viernes, diciembre 06, 2013

El Ocaso de los Genes

Leyendo este artículo me he enterado de que los saltamontes y las langostas son en realidad el mismo animal, son dos variaciones en plan Dr. Jekyll y Mr. Hyde del mismo genoma y se puede pasar de una a la otra en horas o días. Físicamente son diferentes, diferentes colores, el saltamontes tiene patas más largas y es solitario, y la langosta tiene patas más cortas y se agrupa en enjambres enormes, auténticas nubes o plagas. Los cambios de fase (como se llama a ese cambio morfológico de una forma a otra) ocurren cuando la agrupación de individuos produce una subida de los niveles de serotonina y esto altera la expresión genética de manera que se producen los cambios morfológicos y de personalidad (conductuales).

Pero es importante señalar que los genes no cambian, no hay mutaciones ni se altera la secuencia genética. Nada se reescribe. Lo que ocurre es que se lee de manera diferente el libro que contiene el genoma del saltamontes. Y al leerlo de otra manera se obtienen las instrucciones para hacer una langosta. El mismo genoma, el mismo individuo, pero bichos diferentes. Compartimos más de la mitad de nuestro genoma con los platelmintos, el 60% con moscas y pollos, el 80% con las vacas, y el 99% con el chimpancé. Esas pequeñas diferencias genéticas parece claro que no son las que nos hacen diferentes. ¿Entonces qué es? Pues la expresión de los genes. Si somos diferentes a vacas y chimpancés no es por los genes diferentes que portamos sino por la forma diferente en que los mismos genes son leídos en nuestro desarrollo desde zigoto a adulto.

El reconocimiento del poder de la expresión genética requiere que cambiemos nuestra forma de ver los genes y la evolución. Durante más de un siglo, la concepción predominante de la evolución ha situado al gen en el papel central de arquitecto: un gen crea una característica o rasgo que pude ser ventajosa o no, y , si lo es, entonces es seleccionada. Según esta visión, el gen es el que impulsa la evolución. Pero muchos autores avisan desde hace tiempo de que tenemos que cambiar este esquema centrado en el gen y reemplazarlo por otro que haga más énfasis en la expresión genética. El gen ya no es el arquitecto sino un miembro más de un equipo de mantenimiento. 

Pero es que, además, el propio concepto estructural de gen está pasando por apuros. La idea de libro de texto de que un gen es una unidad compuesta de región reguladora y región estructural con sus intrones y exones, y sitios de inicio de la transcripción y final, se está tambaleando por hallazgos en las últimas décadas que cuestionan todo esto. Resumo algunos de ellos, tomándolos del libro La Vida bajo escrutinio, de Antonio Dieguez:
uno es el concepto de que un gen da lugar a un polipéptido. Debido a fenómenos como el splicing o empalme alternativo, un mismo gen puede dar lugar a muchas proteinas dependiendo de cómo se produzcan los cortes y empalmes en el proceso de maduración del ARNm. El gen Dscam de Drosophilla presenta 38.000 variantes de splicing, un número mayor que el total de sus genes.
Pero resulta además que el ARNm es modificado a menudo en el citoplasma, dependiendo del estado fisiológico de la célula, de modo que pueden generarse también así productos distintos de un mismo ARNm. Es lo que se conoce como edición del ARNm.
Por otra parte, la traducción de un mismo ARNm maduro puede comenzar en algunos casos en distintos codones de iniciación presentes en dicha molécula, dando así de nuevo productos diferentes.
La proteina producida es susceptible de modificaciones postraduccionales (fosforilación de aminoácidos, cortes y empalmes en la cadena de aminoácidos, etc) que cambian su función.
A veces, un único producto es el resultado de la conjunción de dos o más genes estructurales, es decir, el ribosoma utiliza varias moléculas de ARNm para sintetizar un único polipéptido.
Se sabe también que un exón puede ser utilizado por varios genes y encontrarse en ocasiones a miles de bases de distancia del resto del gen

Todos estos hechos nos dicen por lo menos dos cosas. La primera, que es difícil saber dónde empieza y acaba un gen y que tal vez tenemos que pensar en redes de genes en vez de en genes individuales. La segunda, que cada vez está más claro que no es el gen el director de orquesta, el que corta el bacalao. No es el que manda, sino que es un mandado. Dependiendo del contexto, un mismo gen dará lugar a unos productos u otros, lo cual suena a que el gen es utilizado (sigue, no lidera) o está en función de otros elementos y partes de la célula.

Tal vez sea por esto que más de 10 años después de completarse el Proyecto Genoma Humano no vemos todavía los frutos que se preveían, quizás porque, como estamos viendo, todo no está en los genes, nos hemos equivocado de protagonista. El dogma central de la Biología ha caído y muchos investigadores reclaman una Nueva Síntesis, una nueva visión donde el gen ya no está sentado en su trono.Y esto nos lleva a la pregunta del millón: si el gen no es el que dirige, si él cumple órdenes…¿quién manda? ¿quién da las órdenes?

Pues según el estupendo artículo que he citado al inicio, la respuesta podría estar en un fenómeno que se llama Acomodación Genética, que tiene 3 pasos:
1- un organismo, una población cambia su fenotipo, su forma funcional, por medio de cambios en la expresión de los genes
2- aparece un gen que ayuda a consolidar o fijar ese cambio en el fenotipo
3- el gen se extiende por la población

Lo vemos con un ejemplo. Supongamos que eres un depredador y vives en un bosque con mucha vegetación, te escondes y saltas sobre la presa. No necesitas correr mucho. Pero entonces ocurre un cambio en el ambiente, un incendio que hace desaparecer los árboles o una plaga que acaba con tu presa y tienes que salir a un espacio abierto a cazar. Tienes que empezar a correr todo lo rápido que puedas. Entonces se modifica la expresión de algunos de tus genes para construir más músculo y para que se activen más rápido. Te vuelves más rápido y te casas con una pareja rápida. Por cambios en la expresión genética tus hijos cambian su forma, tienen  torsos más ligeros y piernas más fuertes. Es un cambio en el fenotipo que ha ocurrido sin que aparezcan nuevos genes. Entonces ocurre una mutación en un nieto. Resulta que esta mutación crea fibras musculares más rápidas y fuertes. Como es beneficiosa la mutación se extenderá. Y el círculo se cierra. Al final tus descendientes tienen un nuevo gen que fija una característica que se incidió por variación en la expresión genética.

Pero fijaos que el nuevo gen no creó la nueva característica. El gen hizo más fácil mantener una característica que un cambio en el ambiente había hecho valiosa. El gen no tira del tren , el gen se sube al tren cuando ya está en marcha. Si la mutación se hubiera producido cuando vivías en el bosque y cazabas escondiéndote, esa mutación no habría servido de nada y no habría sido seleccionada, sino que habría desaparecido. Pero como la mutación ha aparecido más tarde, cuando sí tenía valor en el nuevo contexto, entonces es acomodada, incluída y diseminada.

Esto no es la visión centrada en el gen, según la cual el genotipo crea el fenotipo. Es un fenotipo acomodando un nuevo genotipo al hacerlo relevante. El gen fija la conducta que la especie ha iniciado empujada por el ambiente. Según esto, la respuesta a la pregunta de quién manda o quién dirige parece clara: el ambiente.


Es interesante que el autor de este artículo, David Dobbs, telefoneó a Richard Dawkins para preguntarle su opinión acerca de todo esto, en especial por la acomodación genética. Dawkins insistió en que lo expuesto no modifica el modelo centrado en el gen, que al final es el gen la unidad en la jerarquía de la vida que es seleccionada. Juzga tú mismo.

35 comentarios:

Memecio dijo...

Yo lo veo como una simple cuestión de enfoque. Para que se produzca la acomodación, ha de haber genes previos que la hagan posible. Por tanto, el genoma sigue siendo la base.
Tal vez esos genes "dormidos" son los famosos genes basura. En ese caso, no lo serían tanto.

Pitiklinov dijo...

En parte creo que tienes razón, la diferente expresión genética depende de genes reguladores que andan por ese ADN basura y de cambios epigenérticos y tiene que haber unos genes que permitan la acomodación como dices, es un poco la pescadilla que se muerde la cola.
Pero, por otro lado, creo que hay una diferencia entre pensar que el gen está al principio del cambio evolutivo y pensar que está en realidad al final. Degradar al gen de director ejecutivo a tesorero me parece un cambio. Al final, el cambio evolutivo hay que reflejarlo en los balances contables y el libro en que se escribe en Biología es el del genoma, pero no es el tesorero el que dirige la compañía ( ja, ja a veces igual sí, y más en tiempos de crisis)
En el fondo igual es solo cuestión de énfasis o enfoque, pero yo creo que estas nuevas ideas me ayudan a entender mejor cómo se produce el cambio evolutivo.

Masgüel dijo...

Hay otro factor muy importante que la expresión de genes y la herencia epigenética reintroduce en la narrativa evolucionista, el anatema para la teoría sintética y los adeptos al reduccionismo genético: La herencia de caracteres adquiridos. Lamarck vuelve a escena.

Santiago Sánchez-Migallón dijo...

Y Lamarck vuelve con fuerza:

http://edocet.naukas.com/2013/12/03/de-epigenetica-alimentacion-fobias-e-inteligencia/

Memecio dijo...

Lo realmente importante es que EXISTAN esas posibilidades que proporcionan los genes. Que luego se materialicen o no, es una cuestión de ambiente. Pero lo decisivo es que estén las posibilidades. De otra manera, no habría ninguna opción de cambio.
Sigo pensando que la clave está en los genes, y que la epigenética modula. No la convirtamos en la base del cambio. Solo escoge una expresión fenotípica concreta en función del ambiente(que no es poco). Pero lo importante es que haya más opciones.

Masgüel dijo...

No. Lo importante es que, si el ambiente moldea los fenotipos que selecciona, la molécula de ADN pasa, de ser el algoritmo que dirige el desarrollo del organismo, a mera caja de herramientas. Sospecho que la mutación genética conservará un papel marginal entre las causas de novedad evolutiva. Volver a ponerle una silla a Lamarck en la mesa de debate tiene implicaciones muy importantes para la biología, porque si la aparición de nuevas formas no depende solo de accidentes en la replicación de un código sino, sobre todo, de las respuestas creativas que los seres vivos (especialmente los capaces de aprender) implementan para satisfacer sus necesidades, la evolución biológica se convierte en un feedback loop donde los fines que orientan la conducta de cada especie y su concreta ejecución en cada medio, dibujan las características que irá adquiriendo en sucesivas generaciones. Darwin nunca lo negó. El siglo XX se enamoró de la molécula. El XXI debe ser el siglo de la organización y la forma.

Germánico dijo...

Estoy de acuerdo con Memecio. La unidad de informacion para desarrollar un organismo sigue siendo el gen, la seleccion es de genes, en ultima instancia, y cada especie tiene los suyos, siendo fenotipicamente (adaptativamente) bastante especializadas, porque los genes de sus poblaciones son "personales" de cada individuo integrante, e intransferibles (a otras especies -excepto entre bacterias) . No se pasa de primate a ave en 2 telediarios (generaciones en tiempo evolutivo) sin caer.

Germánico dijo...

Lo de los saltamontes "salta" a la vista. Pero hay ejemplos variados de,mecanismos adaptativos regulados por la expresion diversa de genes. Algunas especies de insectos cambian de sexo si en su poblacion flotan demasiadas moleculas (feromonas) de uno de,los sexos.

arivera dijo...

El tema es interesantísimo y las posibilidades de controversia casi ilimitadas.
Lo cierto es que sabemos poco de la forma en que los genes se manifiestan y crean el nuevo ser. La epigenética, embriología la influencia perifetal en el desarrollo del embrión casi nunca han sido consideradas en lops procesos evolutivos. Parecia que solo contaba los genes y automáticamente nacía un nuevo ser.
El control de la manifestación genética en la formación del embrión seguramente es multivariante, dependiendo tanto de los mecanismos genéticos celulares como del ambiente (hormonal, nutricional, psicosomático, etc.) que rodean al desarrollo del embrión. Es en este campo donde creo que se puede alterar, hasta cierto punto, la expresión genética.

Memecio dijo...

Respuesta al artículo de David Dobbs: http://whyevolutionistrue.wordpress.com/2013/12/06/david-dobbs-mucks-up-evoution-part-ii/

Pitiklinov dijo...

Gracias por el enlace Memecio, me lo he pasado pipa leyendo réplicas y contrarréplicas y lo recomiendo a todos los lectores.
Primero tenemos que tener en cuenta quién es Jerry Coyne. Es amigo de Dawkins y en muchos aspectos lo podemos considerar su "bulldog" como Huxley lo era de Darwin. Es "conservador" dentro del espectro evolucionista, neodarwiniano estricto, y contrario a efectos Baldwin y epigenéticas y demás.
Dicho esto es un tipo sólido, formado, fiable y digno de tener en cuenta.
Creo que, dejando aparte cuestiones menores, el fondo del asunto es si admites o no el efecto Baldwin. Mejor o peor expresado lo que Dobbs plantea es un efecto Baldwin. Yo personalmente creo que el efecto Baldwin es darwiniano total y no tiene ningún problema de pedigrí.

Pitiklinov dijo...

Una cuestión, Memecio. Imaginemos un ejemplo práctico similar al que pone Dobbs:el paso de un mamífero terrestre tipo un perro a una nutria o un animal más acuático ¿cómo te imaginas tú esa transición?
Te digo cómo me la imagino yo. Pues pienso en un animal similar al perro que come conejos y, de repente, los conejos desaparecen por una plaga y tiene que comer truchas. Así que empieza a meterse en el agua. Después vendrían las mutaciones que le adaptarán más al agua. Pero primero es el cambio conductual.
Esto es lo que parece que ocurrió en el famoso tema de la tolerancia a la lactosa. Primero se bebe leche y luego viene la mutación. Y parece que ha pasado con los cereales y otros casos: primero es el cambio de dieta y luego la mutación, no al revés.
Como decía Picasso ,o alguien, que la inspiración te pille trabajando...en este caso que la mutación te pille haciendo algo.
Me parece más probable que esperar a tener una mutación para hacer algo...
Y creo que esto es básicamente lo que plantea Dobbs

Masgüel dijo...

Pitiklinov, curioseando sobre el efecto Baldwin acabo de encontrar el artículo que publicaste el año pasado (en sus dos versiones):
http://evolucionyneurociencias.blogspot.com.es/2012/08/efecto-baldwin-version-academica.html

Me ha parecido excelente y no puedo estar más de acuerdo. El otro día comentaba esto mismo con Arivera en su última entrada y señalaba los estudios de Simon Kirby, que suponen un espaldarazo a la propuesta de Deacon.

http://www.youtube.com/watch?v=f3-R3Ii35nY (entre el minuto 31 y 39 explica muy bien, aunque sin citar su nombre, la diferencia entre el efecto Baldwin y la asimilación genética)

También coincido con las conclusiones que aportáis en los comentarios a aquel artículo. La resistencia a aceptar el efecto Baldwin se debe a que contradice las preferencias metafísicas de quien imagina una naturaleza regida por el principio de inercia, donde la evolución es un proceso ciego y mecánico. Porque el efecto Baldwin supone introducir entre las causas de la novedad evolutiva los fines, intenciones, deseos y estrategias que orientan la conducta de los seres vivos.

P.D. Esto va a ser cosa de sincronicidades jungianas, porque hace unos meses escuché una conferencia de Lera Boroditsky (a mí me va el relativismo y además Lera me hace tilín) en la que habla, entre otras cosas, sobre su experiencia con los Kuuk: http://www.youtube.com/watch?v=cPGpZp1pfQQ

Pitiklinov dijo...

Gracias, Masgüel, lo miro

Memecio dijo...

Pablo, ojo que el efecto Baldwin en absoluto está demostrado, por lo que he leído. Más bien se le debería llamar "Hipótesis Baldwin".
Respecto a la comparación que haces del perro acuático, coincido en que esa debería ser la secuencia de hechos. Pero eso es pura adaptación. Nada que no reconozca la Teoría de la Evolución.
Por otro lado, el propio Dobbs ha asumido que se ha -digamos- propasado en su enfoque, ante la lluvia de críticas bien fundamentadas que le ha caído. Y ha rectificado ciertos planteamientos del artículo original, incluso ya en el mismo subtítulo.

Germánico dijo...

A mi lo que me sorprende es que alguien tan "geneticamente correcto" como el Dr. Pitiklinov se nos haya vuelto en un post tan contestatario, rozando el negacionismo!

En todoeste interesante debate, tan necesario como estimulante, no hay que pasar por alto talgunas cuestiones elementales:

1- Hablamos de caracteres que se heredan. Lo que se hereda es el plan maestro de los genes.

2-Lamarck, el pobre, fliparia con este debate, ya que el elucubro con la herencia de los caracteres adquiridos sin proponer mecanismo alguno a traves del cual dicha herencia se produjese. Darwin en cambio gritaria Eureka al descubrir los genes y la sintesis.

3-Los que dicen que Darwin fue lamarkista se basan en la explicacion que este dio del mecanismo de la herencia -bastante especulativa como el mismo asumio- aunque al menos propuso un "mecanismo", cosa que no hizo Lamarck.

4- La naturaleza es el sistema complejo supremo en el que un sistema complejo anida en otro. Es un gran madre muñeca rusa. Pero su complejidad se logra a partir de la combinacion de elementos relativamente sencillos en formas mas complejas a traves de mecanismos o de leyes afortunadamente al alcance de la mente humana. La seleccion natural es uno de esos mecanismos, y siempre aparece al final de todas las propuestas que pretenden ponerla en duda como tabla de salvacion de la propuesta. Igualmente sucede con esos "elementos" (mas bien matematicos) que son los genes....egoistas.

Pitiklinov dijo...

Ja, ja,, tampoco hay que exagerar... Por supuesto que este artículo no afecta a la idea del gen egoísta, ni quiere decir que todo lo que sabemos haya que tirarlo a la basura. También estoy de acuerdo en que el efecto Baldwin es debatido. Como he dicho, yo lo acepto perfectamente y creo que es absolutamente darwiniano.
El punto que me gusta del artículo, y es algo que evidentemente no he descubierto en este artículo sino que me ronda desde hace mucho tiempo debido a muchas lecturas, es que el gen no es el motor de la evolución, que no lidera, sino que sigue. Creo que eso es muy real. Como he dicho en otros comentarios, cada vez me parece más un notario, un archivador, un disco duro, de unos cambios que él no inicia.
Si eso me cuesta la hoguera habrá que aceptarlo, ja, ja
Y Darwin era Lamarckista, Javier, hablaba muchas veces del "uso y el desuso" y que eso se transmitía a la descendencia.

Memecio dijo...

Si no me disgusta tu idea. Además, tu artículo muy está bien escrito. Bastante convincente.
Como lo veo yo: pones énfasis en la innovación en vez de la selección de lo innovado. Hasta ahí de acuerdo. Ahora bien, la mayoría de innovaciones o cambios conductuales no sirven, no son fijados por selección. Hay muchas innovaciones o cambios conductuales "basura", en el sentido de que no servirán. Los importantes son aquellos cambios que quedan fijados, porque son la base de la que partirán las futuras innovaciones.
En cualquier caso,no veo que los genetistas y especialistas en Epigenética proclamen ningún ocaso de los genes. Más bien al contrario. Y la acomodación genética es un mecanismo perfectamente contemplado por los genetistas. Nada que ver con el efecto Baldwin, que lleva más de un siglo propuesto y sin evidencias empíricas. Los recientes avances de la Epigenética no lo confirman.
Lamarck asoma la cabeza cada tanto, pero el pobre tiene que volverla a agachar.
Por otro lado, la contundencia del autor al proponer el fin del "Gen-centrismo" le ha hecho más mal que bien´. Hubiera sido un buen artículo si Dobbs se hubiera limitado a remarcar la Acomodación Genética, proceso real y ampliamente reconocido. Pero su intento de inaugurar una nueva era en la interpretación de la evolución es fallido. Una de esas "innovaciones" que no quedarán fijadas.

Pitiklinov dijo...

Mirad, os copio algunos extractos de Evolución en Cuatro Dimensiones ( ya sé que Jablonka es muy heterodoxa e igual no os convence, pero lo que dice creo que son datos y no opiniones) donde cuestiona la idea tradicional de gen. Para empezar el ADN, él solito, no es capaz ni de autoreplicarse:

"No existe auto-replicación del ADN. El proceso de replicación requiere muchos enzimas y otras proteinas para separar las dos hebras de ADN , unir los nucleótidos a la hebra separada, enlazar las moléculas hija, y comprobar los errores. La capacidad de replicarse no es una propiedad del ADN, sino del sistema celular"

"Una ilustración de la sofisticación de las redes genéticas han sido experimentos en los que los geneticistas han bloqueado "knock out" un gen determinado y han seguido las consecuencias de este bloqueo en el desarrollo del embrión. La sorpresa ha sido que silenciar esos genes que se sabe que participan en importantes vías del desarrollo no ha tenido ninguna influencia en el fenotipo final, que ha sido el mismo. De alguna manera, el genoma puede compensar la ausencia de un gen."

"El gen ha perdido una buena parte de su especificidad y agencia. ¿Qué proteína debe hacer un gen y bajo qué circunstancias? ¿Y como lo decide? Pues la realidad es que él no lo decide. La decisión se tema en otra parte, en las complejas dinámicas reguladoras de la célula como un todo. Es de estas dinámicas reguladoras y no del propio gen, de donde viene la señal que determina el patrón específico en el que el transcripto final se formará"

Germánico dijo...

No se trata del numero de veces que Darwin se exprese en terminos lamarkistas, sino de aquello en lo que era un lamarkista (mecanismo de la herencia) y en la medida en que lo era(moderada, escepticamente) y en por que lo era (falta de una explicacion plausible de la herencia). Y como decia antes, con todo y con eso fue capaz de especular sobre un "mecanismo" lamarkiano para la herencia (Darwin decia: las leyes que gobiernan la herencia son bastante desconocidas, pero hablo de unas gemulas que de alguna manera se transmitian los organos a las gonadas en la idea de pangenesis - una especie de unidades hereditarias de cada rasgo derivadas de los propios organos "usados o desusados"). Pero en fin, aceptamos lamarkismo como animal de compañia de la seleccion natural.

Por otra parte, si lo piensas, la idea de seleccion natural implica a la sucesiones de ambientes ecologicos como escultores de las formas organicas. Los genes son seleccionados, pero sin su materia prima la escultura seria imposible. Y en la medida en que los diseños a los que dan lugar compiten en entornos ecologicos, los genes compiten entre si. Pero eso es solo una metafora.

La cosa es si, como decia Lamarck, se "heredan" los caracteres adquiridos por un organismo a lo largo de su ciclo vital. De que forma? Disponemos de una explicacion capaz de desbancar a la sintesis de seleccion natural de genes en poblaciones animales (sintesis de mecanismos geneticos de herencia con seleccion natural darwiniana?)

Masgüel dijo...

Memecio, el ejemplo más claro del efecto Baldwin es la evolución cultural y sobre todo la conducta lingüística humana. Dices que los cambios importantes son aquellos que quedan fijados, pero la principal diferencia respecto a la asimilación genética es que la conducta no se fija en los genes, sino el bagaje cultural que se transmite mediante aprendizaje. Y los cambios genéticos posteriores son seleccionados porque facilitan la tarea, pero no garantizan que la especie conserve la nueva conducta adaptativa si a la vez no preserva la tradición cultural en la que operan como un elemento más. Los genes dejan de usurpar la exclusiva como factor causal de la novedad evolutiva. Kirby dice que cuando el lenguaje entra en escena, se convierte en un instrumento tan potente para generar y convervar nuevas conductas adaptativas que apacigua la presión selectiva sobre los genes. Cuanto más adaptativa resulta la transmisión cultural, más irrelevante se hace la asimilación genética.

Si tenemos en cuenta que el aprendizaje no tiene necesariamente que ser un proceso cognitivo, que una especie puede desarrollar nuevas estratategias conductuales sin planificalas ni comprenderlas (la inteligencia del enjambre, por ejemplo) o que la herencia epigenética implicaría la transmisión de caracteres adquiridos, esto es, matizando el concepto de "aprendizaje", cabe aplicar el efecto Baldwin a todos los niveles del proceso evolutivo.

Masgüel dijo...

Pitiklinov, Stuart Kauffman coincide con Jablonka cuando afirma que hay que entender las células como conjuntos autocatalíticos.

Memecio dijo...

Pitiklinov-> Un gen es él y sus circunstancias. Su entorno. Que aún no sepamos muchos detalles de sus interrelaciones no lo descarta como real. Ningún genetista lo descarta. Un ejemplo: podríamos definir un animal sin entrar en sus complejas relaciones con el entorno. Es como si se dijera que un animal no existe por el hecho de que no sepamos al dedillo todo lo que hace.

Germánico-> La respuesta a tu pregunta: "¿Disponemos de una explicacion capaz de desbancar a la sintesis de seleccion natural de genes en poblaciones animales (sintesis de mecanismos geneticos de herencia con seleccion natural darwiniana?)" es un rotundo NO.

Germánico dijo...

A Kauffman intentamos entrevistarle sin exito.

Pitiklinov dijo...

Creo que en lo esencial estamos todos de acuerdo, y Dobbs a partir de un punto razonable intenta tumbar toda la teoría evolucionista previa y tampoco es eso. Como dice Memecio, si se centrara en las dudas sobre la coordinación gen-célula habría acertado más. Pero tened en cuenta que no es un articulo científico de peer review.
Es como mi título, que es un poco provocador (por cierto, me lo sugirió una amiga), ya sabéis que los títulos son importantes y hay que buscar que tengan gancho :)
Pero resumiendo mi postura sí creo que los rumores sobre la supremacía del gen han sido claramente sobreestimados y que necesitamos un entendimiento mayor de toda la dinámica global celular y de cómo ésta es influída por el ambiente.
Por cierto, que me gustaría saber qué pensáis entonces de los estudios que ha puesto Santiago, sobre todo el de Dias y Ressler. Eso es lamarckiano total, y lo ha publicado Nature...

Germánico dijo...

Mi parecer es que esos estudios deben proseguir para determinar posibles mecanismos epigeneticos de herencia lamarckiana.

Germánico dijo...

Y añado que en caso de que queden probados se evalue con metaanalisis su peso especifico en la evolucion .

Pitiklinov dijo...

Respuesta de Dobbs a Coyne
http://daviddobbs.net/smoothpebbles/jerry-coyne-mucks-up-and-misreads-die-selfish-gene-die/

Y esto es un comentario de PZMyers del blog Pharyngula sobre este debate Dobbs/Coyne que creo que va muy en la línea de lo que yo digo y hasta cuenta los mismos pasos o parecidos que yo he copiado de Dieguez:

http://freethoughtblogs.com/pharyngula/2013/12/07/the-reification-of-the-gene/

Masgüel dijo...

Pitikilinov, pongamos las cartas boca arriba. Ya hace décadas que se viene insistiendo en que cualquier planteamiento teórico en biología que no incorpore los hallazgos de la evo-devo y la epigenética, es obsoleto. Cuando personajes como Jerry Coyne se autoerigen en custodios del dogma, lo ridículo es agachar la cabeza ante su actitud quemaherejes. Acusa a Dobbs de lamarckiano y este, viendo la que le viene encima, antes del canto del gallo, niega tres veces. Pues si la herencia epigenética se confirma, hay que repensar la teleonomía de los procesos evolutivos, Lamarck queda rehabilitado y el cielo no cae sobre nuestras cabezas. Coyne debería aprender a tragar bilis cuando le entren ganas de crucificar a alguien. Pero para eso antes tendría que entender que ya no importa lo firme que se cuadre la guardia pretoriana del mecanicismo. La ciencia no tiene por qué plegarse a sus preferencias metafísicas.

Ya hace 23 años que Pere Arberch, promesa truncada de la evo-devo, nos advertía contra las certezas de la teoría sintética, cuando afirmaba que la selección natural decide quién gana, pero las constricciones al desarrollo embrionario deciden quién juega:
"Más allá del Neodarwinismo: nuevas tendencias en el estudio de la macroevolución"
http://www.march.es/conferencias/anteriores/voz.aspx?p1=21973&l=1

Pitiklinov dijo...

Estoy de acuerdo con lo que comentas, Masgüel, a ver si te gusta la entrevista que le hemos hecho a Eva jablonka.

Masgüel dijo...

Meancantao.

Pitiklinov dijo...

Respuesta del propio Dawkins al artículo de Dobbs:
http://www.richarddawkins.net/foundation_articles/2013/12/6/adversarial-journalism-and-the-selfish-gene

Bitácora Beagle dijo...

Suscribo todo lo que dice Memecio...

Bitácora Beagle dijo...

Aquí creo que hay un malentendimiento de loq ue es Lamark, lo que es la epigenética y lo que es la evolución
Los cambios epigenéticos son temporales, se pueden revertir, no cambian "el código", por lo tanto, no pueden
estar sujetos a selección natural. Es decir, sí pueden ser seleccionados aquellos individuos que tengan unas características epigenéticas, que tengan más descendecia, e incluso, que "pasen" esas características epigenéticas a su descendencia, pero, qué pasará cuando esos cambios reviertan? El código permanece inalterable, por lo tanto, no se habrá producido evolución, porque llegará una generación que "vuelva" a una generación ancestral. Como veis, esto no tiene sentido. Por eso creo que confundir la epigenética con lo que decía Lamarck es un poco demasiado. El gen, o más bien, el código genético, sigue siendo la unidad básica de selección (y de evolución).

Germánico dijo...

Sería bueno un post en el que expusieses más detenidamente el asunto. ¿Qué me dices?

;-)