lunes, enero 25, 2016

Crónicas del Cáncer (Entrevista a George Johnson)

Es fácil caer en el error de perspectiva de considerar al cáncer una enfermedad de la civilización moderna. Alguien que se meta a epidemiólogo aficionado podrá opinar que con el envejecimiento de la población los casos de cáncer han de ser necesariamente más que antes, en esos tiempos en los que la gente moría como consecuencia de algún proceso infeccioso repentino y devastador, por lo general mucho antes de alcanzar la edad adulta. Pero por lo que se va sabiendo del estudio del pasado parece que el cáncer cuando menos estaba ya presente entre los dinosaurios o los antiguos homíninos. La Paleooncología es un campo de estudio que apenas ha empezado a dar sus primeros pasos, y cuenta con muy poco material sobre el que trabajar, pero ya ha demostrado con su propio nacimiento como disciplina que el cáncer nació hace ya mucho tiempo…..tanto, cabe especular, como la vida pluricelular. Porque el cáncer es una enfermedad, o conjunto de enfermedades, como prefieren llamarlos los que estudian su diversidad enloquecedora, asociada al desarrollo de los organismos multicelulares “complejos”. He entrecomillado “complejos” porque ya una célula individual, sea procariota o eucariota, es de una complejidad que desafía a cualquiera que intente descifrarla.

Siendo así un fenómeno complejo sobre otro fenómeno complejo, en realidad con varias capas de complejidad, encontrar para el mismo una explicación única o sencilla, que además sea determinista, venga la gran respuesta del ambiente o de los genes, es una fórmula acaso consoladora, pero que no conduce a ninguna comprensión profunda de la naturaleza del proceso. Sin embargo una aproximación realizada en el siglo XIX para dar una respuesta relativamente manejable a la cuestión más compleja de todas,  parece servir también, y de forma completamente natural, para el cáncer: hablamos de la Teoría de la Evolución por Selección Natural de Charles Darwin. Esta Teoría contempla la interacción a través del tiempo del ambiente y los organismos que lo pueblan, y cómo esta interacción produce capa sobre capa de complejidad, no enteramente ni por causalidad ni por causalidad estrictas.

Un tumor es una población de células que mutan, se adaptan y desarrollan características nuevas que les permiten seguir medrando. Un tumor es una exhuberancia de vida, un exceso de vida, de hecho, y para suprimir todo tumor habría que suprimir toda célula viva: muerto el perro se acabó la rabia. Los tumores son parte integrante del paquete que hemos heredado, porque los cambios que los producen son cambios normales en la reproducción y proliferación celular que están, podría decirse, fuera de su contexto y desatados.


 Para George Johnson, divulgador científico experto en cuestiones de física, que vio como su mujer enfermaba de un cáncer raro y agresivo siendo relativamente joven, la complejidad de este proceso natural (y antinatural a nuestros ojos, a un tiempo), resultaba particularmente desafiante. Se puso a investigar sobre el asunto, porque era lo que mejor se le daba, tratando de hallar respuestas científicamente válidas a las preguntas más obvias que en su situación cabría formularse. Y comenzó un peregrinaje personal y científico por el largo y tortuoso camino del cáncer, y de sus orígenes e historia. De todo ello salió su Crónica del Cáncer, un libro imprescindible para situar al Cáncer en la historia natural. Lo que descubrió a lo largo de su recorrido lo narra sin hipérboles, de modo completamente aséptico, como si fuera un espectador imparcial e indiferente de su propia tragedia que busca desentrañar el misterio del monstruo que habita en nuestras entrañas.

George Johnson ha tenido la amabilidad de respondernos unas preguntas.



En inglés:




1.- Is the development of a tumor a grotesque metaphor of natural selection?

 
From our own perspective a tumor is grotesque. But the cancer cells themselves are acting in accordance with nature — mutating randomly and exploring niches where they can survive and prosper. They are behaving no differently than the cells that gave rise to multicellular life — and eventually to humans.

2.-  Can we arrive to sure conclusions from the puzzle of the paleooncolgy?
 
The evidence is probably too scant for anything more certain than hypotheses. 


3.- Do you consider that the modern environment is not, after all, so determinant as we thought in the origin of cancer?


It is a factor, but I think its effect is exaggerated in many people’s minds. Cancer is an inevitable consequence of multicellular creatures living in a universe ruled by entropy. The degree to which the artificial products of civilization amplify carcinogenesis is difficult to determine. But even in the most pristine environment we can imagine, cancer would exist.
 
 
4.- Monod said that evolution is chance and necessity. Cancer is hazardous…but is it necessary too?
 
Again, it depends on one's perspective. From the point of view of the cancer cell, it is behaving as Monod would predict.
 
5.-You were more specialized in physics than biology till cancer stroke you near…How would you describe the jump from physics to biology in your personal experience?
 
Biology is much harder to write about. It is rooted so deeply in contingencies, and the regularities are far less crisp.


6.- Do hoy think that the so called War Against Cancer can be wone? have we made a lot of progress in the treatment of cancer since Richard Nixon declared this War?
 
 
There has been good progress in treating many cancers, particularly the ones that are diagnosed in their early stages. And we have learned much about preventing some cancers — those caused by cigarette smoking and obesity and those initiated by viruses. But cancer will always exist.


7- It seems that the big mammals are more resistant to cancer than they should and the naked mole rat too, could we learn from them? should we study cancer in other species more than we do?
 
This kind of research is fascinating in itself. Whether it will be helpful in combatting cancer in people is far less certain.

 8- We could say that cancer is life finding its way…a war between unicellular life and multicellular life, can we really stop life?
 
 
Every second, millions of the cells that make up our bodies are dividing and copying their DNA to pass on to the next generation. Errors are inevitable — but without them life would never have evolved. Sometimes a certain combination of mutations will allow a cell to strike out on an evolutionary path of its own. Sometimes we can control this phenomenon. But it is a natural and unfortunate tradeoff of evolution.

9- What do you think of the idea that anticancer treatments could backfire if they are too aggressive? Some authors say that this could select the  cancer clones that are more virulent in the same way that antibiotics select the more virulent bacteria.

 
That happens all of the time with chemotherapy. There is some hope that with the right combination of drugs, including the new immunotherapies, doctors can strike simultaneously in several directions and kill off a lineage of cancer cells before it has time to devise a counter strategy. It will be interesting to see how well that works.
 

10- What are you working on now?

 
I am writing a monthly column called “Raw Data” for the New York Times while I decide on the topic for my next book.

En castellano:


1.- ¿Es el desarrollo de un tumor una metáfora grotesca de la selección natural?

Desde nuestra propia perspectiva un tumor es algo grotesco. Pero las células del cáncer en sí mismas están actuando de acuerdo con la naturaleza - mutación al azar y exploración de nichos donde puedan sobrevivir y prosperar. Se están por tanto comportando de una manera no muy diferente a cómo se comportaron las células que dieron origen a la vida multicelular - y, eventualmente, a los seres humanos.

2.- ¿Podemos llegar a alguna conclusión segura a partir del rompecabezas de la paleooncología?

La evidencia es probablemente demasiado escasa para alcanzar nada más cierto que las hipótesis.

3.- ¿Considera que el ambiente moderno no es, después de todo, tan determinante como pensábamos en el origen del cáncer?

Es un factor a tener en cuenta, pero creo que mucha gente exagera sus efectos. El cáncer es una consecuencia inevitable de la existencia de criaturas multicelulares en un universo gobernado por la entropía. La medida en la que los productos artificiales de la civilización amplifiquen la carcinogénesis es difícil de determinar. Pero incluso en el más prístino entorno que podamos imaginar existiría el cáncer.

4.- Monod dijo que la evolución era producto del azar y la necesidad. El cáncer es producto del azar pero....¿es también necesario?

De nuevo la cosa depende de la perspectiva que uno adopte. Visto desde la perspectiva de la célula cancerosa sin duda esta se comporta como Monod hubiera predicho.

5.- Usted estaba más especializado en física que en biología hasta que el cáncer le tocó de cerca... ¿Cómo describiría el salto de la física a la biología en su experiencia personal?

Sobre biología es mucho más difícil escribir. Está profundamente enraizada en las contingencias y sus regularidades son poco menos que frágiles.

6.- ¿Cree que la llamada “guerra contra el cáncer” puede ganarse? ¿Se han hecho muchos progresos en su tratamiento desde que Richard Nixon le declarara la guerra?

Ha habido grandes progresos en el tratamiento de numerosos tipos de cáncer, en particular los que son diagnosticados en sus primeras etapas. Asimismo hemos aprendido mucho sobre la prevención de algunos tipos de cáncer -los causados ​​por el tabaquismo y por la obesidad, así como los originados por virus. Pero el cáncer como tal siempre existirá.

7- Los grandes mamíferos parecen ser más resistentes al cáncer de lo que cabría esperar, al igual que la rata topo desnuda. ¿Podríamos aprender algo a partir de ellos? ¿Deberíamos acaso estudiar el cáncer en otras especies más de lo que lo hacemos?

Esta clase de investigación es fascinante en sí misma. Pero que vaya a ser de utilidad para combatir el cáncer en las personas es algo bastante menos seguro.

8- Podría decirse que el cáncer es vida abriéndose paso... una guerra entre la vida unicelular y la pluricelular..¿Podemos realmente parar a la vida?

Cada segundo, millones de células de las que forman nuestro cuerpo están dividiéndose y copiando su ADN para pasarlo a la siguiente generación. Los errores son inevitables - pero sin ellos la vida nunca hubiera evolucionado. En ocasiones una determinada combinación de mutaciones permitiría a una célula  abrirse paso en su propio camino evolutivo. Algunas veces podemos controlar este fenómeno. Pero es un compromiso natural y desafortunado de la evolución.
 
9- ¿Qué opinión le merece la idea de que los tratamientos contra el cáncer demasiado agresivos podrían ser contraproducentes? Algunos autores sugieren que podrían seleccionarse clones del cáncer más virulentos de la misma forma que los antibióticos seleccionan bacterias más virulentas.

Eso sucede de continuo con la quimioterapia.  Existen esperanzas de que con la combinación correcta de medicamentos, incluyendo las nuevas inmunoterapias, los médicos puedan atacar simultáneamente en varias direcciones y matar a un linaje de células de cáncer antes de que tenga tiempo para idear contraestrategias. Será interesante ver como funciona.


10- ¿En qué está trabajando ahora?

Escribo una columna mensual en el New York Times llamada "Datos en Bruto", mientras decido sobre que tema versará mi próximo libro.

miércoles, enero 13, 2016

La vida salvaje de Robert Trivers


Nunca asumas que el animal que estás estudiando es tan estúpido como el que lo estudia
-William Drury
Una vez que has aprendido a  pensar en la gaviota argéntea como un igual el resto es fácil.
-William Drury
La verdad es que todo el mundo te va a hacer daño. Sólo tienes que encontrar a aquellos por los que merece la pena sufrir.
-Bob Marley

Robert Trivers es uno de los teóricos evolucionistas más importantes del siglo XX, junto con figuras como Ronald Fisher, George Williams o William Hamilton (no, no me he olvidado de S.J. Gould, simplemente Gould no está en esa liga :) ). Entre sus aportaciones figuran teorías tan importantes como la del Altruismo Recíproco, la Inversión Parental o el Conflicto Padres-Hijos, cuya influencia es imposible sobreestimar. A sus 72 años acaba de publicar un libro autobiográfico, Wild Life, y es ese libro el que voy a comentar brevemente.

Lo primero que tengo que decir, con gran dolor porque es uno de mis héroes, es que es un libro decepcionante y que francamente no lo recomiendo a las personas que estén interesadas en la evolución, porque no se habla mucho de evolución. La mayor parte del libro está dedicada a las peleas, atracos, juicios y asesinatos en los que Trivers se ha visto implicado de una u otra manera a lo largo de su vida en Jamaica. Jamaica es el segundo hogar de Trivers, allí ha vivido más de 18 años, allí se casó con dos mujeres jamaicanas y allí tiene todavía una casa en el campo. Trivers tiene cinco hijos (entre ellos dos chicas gemelas) y ocho nietos que viven ahora en EEUU. Cuando Trivers acudió a Jamaica a estudiar los lagartos se quedo enamorado de las mujeres de la isla y de la marihuana así que se las fue arreglando para conseguir fondos con los que poder viajar a la isla y llevar una vida ciertamente poco habitual en un académico o investigador. Trivers llegó a ser  miembro de los Panteras Negras gracias a su relación directa con el líder del movimiento, Huey Newton, una de las personas más inteligentes que ha conocido según sus propias palabras. Llegó hasta a publicar un artículo con él acerca del autoengaño de los pilotos en el caso del accidente de aviación del Flight 90 de Air Florida. La muerte de Newton es una de las que nos cuenta en el libro.

Con respecto a la evolución lo más importante del libro son los capítulos 1 y 2 donde glosa las figuras de Bill Drury, el hombre que le enseñó a pensar, y de Ernst Mayr. Cuando dice que Drury le enseño a pensar se refiere a pensar evolucionistamente, al quitar de su cabeza las ideas predominantes en la época de que los animales hacían las cosas por el bien del grupo y de la especie. También es interesante el capitulo 13 donde nos ofrece unas pequeñas viñetas de algunas figuras de la biología evolucionista con las que tuvo relación. Nos habla ahí de Richard Dawkins (bien), de W.D. Hamilton (muy bien), de S.J. Gould (muy mal) y de George Williams (muy bien). Hay que decir que el texto de este capitulo es un copia-pega de un libro anterior de Trivers, Natural selection and Social Theory: selected papers of Robert Trivers, éste sí un libro muy recomendable. 

Es difícil saber cuál es el mecanismo mental por el que Trivers ha pensado que a los lectores nos importaba más saber los detalles de las peleas entre ciertos personajes jamaicanos, desconocidos para nosotros, o de algunos más conocidos como el cantante de reggae Peter Tosh, que hablarnos de evolución, pero sospecho que el asunto tiene que ver con la enfermedad mental que padece. Robert Trivers padece Trastorno Bipolar y a lo largo del libro nos habla de algunas de sus crisis nerviosas, aunque tampoco con mucho detalle ya que dice de pasada que ese tema merecería un libro aparte.

En 1964 sufrió su primera fase maníaca y estuvo hospitalizado dos meses y medio en total. Luego habla de otra fase menos grave en 1972 y otra en 1988, cuando se encontraban en Alemania y fue hospitalizado en Gottingen y Hamburgo. Pero también habla de pasada de otros episodios en los que ha sido detenido por la policía por conductas de riesgo (conducir a alta velocidad, peleas, etc.) y que luego ha sido trasladado a hospitales pero no da muchos detalles. En el último capítulo del libro hace una valoración de su conducta y dice que  su vida se ha caracterizado por una falta de reflexión y es verdad que el libro nos dibuja a una persona con una gran impulsividad. No podemos saber si ese rasgo habrá estado relacionado con su T. Bipolar y trasluce un estado hipomaníaco de base o si se trata más bien de un rasgo de personalidad (o ambas cosas), pero decisiones trascendentales en su vida, como dejar Harvard en 1978, o irse a Santa Cruz las hacía movido por impulsos, porque había pasado un buen fin de semana en Santa Cruz, o por estar con Huey Newton.

El caso de Trivers es uno más que plantea la relación entre el genio y la enfermedad mental. La obra principal de Trivers es de los años 70 y luego no ha mostrado el mismo nivel de creatividad. Su creatividad, también, es de un tipo especial. Trivers se basó en datos y en trabajos de otros autores -más que en investigaciones propias- y supo encontrar patrones que otros no veían; o tal vez otros habían visto esos mismos patrones pero no supieron ver la importancia que encerraban. En algún sentido, su creatividad es similar a la de Watson y Crick que tampoco hicieron un trabajo directo sino un trabajo de reflexión y de estructuración de datos ya existentes. En definitiva nos encontramos ante una gran figura de la ciencia y de la biología evolucionista pero ante un mal libro.

@pitiklinov

Referencia:









sábado, noviembre 28, 2015

Tomando las diferencias sexuales en serio (entrevista a Steven Rhoads)


La naturaleza nos hace hombre o mujer, masculino o femenino, antes de que veamos  la luz del día
-Dr. Legato

Taking sex differences seriously es un libro un poco antiguo ya (2004) de Steven Rhoads, profesor retirado de la Universidad de Virginia, donde ha dado clases durante más de 30 años. Hay que decir que Rhoads fue profesor de politica pública y no tiene relación con la psicología evolucionista, de la que habla sólo colateralmente a lo largo del libro. 

Es un libro valiente que va contracorriente. Para empezar, habla de diferencias de sexo en el título cuando lo políticamente correcto habría sido hablar de diferencias de género. La gente que habla de género, especialmente un subgrupo del feminismo al que se denomina precisamente así, feminismo de género (gender feminism) considera que las diferencias en valores, características, intereses y conductas de los dos géneros son producto de una “construcción social”, de la educación de unos determinados roles. Muchas feministas creen que la distinción macho-hembra es arbitraria. Anne Fausto-Sterling dice que etiquetar a una persona como macho o hembra es una “decisión social” y se ha llegado a plantear que no hay dos sexos sino tantos como personas en el mundo. Judith Sorber plantea que hombres y mujeres tiene que ser “intercambiables”. Algunas feministas, como Joyce Carol Oates no culpan a los hombres del patriarcado porque su masculinidad está también construida socialmente, pero muchas otras no son tan generosas. 

Rhoads, por contra, plantea que las diferencias entre los sexos son importantes y que tiene consecuencias y que estas diferencias y, por supuesto, el propio sexo forman parte de nuestra naturaleza (nos encanta pensar que no somos animales). El libro presenta la evidencia de que estas diferencias se explican en parte por la biología (las hormonas, la fisiología, etc.) y que no van a desaparecer a menos que manipulemos la naturaleza humana. El apoyo bibliográfico del libro es impresionante y creo que es un libro bien escrito, con tacto, sensibilidad y respeto. Por supuesto puede no gustar a mucha gente pero es moderado y sensato. 

Una cosa importante que comenta Rhoads es que es muy difícil conseguir fondos para investigar las diferencias sexuales. Por ejemplo, Diane McGuinnes le cuenta cómo en otras áreas de su trabajo consigue fondos pero en cuanto habla de las diferencias sexuales los fondos desaparecen. Hay que decir que, actualmente, la mayoría de los investigadores de las diferencias sexuales que se centran en la biología son mujeres. Los hombres no quieren ser acusados de sexismo. Muchas de estas mujeres empezaron investigando con la idea de que esas diferencias no existían, pero luego han cambiado de opinión (otras lo han hecho cuando han tenido hijos). Esto es lo que dice Diane Halpern que empezó su investigación intentando demostrar que cualquier diferencia sexual en la cognición era el resultado de prácticas de socialización, artefactos y errores de investigación y sesgos y prejuicios:

“Tras leer un montón de artículos de una altura de varios metros, y numerosos libros y capítulos de libros, he cambiado de opinión…Las diferencias son reales, en algunos casos medibles, diferencias con respecto a algunas habilidades cognitivas. Las prácticas de socialización son sin duda importantes, pero también hay buena evidencia de que diferencias sexuales biológicas juegan un papel.”

A lo largo del libro Rhoads revisa muchos temas de los que voy a mencionar algunos rápidamente. Uno de ellos es la revolución sexual. Hoy en día las mujeres están más abiertas al sexo ocasional que en décadas anteriores. En el libro se menciona la “hookup culture”, (de hook, enganchar, pescar) que se puede referir a cualquier cosa desde besos a relaciones sexuales pero que habitualmente implica relación sexual con un extraño sin compromiso ni afecto. 40% de las mujeres universitarias han participado en ello y el 10% lo han hecho más de 6 veces. Las razones para esta participación son variadas: alcohol, hacer lo que hacen sus amigas, buscar una relación o intimidad simplemente, buscar relaciones que no causen daño al no suponer compromiso, etc. Pero luego Rhoads señala que ha hablada con muchas de estas chicas y la mayoría acaban con la sensación de ser utilizadas e insatisfechas con estas prácticas. Según Rhoads, la revolución sexual no ha dado a las mujeres lo que buscaban.

Habla también del título IX, una ley del año 1972 que pretendía aumentar la participación de la mujer en las actividades deportivas y supuso un sistema de cuotas por el que debía haber en los deportes la misma proporción de hombres y mujeres que matrículas en la universidad. La ley ha conseguido aumentar la participación de las mujeres en actividades deportivas pero también ha supuesto el desmantelamiento de muchos equipos masculinos y que muchos hombres no puedan realizar el deporte que les gusta porque los hombres tienen más interés en el deporte que las mujeres.

Otro tema que trata es el del cuidado de los niños y de cómo a pesar de la presión para compartir el cuidado de los niños esto no se está consiguiendo ni en países avanzados en la igualdad como los nórdicos. Rhoads revisa los datos que apoyan que las mujeres tienen más interés en el cuidado de los niños y que derivan más placer de esas actividades. También revisa el tema de la atención a los niños en guarderías, sistema que considera inferior al cuidado materno tanto física como psicológicamente. Por ejemplo, es partidario de que las ayudas para guarderías que aplican algunos gobiernos se concedan directamente al padre o la madre para que cuiden al niño en casa en el entorno familiar.

Es imposible resumir todo lo tratado en el libro pero para completar y aclarar algunas cosas nos hemos puesto en contacto con el propio Steven Rhoads que ha tenido la amabilidad de atendernos. A continuación tienes la entrevista que le hemos realizado y que nos ha ayudado a traducir Ana di Zacco.

en inglés:

1- To write about sex differences, being a man, is not for everybody. This is a field dominated by women since men risk the charge of sexism. Where did you find the motivation and the courage to write this book?

I wrote a book called incomparable worth: pay equity meets the market.  It became clear that women were not shuffled unfairly into low-paying Jobs.  They were not attracted, in large numbers, to the better paying jobs dominated by men.  For example, the female nurses I interviewed were not interested in being nurse anethicists tending to patients who were asleep in operating rooms. They wanted to nurture awake patients back to good health.  

I had a hunch that deep-seated sex differences in preferences explained occupational segregation and many work-family decisions.  I’ve always been interested in contending worldviews and the social construction theories of feminism versus evolutionary and biological accounts of sex differences was an intriguing debate to examine.

2- Taking sex differences seriously was published ten years ago. Do you think that now we take sex differences more seriously than before? Have you seen an evolution? And do you think that your book stands the test of time? What have you changed your mind about since then?

There is strong research interest in sex differences around the world.  But when the evidence comes up against feminism in political and cultural life in the West it still gets discounted or ignored.

I think my book does stand the test of time.  There are large differences between the sexes about sex, especially casual sex, attraction to nurturing the young and aggression.

I would change the very last paragraph of the book where I say “a woman who seeks power outside the family through a dominant aggressive personality will have to be as agile as Spiderman if she is to be happily married as well.” I was on dozens of radio call in shows when the book came out and heard from a number of woman who said in my 1st marriage I thought I wanted a high testosterone alpha male, but we fought all the time.  I ended up happily married to a laid-back, sweet guy.  It may be that the bottom line is that it is difficult for two high testosterone people to be happily married. But an ambitious powerful women might do fine with a low-key guy if she can respect him.


3- How do you see the feminist ideology? How was the reaction of this movement to your book? We could say that some feminists are in war against biology and human nature, have you seen an evolution in the feminist ideology in this respect? How do you see the future of the feminist thinking?

Feminists did not like the book but tried to ignore it. The reviews were mainly glowing but there weren’t any in the most prominent mainstream media outlets.  A belief in sex differences seems to be considered necessarily politically conservative which seems silly. We should acknowledge their existence and then perhaps argue about what if anything to do in accommodating or standing against these differences. It is hard to see how feminism keeps going when so many educated women complain about casual sex in the hookup culture and cut back on their careers after having children. But it still keeps rolling along even though it is disconnected from facts.

4- What do yo think of the movement for the defense of men´s rights? Do you think it is necessary or justified?

I’m not sure. I have not followed the movement closely. Because they are physically weaker, I think women are more predisposed to unite with other women in groups to advance their interests and protect themselves from men.  Men don’t do this because they don’t want to admit that they are weak.

5- You dedicate chapter 7 of the book to Title IX and its impact in the world of sports. But now it seems that some members of Congress want to apply Title IX to science because the number of women in science is low. What do you think about the problem of women in STEM? is there really a problem?

One would certainly think that the larger number of men who are homeless and can’t read or write is an even more serious problem since women do just fine in biological science, the social sciences and and the humanities.  David Lubinski and colleagues, through multiple articles, show that women from an early age have less interest in and, at the top, less talent in the hard sciences but no one wants to look at the evidence.

6- Susan Pinker says that the model of success that we all have is the male model: the lawyer with the briefcase who works 80 hours a week (a model that could be considered a pathology). Perhaps we have a problem with values and women have not been able (or willing) to propose alternative values, such as motherhood or time with the family. Do you think that our main value is work, that our primary identity is as paid workers and not as persons or mothers? Could some day motherhood be a value in the same league as work or money?

I admire Susan Pinker’s book very much.  Motherhood certainly should be valued as high if not higher than work and money.  A female colleague and I have written an article which will appear in the forthcoming issue of National Affairs in March.  I can’t say more before March, but I think it will interest some of your readers.

7- In chapter 6 you analyze the problem of power. One claim of feminists is that there are few women at the top in business. But this is understandable from an evolutionary point of view. What men really  want is access to women and power is attractive to women. But the reverse is not true: men prefer young and beautiful women to powerful women, so power is not rewarding (in the mating market) for women. If we take into account that women must sacrifice other things that they want in order to get power is easy to understand their reluctance to going to the top. What do you think about this vindication?

I agree completely with your explanation of why women do not advance to the top of hierarchies as often as men. Neither men nor women like women who are too ambitious, controlling and full of themselves.  Women who want to and do rise to the top usually need a special skill set, but since women typically read social situations better than men, some can pull it off.  Unfortunately, high testosterone women who most want to dominate probably have less than the typical feminine portion of these social skills.

8- Another problem, as Simone de Beauvoir said, are children. You can not be at work and with your children at the same time. We have constructed a lifestyle that is not friendly for children. Children are expensive in time and money so we don´t have children, at least here in Europe. But the choice of not having children is not only an individual choice but a political and economical problem. Should the states do something about it, for example to pay money to the people that have children?

This is a serious problem and you state it well.  Again, I hope you will take a look at our article in the forthcoming March issue of National Affairs

9-You propose that there are two kind of women: high-testosterone women and low-testosterone women. Could you comment about the implications of this division?

They have an irreconcilable difference but low testosterone women are better able to understand their opposites.  The low testosterone women should stand up for themselves more though given their natures it is harder for them to do so!  Most American mothers think children do better if a parent, almost always the mother, stays home and tends to them when they are young.  More and more mothers in the United States are becoming stay at home mothers.  They should demand that public-policy honors their choices.

10.As a professor with a long experience in the University of Virginia what do you think about the problem of sexual consent in the campuses? In a more general view, what do you think about the problem of “trigger warnings” and free speech in the universities? Are students making a regression to infancy?

Yes there is a regression to infancy.  

But women don’t like casual sex, and they can’t quite say this without highlighting sex differences. Moreover, there is evidence that women who participate in casual sex frequently are also more likely to be the victims of sexual assault. We should make them aware of this while arguing against those who say doing so means indulging in “slut shaming.”

11- In Part One of your book you say that nature matters and I agree with you. You put the example of the Israeli kibbutzim where at the beginning children were not with their parents but under communal care. But the mothers changed this situation and today “family is the basic unit of kibbutz social structure”. But to defend nature is to fall prey of the naturalistic fallacy: that “is” doesn´t implies “ought” and that what is  natural is not necessarily good from a moral point of view. How would you answer this argument?

The so-called naturalistic fallacy is but one example of the harm that late 20th century philosophy has done in its effort to rid people of their common sense.  Oxytocin and estrogen which increase in pregnancy and during breast-feeding clearly help explain why most women like to nurture their babies and toddlers.  High testosterone women and men are less interested in nurturing them low testosterone women and men.  No one has to tell most women that they “ought” to nurture their babies.  They are inclined to do so and get great pleasure from doing so. Why is it not good from a moral point of view for women to follow their natural inclinations in this regard?  They ought to do so because society benefits from well nurtured children. 

Men are more naturally physically aggressive. No one says they ought to indulge this inclination in most situations; indeed we often punish them them when they act on this inclination. It would be crazy, however, if we did not tell special operations forces fighting the Islamic state that we want them to be aggressive when fighting.

12- What are you working on now? What mystery would you like to unravel?

I have told myself and others that I should thoroughly revise an early book that did well, the Economist’s View of the World.  If I live another 5 years, I will accomplish this.  But I’m retired and no longer tolerate deadlines.  Good times with family take priority.

I suspect I will always write on subjects that bear on sex differences. They fascinate me, and their importance continues to be grossly underestimated.



En castellano:

1- Escribir acerca de diferencias sexuales siendo hombre no es algo a lo que se atreva cualquiera. Este es un campo dominado por las mujeres porque los hombres tienen miedo a ser acusados de sexismo ¿De dónde sacó la motivación y el valor para escribir el libro?

Escribí un libro titulado Valía incomparable: la igualdad retributiva en el mercado (Incomparable Worth: pay equity meets the market). Estaba claro que no era aleatorio que las mujeres percibieran salarios más bajos. A gran escala, no les atraían los empleos mejor retribuídos, dominados por hombres. Por ejemplo, a las enfermeras que entrevisté no les interesaba ser enfermeras de pacientes anestesiados en los quirófanos. Deseaban cuidar de enfermos conscientes en su proceso de recuperación.

Tenía la intuición de que eran las profundas diferencias entre ambos sexos en sus preferencias lo que explicaba la segregación laboral y muchas decisiones que implican trabajo-familia Siempre he estado interesado en el enfrentamiento entre visiones del mundo y el debate entre la visión y las teorías sociales del feminismo por un lado y las explicaciones biológicas de las diferencias entre sexos por otro era fascinante y digno de ser examinado.

2- Taking sex differences seriously fue publicado hace 10 años. ¿Cree que ahora nos tomamos las diferencias sexuales más en serio? ¿Cree que ha habido cambios desde entonces? Por otro lado, ¿cree que el libro resiste el paso del tiempo o ha cambiado de opinión en algunas cosas?


En todo el mundo hay un fuerte interés en investigar las diferencias entre sexos. Pero cuando la evidencia se contrapone al feminismo en la vida política y cultural de Occidente, se las sigue eludiendo o ignorando.

Creo que mi libro sí supera la prueba del tiempo. Hay grandes diferencias entre sexos acerca de lo sexual -especialmente acerca del sexo esporádico-, del impulso a cuidar de los jóvenes y de la agresión.

Cambiaría el ultimo párrafo del libro donde digo “una mujer que busca poder fuera del ámbito familiar mediante una personalidad dominante agresiva deberá ser tan ágil como Spiderman si espera a la vez estar felizmente casada.” Me llamaron de docenas de emisoras de radio cuando se publicó el libro y oí a varias mujeres diciendo “en mi primer matrimonio creía que deseaba un macho alfa con mucha testosterona, pero nos peleábamos todo el día. Acabé felizmente casada con un hombre dulce y tranquilo.” Quizá la clave es que es difícil que dos personas con la testosterona alta estén felizmente casados. Pero una mujer ambiciosa y con poder puede llevarse bien con un hombre moderado si le admira.

3- ¿Qué piensa de la ideología feminista? ¿Cómo fue la reacción de este movimiento ante su libro? ¿Podríamos decir que las feministas están en guerra contra la biología y la naturaleza humana o ha visto una evolución en la ideología feminista a este respecto? ¿Cómo ve el futuro del pensamiento feminista?

A las feministas no les gustó el libro pero intentaron ignorarlo. Las reseñas eran brillantes pero no apareció ninguna en los medios de mayor tirada. Parece que creer en diferencias entre sexos se considera una idea políticamente conservadora, lo cual parece absurdo. Deberíamos reconocer su existencia y quizá, entonces, discutir qué hacer (si es que hay que hacer algo) para encajar u oponernos a esas diferencias. Es duro ver cómo el feminismo continúa en auge, cuando tantas mujeres cultas se quejan del sexo esporádico en la “cultura hookup” y abandonan sus carreras después de ser madres. Pero sigue teniendo peso, incluso estando desconectado de los hechos.

4- ¿Qué piensa por contra del movimiento por la defensa de los derechos de los hombres, cree que es necesario o que está justificado?

No estoy seguro. No he seguido de cerca este movimiento. Al ser más débiles físicamente, creo que las mujeres están más predispuestas a unirse entre ellas para aumentar sus intereses y protegerse de los hombres. Los hombres no hacen eso porque no quieren admitir que son débiles.

5- Dedica el capítulo 7 de su libro al Title IX y a su impacto en el mundo del deporte. Ahora parece que miembros del Congreso quieren aplicar el Título IX al mundo de la ciencia porque hay pocas mujeres en él ¿Qué piensa del problema de las mujeres en las carreras STEM ( ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas)? ¿Hay realmente un problema?

Uno pensaría ciertamente que el mayor número de hombres sin techo o que no saben leer o escribir es un problema aún más serio, ya que las mujeres se manejan bien en biología, ciencias sociales y las humanidades. David Lubinski y cols. muestran en numerosos artículos que, desde edad temprana, la mujer tiene menos interés en ello y, en el nivel de mayor excelencia, menos talento para las ciencias exactas, pero nadie quiere aceptar la evidencia. (se refiere alas diferencias de varianza que hacen que haya más hombres tanto entre los más tontos como en los más listos en la curva de Gauss. Este tema lo explica bien Steven Pinker aquí.)

6- Susan Pinker dice que el modelo del éxito que todos tenemos es el masculino: el abogado que trabaja 80 horas a la semana (un modelo que podríamos considerar patológico). Quizá tenemos un problema de valores y las mujeres no han sabido (o querido) proponer unos valores alternativos, como la maternidad o el disfrutar de tiempo en familia. ¿No cree que nuestro principal valor es el trabajo y que nuestra identidad primaria es la de trabajadores pagados y no la de personas o madres? ¿Cree que algún día la maternidad podrá ser un valor a la misma altura que el trabajo o el dinero?

El libro de Susan Pinker me parece admirable. La maternidad debería, en efecto, ser valorada tanto como el trabajo y el dinero, si no más. Una colega mía y yo hemos escrito un artículo que aparecerá en el próximo número de National Affairs en marzo. No puedo decir más antes de marzo, pero creo que interesará a algunos de vuestros lectores.

7- En el capítulo 6 analiza el problema del poder Una de las reclamaciones de las feministas es que hay pocas mujeres en los puestos de poder. Pero esto se entiende bien desde el punto de vista evolucionista. Lo que los hombres desean es acceso a las mujeres y las mujeres son atraídas por el poder. Luego el poder es una motivación para ellos. Pero lo contrario no es cierto: los hombres prefieren a las mujeres jóvenes y guapas a las mujeres poderosas, por lo que el poder no es un aliciente (de cara al mercado de parejas) para las mujeres. Si tenemos en cuenta que las mujeres deben sacrificar muchas otras cosas para conseguir el poder es fácil entender que muchas sean reacias a llegar a la cima. ¿Qué piensa de esta reivindicación?

Estoy completamente de acuerdo con tu explicación del porqué las mujeres no avanzan hacia lo alto de la jerarquía como hacen los hombres. Ni a hombres ni a mujeres les gustan las mujeres demasiado ambiciosas, controladoras y pagadas de sí mismas. Las mujeres que desean la cima y la alcanzan necesitan para ello un conjunto especial de capacidades pero, como las mujeres normalmente captan las situaciones sociales mejor que los hombres, algunas pueden lograrlo. Por desgracia, probablemente las mujeres con alta testosterona que desean dominar tengan menos porción de esas capacidades sociales que la media femenina.

8- Otro problema, como decía Simone de Beauvoir, son los hijos. No puedes estar en el trabajo y con tus hijos al mismo tiempo. Hemos construido un estilo de vida que es hostil a los hijos porque son caros en tiempo y dinero así que no tenemos hijos, por lo menos aquí en Europa. Pero la decisión de no tener hijos no es sólo una elección individual sino que supone un problema económico y político. Deberían los estados hacer algo al respecto, como por ejemplo promocionar incentivos económicos para que la gente tenga hijos?

Como bien dices, este es un serio problema. De nuevo, espero que podáis leer nuestro artículo en el número del próximo marzo de National Affairs.

9- Usted propone que hay dos tipos de mujeres: las que tienen alta testosterona y las que tienen baja testosterona ¿Podría comentarnos algo acerca de las implicaciones de esta división?


Tienen una diferencia irreconciliable, pero las mujeres de testosterona baja son más capaces de comprender a sus oponentes. Las mujeres de testosterona baja deberían defenderse mejor pero, dada su naturaleza, ¡les es difícil hacerlo! La mayoría de madres norteamericanas piensan que los hijos crecen mejor si un progenitor –casi siempre la madre- se queda en casa y cuida de ellos mientras son jóvenes. En los EE.UU. cada vez más madres se quedan en casa. Deberían exigir que los poderes políticos valoraran esta decisión.

10- Como profesor con una larga experiencia en la Universidad de Virginia, ¿qué piensa del problema del consentimiento sexual en las universidades? A un nivel más general, ¿cómo ve el problema de los “trigger warnings”, de la libertad de expresión en las universidades. ¿Están hacienda los estudiantes una regresión a la infancia?

Sí, hay una regresión a la infancia.
Pero a las mujeres no les gusta el sexo esporádico, y no pueden decir esto sin resaltar a la vez las diferencias entre sexos. Más aún, hay evidencia de que las mujeres que tienen relaciones esporádicas también tienen más probabilidades de ser víctimas de ataques sexuales. Deberíamos hacer que fueran conscientes de esto y oponernos a los que dicen que hacer eso significa complacerse en “acusar de ser una mujerzuela”

11- En la Parte primera de su libro dice que la naturaleza importa y estoy de acuerdo con usted. Pone el ejemplo de los kibbutz de Israel donde al principio los niños eran cuidado de manera comunitaria. Pero las madres acabaron cambiando esta situación y reclamando estar con sus hijos y ahora “la familia es la unidad basic del kibbutz”. Pero defender la naturaleza es caer en la falacia naturalista: que el “es” no tiene por qué implicar un “debe ser” y que lo natural no tiene por qué ser lo bueno desde el punto de vista moral. ¿Cómo rebatiría usted este argumento?


La llamada falacia naturalista no es sino un ejemplo del daño que la filosofía del siglo XX ha hecho en su esfuerzo por sustraer a la gente su sentido común. La oxitocina y los estrógenos que aumentan en el embarazo y la lactancia explican claramente porqué a la mayoría de mujeres les gusta cuidar a sus bebés y niños. Las mujeres de testosterona alta y los hombres están menos inclinados a cuidarles que las mujeres de testosterona baja. A la mayoría de mujeres nadie debe decirles que “deberían” cuidar a sus bebés. Sienten la inclinación a hacerlo y sienten gran placer al hacerlo. ¿Por qué no iba a ser bueno, desde un punto de vista moral, que las mujeres sigan sus inclinaciones naturales en esto? Deberían hacerlo porque para la sociedad es beneficioso que haya niños bien cuidados.
Por naturaleza, los hombres son físicamente más agresivos. Nadie les dicen que deberían complacerse en esta inclinación en la mayoría de situaciones; desde luego solemos castigarles cuando la siguen. Pero sería de locos si no dijéramos a los efectivos de operaciones especiales que luchan contra el estado islámico que queremos que sean agresivos cuando luchan.

12- ¿En qué está trabajando ahora? ¿Qué misterio le gustaría desvelar?


Me he dicho a mí mismo y a otros que debería revisar a fondo un libro anterior que tuvo éxito, The Economist’s View of the World. Si vivo otros 5 años, lo haré. Pero estoy retirado y no llevo muy bien los plazos. Para mí es prioritario pasar buenos ratos con la familia.
Sospecho que siempre escribiré sobre temas relativos a las diferencias entre sexos. Me fascinan y su importancia sigue siendo manifiestamente subestimada.