lunes, octubre 24, 2016

Teoría de la mente completa en grandes simios (entrevista a Christopher Krupenye y Fumihiro Kano)

Jasongo, Kara y Dokana (bonobo, chimpancé y orangután), Leipzig.

Sarah nació en el continente africano en 1962, en el transcurso de solo cinco años fue trasladada a los Estados Unidos donde pasó por Misuri, Santa Bárbara y, por último, Pensilvania, todo ello formando parte de los estudios de David Premack. Sarah, por supuesto, era una chimpancé.

Premack, psicólogo del famoso “Yerkes Primate Biology Laboratory”, estaba a punto de hacer historia, gracias a Sarah. Junto con la ayuda de Woodruf, diseñaron un experimento en el que pondrían a prueba las habilidades sociales de los chimpancés. Le mostraron a Sarah vídeos en los que podía verse uno de los cuidadores encerrado en una jaula afrontando diversos problemas. El humano del vídeo podía, por ejemplo, intentar alcanzar un plátano, que bien podía estar colgando del techo, o en el suelo, pero inalcanzable. Cuando el humano se enfrentaba al problema el vídeo quedaba paralizado, entonces daban a Sarah la oportunidad de elegir entre varias tarjetas donde aparecían diversas imágenes de objetos o acciones, entre ellas la solución al problema. Hay que destacar que los problemas eran muy variados, no solo los consabidos plátanos, ¡había incluso que enchufar a la red eléctrica un fonógrafo! Sarah acertaba la mayor parte de las veces. Sarah entendía las intenciones del humano, conocía la naturaleza del problema, y ponía remedio eligiendo la solución acertada.


Christopher Krupenye
Este fue el nacimiento de la llamada “teoría de la mente”, el que, de alguna forma, acabó convirtiéndose en una exclusiva del ser humano, nuestra capacidad para atribuir intenciones y pensamientos a otros individuos. Aquel artículo atribuía a los chimpancés una teoría de la mente, y apuntaba a lo que acabaría siendo la caía del conductismo. Pero atribuía a los simios una teoría de la mente débil, capaces de otorgar intenciones y propósitos a los demás, pero que falla cuando se trata de otorgar estados de conocimiento a los demás.

El tiempo pasó y, de algún modo, la teoría de la mente acabó considerándose algo exclusivamente humano, esa diferencia última que por fin habríamos encontrado y que nos separaría del resto de la naturaleza.

Mucho tiempo ha pasado y hemos visto derrumbarse muchas otras ideas que hacían único al ser humano, gracias, no solo a las evidentes habilidades de los animales estudiados, sino al increíble ingenio alcanzado en el diseño experimental de la cognición animal.
 El 7 de Octubre Science publicaba un artículo (Krupenye et al., 2016) que podría haber demostrado la existencia de una teoría de la mente completa en tres especies de grandes simios (chimpancés, bonobos y orangutanes).

Fumihiro Kano
Cuando se intenta probar si los simios son capaces de otorgar estados de conocimiento  los demás, se utiliza una prueba de “falsas creencias”, esto es: se pone a prueba si el animal es capaz de entender que otros individuos pueden tener información errónea. Hasta ahora, cuando se les ha puesto a prueba, han fallado. Se usaba un test similar al de Sally Anne (vídeo explicativo), y al pedirles interaccionar, respondían mal. En este trabajo por primera vez se ha conseguido un resultado positivo, ¿cómo lo han hecho? Analizando la mirada de los simios, allá donde miraban, allá esperaban que ocurriese la siguiente acción.

El trabajo queda perfectamente resumido en los siguientes vídeos:

En uno de los experimentos, un tipo disfrazado de mono (al que llamaré king kong) golpeaba a un humano y después se escondía en un montón de paja, para cambiar de lugar mientras que el humano aun miraba. El humano desaparecía de la escena y, para desconocimiento del mismo, King Kong también lo hacía. Entonces el humano volvía con un palo buscando venganza. El humano debía pensar que King kong se encontraba en el lugar donde lo vio por última vez (aunque ya no estuviese ahí). Chimpancés, orangutanes y bonobos superaron la prueba, pues sabían que el humano iba a mirar donde ya no había nadie, sabían que estaba equivocado. 



En otra de las pruebas, King Kong robaba una piedra a un humano y la escondía bajo una caja. El funcionamiento es muy parecido al de la prueba anterior. La piedra cambia de lugar en presencia del humano, y también en su ausencia. El sujeto experimental (chimpancé, orangután o bonobo) miraba la caja donde creía que el humano miraría primero, aun sabiendo perfectamente que este se iba a equivocar.



Hemos entrevistado a dos de sus autores Christopher Krupenye (Universidad de Duke) y Fumihiro Kano (Universidad de Kioto), ambos se han ofrecido amablemente a responder a nuestras preguntas.



English
Interview

(C) Christopher Krupenye
(F) Fumihiro Kano

1- When Louis Leakey, Jane Goodall's mentor, heard that chimps use tools in the wild, uttered those famous words: "Ah, now we must redefine man, redefine tool, or accept chimpanzees as humans." Since then they have tried to do all three, but, by far, the most we have done is change the definition of human being (with every great discovery in animal cognition!). It seems that we slowly, and reluctantly, agree with Charles Darwin when he said that the differences between humans and other animals were more of degree than of kind. The discovery that you have accomplished probably moves that "definition" of human being a little further, to a little more recondite place. Is there any other great exclusively human characteristic waiting to collapse?

C- Humans are a remarkable species, and it's clear that there are many behaviors and abilities that do set us apart from other species. No other animals are building skyscrapers or using communication systems as elaborate and flexible as language. But it's also true that people tend to underestimate the abilities of nonhuman animals. In terms of theory of mind, there are still some important things that we don't know. Cognitively, we still aren't sure if apes can imagine others' perspectives in the same rich way that humans do. Motivationally, we still aren't sure if apes possess strong enough cooperative motivations to employ theory of mind as flexibly in cooperative situations as humans do.

F- Theory of mind is the ability to infer unobservable mental states of other individuals; one of the key components in social intelligence. False-belief understanding is of particular interest because it requires an understanding that the other’s mind is not driven by reality, but by beliefs about the reality, even when those beliefs are false. There was a good amount of evidence that nonhuman animals, such as great apes, monkeys, and corvids, understand the goals and intentions of other individuals in several experimental contexts. However, evidence was lacking as to whether these animals have false belief understanding. In those previous studies, apes have failed to pass the false-belief task (e.g. in a food competition) which required them to explicitly choose the containers according to the false beliefs of other subjects (e.g. competitors).


2- Although theory of mind was described for the first time in a chimpanzee (Sarah, by Woodruff & Premack 1978), over time the concept has gained in depth and subtlety. This year we read a work of one of your coauthors (Krag, Schemelz, Call & Tomasello, 2016) about how chimpanzees are able to understand what other subjets can see, but probably not how they see it. This has been called “Level 2 of perspective taking”, and includes the ability to understand that other individuals may have erroneous views. Could we say that they have passed the Level 2 test with your work? Is there any other aspect to prove in great apes in terms of TOM?

C- If apes really understand others' false beliefs like humans do, they should also exhibit level 2 perspective-taking. Our study thus provides evidence that apes may have level 2 perspective-taking but it doesn't close the case on that question. There is at least one alternative explanation for our findings (i.e., that apes applied a rule learned throughout their lives that agents search for things where they last saw them). Thus, I think we have more work to do to determine whether apes solved the task by using the the rich kind of perspective-taking abilities that (at least adult) humans employ in these kinds of false belief contexts. As mentioned above, the kinds of cooperative motivations that allow humans to exhibit shared intentionality (i.e., structuring cooperative activities around shared goals and complementary roles) is another aspect of theory of mind that may be unique to humans.

F- Our tests handled the question if apes understand not only the beliefs matching the reality but also the beliefs not matching the reality. Visual perspective taking refers to the ability to mentally map how a certain scene looks from another person’s point of view. Brian Hare and colleagues' series of experiments better fit to your answer.


3- An interesting aspect of your work is that you have followed the gaze of chimpanzees to know what they thought, without "asking them". Could it be that letting them access voluntarily to the experiment, they obtained result would be negative, as in previous work (Krachun, 2009). In your paper you argue that this could be the result of a tacit or implicit knowledge (something known, but not consciously). We also know that young children who do not pass the Sally-Anne test (wiki) seem to follow with his eyes the correct answer, but voluntarily respond in a wrong way (Southgate, 2007). Does the implicit knowledge should not influence the decision of the voluntary response? How can it be different?

C- It may be that the previous tasks were simply too demanding for apes. Undoubtedly, they employed ingenious designs but they also imposed much great demands on participants' memory and self control abilities than our tasks did. There may be a task, yet to be invented, that stands somewhere in the middle, that apes could pass. If we can find a way to reduce tasks demands like we did in our task but still ask about apes' understanding using a more proactive behavioral response, we may find that they can also demonstrate understanding in this context as well. 

F- Eye-movement measure may indicate a different level of understanding about the other’s belief; some call it an implicit level of understanding in contrast to the explicit level of understanding. In human infants, it is only after 4 years of age that they pass the traditional false-belief tests with verbal questioning (e.g. Where do you think Sally would look for her marble?). However, even 1.5-2 years olds can pass the eye-movement version of false-belief test. Similarly to such a contract, great apes have much difficulty in explicitly choosing the containers according to the false beliefs of others in the previous behavioral tasks, while on the other hand they can pass the eye-movement version of false-belief test as we indicated. Developmental psychologists are still not in agreement with respect to the findings from human infants; whether the implicit and explicit levels of understanding indicate the continuous developmental process or the existence of two distinctive mechanisms. Our finding with great apes at least suggest that the implicit levels of false-belief understanding is evolutionary rooted and likely functional in primate social lives.


4- Frans de Waal in his work has suggested that chimpanzees may be taking humans as omniscient beings and that this could result in problems in research (ours mistakes could be something almost inconceivable for them). What is your opinion about this? Could a monkey costume for the two actors remove the doubts?

C- I'm not sure that I fully understand the relevance of that comment to our study. Apes clearly expected the human actor to search for a goal object in a location where the object was no longer located. At the very least, apes tracked the human's attention to the object and expected him to pursue it in the last place where he had attended to it. They did not treat him as though he was aware of the true location of the object (now out of the scene).

The apes in our study live in zoo and sanctuary environments where they interact with human caregivers on a daily basis, and consequently they apply the psychology that evolved for thinking about members of their own species, to their human social partners as well. If apes had failed our task, a case could be made that they only use their most sophisticated social cognitive abilities when interacting with members of their own species and that they could have succeeded if the actors in the videos were members of their species. However, since they did manage to succeed with human actors, and since the abilities that they demonstrated didn't evolve in the context of interactions with humans but rather in the context of interactions with conspecifics, it would be extremely unlikely that they are not using these same abilities in their natural social interactions with conspecifics. Thus a version of the study using conspecifics as actors would likely yield the same results, but would be much more difficult to execute. We chose the more feasible route to get an equally generalizable and meaningful answer to the question.

F- An interesting opinion but not necessarily in our case. I don't think that apes believe that we are the being like a superman to us, seeing things in an X-ray vision. The ape costume was adopted to attract sufficient attention of apes because we knew that they are engaged in seeing such strange characters in social conflicts with human characters. 


5- Recent work of authors such as Thomas Bugnyar or Nicola Clayton suggests the existence of some kind of TOM in corvids. It is fascinating to imagine the evolutionary convergence happened between primates and birds, probably with similar selective pressures. Furthermore, as you suggest, the TOM in primates appears to come from (at least) our common ancestor with the other great apes. There are several million years of potential divergence. Perhaps we should expect to find differences in TOM between great apes due to different lifestyles. How far these similarities and differences go by those convergences and divergences?

C- The remarkable social cognitive abilities that have been beautifully demonstrated in corvids by Thomas Bugnyar and Nicky Clayton are a clear case of evolutionary convergence. Both apes and corvids live in complex and somewhat competitive social environments in which being able to interpret, predict, and manipulate others' behavior (several of the main functions of theory of mind) should be useful. The social intelligence hypothesis, the dominant explanation for social cognitive evolution, has long seen this complex and competitive social environment as the principle driver of the evolution of social intelligence. The presence of this key driver in the socio-ecologies of both taxa could be sufficient to evolve very similar social cognitive skills in very distantly related groups. 

However, moving forward it will be exciting to learn more about just how similar the abilities of primates and corvids are, and how these abilities are distributed across species within in each group (e.g., do only the most social species of each group possess the most sophisticated theory of mind abilities, or are these skills universally possessed by all corvid and primate species?).

F- A most likely hypothesis so far is that, if we find the same ability in apes, it is homology rather than analogy. Note that all species of great apes participated our study and all did well in our task. It seems unlikely that the same ability independently evolved in each species. For birds, it is likely analogy because we don't find the same ability in the other species of birds. But note that we do not mean that this ToM ability is innate or a part of biological modules.


6- What is the next step? What are you working on now?

C- We are very interested in further pinning down the cognitive mechanisms that apes used to solve our task. Do they have a rich understanding of others' perspectives like humans do, or were they instead closely tracking the actor's behavior and relying on an abstract behavior rule?

F- Doing a similar sort of false-belief tasks to strengthen some of our proposals. Keep doing it. In addition, our method can be useful to test the other cognitive abilities in nonhuman animals such as memory, causal understanding and meta-cognition.

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Entrevista
Español

(C) Christopher Krupenye
(F) Fumihiro Kano

1- Cuando Louis Leakey, mentor de Jane Goodall, se enteró de que los chimpancés usaban herramientas pronunció aquellas famosas palabras “Ah, ahora debemos redefinir al hombre, redefinir las herramientas, o aceptar a los chimpancés como humanos”. Desde entonces se han intentado hacer las tres cosas, pero, con mucha diferencia, lo que más hemos hecho ha sido cambiar la definición de ser humano, con cada gran descubrimiento en cognición animal. Parece que le damos poco a poco y a regañadientes la razón a Charles Darwin, cuando decía que las diferencias entre humanos y otros animales eran más de grado que de tipo. El descubrimiento que ustedes han logrado probablemente desplace una vez más esa “definición” de ser humano un poco más lejos, a un lugar un poco más recóndito. ¿Queda alguna gran característica humana exclusiva por derrumbar?

C- Los humanos son una especie extraordinaria, y está claro que hay muchos comportamientos y habilidades que nos separan de otras especies. No hay otros animales construyendo rascacielos o usando sistemas de comunicación tan elaborados y flexibles como el lenguaje. Pero también es cierto que la gente tiende a subestimar las habilidades de los animales no humanos. En términos de la teoría de la mente, aún quedan algunas cosas importantes que desconocemos. Cognitivamente, aun no estamos seguros de si los grandes simios pueden imaginar la perspectiva de los demás de la misma rica manera en la que lo hacemos los humanos. En términos de motivación, aun no estamos seguros de si los grandes simios poseen una motivación lo suficientemente fuerte como para usar la teoría de la mente en la forma flexible y en situaciones cooperativas, como hacemos nosotros.

F- La teoría de la mente es la habilidad de inferir estados mentales no observables en otros individuos; uno de los componentes clave de la inteligencia social. Entender la falsa creencia es de interés especial porque require comprender que las mentes de otros no están regidas por la realidad, sino por creencias acerca de la realidad, incluso cuando esas creencias son falsas. Hay una gran cantidad de evidencia de que los animales no humanos, como los grandes simios, monos y córvidos, entienden el fin y las intenciones de otros individuos en varios contextos experimentales. Sin embargo, faltaba evidencia de si estos animales comprendían las falsas creencias. En esos estudios previos, los grandes simios fallaban las pruebas de falsas creencias (en una competición por comida) que requerían que eligiesen entre distintos compartimentos de acuerdo a la falsa creencia de otros sujetos (un competidor)


2- Pese a que la teoría de la mente se describiese por primera vez en una chimpancé (Sarah, Woodruff & Premack 1978), con el tiempo el concepto ha ganado en profundidad y sutileza. Este mismo año leíamos un trabajo de uno de sus coautores (Krag, Schemelz, Call & Tomasello, 2016) acerca de cómo los chimpancés son capaces de entender qué pueden ver otros sujetos, pero probablemente no el cómo lo ven. Esto se ha llamado el nivel 2 de perspectiva, e incluye la capacidad de entender que otros individuos puedan tener perspectivas erróneas. ¿Podríamos decir que han superado la prueba con su trabajo? ¿Queda algún aspecto más por probar en cuanto a la TOM?

C- Si los grandes simios realmente comprende las falsas creencias como lo hacemos los humanos, ellos deberían poseer un nivel 2 de perspectiva. Nuestro estudio, por tanto, aporta evidencia de que los grandes simios podrían tener un nivel 2 de perspectiva, pero no da el caso completamente por cerrado. Hay al menos una explicación alternativa a lo que hemos encontrado (que los grandes simios aplicasen una regla aprendida a lo largo de su vida, que los individuos busquen cosas en el último lugar donde las vieron). Por tanto, creo que tenemos más trabajo por hacer para determinar si los simios superan el test usando la esa habilidad tan completa de apreciación de la perspectiva que los humanos (al menos los adultos) utilizan en esta clase de contextos de falsa creencia. Como mencionaba más arriba, la clase de motivación cooperativa que permite los humanos mostrar una intencionalidad compartida (formar actividades cooperativas alrededor de objetivos comunes y roles complementarios) es otro aspecto de la teoría de la mente que podría ser únicamente humano.

F- Nuestros test ponían a prueba la cuestión de si los simios entienden no solo las creencias que encajan con la realidad, sino también las creencias que no encajan con la realidad. Tomar la perspectiva visual se refiere a la habilidad de crear un mapa mental de cómo cierta situación se ve desde la perspectiva de otra persona. Brian Hare y sus colaboradores tienen una serie de experimentos que encajarían mejor con la respuesta que buscas.


3- Un aspecto interesante de su trabajo es que han seguido la mirada de los chimpancés para saber en qué pensaban, sin necesidad de “preguntarles”. Probablemente, de haberles dejado que accediesen voluntariamente al experimento, habrían obtenido un resultado negativo, como en otros trabajos previos (Krachun, 2009). En el artículo argumentan que esto podría ser resultado de un conocimiento tácito o implícito (algo que se conoce de forma no consciente). También sabemos que los niños pequeños, que aún no superan el test de Sally-Anne (wiki) parecen seguir con la mirada la respuesta correcta, aunque voluntariamente respondan mal (Southgate, 2007). ¿Acaso el conocimiento implícito no debería influir en la decisión de la respuesta voluntaria?

C- Podría ser que las pruebas anteriores les exigiesen demasiado a los simios. Sin duda, se han usado diseños experimentales muy ingeniosos, pero también exigían mucho más que nuestras pruebas a las habilidades de memoria y autocontrol de los participantes. Puede que haya una prueba, aun por inventar, que se quede en algún punto intermedio, que los simios puedan superar. Si pudiésemos encontrar una forma de reducir los requisitos como hicimos con nuestras pruebas, pero preguntando a los simios, utilizando una respuesta más proactiva, quizás encontraríamos que ellos también pueden demostrar comprensión es ese contexto también.

F- Las medidas de movimientos oculares pueden indicar un nivel diferente de entendimiento acerca de las creencias de otros: algunos lo llaman un nivel implícito de comprensión, en contraste con el nivel explícito. Los niños humanos solo superan el test de las falsas creencias con respuestas verbales a partir de los 4 años (¿Dónde crees que Sally buscaría su canica?).Sin embargo, incluso los niños de 1,5-2 años pueden superar el test en su versión del movimiento ocular. De forma similar, en pruebas anteriores los grandes simios tienen una gran dificultad a la hora de elegir de forma explícita los contenedores de acuerdo a las falsas creencias de otros, mientras que, por otro lado, pueden superar la versión de movimiento ocular como nosotros hemos puesto en evidencia. Los psicólogos del desarrollo siguen sin estar de acuerdo con respecto a los resultados en niños pequeños, si los niveles implícito y explícito de comprensión indican un desarrollo continuo o dos mecanismos diferentes. Nuestro descubrimiento con los grandes simios, al menos, sugiere que el nivel implícito de falsa creencia está arraigado en la evolución y es probablemente funcional en la vida social de los primates.


4- Frans de Waal en sus publicaciones ha sugerido que los chimpancés podrían estar tomando a los humanos como seres omniscientes y que esto podría estar suponiendo problemas en investigaciones (el que nosotros nos equivoquemos les resultaría casi inconcebible). ¿Qué opinión tiene al respecto? ¿Podría un disfraz de mono para los dos actores disiparnos las dudas? 

C- No estoy seguro de comprender completamente la relevancia de ese comentario respecto a nuestro estudio. Los simios claramente esperan que el actor humano alcance un objetivo en un lugar donde el objeto ya no se encuentra. Como mínimo, los simios seguían con la vista la atención del humano hacia el objeto y esperaban que él lo buscase en el último lugar donde lo había visto. Ellos no lo trataron como si el fuse consciente de la verdadera localización del objetivo (que ya se encontraba fuera de la escena).

Los simios de nuestro estudio viven en entornos de zoo y santuario, donde interaccionan con los cuidadores humanos diariamente, y consecuentemente aplican la psicología que evolucionó para pensar acerca de los miembros de su propia especie, así como con sus colegas humanos.  Si los simios hubiesen fallado nuestra prueba, podría ser que ellos solo usasen sus habilidades cognitivas sociales más sofisticadas cuando interaccionan con los miembros de su propia especie, y ellos podrían haber tenido éxito si los actores de los vídeos fuesen miembros de su propia especie. Sin embargo, desde que ellos han tenido éxito con actores humanos, y desde que las habilidades que han demostrado no evolucionaron en el contexto de interaccionar con humanos, sino en el contexto de interaccionar con sus conespecíficos, sería extremadamente improbable que no estuviesen usando esas mismas habilidades en las interacciones sociales con sus conespecíficos. Por tanto, un estudio que usase actores conespecíficos probablente tendría los mismos resultados, pero sería mucho más difícil de realizar. Elegimos la ruta más asequible para conseguir una respuesta igualmente generalizable y comprensible.

F-  Es una opinion interesante, pero no es necesaria en nuestro caso. No creo que los simios nos timen por algo parecido a lo que sería un superman para nosotros, como si pudiésemos ver las cosas con visión de rayos X. El traje de simio fue utilizado para atraer suficientemente la atención de los simios, porque sabemos que a ellos les atrae ver conflictos sociales así de extraños con humanos.


5- El trabajo reciente de autores como Thomas Bugnyar o Nicola Clayton sugiere que existe algún tipo de teoría de la mente en córvidos. Es fascinante imaginar la convergencia evolutiva ocurrida entre los primates y las aves, probablemente con presiones selectivas similares. Además, como ustedes sugieren, la teoría de la mente en primates parece provenir de (al menos) nuestro antepasado común con los grandes simios. Hay varios millones de años de divergencia evolutiva en potencia. Quizás deberíamos esperar encontrar diferencias en la teoría de la mente entre los simios debido a sus diferentes estilos de vida. ¿Hasta donde llegan esas similitudes y diferencias debidas a esas convergencias y divergencias?

C- Las extraordinarias habilidades cognitive-sociales que se han demostrado de forma maravillosa en córvidos por Thomas Bugnyar y Nicola Clayton son un caso claro de convergencia evolutiva. Ambos, primates y córvidos, viven entornos sociales complejos y de alguna forma competitivos, en los ser capaces de interpretar, predecir y manipular el comportamiento de los demás (varias de las funciones principales de la teoría de la mente) debería ser útil. La hipótesis de la inteligencia social, la explicación dominante de la evolución cognitiva-social, ha visto este entorno competitivo-social como el principal motor de la evolución de la inteligencia social. La presencia de este impulso en la ecología social de ambos taxones podría ser suficiente para la evolución de habilidades cognitivo-sociales simalares en grupos muy alejados filogenéticamente. Sin embargo, mirando hacia el futuro, sería emocionante aprender más acerca de cuán similares son estas habilidades entre primates y córvidos, y cómo estas habilidades están distribuidas a lo largo de las especies de cada grupo (ej., ¿sólo las especies más sociales de cada grupo poseen las habilidades más sofisticadas de la teoría de la mente?, ¿o son estas habilidades universales entre todas las especies de córvidos y primates? )

F- La hipótesis más probable es esa, si encontramos la misma habilidad en simios, es homología en lugar de analogía. Fijaos que todas las especies de grandes simios han participado en nuestro estudio, y todas han superado la prueba. Parece poco probable que la misma habilidad haya evolucionado de forma independiente en cada especie. Para las aves, es probablemente análogo, porque no encontramos la misma habilidad en otras especies de aves. Pero atentos a que nosotros no afirmamos que esta teoría de la mente sea innata o parte de módulos biológicos.


6-  ¿Cuál es su próximo proyecto? ¿En qué están trabajando ahora?

 C- Estamos muy interesandos en acorralar los mecanismos cognitivos que los simios han usado para supercar nuestra prueba. ¿Tienen un conocimiento rico de las perspectivas de los demás, como tenemos los humanos? ¿o por el contrario estaban siguiendo el comportamiento del actor humano dejándose llevar por una regla abstracta de su comportamiento?

F- Haciendo un test similar de falsa creencia para fortalecer nuestra hipótesis. Seguimos trabajando en ello. Además, nuestro método puede ser muy útil para poner a prueba las habilidades cognitivas de animales no humanos, como la memoria, el entendimiento de la causalidad o la metacognición.