domingo, mayo 24, 2015

Evolución de la música

El origen de la música sigue siendo un misterio y ni los expertos en cuestiones evolucionistas se ponen de acuerdo. Como muestra de ello, aquí tenéis un debate entre Gary Marcus y Geoffrey Miller al respecto. Marcus defiende que la música es una tecnología cultural, un invento cultural, mientras que Miller cree que la música evolucionó por selección sexual, opinión que coincide con lo que pensaba Darwin. Personalmente, creo que la gran repercusión emocional de la música, la sensación que provoca de formar parte de algo mayor que uno mismo, la facilidad con la que la viven los niños, su capacidad de inducir estados de trance, etc., me hacen pensar que tiene mucha más relación con nuestra biología que lo que dice Gary Marcus. En esta entrada voy a comentar un par de artículos relacionados con la evolución de la música.

El primer artículo es del blog Melting Asphalt y es un resumen-comentario del libro Why do people sing?: Music in Human Evolution, de Joseph Jordania. La hipótesis, arriesgada, de este autor es que la música es una Exhibición de Intimidación Audiovisual (EIA): los humanos convirtieron el canto en un elemento central de su defensa contra los depredadores y empezaron a utilizar gritos fuertes acompañados de movimientos corporales, así como lanzamiento de objetos, como defensa contra los depredadores. Para que os hagáis una idea pensad en la danza haka de los maoríes de Nueva Zelanda para ver lo intimidatoria que puede llegar a ser (tenéis unos videos en la web de Melting Asphalt). El objetivo de exhibiciones de este tipo sería doble: por un lado intimidar como acabamos de decir tanto auditivamente (con ruidos, gritos, palmadas, golpes, como vemos en los videos) y visualmente (con los movimientos sincronizados, los gestos, las caras…) pero también transmitir la sensación de que estás ante un organismo único y poderoso, y esto también se aprecia claramente en el video de los soldados. Las vocalizaciones rítmicas mandan el mensaje al depredador de que el grupo está unido y muy determinado. En principio estas demostraciones aparecieron cuando éramos carroñeros, antes de ser cazadores, y nos permitirían apropiarnos de los cadáveres de los animales disputándoselos a otros competidores; servirían también para defendernos de depredadores.

Pero Jordania propone también que los humanos evolucionaron un estado específico de conciencia para acompañar la EIA. Este estado se caracteriza por analgesia y afobia (no hay dolor ni miedo), olvido de los instintos individuales de supervivencia y, por último, pérdida de la identidad individual y adquisición de la colectiva. Nuestros ancestros desarrollaron un sentimiento de identidad de grupo (todos para uno, uno para todos) que se dispara cuando hay una amenaza grave para la supervivencia del grupo. Este estado de conciencia pudo haber evolucionado originalmente para que las madres defendieran a sus hijos pero luego se tunearía para la defensa del grupo. En ese estado cada miembro del grupo se siente más grande, más fuerte y virtualmente inmortal…En este estado de alteración de conciencia se tiene confianza absoluta en el otro y se piensa que no pueden ser derrotados. Biológicamente las responsables de este estado de conciencia serían la oxitocina y las endorfinas.

Te dejo con el artículo para que saques tus conclusiones pero hay una observación muy interesante que se hace en él. La observación es que el ser humano es el único animal terrestre que canta. Hay unas 4.000 especies que cantan (mayormente pájaros pero también gibones, delfines, ballenas…) pero todas ellas cantan desde el agua o desde el aire y los árboles. Cuando un pájaro se hace terrestre invariablemente deja de cantar. Este detalle apunta fuertemente a que el origen de la música es la selección sexual. Os explico. 

Como contábamos también en la entrada anterior sobre las diferencias de opinión entre Wallace y Darwin acerca de la selección sexual, existen dos modalidades de la misma: una es la selección intrasexual, es decir, la competición entre individuos del mismo sexo por el acceso a los del otro sexo (habitualmente competición entre machos por el acceso a las hembras). Pero luego está la selección intersexual, la elección de un sexo (habitualmente las hembras) de características del otro sexo que no tienen una utilidad adaptativa, el ejemplo clásico es la cola del pavo real. Como explican en este excelente artículo sobre la selección sexual, Beauty and the Beast, que os recomiendo, la competición física entre machos tiene sentido si el ganador puede monopolizar el acceso a las hembras, es decir, si puede impedir físicamente que otros machos puedan acceder a ellas. En estos casos, las hembras no tienen elección y se aparearán con el ganador de las peleas entre machos. Pero hay un detalle que ha pasado desapercibido hasta ahora por los investigadores. La cuestión es que esta monopolización es muy fácil de hacer en terrenos de “una dimensión” como madrigueras o túneles, o incluso en terrenos de “dos dimensiones” como una llanura seca, pero es imposible en ambientes de “tres dimensiones”, como en el aire, el agua o en los árboles. Tenemos evidencia que apoya esta “hipótesis de la dimensionalidad”. Por ejemplo, las peleas entre pájaros son muy raras y las más importantes sólo ocurren entre pájaros terrestres que compiten por un territorio. Los primates arbóreos muestran también menos dimorfismo sexual que los terrestres. Las peleas entre machos son también muy raras entre peces en el mar. 

La conclusión es que la selección intersexual, es decir, la elección por parte de las hembras, es el mecanismo predominante entre los pájaros porque debido al vuelo la competencia se da tres dimensiones y los machos no pueden monopolizar a las hembras. Por lo tanto, si es cierto que cuando los pájaros se hacen terrestres dejan de cantar la explicación puede ser claramente que se cambia de mecanismo de selección sexual, de elección por parte de las hembras a peleas entre machos. Al no ser importante la decisión de las hembras ya no hay que convencerlas cantando…Lógicamente, esto no implica que la hipótesis de Jordania no sea cierta. Aunque el origen inicial de la música fuera por selección sexual pudo ser utilizada posteriormente en el suelo para asustar a otros competidores por la comida o a los depredadores. Lo mismo que el origen inicial de la boca sea para comer no implica que luego se usara para hablar o para cantar.

El segundo artículo del que os quería hablar es uno que estudia la evolución de la música popular entre los años 1960 y 2010. Lo que hacen en este divertido trabajo es aplicar las herramientas de estudio de los biólogos evolucionistas a unos “fósiles musicales” que son fragmentos de 17.094 canciones del US Billboard Hot 100 de estos años para ver su evolución armónica y tímbrica. Lo que los autores encuentran es que hay tres grandes revoluciones estilísticas alrededor de los años 1964, 1983 y 1991. Algunos de los hallazgos son los siguientes. La mayoría de las canciones (dos tercios) utilizan un patrón armónico basado en acordes mayores. Entre los años 1960 y 2009 hay una disminución del 75% de los acordes de séptima dominante lo que indica la desaparición del jazz y el blues (donde se suelen usar este tipo de acordes) de las listas de éxitos. También se observa un boom en los acordes de menor séptima entre los años 1967-1977 lo que va unido al auge de la música soul, funk y disco.

Hacia el año 1993 aparece un patrón en el que no hay prácticamente estructura armónica. Esto era muy raro en los años 60 y 70 y se debe a la aparición del Hip Hop, el Rap y estilos relacionados donde no hay apenas uso de acordes. La guitarra enérgica y fuerte ha tenido subidas en los años 1966, 1985 y posteriormente a partir de 2009. Una de las conclusiones del estudio es que la llamada Invasión Británica (Beatles, Stones y demás) no supuso una revolución ya que su estructura tímbrica y armónica era similar a lo que había en las listas de éxitos con anterioridad a ellos.

En definitiva, un estudio simpático que demuestra los paralelismos entre la evolución cultural y la biológica y que me ha convencido de que yo estaba equivocado en cuestiones de evolución musical. Yo siempre había pensado que el “Cámbrico de la música rock” fue el periodo comprendido aproximadamente entre los años 1968 y 1972 del siglo pasado donde hay una verdadera explosión de géneros y estilos: Credence, Clearwater Revival, Jimmy Hendrix, los mejores Stones, Led Zeppelin, rock duro, rock sinfónico, etc. Parece sin embargo que los datos demuestran que estaba equivocado y que no hubo una revolución en esos años.


Referencias:







sábado, mayo 16, 2015

Alfred Russel Wallace, el otro Darwin

Wallace a los 24 años
A veces nos olvidamos de que la teoría de la selección natural tiene dos padres. Charles Darwin es uno, el que se ha llevado todo el reconocimiento (y todos los ataques) pero Alfred Russel Wallace es el otro, y también se merece ser más conocido. Wallace fue uno de los grandes pensadores científicos e intelectuales del siglo XIX , un hombre admirado y reconocido en vida, los periodistas le visitaban para conocer su opinión y, tras la muerte de Darwin en 1882 (fue uno de los que llevó su féretro), se convirtió probablemente en el científico más famoso de Gran Bretaña.

Wallace tiene muchos puntos en común con Darwin. Fue también un gran naturalista que viajó por el mundo. Realizó dos viajes muy importantes en su vida (aparte de muchos otros), el primero  a la selva del Amazonas durante cuatro años. Allí pasó cantidad de peligros y penalidades, como infecciones y enfermedades, y en el viaje de regreso su barco se incendió y naufragó. Flotaron a la deriva en botes salvavidas durante 10 días hasta que fueron recogidos por otro buque y Wallace perdió sus cuadernos de notas y la mayor parte de la colección de especímenes que había recopilado.

El segundo viaje le llevó a lo que entonces se conocía como Archipiélago Malayo, un viaje que duró ocho años y fue precisamente durante este viaje cuando le mandó a Darwin una carta contándole su idea de la selección natural. Darwin se dio cuenta de que era su misma idea y se la pasó a Charles Lyell y Joseph D. Hooker que decidieron hacer una presentación conjunta en la Sociedad Linneana de Londres el 1 de Julio de 1858. Darwin aceleró el paso y publicó al año siguiente el Origen de las especies. En esos ocho años Wallace recorrió más de 14.000 millas, mandó a Inglaterra más de 25.000 especímenes y se le reconoce el descubrimiento de unas 5.000 nuevas especies de las que todavía unas 200 llevan su nombre. Se le considera el fundador de la Biogeografía por su aportación sobre la distribución geográfica de animales y plantas.

Antes que nada comentar que el primer responsable de su olvido histórico es el propio Wallace. Wallace nuca le disputó a Darwin la paternidad de la idea de la selección natural. Se refería a ella como la “teoría de Mr. Darwin” y cuando publicó en 1889 la exposición más completa de la teoría de Darwin llamó al libro Darvinismo. Hay que decir que Wallace era un outsider, un autodidacta, un hombre sin las conexiones sociales que tenía Darwin y un hombre muy generoso, tal vez hasta la ingenuidad o la inocencia. Wallace estuvo orgulloso de publicar junto con Darwin, al que tenía en gran estima, pero la realidad es que su aportación fue “ninguneada” o “desactivada” por el entorno de Darwin de una manera que al propio Darwin le dejó mala conciencia. No está claro del todo cómo se gestó la jugada, porque han desaparecido cartas y documentos históricos, pero el propio Darwin estaba sorprendido de la reacción de Wallace. Si Wallace hubiera sido más reivindicativo seguramente que habría recibido apoyos para ser considerado descubridor igual e independiente del mecanismo de la evolución y la historia se habría escrito de otra manera.
Wallace a los 46

Alfred Russel Wallace nació el 8 de Enero de 1823 en la ciudad de Usk, en Monmouthshire. Sus padres vena de un ascendencia próspera pero el padre había llevado una vida de ociosidad en Londres y Bath y su estatus se había resentido. Wallace era el octavo de nueve hijos aunque tres de sus hermanas fallecieron en la infancia. Sobrevivieron dos hermanas, Eliza y Frances y dos hermanos, William y John. Cuando tenía menos de cinco años su familia se trasladó a Hertford donde vivió una infancia idílica, aunque casi se ahoga en una ocasión y fue rescatado por su hermano. Era muy aficionado a la lectura, desde cuentos hasta libros de viajes. En 1837 su hermano William le llevó a trabajar con él como agrimensor y le enseñó unos fundamentos básicos de geología, lo que eran los fósiles, y a partir de ahí se fue desarrollando el interés de Wallace por la naturaleza, las plantas y los animales. Aprovechando su trabajo al aire libre coleccionaba mariposas, plantas salvajes, cosa que a su hermano no le parecía muy provechosa. A los 21 años parece que su hermano William dejó de sentir la obligación de tener que cuidar de él y Wallace se trasladó a Londres donde se dedicó a la enseñanza, dando clases de inglés. En esa época lee dos libros importantes para su futuro: Personal Narrative of Travels in South America, de Humboldt y Principles of Population, de Malthus. Humboldt fue la inspiración para el primer gran viaje de Wallace, mientras que Malthus fue un recurso importante para entender luego el mecanismo de la evolución.

William, su hermano, que había puesto en marcha una empresa y había conseguido un trabajo importante en la construcción del ferrocarril (que era  entonces una burbuja económica) porque los agrimensores eran muy demandados, cayó enfermo y entonces Wallace dejó la escuela y marchó a ayudar en la empresa de su hermano en la construcción de una línea entre Merthyr Tydfil y el puerto de Swansea. Wallace convenció a su otro hermano John para que dejara su trabajo de carpintero y les ayudara y pasó unos años muy unido a John. Pero Wallace no dejaba de leer, entre otros libros Principles of Geology, de Lyell y el relato de Darwin de su viaje en el Beagle, Journal of Researches.

De 1848 a 1852 Wallace hizo su viaje al Amazonas. Wallace había leído un libro de W. H. Edwards titulado precisamente A Voyage up the Amazon y había hablado con Edward Doubleday, del British Museum y se había asegurado de que los especímenes de la zona (insectos, pájaros, mamíferos…) eran muy cotizados y le pagarían bien por ellos. En aquella época naturalistas como Wallace vivían de la venta de estos especímenes. Lo que se hacía era contratar un agente al que se le iban mandando los ejemplares y éste los vendía a los museos y les iba mandando dinero para financiar el viaje. Wallace contactó con Samuel Stevens, que era coleccionista él mismo de escarabajos y mariposas, que fue su agente y asesor financiero y un hombre absolutamente leal que defendió siempre los intereses de Wallace toda su carrera.

Como he comentado, el viaje estuvo lleno de peripecias y acabó de la peor manera posible con la pérdida de los cuadernos, especímenes y de su propia colección personal por un naufragio. Las pérdidas económicas fueron de más de 500 libras, una cantidad importante para la época. Pero al de poco tiempo Wallace ya estaba planeando otra aventura tropical y en esta ocasión se lanzó hacia el archipiélago malayo comenzando su viaje por Singapur. El viaje duraría ocho años, de 1854 a 1862. Wallace escribía en un cuadernos que se conoce como el “Cuaderno de las especies” y ahí se ve la importancia de libro de Lyell, del cambio gradual geológico que también ayudó a Darwin a comprender el cambio gradual biológico y Wallace daba vueltas al problema de la aparición de las especies. En 1855 mandó un resumen de sus ideas a Stevens y se publicó en el Annals and Magazine of Natual History. Darwin no le dio mucha importancia pero Lyell sí y le dijo a Darwin que acelerara la publicación de sus ideas o si no, que se le iban a adelantar (en aquella época Wallace ya se carteaba con Darwin).
Wallace a los 55

Como curiosidad, hay un hecho que tuvo gran importancia en el pensamiento posterior de Wallace y fue su encuentro con los orangutanes en su medio natural, en Borneo en 1855. Aparte de describir sus costumbres, Wallace y sus ayudantes mataron algunos ejemplares, para estudio y para vender su piel y esqueletos, y en una ocasión Wallace mató una hembra quedando su hijo pequeño indefenso en el suelo. Wallace lo cuidó e hizo todo lo posible porque el pequeño orangután sobreviviera, despertando en él un instinto paternal pero el pequeño orangután falleció dejando a Wallace con sentimientos de culpa y de duelo. Es interesante de nuevo el parecido con Darwin ya que la primera orangutana (Jenny) que fue trasladada al zoo de Londres tuvo un gran impacto en Darwin que se dedicó a estudiarla fascinado. Sobre la relación de Darwin y Wallace con los orangutanes es interesante este artículo. Wallace consiguió también ejemplares de ave del paraíso en su viaje, animales que estaban muy cotizados. Señalar también que tras el regreso de su viaje Wallace padeció fiebres y una mala salud el resto de su vida, de forma similar a lo que le ocurrió a Darwin.

Hay otra cosa más que une a Wallace y Darwin: el dolor por la muerte de un hijo. En 1865 Wallace se había hecho amigo de William Mitten al que visitaba con frecuencia y se acabó casando con la hija mayor de éste, Annie, en 1866 . Es significativo que en su autobiografía Wallace menciona su matrimonio de pasada para extenderse describiendo los detalles geológicos del norte de Gales. La verdad es que Wallace no era amigo de hablar de su vida personal y sabemos poco relativamente acerca de ella. Annie dio a luz al primer hijo, Herbert Spencer (“Bertie”), el 22 de junio de 1867 y a su segunda hija, Violet Isabel, en enero de 1869. Su primogénito, Bertie, falleció el 27 de Abril de 1874. Wallace no menciona este hecho en su autobiografía y era un tema que evitaba porque sus ojos se llenaban de lágrimas si surgía. Hemos visto muchas cosas que comparten Darwin y Wallace, pero hay una que les separaba radicalmente y es la creencia de Wallace en el espiritismo. En la década de 1860 (hacia 1865) Wallace había dado un giro importante en su pensamiento y defendía a mediums y espiritistas. Wallace escribió en 1866 “The scientific aspect of the supernatural” en donde especulaba con la posibilidad de que existieran “inteligencias” entre nosotros que no eran percibidas por los sentidos pero que afectaban nuestros cuerpos. 

No hay datos de cómo fue el proceso de esta conversión a lo espiritual de Wallace (que no era un hombre religioso en el sentido tradicional para nada) pero al final de la década Wallace afirmaba (para sorpresa de Darwin), que los atributos más elevados del ser humano no podía explicarse por la selección natural y que tenían que estar guiados por alguna inteligencia superior. En su comentario a las obras de Lyell, 1869, tiene un apartado sobre los límites de la selección natural aplicada al hombre. Todo esto es anterior al fallecimiento de su hijo pero parece que este espiritismo le sirvió de consuelo. Una amiga espiritista, Arabella Buckley le escribió a Wallace para asegurarle que se había comunicado con los espíritus y que Bertie estaba bien y que lo estaba cuidando el hermano fallecido de Wallace, Herbert, y que Annie podía conseguir más información si comunicaba con Herbert…Wallace publicó varios libros en defensa del “espiritualismo moderno”. Hay que decir que Wallace fue pionero en otro aspecto anticientífico que está muy de moda actualmente, el de la oposición a las vacunas. Luces y sombras, por tanto en las ideas científicas de Wallace.
Wallace a los 79

Uno de los argumentos de Wallace para considerar al hombre como al margen de la selección natural tiene una cierta lógica. Lo que extrañaba a Wallace es que los hombres primitivos y los primeros humanos tenían ya unas capacidades mentales que eran mucho mayores de las que -según él- necesitaban para su estilo de vida. Veía al cerebro como un órgano desproporcionadamente desarrollado para los requerimientos que se le exigían al principio. Por lo tanto, los salvajes no podían haber conseguido esas capacidades por selección natural porque la selección natural es tacaña y no va a producir cosas que no necesita. Aunque hoy vemos su error, no deja de ser un argumento evolucionista. Otros aspectos que pensaba que no se podían explicar por selección natural era la pérdida del pelo, el aumento de la belleza corporal, el bipedalismo, el lenguaje y el sentido moral.

Hay otros aspectos de la vida de Wallace muy importantes: su socialismo, su defensa de la emancipación política de la mujer, su crítica al capitalismo y al sistema de posesión privada de la tierra, la biogeografía, sus dificultades económicas por malas inversiones (Darwin le ayudó a que recibiera una pensión vitalicia),etc., pero no podemos tratarlos en esta breve reseña de su vida por lo que voy a concluir con el otro aspecto fundamental en el que no estaba de acuerdo con Darwin: la selección sexual. La selección sexual tiene dos partes, una es la selección intrasexual, es decir, la competición entre individuos del mismo sexo por el acceso a los del otro sexo (habitualmente competición entre machos por el acceso a las hembras). Wallace no tenía problemas con esta parte. Pero luego está la selección intersexual, la elección de un sexo (habitualmente las hembras) de características del otro sexo que no tienen una utilidad adaptativa, el ejemplo clásico es la cola del pavo real. 

La idea de Darwin era realmente radical en su momento. Lo de que los machos batallaran por las hembras era fácil de asumir culturalmente en aquella época, pero eso de que la elección de las hembras en base a criterios estéticos fuera un mecanismo de la evolución era algo realmente rompedor. Wallace argumentaba que para que eso fuera posible era necesario que todas las hembras tuvieran una misma preferencia y la mantuvieran durante muchas generaciones, algo para él increíble. También planteaba alternativas para explicar el menor colorido de las hembras en muchas especies como que era una defensa contra depredadores. También planteaba que las características elegidas deberían tener alguna utilidad, o estar correlacionadas con algún rasgo adaptativo y no ser solo estéticas. Wallace se acercó incluso a la teoría del hándicap de Zahavi al plantear que los machos demostraban con sus grandes colas que eran capaces de funcionar a pesar del enorme coste energético y del riesgo. No abundaremos más en ello porque la selección sexual sigue dando rompedores de cabeza incluso hoy en día; sólo dejar constancia de sus diferencias con Darwin en este terreno y de que, probablemente, la falta de apoyo de Wallace a la selección sexual haya contribuido al ostracismo de la misma y a su abandono durante casi 100 años.

En resumen, estamos ante un científico complejo, contradictorio, tímido, amante de la soledad, opuesto a la tiranía, apasionado de la naturaleza, generoso, nada egoísta y respetuoso siempre con sus críticos a los que trató siempre con cortesía y generosidad de espíritu a la hora de expresar sus puntos de vista. Su mayor diferencia con Darwin es seguramente que no supo ver todas las implicaciones de la idea de la selección natural. Fue capaz de tener la idea, pero no de ver hasta dónde llevaba.


@pitiklinov

Referencia:





sábado, mayo 09, 2015

Dios como macho alfa (entrevista a Hector A. García)


Si los bueyes, los caballos y los leones tuvieran manos y fueran capaces de dibujar con sus manos y hacer las mismas cosas que el hombre, los caballos dibujarían las formas de los dioses para que parecieran caballos y los bueyes para que parecieran bueyes, y cada uno haría que los cuerpos de los dioses tuvieran las mismas formas que los suyos.
- Jenófanes

Hector A. García
Hector García es profesor en el departamento de Psiquiatria de la University of Texas Health Science Center en San Antonio y psicólogo clínico de la Veterans Health Administration. Está especializado en el Trastorno por Estrés Post-Traumático  tanto en el aspecto clínico como en el de investigación. Pero ha publicado este año un libro, Alpha God, donde defiende la tesis de que Dios es el macho primate dominante por excelencia, un libro donde utiliza la psicología evolucionista para analizar la mente de Dios.

García se refiere principalmente en su libro al Dios de Abraham (el de los judíos, cristianos y musulmanes) pero su análisis es extensible a muchos otros dioses (como al mujeriego Zeus o incluso Krishna). La realidad es que la mayoría de los creyentes del mundo adoran un dios que es temible y macho, un dios que se enfada con sus enemigos y asesina a los no creyentes. Un dios que controla la vida sexual de sus subordinados y que está obsesionado con la fidelidad sexual.

Como vemos en la cita del epígrafe, la idea de que en el principio el hombre creó a Dios a su imagen y semejanza es muy antigua, viene por lo menos ya desde los griegos. García añade que el hombre creó a Dios y lo creó macho, macho dominante, el macho más dominante de todos. Básicamente, lo que García hace a lo largo del libro es explicar cuáles son las conductas de los machos primates dominantes y humanos y luego analizar  las conductas de Dios y demuestra que son conductas heredadas de nuestros ancestros primates. Su argumentación es intachable y el libro está muy bien documentado y lleno de citas de pasajes de los textos religiosos.

Los machos dominantes intimidan, hacen demostraciones de poder, están preocupados por adquirir y controlar un territorio. Los machos alfa monopolizan el acceso sexual a las hembras y son celosos. Gastan mucha energía en impedir los avances sexuales de sus competidores. Los machos alfa son violentos, utilizan la violencia para mantener la jerarquía y están preocupados por su reputación. Y el macho dominante tiene también un papel protector, media en peleas y tiene un rol mediador también. A lo largo del libro, García va repasando todos estos puntos demostrando cómo Dios, que en teoría es omnipotente, omnisciente e inmortal, y no tendría necesidad de ninguna de estas cosas, tiene unas conductas que cumplen todos estos requisitos, unas conductas heredadas de nuestros ancestros primates.

Es difícil leer este libro y no sacar la idea de que Dios es humano, demasiado humano, como diría Nietzsche (o animal, demasiado animal…), es difícil no ver cómo el hombre ha creado a Dios según su propia psicología primate. Hemos tenido la suerte de poder entrevistar a Hector García y que nos aclare algunas de las cuestiones que trata en el libro y le agradecemos su amabilidad.

En inglés: 


1-    When did you get interested in evolution in general? When and how did you arrive to the idea of god as a dominant male and to the conviction that a book about it was needed?

My father is a Darwinist, and he taught me about evolution when I was a small child. My earliest memory of this was through the illustrated Time Life series books, one of which was titled “Evolution”—among the few sources of information that was widely accessible at the time. The sense of wonder then was very powerful, particularly in understanding how we humans are related to all other life forms, and how in the end we are much more than what we seem to be on the surface.  The intrigue has grown ever since.

As for the Alpha God theme, it’s hard to pinpoint a time, but having grown up on the US-Mexico border as a “Mestizo” I began reading the history of the region, with a focus on the Conquista.  The tale of power, religious conquest and submission, of sexual control, and of great human suffering. This history was not only a striking example of the Alpha God paradigm, but it explained my own ethnic heritage, as well as the heritage of people from two continents with both Spanish and Indigenous blood in their veins. Looking around I found that there are many such histories living in the peoples of the world today.


2-    Has the book been well received? Have the words of encouragement outweighed the criticisms? Are you satisfied with the result?

It’s early yet. So far it has been well received, but I anticipate criticisms. Religion is something that many people hold close to their heart, and the book unmasks certain foundational dogmas. But overall the message is to be honest about who we are, with a view toward reducing human suffering.


3-    I find your book very convincing and the evidence in favour of an alpha god overwhelming. But there are goddesses too, and there are religions – as Buddhism which you comment in the last chapter- where the dominant male god psychology is not the rule. How would we explain that?

We have many inclinations, but they don’t necessarily limit our potential. By my mind, Buddhism is an example of how we can break away from the darker tendencies of religious worship. However, I also note how insidious these tendencies can be. Buddhism, the most pacifistic of all the world’s great religions, is not immune—in the book I write about periods in history when dominant men injected the Alpha God paradigm into Buddhism to support sexual domination and justify killing in warfare. The fact that our most primal, violent, and acquisitive predispositions can arise in a religion that is so explicitly pacifistic points to the importance of understanding the designs of Alpha God psychology, and to be watchful for its presence.    

Yes, there have also been many goddesses across world religions. Like their male counterparts, they often have evolutionary significance and their images reflect earthly projections onto the divine. Fertility, for instance, is a common focus among goddesses.  


4-    The Abrahamic god –and other dominant gods- are “recent gods” (post-agriculture). Most of the world´s religions (and probably hunter-gatherers´ religions too) are what might be called “ethnic religions”, they are linked to a particular society and proselytism is a foreign idea to them. You explain in the book that as populations grew to state levels, the power of the gods grew commensurately with the power needed to regulate greater masses of people. But, why not alpha gods from the beginning if our psychology was already in place? Big men created the big gods, but why was so easy for them to make the change? Why were hunter-gatherers more egalitarian?

There is the idea that smaller, hunter-gatherer societies did not need an ethereal dominant male to regulate interactions because the flesh-and-blood ones were so visible. As groups grew in size, the need for a much bigger, more powerful dominant male arose to cover more ground, as it were. However, even in hunter-gatherer gods we see evidence of the alpha male fighting for control of power and access to women. The !Kung San god Gaona killed two of his brothers-in-law and raped his son’s wife, as one example. Many of the animistic gods that represent things like rain, thunder, or the sun, also took on human characteristics and behaved like men, fighting for sex and power.


I will also say that the vision of the “noble savage,” the idealistic picture of the peaceable hunter-gatherer that some social scientists have put forward, does not hold up well under scrutiny. This image was probably driven by the wish to see ourselves as by nature non-violent, and by the naturalistic fallacy—that just because something is natural, it must be nice or desirable. Nevertheless, there is relatively less stratification among hunter-gatherers, which probably speaks more to the practical difficulties of amassing power with smaller numbers of people and less accumulated wealth.  

5-    You are not a great fan of masculine psychology (specially in chapter 9). You say that dominant male gods are a creation of men. Men wrote the doctrine, designed the laws, etc. and all that to promote their interests. But it seems that all over the world women are more religious than men. If religion is a thing made by men for men, how do you explain it?

This is a great question. I think that the (hyperlinked) piece by Zuckerman offers some useful ideas. I would guess that the difference ties back to our evolved psychology. Evolutionarily, males have a great deal to gain by challenging the existing male power structure, ideally to overthrow it and assume the dominance position.  Potential rewards include greater access to females, more offspring, more resources, etc. And so the tendency to reject the authority of other dominant males in certain circumstances was likely selected for, which may in turn make men more likely to reject a dominant male god.  Men are also more prone to risk-taking, which may influence the decision to risk giving up allegiance to a dominant male god, and all his purported protections.
But in addition to making doctrine for men, men also made doctrine for women in hopes of favoring male reproductive interests, in part by keeping women subordinated. For example, “Wives, submit yourselves unto your own husbands, as it is fit in the Lord.” (Col. 3:18).
I also ask in the book whether there is a relationship between power and religiosity – whether having greater power makes one less vulnerable to the doctrines of submission. In America, those with more wealth (a proxy for power) tend to be the least religious. And clearly men around the globe typically hold more power than women, even in the most progressive societies. So, another question is, does the power of male privilege make men less vulnerable to religious beliefs based on submission?  Is access to education a factor? Likely, it is a confluence of many factors, but the important thing is to keep asking thoughtful questions.

6-    Not always (the leader of the Seekers was a woman, Dorothy Martin) but the main religious leaders have been (and are) men, and mainly young men. Could we think that one of the functions of religion is to attract women? Are the skills of a religious leader (intelligence, empathy…) attractive to women?

This is an interesting hypothesis. There is overwhelming evidence that women are attracted to men of high status. A great deal of this can occur outside of conscious awareness, which indicates just how ancient this preference is—for example, there is research indicating that women can detect social dominance by way of smell, and that they prefer that odor in men. Certainly religious leadership can convey great status, and we don’t have any problem finding examples of male religious leaders with increased access to women, whether among cults of personality or even religions that explicitly demand celibacy among the clergy—such as the Franciscan friars of the Conquista, which I touch upon in the book.  I also cite a study which found that men higher in the religious hierarchy in Mormon society had more wives and more children. That speaks volumes.  


7-    In passing, you mention Jim Jones and the suicide of the Peoples Temple in Guyana. I think this collective suicide is one of the crucial events of the twentieth century. To see that ideas go first and life second is really shocking. How do you read it from the evolutionary point of view?

In evolutionary terms, suicide can be probably seen as a byproduct of other evolutionary mechanisms, for example, depression, which in certain circumstances can increase fitness. However, for obvious reasons (i.e., taking one permanently out of the gene pool) individual or mass suicide generally has no adaptive value, except perhaps if it is committed an act of kin altruism. The content of religious beliefs themselves bear a great deal of responsibility—promises of rewards in the afterlife, or, as in the case of Heaven’s Gate, a UFO that was supposed to take believers to a different dimension. But it is often dominant men who make these promises, and subordinates may be predisposed to not challenge or question the alpha male’s authority.


8-    I have not understood chapter 7. I am familiar with the social competition hypothesis of Price and it is clear that defeat and depression share clinical and biological features. But I can´t see your point in the context of religion… do you mean that religious behaviour is  depressive behaviour? Could you explain the gist of this chapter?

Price and his colleagues do a brilliant job of describing depression as an adaptation designed to help weaker individuals avoid entering into unwinnable competitions with stronger, more dominant individuals.  There are certain submissive behaviors that occur across the animal world, and we can observe those same behaviors in religious submission and depressive sequelae alike. For example, lesser animals avoid competing with more dominant animals for sex, food, and status. In religion, we can observe the faithful abstaining from food or sex to appease a dominant male God—who as an “everlasting,” “omnipotent” being should have no need for food or sex in the first place.  Similarly, the loss of appetite for food and sex are symptoms of clinical depression.

Likewise, feeling worthless is a depressive symptom, and it too is tied to submission.  Consider that the opposite of worthlessness is pride, which dominant males (including the dominant male god of the Abrahamic faiths) do not like to see among their subordinates—ultimately this emotion is associated with challenges to the dominant’s position, and therefore is not tolerated.  At the extreme end, as we saw most frequently in the dark ages, the pious disavow their self-worth (for god), either verbally, by inflicting self-injury, by starving themselves, or even by jumping into fires. My point in Chapter 7 is to emphasize where religion may encourage behaviors that are pathological and unhealthy, and which may be based in a deep-seated inclination to submit to a more powerful being.


9-    I have found chapter 8 rather depressing. Religious men use violence to defend God´s reputation. God almighty in need of protection! And blasphemy (words spoken against God) as a crime punishable by death. As you say, we are shocked at the atrocities committed in defence of God´s name. All nonsense and absurd. But it could be less irrational than it seems. Pierre van den Berghe explains in Man in Society that Durkheim studied totemism in Australia and concluded that the totemic plant or animal associated with a given clan is really nothing more than a “collective representation” of that social group. Much like the flag is an emblem of a country, the totem is not sacred because of its physical properties, but because it symbolizes the social group that honors it. If Durkheim is right and God is a collective representation of the group, of society, then the defence of God is understandable: men are defending their group, their identity. If we concentrate on the surface (the believes, the ideas…) all is stupid and crazy, but if we look under the surface, religion and this defence of God has more meaning. What do you think?

Evolution is by definition practical. And one can understand the practical value of a tribal identity when we were evolving on the savannas in groups of humans (or proto humans) that competed violently with other groups for survival resources. However, turning inward to the tribe, under a flag, an emblem, or a dominant male figure—particularly when it encourages us to see outsiders as inherently evil or immoral—must be reconsidered if we hope to curb the suffering wrought by human violence. Insular in-group identities can be a liability for us, particularly as populations continue to swell and we interact with each other more than ever before in human history. 


10- What are you working on now? What mystery would you like to unravel?

I have more books in me, all tied to the evolutionary sciences.  In the meantime I have been focusing on my scientific research into combat-related posttraumatic stress disorder. But the evolutionary psychology of religion is still in its infancy, and I will continue to contribute to its growth. 




En castellano:


1-    ¿Cuándo te interesaste por la evolución en general? ¿Cuándo se te ocurrió la idea de Dios como un macho dominante y que merecía la pena escribir un libro sobre ello?

Mi padre es darwiniano y me enseñó evolución cuando yo era pequeño. Mi recuerdo más temprano de ello es el de la serie de libros ilustrados Time Life, uno de los cuales se titulaba “Evolución”- una de las pocas fuentes de información accesible a gran escala en aquella época. La sensación de admiración entonces fue muy poderosa, en especial comprender que los seres humanos están relacionados con todas las otras formas de vida, y cómo al final somos mucho más de lo que parece en la superficie. La intriga ha crecido desde entonces.

En  cuanto al tema del Dios Alfa, es difícil precisar un momento, pero habiendo crecido en la frontera Méjico-EEUU como un “mestizo” empecé a leer la historia de la región, con un énfasis en la Conquista. La historia de poder, conquista religiosa y sumisión, de control sexual y de gran sufrimiento humano. Esta historia fue no sólo un ejemplo del paradigma Dios Alfa sino que explicaba mi propia herencia étnica, así como la herencia de dos continentes con sangre española e indígena en sus venas. Mirando alrededor encontré que hay muchas otras historias similares viviendo en los pueblos del mundo actualmente.


2-    ¿Cómo ha sido la acogida del libro? ¿Hay más apoyos que críticas? ¿Estás satisfecho del resultado?

Es pronto todavía. Por ahora ha sido bien recibido pero anticipo que habrá críticas. La religión es algo que la gente tiene muy cerca de su corazón y el libro desenmascara ciertos dogmas fundacionales. Pero en conjunto el mensaje es ser honesto acerca de quiénes somos, con un objetivo de reducir el sufrimiento humano


3-    Yo he encontrado tu libro muy convincente y creo que la evidencia a favor de un dios alfa es abrumadora. Pero también hay diosas así como otras religiones –como el Budismo que tocas en el último capítulo- donde la psicología del dios macho dominante no es la norma. ¿Cómo explicaríamos esto?

Tenemos inclinaciones, pero no limitan necesariamente nuestro potencial. En mi opinión, el Budismo es un ejemplo de cómo podemos alejarnos de nuestras tendencias ocultas de adoración religiosa. Sin embargo, también señalo cómo esas tendencias pueden ser muy insidiosas. El Budismo, la más pacífica de las grandes religiones del mundo, no es inmune – en el libro escribo acerca de períodos en la historia en la que hombres dominantes inyectaron el paradigma Dios Alfa en el Budismo para apoyar la dominación sexual y justificar el asesinato en la guerra. El hecho de que nuestras predisposiciones más primitivas, violentas y codiciosas puedan surgir en una religión que es tan explícitamente pacifista apunta a la importancia de entender los diseños de la psicología del Dios Alfa y de estar vigilantes de su presencia

Sí, también ha habido muchas diosas en las religiones del mundo. Como ocurre con sus homólogos masculinos, suelen tener un sentido evolucionista y sus imágenes reflejan proyecciones tempranas en la divinidad. La fertilidad es, por ejemplo, un foco muy común entre las diosas.


4-    El Dios de Abraham y otros dioses dominantes son dioses “recientes” (posteriores a la agricultura). Pero la mayoría de las religiones del mundo ( y probablemente las de los cazadores recolectores) eran lo que podríamos llamar “religiones étnicas” que están ligadas a una sociedad particular y donde el proselitismo es una idea extraña. Tú explicas en el libro que a medida que la población aumentó al nivel de estados, el poder de los dioses aumento enormemente en relación a la necesidad de regular grandes masas de gente. ¿Pero por qué no hubo dioses alfa desde el principio si nuestra psicología para ello ya estaba allí? ¿Por qué resultó tan fácil a los grandes hombres (reyes, emperadores) hacer el cambio? ¿Por qué las religiones de los cazadores recolectores fueron más igualitarias?

Existe la idea de que las sociedades más pequeñas, las de cazadores recolectores, no necesitaban un macho dominante etéreo para regular sus interacciones porque los de carne y hueso eran visibles. Al aumentar el tamaño de los grupos, surgió la necesidad de un macho dominante más grande y poderoso que cubriera más terreno, como así ocurrió. Sin embargo, incluso entre los dioses de los cazadores recolectores hay evidencia del macho alfa luchando por el control y el acceso a las mujeres. El dios de los !Kung San  Gaona mató a dos de sus hermanos políticos y violó a la mujer de su hijo, por ejemplo. Muchos dioses animistas que representan cosas como la lluvia, el trueno, o el sol, se comportan y tienen características de hombre, luchando por el sexo y el poder.

También diré que la visión del “noble salvaje,” el retrato idealista del cazador recolector pacífico que los científicos sociales han dibujado no resiste el análisis. Esa imagen está motivada probablemente por el deseo de vernos a nosotros mismos como no violentos por naturaleza, y por la falacia naturalista –que lo que es natural es bueno o deseable. No obstante, existe una menor estratificación relativa entre cazadores recolectores lo que probablemente se debe a las dificultades prácticas de amasar poder con números bajos de gente y con la menor acumulación de riqueza.

5-    No eres un gran fan de la psicología masculina (especialmente en el capítulo 9) Dices que los dioses machos dominantes son una creación de los hombres, Los hombres escriben la doctrina, las leyes, etc. y todo ello para promover sus intereses. Pero parece que en todo el mundo las mujeres son más religiosas que los hombres. Si la religión es algo hecho por hombres para hombres, cómo lo explicas?

Esta es una buena pregunta. Creo que el artículo de Zuckerman del enlace propone algunas ideas útiles. Evolucionistamente, los machos tienen mucho que ganar desafiando la estructura masculina de poder existente, idealmente para derrocarla y asumir ellos la posición dominante. Las potenciales recompensas incluyen mayor acceso a las hembras, más descendencia, más recursos, etc. Así que la tendencia a rechazar la autoridad de otros machos dominantes en ciertas circunstancias fue seleccionada, lo que hace a los hombres más inclinados a rechazar a un macho dominante. Los hombres son también más propensos a tomar riesgos abandonando el compromiso con un dios macho dominante, y todas sus aparentes protecciones
Pero además de hacer doctrina para los hombres, los hombres también hicieron doctrina para las mujeres con el deseo de favorecer los intereses reproductivos masculinos, en parte manteniendo a las mujeres subordinadas. Por ejemplo, “Mujeres, someteos a vuestros maridos, como manda el Señor” (Col. 3:18).
También me pregunto en el libro si hay una relación entre poder y religiosidad –si tener más poder hace a uno menos vulnerable a las doctrinas de sumisión. En Estados Unidos, los que tienen más riqueza (un indicador de poder) tienden a ser menos religiosos. Y claramente, en todo el mundo, los hombres tienen más poder que las mujeres, incluso en las sociedades más progresistas. Por lo que otra pregunta es ¿hace el poder de los hombres privilegiados que sean menos vulnerables a las creencias religiosas basadas en la sumisión? ¿Es el acceso a la educación un factor? Probablemente es una confluencia de múltiples factores pero lo importante es seguir haciéndonos buenas preguntas.

6-    No siempre (la líder de los Seekers, por ejemplo, fue una mujer, Dorothy Martin) pero la mayoría de los líderes religiosos y de sectas han sido  (y son) hombres, y sobre todo hombres jóvenes. ¿Podríamos pensar que una de las funciones de la religión es atraer a las mujeres? ¿Son las cualidades de un líder religioso (inteligencia, empatía…) atractivas para las mujeres?

Esta es una hipótesis interesante. Hay datos abundantes de que las mujeres se sienten atraídas por los hombres de alto estatus. Gran parte de ello ocurre de foma inconsciente, lo que indica lo ancestral que es esta preferencia – por ejemplo, hay investigaciones que indican que las mujeres pueden detectar la dominancia social por el olor y que prefieren ese olor en los hombres. Ciertamente, el liderazgo religioso puede otorgar un gran estatus y no tenemos ningún problema en encontrar ejemplos de líderes religiosos con un acceso aumentado a las mujeres, tanto entre cultos de personalidad como en religiones que explícitamente exigen celibato entre los clérigos –como es el caso de los frailes franciscanos durante la Conquista, de lo que hablo en el libro. También cito un estudio que encuentra que los hombres mormones más altos en la jerarquía tienen más mujeres e hijos. Esto es muy sugerente.


7-    De paso, mencionas el caso de Jim Jones y el suicidio del Templo del Pueblo en la Guyana. Creo que este suicidio colectivo es uno de los sucesos criciales del siglo XX. Ver que las ideas son más importantes que la vida y cómo la gente mata a sus propios hijos es realmente impactante. ¿Cómo lees este suceso desde el punto de vista evolucionista?

En términos evolucionistas, el suicido puede ser visto probablemente como un subproducto de otros mecanismos evolucionistas, por ejemplo, de la depresión que en ciertas circunstancias puede aumentar la fitness. Sin embargo, por razones obvias (salirse permanentemente del pool genético) el suicido individual o colectivo no tiene valor adaptativo, excepto, quizás, cuando se comete como un acto de altruismo de parentesco. El contenido de las propias creencias religiosas tiene gran parte de la culpa –promesas de recompensas en la otra vida o, como en el caso de Heaven’s Gate,  un ovni que supuestamente iba a llevar a los creyentes a otra dimensión. Pero ocurre a menudo que son hombres dominantes los que hacen estas promesas y los subordinadas pueden no estar predispuestos a desafiar o cuestionar la autoridad del macho alfa.


8-    No he entendido el capítulo 7. Conozco la hipótesis de la competición social de Price ( hipótesis que dice que la derrota es el precursor evolucionista de la depresión: ver este artículo de Paco Traver)  y está claro que la derrota y la depresión comparten características clínicas y biológicas. Pero no entiendo cómo la usas en el contexto de la religión…¿quieres decir que la conducta religiosa es conducta depresiva? Podrías explicar el núcleo de este capítulo?

Price y sus colegas han hecho un trabajo brillante describiendo la depresión como una adaptación diseñada para ayudar al individuo más débil a evitar entrar en competiciones que no puede ganar, contra individuos más fuertes y más dominantes. Hay muchas conductas de sumisión que ocurren en todo el mundo animal y podemos observar estas mismas conductas en la sumisión religiosa y en las secuelas depresivas por igual. Por ejemplo, animales inferiores evitan competir por sexo, comida o estatus con los más dominantes. En la religión observamos a los creyentes abstenerse de comida y sexo para aplacar al Dios macho dominante – que como ser “eterno” “omnipotente” no debería tener necesidad de comida o sexo para empezar. De la misma manera, la pérdida del apetito por la comida y el sexual son síntomas de la depresión clínica.

De la misma manera, sentirse sin ningún valor es un síntoma depresivo, y esto también está ligado a la sumisión. Ten en cuenta que lo contrario de la inutilidad es el orgullo , que los hombres dominantes (incluidos los dioses macho dominantes de las religiones de Abraham) no quieren ver entre sus subordinados – en última instancia esa emoción está ligada a desafíos a la posición dominante y, por lo tanto, no es tolerada. En el otro extremo, como vimos frecuentemente en la Edad Media, los devotos se desvalorizaban ( por Dios) bien verbalmente, bien infligiéndose autolesiones, o por el ayuno, o incluso saltando al fuego. Mi punto en el capítulo 7  es enfatizar que la religión puede promover conductas que son patológicas e insanas y que esto puede estar basado en una profunda inclinación a someterse a un ser más poderoso.


9-    He encontrado el capítulo 8 bastante deprimente. Ver cómo los hombres religiosos utilizan la violencia para proteger la reputación de Dios. ¡Como si Dios todopoderoso necesitara protección! Y eso de la blasfemia (las palabras dichas contra Dios) como un crimen castigable con la muerte. Como dices, es un shock ver las atrocidades que se cometen en el nombre de Dios. Pero todo esto podría ser menos irracional de lo que parece. Pierre van den Berghe explica en Man in Society que Durkheim estudió el totemismo en Australia y concluyó que el animal o la planta totémica asociado a un clan es realmente una “representación colectiva” del grupo social. Igual que una bandera es el emblema de un país, el tótem no es sagrado por sus propiedades físicas sino porque simboliza el grupo social. Si Durkheim tiene razón y Dios es una representación colectiva del grupo, de la sociedad, entonces la defensa de Dios se entiende mejor: los hombres están defendiendo su grupo su identidad. Si miramos ala superficie ( las creencias, las ideas…) todo es estúpido y loco, pero si miramos bajo la superficie, la religión y la defensa de Dios tiene más sentido ¿Qué piensas de ello?

La evolución es por definición práctica. Y uno puede entender el valor práctico de la identidad tribal cuando estamos evolucionando en la sabana en grupos de humanos (o protohumanos) que compiten violentamente con otros grupos por los recursos necesarios para la supervivencia. Sin embargo, volvernos hacia la tribu, bajo una bandera, o una figura masculina dominante – especialmente cuando nos anima a ver a los de fuera como inherentemente malos o inmorales- debe ser reconsiderado si deseamos frenar el sufrimiento producido por la violencia humana. Las identidades insulares del endogrupo pueden ser una predisposición en nosotros, particularmente a medida que las poblaciones continúan aumentando e interactuamos entre nosotros más que nunca antes en la historia de la humanidad.


10- ¿En qué estás trabajando ahora? ¿Qué misterio te gustaría desvelar?

Tengo más libros dentro de mí, todos ligados a las ciencias evolucionistas. Mientras tanto me he estado focalizando en mi investigación científica, en el trastorno post-traumático relacionado con el combate. Pero la psicología evolucionista de la religión está todavía en su infancia, y continuaré contribuyendo a su crecimiento.