociedades estructuradas jerárquicamente, etc.), desarrollo de los conceptos abstractos de tiempo y del espacio (conductas que precisen su creación y desarrollo: la caza organizada, estructuración espacial del hábitat y logístico, pautas de conservación y almacenaje, etc.). Constituyen la base del lenguaje simbólico, (Rivera, 2009).

Por tanto, la producción de todo cambio conductual es la manifestación de la acción conjunta de los cuatro conceptos (creación, ejecución, motivación y desarrollo capacidades exaptativas), por lo que la falta o disminución de alguno de ellos produce un retardo o incluso su falta, mientras que la rápida aparición de conductas adaptativas implica un buen desarrollo de estas capacidades humanas. Podemos estudiar la aparición de estos cuatro procesos cognitivos en el registro arqueológico, por medio de sus logros tecnológicos, sociales y simbólicos, siempre valorados desde una perspectiva global de cada grupo humano.

Conclusiones

Mi opinión es que en tan complejo problema (origen y desarrollo de la cognición humana en el paleolítico) debemos de ir introduciendo todo aquello que nos pueda ser útil, como son todas las ciencias relacionadas con la conducta humana. Los estudios interdisciplinarios se hacen imprescindibles, y mientras no se admita esta necesidad, creo que vamos a dar muchos palos de ciego, con resultados muy precarios. Pero la interdisciplina es una asignatura pendiente en gran parte de nuestra ciencia, sus problemas y características lo podemos ver en la entrada del blog: Interdisciplina.Necesidad metodológica o simple intención teórica.

La verdad es que solo hemos comenzado a andar un largo recorrido del que desconocemos la mayoría de sus problemas y particularidades, pero siempre hubo principios y sin ellos nunca se llegó a ningún sitio.

Un trabajo dirigido en este sentido lo han desarrollado se ha entrevistado a dos autores que trabajan juntos, me refiero al arqueólogo Thomas Wynn y al psicólogo Frederick L. Coolidge, cuyas interesantes respuestas las podemos leer en este blog.

Conexión a la entrevista de Thomas Wynn
Conexión a la entrevista de Frederick L. Coolidge


* ARDILA, A.; OSTROSKY-SOLÍS, F. (2008): “Desarrollo Histórico de las Funciones Ejecutivas”. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias, Vol.8, No.1, pp. 1-21.
* ALLEGRI, R. F. y HARRIS, P. (2001): “La corteza prefrontal en los mecanismos atencionales y la memoria”. Rev. Neurol. 32 (5): 449-453. 
* BADDELEY, A. D. e HITCH, G. J. (1974): “Working memory”. En G. Bower (Ed.) Recent advances in learning and motivation (Vol. 8, pp. 47–90). New York: Academic Press.
* BADDELEY, A. D. (2000): “The episodic buffer: A new component of working memory?” Trends in Cognitive Sciences, 4, 417–423.
* BARKLEY, R. A. (2001): “The executive functions and self-regulation: an evolutionary neuropsychological perspective”. Neoropsychol. Rev. 11: 1-29.
* BUFILL, E. y CARBONEL, E. (2004), “Conducta simbólica y neuroplasticidad: ¿un ejemplo de coevolución gen-cultura?”. Revista de neurología, 39 (1): 48-55.
* BRUNER, E.; MANZI, G. y ARSUAGA, J. L. (2003): “Encephalization and allometric trajectories in the genus Homo: Evidence from the Neandertal and modern lineages”. PNAS. 100 (26): 15335-15340.
* BUNGE, M. (1973): La Ciencia, su método y filosofía. Siglo XX. Buenos Aires.
* CELA CONDE, C. J. (2002), “La filogénesis de los homínidos”. Diálogo filosófico, 53: 228-258.
* COOLIDGE, F. y WYNN, T. (2011): “The implications of the working memory model for the evolution of modern cognition”. International Journal of Evolutionary Biology.
* COOLIDGE, F. L. y WYNN, T. (2001): “Executive functions of the frontal lobes and the evolutionary ascendancy of Homo sapiens”. Cambridge Archaeol. Journal 11: 255-260.
* DAMASIO, A. (2010): Y el cerebro creó al hombre. Ed. Destino. Barcelona
* ESTÉVEZ GONZÁLEZ, A.; GARCÍA SÁNCHEZ, C. y BARRAQUER BORDAS, LL. (2000): “Los lóbulos frontales: el cerebro ejecutivo”. Rev. Neurol. 31 (6): 566.
* FUSTER, J. M. (2002): “Frontal lobe and cognitive development”. Journal Neurocytol. 31(3-5).
* JÓDAR, VICENTE, M. (2004): “Funciones cognitivas del lóbulo frontal”. Rev. Neurol. 39 (2): 178.
* KANE, M. J. y ENGLE R. W. (2002): “The role of prefrontal cortex in working-memory capacity, executive attention, and general fluid intelligence: an individual-differences perspective”. Psychonomic Bulletin and Review, 9, 637-671.
* LEÓN-CARRIÓN, J. Y BARROSO, J. M. (1997): Neuropsicología del pensamiento: Control ejecutivo y lóbulo frontal. Kronos. Sevilla.
* RABBIT, P. (1997): Methodology of frontal and executive function. U.K. Psychology Press.
* RILLING, J. K., e INSEL, T. R. (1999), “The primate neocórtex in comparative perspective using magnetic resonance imaging”. Journal of Human Evolution, 37, 191-223
* RIVERA, A. (2008): “Cognición y conducta de neandertales y humanos modernos”. Revista Portuguesa de Arqueología. Vol. 11(1): 5-32.
* RIVERA, A. (2009): Arqueología del lenguaje. La conducta simbólica en el Paleolítico. Madrid. Akal.
* ROBERTS, A. C.; ROBBINS, T. W. y WEISKRANTZ, L. (1998): The prefrontal cortex. Executive and cognitive functions. Oxford: Oxford University Press.
* SEMENDEFERI, K.; LU, A.; SCHENKER, N. y DAMASIO, H. (2002): “Humans and great apes share a large frontal cortex”. Nature neuroscience 5 (3): 272-276.
* STUSS, D. T. y KNIGHT, R. T. (2002): Principles of frontal function. Oxford. Oxford University Press.
  

martes, noviembre 19, 2013

Out of Africa revisited (entrevista a Chris Stringer)

Chris Stringer: “No derivamos al 100% de un origen africano reciente”



Chris Stringer es un antropólogo británico, y quizás el defensor principal de la hipótesis "fuera de Africa" según la cual el ser humano moderno se originó hace aproximadamente 100.000 años en Africa para más tarde migrar y ocupar el resto de continentes, reemplazando en el proceso a otros homínidos arcaicos. Este limpio cuadro de la evolución humana ha ido complicándose en los últimos años, en cierto modo enturbiando la ilusión edénica de que descendemos de una pareja primordial de humanos. Por una parte, los primeros humanos modernos podrían haber aparecido en varios puntos separados de África, no en uno sólo, y también parece que estos primeros humanos "modernos" habrían mezclado sus genes con distintos homínidos arcaicos tanto en África como en el resto del mundo.

Stringer ha respondido a nuestras preguntas, pero nos ha dejado expectantes en particular el anuncio de que "en plazo de semanas" se publicarán nuevos datos aclarando la relación entre la evolución reciente y la biodiversidad humana que observamos hoy.

En inglés:

 1.-Recently, you have claimed that "Out of Africa" hypothesis about human evolution, "for the most part", is true. How do recent findings about genetic admixture with other hominids in our past complicate the Big Picture?

We now know that we are not derived from a 100% recent African origin. Populations outside of Africa received a small input of Neanderthal DNA through limited interbreeding, while a smaller group now centred on Australia and New Guinea received an input of 'Denisovan' DNA. Meanwhile there is some evidence that populations who remained in Africa also recived a small input of distinct DNA from an unknown source.

2.-To what extent do these differences in evolutionary paths, if any, affect the human biodiversity we see today?

That is still unclear, but will become clearer in the next few weeks with the publication of new data...

3.-Who do you think was the first “out of Africa” adventurer of our ancient relatives, and how many “out of Africa” adventures do you think there was?

The general view is that Homo erectus was the first “out of Africa” adventurer, nearly 2 million years ago. However some scientists, including me, think that there could have been an additional and perhaps earlier exit by a more primitive human group (perhaps resembling the African species Homo habilis), and this could have eventually given rise to 'Homo floresiensis', known from the island of Flores, in Indonesia.

There have probably been multiple “out of Africa” events, and some “into Africa” ones as well!

4.- In short, if you had to put the pieces of the human puzzle in a hurry, what branches of the tree of life would give shape to the picture?

See  http://en.wikipedia.org/wiki/File:Homo-Stammbaum,_Version_Stringer.jpg

5.-What are you discovering in the Ancient Human Occupation of Britain project (AHOB)?

That Britain was occupied by early humans at least 10 times, and 9 of these colonisations were ultimately unsuccessful. We are currently in the 10th of these, which began about 12,000 years ago...

See also http://www.leverhulme.ac.uk/news/newsletter.cfm (download the August 2012 Newsletter)

6.-From 13 mill years ago to 6 there is a lack of data and fossils. And at that time there were long flood periods due to some great geological changes at the Riff Valley. What do you think about the theory that suggests that hominids got used to standing and walking in those swampy areas?

I don't think we need to invoke swamps or an aquatic phase in early human evolution

7.- What is the human evolution mystery you  would dream to uncover?

I would like to see a complete skeleton of an early modern human from Africa dating to about 200,000 years ago, and also its complete genome!

En castellano:

1. Recientemente, usted ha afirmado que la hipótesis “fuera de África” sobre la evolución humana es cierta “en su mayor parte”. ¿De qué forma complican el “Gran Cuadro” sobre la evolución humana los recientes descubrimientos sobre hibridación genética con otros homínidos en nuestro pasado?

Ahora sabemos que no derivamos al 100% de un origen africano reciente. Las poblaciones de fuera de África recibieron una pequeña parte de ADN neandertal a través de una hibridación limitada, mientras que un grupo más pequeño centrado ahora en Australia y Nueva Guinea recibieron algo de ADN “denisovano”. También, hay algunas evidencias de que las poblaciones que permanecerion en África también recibieron algo de ADN distintivo de una fuente desconocida.

2. ¿Hasta qué punto estas diferencias en sendas evolutivas, si es que existen, afectan a la biodiversidad humana que apreciamos hoy?

Esto todavía no está claro, pero se aclarará algo en el plazo de las próximas semanas con la publicación de nuevos datos…

3. ¿Quien cree usted que fue el primero aventurero que salió “fuera de África” entre nuestros viejos ancestros y cuantos aventureros cree que salieron “fuera de África”?

El punto de vista general es que el Homo erectus fue el primer aventurero que salió “fuera de África”, hace casi 2 millones de años. Sin embargo, algunos científicos, incluído yo mismo, piensan que podría haber existido una salida adicional y quizás anterior obra de un grupo humano más primitivo (quizás similar a las especies africanas de Homo habilis), y que eventualmente esto pudiera haber dado origen al “Homo floresiensis”, conocido así por la isla de Flores en Indonesia. Probablemente hubo múltiples eventos de salida “fuera de África” y también algunos “dentro de África”.

4. Dicho brevemente, si usted tuviera que colocar apresuradamente las piezas del puzzle humano, ¿cuáles seríán las ramas del árbol de la vida que darían forma a la imagen? Ver


Árbol de familia del género Homo

5. ¿Qué están descubriendo en el proyecto Ancient Human Occupation of Britain (Ocupación humana antigua de Bretaña) (AHOB)?

Bretaña fue ocupada por los primeros humanos al menos en 10 ocasiones, y 9 de estas colonizaciones últimamente resultaron en un fracaso. Actualmente nos encontramos en la décima de estas, que comenzó hace unos 12.000 años… Ver también (descargar el Newsletter de agosto de 2012)

6. Existe una carencia de datos y fósiles de entre hace 13 y 6 mil años. En estos tiempos se dieron largos periodos de inundaciones debidos a algunos grandes cambios geológicos en el valle del Rift. ¿Qué opinión le merece la teoría que sugiere que los homínidos se habituaron a andar erguidos y caminar en estas áreas pantanosas?

No creo que sea necesario invocar pantanos o una fase acuática en la evolución humana inicial.

7. ¿Qué misterio sobre la evolución humana le gustaría descubrir?

Me gustaría ver el esqueleto completo de uno de los primeros humanos moderno en África, datado hace unos 200.000 años. Y también su genoma completo.

Publicado también en Tercera Cultura